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¿Qué se sabe del bus turístico con 5 muertos y 40 heridos en Suiza?
El accidente de un autobús turístico neerlandés en los Grisones suizos deja cinco muertos y 40 heridos, tres de ellos graves, según la policía.

Resumen
- Cinco personas murieron y 40 resultaron heridas en el accidente
- Tres de los heridos están graves, siete moderados y 30 son leves
- El autobús chocó con un quitamiedos y volcó junto a la carretera
El grave accidente de un autobús turístico neerlandés ocurrido entre Susch y Zernez, en el cantón suizo de los Grisones, deja finalmente cinco personas muertas y 40 heridas. La Policía Cantonal ha detallado este viernes el balance: tres heridos se encuentran graves, siete presentan lesiones de consideración media y otros 30 sufrieron heridas leves.
El siniestro ocurrió el jueves 10 de septiembre, alrededor de las 16:45 horas, cuando el autocar circulaba por la carretera de la Engadina desde Zernez en dirección a Susch. El vehículo chocó contra una barrera de seguridad, salió de la calzada y terminó volcado sobre uno de sus costados. La investigación continúa abierta y, por ahora, no existe una causa oficial que explique por qué el conductor perdió el control.
El nuevo balance transforma por completo las primeras informaciones, que durante la tarde y la noche se limitaron a hablar de “varios muertos y heridos” mientras las autoridades identificaban a las víctimas y avisaban a sus familias. El accidente deja así una dimensión precisa, y muy dura: 45 personas fallecieron o resultaron heridas.
Cinco muertos y 40 heridos en el accidente de Susch
La Policía Cantonal de los Grisones ha confirmado que cinco personas perdieron la vida. Los fallecidos son adultos y sus identidades no han sido divulgadas públicamente mientras continúan los procedimientos relacionados con las familias.
Entre los supervivientes hay tres personas gravemente heridas, siete con lesiones calificadas de gravedad media y 30 con heridas leves. La magnitud de esas cifras explica el enorme dispositivo sanitario desplegado tras el accidente en esta zona alpina del este de Suiza.
Las primeras informaciones sobre el viaje apuntaban a un grupo formado por 48 pasajeros neerlandeses. La expedición había salido de Países Bajos el lunes y se encontraba realizando un viaje organizado por la compañía neerlandesa Oad. El jueves habían partido desde Austria para realizar una excursión de un día por Suiza.
El autobús golpeó el quitamiedos antes de volcar
La reconstrucción conocida permite fijar al menos los movimientos inmediatamente anteriores al accidente. El autocar circulaba por la Engadinerstrasse, entre Zernez y Susch, cuando impactó contra la barrera lateral de seguridad en un tramo donde había obras.
Después del impacto, el vehículo abandonó la calzada y volcó, quedando apoyado sobre uno de sus lados junto a la carretera. Las imágenes tomadas tras el siniestro mostraron el enorme autocar tumbado sobre el terreno y rodeado de equipos de emergencia.
Las autoridades consideran que, según los datos disponibles, no hubo otro vehículo implicado. Esa circunstancia acota la investigación, aunque no resuelve la pregunta decisiva: qué provocó que el autocar terminara golpeando la barrera.
La causa sigue sin conocerse
La Policía Cantonal y la Fiscalía investigan conjuntamente las circunstancias. No se ha confirmado que existiera un fallo mecánico, exceso de velocidad, una distracción del conductor o una incidencia concreta en la carretera. Tampoco está probado que las obras existentes en el tramo causaran el accidente.
Durante las primeras horas circularon distintas hipótesis sobre lo que pudo encontrar el conductor en la calzada. Ninguna de ellas ha sido establecida por los investigadores. De momento, el único terreno firme es el de la secuencia física del accidente: impacto con el quitamiedos, salida de la carretera y vuelco.
En un siniestro de esta gravedad se examinan las marcas sobre el asfalto, el estado del vehículo, sus sistemas técnicos y cualquier información que permita reconstruir los segundos anteriores al choque. También serán relevantes las declaraciones del conductor y de los pasajeros que puedan prestar testimonio. El resto, por muy tentador que resulte llenar el vacío, sigue siendo conjetura.
Un enorme operativo de rescate en plena Engadina
La respuesta de emergencia fue extraordinaria por el número de víctimas y por las características de la zona. En las operaciones participaron siete helicópteros de rescate y 13 equipos de ambulancias, además de policías, bomberos y otros efectivos movilizados para atender a los pasajeros y asegurar el escenario.
