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Historia

¿Qué pasó el 10 de septiembre? Efemérides clave de España y del mundo

Repasamos qué ocurrió un 10 de septiembre en España y el mundo, desde la Bolsa de Madrid y el Guernica hasta Hispasat, Sisi, Bikila y el CERN.

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Qué pasó el 10 de septiembre

Resumen

  • El 10 de septiembre reúne hitos clave de España y del mundo
  • El Guernica volvió a España en 1981 y Hispasat despegó en 1992
  • Sisi, Bikila, la guillotina y el CERN también marcan esta fecha

El 10 de septiembre ha dejado bastante más que una página cualquiera en el calendario. Tal día como hoy nacieron instituciones que todavía pesan en la economía española, regresó uno de los cuadros más importantes del siglo XX, España comenzó su aventura en las telecomunicaciones espaciales y Europa vivió episodios que cambiaron equilibrios políticos, derechos y hasta la manera de mirar al poder.

Este jueves 10 de septiembre de 2026, algunas de esas efemérides alcanzan aniversarios redondos o especialmente significativos. Se cumplen 195 años de la creación de la Bolsa de Madrid, 45 de la llegada del Guernica de Picasso a España y 34 del lanzamiento del Hispasat 1A. Fuera de nuestras fronteras, esta misma fecha recuerda el asesinato de la emperatriz Isabel de Austria, la entrada de Canadá en la Segunda Guerra Mundial, la carrera olímpica que convirtió a Abebe Bikila en leyenda, la última ejecución mediante guillotina en Francia y el arranque de una de las máquinas científicas más ambiciosas jamás construidas.

Hay días históricos dominados por una batalla o una revolución. Este no. El 10 de septiembre es más extraño: bolsas, cuadros, satélites, emperatrices, atletas y partículas subatómicas conviven en unas mismas veinticuatro horas separadas por siglos. Un pequeño caos cronológico que, visto con perspectiva, explica bastante bien cómo cambia una sociedad.

El 10 de septiembre en España: dinero, arte y espacio

España tiene tres fechas particularmente potentes asociadas a este día. La primera pertenece al siglo XIX y huele a papel, tinta y comercio. La segunda llegó dentro de un avión de Iberia, cuidadosamente enrollada en una caja. La tercera salió hacia el cielo desde la Guayana Francesa. Son tres momentos que retratan tres Españas muy distintas: la de Fernando VII, la de la Transición y la del acelerón modernizador de 1992.

1831: una ley crea la Bolsa de Madrid

El 10 de septiembre de 1831, durante el reinado de Fernando VII, una ley estableció oficialmente la Bolsa de Madrid y reguló su funcionamiento. El texto había sido elaborado por Pedro Sáinz de Andino, jurista que también participó en la redacción del Código de Comercio de 1829.

No significa que aquel mismo día aparecieran corredores gritando órdenes de compra bajo las columnas del actual Palacio de la Bolsa. Ese edificio ni siquiera existía. La primera sesión de la institución se celebraría el 20 de octubre de 1831, en el Consulado de la Plazuela del Ángel. La sede actual de la plaza de la Lealtad no sería inaugurada hasta 1893.

Lo relevante del 10 de septiembre fue otra cosa: nació jurídicamente el mercado bursátil madrileño moderno. 195 años después, la Bolsa española funciona dentro de un universo financiero casi irreconocible para un comerciante del XIX —algoritmos, operaciones electrónicas, capital que atraviesa continentes en milisegundos—, pero la genealogía institucional conduce hasta aquella norma de 1831.

1981: el Guernica vuelve por fin a España

Mucho más cargado de simbolismo fue lo sucedido exactamente siglo y medio después. El 10 de septiembre de 1981, el Guernica de Pablo Picasso aterrizó en el aeropuerto de Barajas procedente de Nueva York.

