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Economía

¿Trump diluye la gasolina? Qué cambia con el E15 y qué coches afecta

Trump flexibiliza las reglas de la gasolina para ampliar el uso de E15 y aumentar la oferta, con especial atención a los coches más antiguos.

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Trump diluye la gasolina

Resumen

  • EE. UU. permite más gasolina E15 para aumentar la oferta de combustible
  • La E15 está autorizada en turismos ligeros desde el año modelo 2001
  • Coches antiguos, motos y algunos motores pequeños deben evitar la E15

No, Estados Unidos no ha empezado a echar agua a la gasolina. La expresión «diluir» resulta vistosa, casi de garrafa clandestina, pero describe mal lo ocurrido. La Administración de Donald Trump ha relajado temporalmente varias normas federales sobre combustibles para permitir más gasolina mezclada con etanol, incluida la E15, que contiene hasta un 15% de este alcohol de origen vegetal, y para aumentar el suministro en un momento de fuerte tensión en los precios.

La decisión puede contribuir a abaratar el combustible, aunque no garantiza una caída inmediata en los surtidores. Para los conductores hay otra letra pequeña: la E15 está autorizada para turismos ligeros fabricados desde el año modelo 2001, pero no para automóviles más antiguos, motocicletas, barcos y determinados motores y equipos pequeños. La gasolina E10 convencional, con un 10% de etanol, continúa siendo compatible con todos los turismos de gasolina.

Qué ha cambiado realmente en la gasolina de Estados Unidos

La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos, la EPA, comenzó el 1 de mayo a aplicar una exención de emergencia que permitió mantener la venta nacional de E15 durante los meses en los que las normas estivales sobre volatilidad suelen limitar su comercialización. La medida fue prorrogada varias veces durante 2026.

El 20 de agosto llegó otro movimiento importante. La EPA volvió a flexibilizar las especificaciones y permitió un mercado nacional de gasolina con entre un 9% y un 15% de etanol, además de adelantar el paso hacia las especificaciones propias del combustible de invierno.

Desde el 1 de septiembre, los proveedores pueden trabajar con esos parámetros menos restrictivos antes del final habitual de la temporada regulatoria de verano. Según la Administración estadounidense, la maniobra puede incorporar al mercado cientos de miles de barriles adicionales de gasolina cada día. No se fabrica petróleo mediante decreto, evidentemente; se consigue, más modestamente, que refinerías y distribuidores puedan mover y mezclar combustible con menos restricciones.

E10 y E15 no son lo mismo

La denominación es bastante literal. La E10 contiene aproximadamente un 10% de etanol y un 90% de gasolina, mientras que la E15 eleva la proporción de etanol hasta el 15%.

El etanol que utiliza Estados Unidos procede principalmente del maíz, de ahí que estas decisiones energéticas tengan también una dimensión agrícola. El país lleva décadas incorporándolo al combustible y más del 98% de la gasolina estadounidense contiene ya algún porcentaje de etanol.

Trump, por tanto, no ha inventado una gasolina nueva ni ha ordenado sustituir toda la que se vende en las estaciones de servicio por E15. Lo que ha hecho su Administración es eliminar temporalmente obstáculos regulatorios que limitaban su distribución y facilitar un mercado de combustible más homogéneo.

Por qué Trump quiere más gasolina disponible

El contexto ayuda a entender las prisas. El petróleo Brent ha vuelto a superar los 100 dólares por barril en medio de las fuertes perturbaciones del suministro provocadas por el conflicto con Irán y las dificultades del tráfico energético en Oriente Próximo. La gasolina estadounidense ronda, además, los 4,22 dólares por galón de media nacional, muy por encima de los niveles de hace un año.

Para una Casa Blanca que afronta unas elecciones legislativas en noviembre, el precio de la gasolina que aparece iluminado junto a una estación de servicio es un indicador económico particularmente ingrato: se ve desde la carretera, cambia cada pocos días y no necesita economistas que lo expliquen.

La EPA sostiene que flexibilizar las normas permite aumentar la oferta de gasolina, simplificar su transporte entre regiones y reducir costes mayoristas. Eso puede ejercer presión a la baja sobre los precios, pero conviene no convertir una posibilidad económica en una promesa.

El precio final depende también del petróleo, las refinerías, los inventarios, la logística y los impuestos, junto con la competencia local. Una norma federal puede abrir una válvula; no controla todo el oleoducto.

Qué coches pueden utilizar gasolina E15

Aquí está el punto que más interesa al conductor. Según las normas federales estadounidenses, la E15 puede utilizarse en turismos y vehículos ligeros del año modelo 2001 o posteriores, además de los vehículos flex-fuel preparados específicamente para mezclas con mayores proporciones de etanol.