Los servicios sanitarios trasladaron a los heridos a distintos centros hospitalarios mientras otros pasajeros eran atendidos y asistidos después del accidente. Durante horas, la carretera permaneció ocupada por vehículos de emergencia y los equipos trabajaron también en la recuperación de las víctimas y en el examen del autocar.
La dimensión del dispositivo se entiende mejor con una cifra: 40 heridos tuvieron que ser clasificados según su gravedad prácticamente al mismo tiempo. En una carretera alpina, lejos de una gran área urbana y con pacientes que necesitaban evacuación rápida, el helicóptero dejó de ser un apoyo y se convirtió en una pieza central.
Los pasajeros viajaban con la compañía neerlandesa Oad
El autobús transportaba a un grupo vinculado al operador turístico Oad, una compañía neerlandesa especializada en viajes organizados. Los pasajeros habían comenzado su recorrido el lunes desde Países Bajos y se alojaban en Austria, desde donde realizaron la excursión a territorio suizo.
La compañía expresó su conmoción por la tragedia y centró inicialmente sus esfuerzos en conocer la situación de cada viajero y contactar con sus familiares. La nacionalidad neerlandesa del grupo hizo que las autoridades y organismos de Países Bajos siguieran desde el primer momento el accidente y la atención a las víctimas.
Los reyes Guillermo Alejandro y Máxima de Países Bajos transmitieron sus condolencias a los familiares de los fallecidos y expresaron su apoyo a los heridos. También el presidente de la Confederación Suiza, Guy Parmelin, se mostró conmocionado y aseguró que las circunstancias del accidente serán investigadas en profundidad.
El accidente ocurrió entre Zernez y Susch
El lugar del siniestro está en la Baja Engadina, en el extremo oriental de Suiza. Zernez es una de las puertas principales del Parque Nacional Suizo y Susch se encuentra pocos kilómetros más adelante siguiendo el valle, en un territorio de montaña por el que discurren importantes conexiones regionales.
Es una carretera frecuentada tanto por residentes como por turistas que recorren los Alpes. El paisaje tiene algo engañosamente sereno: montañas, praderas, pequeñas localidades y una vía encajada en el valle. El jueves por la tarde, ese escenario quedó cubierto de ambulancias, helicópteros y luces de emergencia.
Las características alpinas del entorno son relevantes para localizar el accidente, pero no explican por sí mismas el siniestro. Esa diferencia importa. La investigación deberá determinar si la infraestructura, las obras, las condiciones de circulación o algún elemento relacionado con el propio vehículo tuvieron alguna influencia.
La investigación se concentra ahora en la causa
Con el balance de víctimas ya establecido, la principal incógnita pasa a ser por qué el autobús chocó contra la barrera. La policía dispone de un escenario más limpio que en las primeras horas: aparentemente no hubo colisión con otro vehículo y se conoce la trayectoria general seguida por el autocar.
Quedan, sin embargo, los segundos decisivos. Saber si existió una maniobra previa, qué velocidad llevaba el vehículo, cómo reaccionó el conductor y qué condiciones presentaba exactamente el tramo será fundamental para entender el accidente. También deberán analizarse las consecuencias del impacto y del posterior vuelco.
Las investigaciones de tráfico raramente ofrecen respuestas instantáneas, aunque las redes sociales las fabriquen en minutos. Aquí, todavía menos. La causa continúa oficialmente abierta y cualquier versión que atribuya responsabilidades concretas antes de los resultados policiales va por delante de las pruebas.
Una tragedia que deja ya un balance preciso
El accidente del autobús turístico entre Susch y Zernez deja cinco muertos y 40 heridos, entre ellos tres en estado grave. El autocar transportaba a un grupo neerlandés que realizaba una excursión por Suiza y terminó volcado tras golpear una barrera de seguridad en la carretera de la Engadina.
La enorme incertidumbre de las primeras horas se ha reducido, pero no ha desaparecido. Se conocen las cifras y buena parte de la secuencia; falta lo esencial para explicar la tragedia: qué provocó el accidente. Esa respuesta queda ahora en manos de la Policía Cantonal de los Grisones y de la Fiscalía, mientras las familias de cinco viajeros afrontan la parte de la historia para la que ninguna investigación ofrece consuelo.