Un automóvil de 2018, 2022 o 2026 entra normalmente dentro de esa autorización federal. Aun así, el manual del fabricante continúa siendo la referencia adecuada, especialmente cuando existen especificaciones particulares de combustible.

Los vehículos fabricados antes de 2001 deben permanecer con mezclas de hasta E10, salvo que el propio fabricante indique otra cosa. También está prohibido utilizar E15 en motocicletas, embarcaciones, motos de nieve y numerosos motores fuera de carretera, desde cortacéspedes hasta otras máquinas pequeñas. Las estaciones que la comercializan deben identificarla en el surtidor precisamente para evitar repostajes equivocados.

El problema no es que la gasolina esté «aguada»

El etanol es combustible. Tiene octanaje elevado y lleva décadas formando parte de la gasolina estadounidense. Pero contiene menos energía por unidad de volumen que la gasolina derivada del petróleo.

La Administración de Información Energética de Estados Unidos calcula que un galón de etanol aporta aproximadamente un 33% menos de energía que un galón de gasolina pura. Por eso, a igualdad de condiciones, incrementar la cantidad de etanol puede reducir ligeramente los kilómetros —o millas— recorridos con cada depósito. La E10 puede reducir alrededor de un 3% la economía de combustible frente a gasolina sin etanol.

Pasar de E10 a E15 supone un cambio bastante menor. El conductor puede obtener algo menos de autonomía por galón, aunque la diferencia económica real dependerá de cuánto más barata resulte la E15. Una rebaja suficiente en el surtidor puede compensar ese pequeño descenso energético.

Por qué los coches antiguos deben prestar más atención

El año 2001 no apareció por capricho. Cuando la EPA autorizó la E15 evaluó ensayos realizados para vehículos de generaciones posteriores y concluyó que podía utilizarse en los modelos ligeros fabricados desde entonces. Para los anteriores, la autorización no existe.

Eso tampoco significa que repostar accidentalmente unos litros vaya a convertir inmediatamente el motor en una escultura contemporánea. Significa algo más sencillo: ese combustible no está aprobado para esos vehículos y no debería utilizarse de manera habitual.

Con coches clásicos, motocicletas y maquinaria pequeña la precaución tiene todavía más sentido. Ahorrar unos centavos por galón pierde rápidamente su encanto cuando el combustible elegido no coincide con las especificaciones previstas por el fabricante.

La otra medida: adelantar la gasolina de invierno

Una parte importante de la decisión de Trump tiene poco que ver con aumentar el etanol. Estados Unidos regula durante los meses calurosos la volatilidad de la gasolina, medida mediante la llamada presión de vapor Reid o RVP.

La gasolina de verano debe evaporarse menos porque los vapores de hidrocarburos contribuyen a la formación de ozono a nivel del suelo, el conocido smog. Normalmente esas restricciones permanecen vigentes hasta mediados de septiembre.

La EPA decidió permitir desde el 1 de septiembre especificaciones menos estrictas, adelantando aproximadamente dos semanas la transición. Eso facilita la producción de combustible y aumenta la flexibilidad de las refinerías precisamente cuando la oferta está tensionada. La contrapartida regulatoria es evidente: las normas estivales existen para limitar las emisiones evaporativas durante los periodos más favorables para la formación de ozono.

Gasolina más flexible para un mercado bajo presión

La palabra «dilución» convierte una regulación bastante técnica en una imagen irresistible: Trump ordenando echar más alcohol al depósito para que alcance para todos. La realidad es menos pintoresca.

Estados Unidos está permitiendo temporalmente más flexibilidad en la mezcla y distribución de gasolina, incluida una mayor presencia de E15, mientras adelanta las especificaciones de invierno para intentar aliviar un mercado energético golpeado por el encarecimiento del petróleo.

Para la mayoría de los coches modernos, la E15 está autorizada y el cambio esencial estará en el precio y, ligeramente, en la autonomía. Para un vehículo anterior a 2001, una motocicleta o determinados motores pequeños, la historia cambia: E15 no es el combustible adecuado.

Y queda la cuestión más incómoda para cualquier Gobierno. Puede flexibilizar una norma, ampliar mezclas y liberar algunos barriles adicionales. Pero mientras el petróleo mundial siga moviéndose alrededor de los 100 dólares y Oriente Próximo mantenga al mercado con el depósito en reserva, abaratar de verdad la gasolina será bastante más difícil que cambiar una etiqueta en el surtidor.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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