No era un traslado de museo cualquiera. Ni remotamente. Picasso había pintado la obra en 1937 para el pabellón español de la Exposición Internacional de París, en plena Guerra Civil. El gigantesco lienzo terminó custodiado durante décadas por el Museum of Modern Art de Nueva York y su regreso estuvo ligado a la recuperación de las libertades democráticas en España.

Por eso aquella llegada tuvo una dimensión que desbordaba el arte: el cuadro regresaba a un país que acababa de recuperar la democracia. La operación fue delicada. El lienzo viajó enrollado y protegido dentro de una caja especialmente preparada, a bordo de un vuelo de Iberia. Una vez en Madrid fue trasladado al Casón del Buen Retiro, dependiente del Museo del Prado.

Allí permaneció hasta 1992, cuando pasó al Museo Reina Sofía, donde continúa formando parte de la colección permanente. En 2026 se cumplen 45 años del regreso del Guernica, una obra en la que siguen acumulándose guerra, exilio, memoria, dictadura, democracia y una discusión sobre el significado político del arte que, francamente, nunca ha terminado del todo.

Hispasat 1A y la España tecnológica de 1992

Once años después apareció otro símbolo, esta vez bastante menos melancólico. El 10 de septiembre de 1992 despegó desde Kourou, en la Guayana Francesa, el Hispasat 1A, primer satélite de telecomunicaciones del sistema español Hispasat.

Era la España de los Juegos Olímpicos de Barcelona, la Expo de Sevilla y el estreno de la alta velocidad ferroviaria. Ese 1992 que parecía empeñado en demostrar que el país había cambiado de traje y, de paso, de década. Hispasat 1A pesaba unas dos toneladas y fue lanzado mediante un cohete Ariane 4.

Su misión incluía telecomunicaciones, radiodifusión y conexiones entre Europa y América. Para España supuso disponer de una infraestructura propia en un sector estratégico que apenas comenzaba a enseñar hasta dónde podía llegar.

Hay una curiosidad que suele perderse en las efemérides rápidas. Los motores del Ariane se encendieron a las 20:04 del 10 de septiembre en Kourou; en España peninsular eran ya aproximadamente la 1:04 de la madrugada del día 11. Por eso algunas referencias pueden provocar cierta confusión: históricamente se utiliza el 10 de septiembre de 1992, la fecha local del lanzamiento desde la base espacial. Una precisión pequeña, sí, pero las fechas tienen estas trampas cuando uno empieza a mandar cosas fuera del planeta.

Imperios, asesinatos y una guerra que envolvió al mundo

El calendario internacional del 10 de septiembre arranca mucho antes. En 1721, el Tratado de Nystad puso término al conflicto entre Rusia y Suecia dentro de la Gran Guerra del Norte. Aquel acuerdo confirmó un cambio profundo en el equilibrio europeo: Suecia perdió buena parte de su antigua posición dominante en el Báltico y la Rusia de Pedro el Grande emergió convertida en una potencia de primer orden.

Casi un siglo después, el 10 de septiembre de 1813, tuvo lugar la batalla del lago Erie, durante la guerra anglo-estadounidense de 1812. La flota dirigida por Oliver Hazard Perry derrotó a las fuerzas británicas y aseguró a Estados Unidos el control del lago. No es precisamente una batalla grabada en la memoria europea, pero en la historia de Norteamérica resultó decisiva para la campaña del noroeste.

El siglo XIX todavía reservaba al 10 de septiembre una escena mucho más dramática. El 10 de septiembre de 1898, la emperatriz Isabel de Austria, la célebre Sisi, fue asesinada en Ginebra por el anarquista italiano Luigi Lucheni.

La historia tiene algo de absurdo trágico. Lucheni había acudido a la ciudad con la intención de atacar a otro aristócrata, el príncipe de Orleans, pero este modificó sus planes de viaje. Al enterarse por la prensa de que Isabel estaba en Ginebra, cambió de objetivo. La emperatriz caminaba hacia el embarcadero cuando recibió una puñalada en el pecho con una lima afilada.

La herida parecía inicialmente pequeña. Isabel llegó incluso a subir al barco antes de desplomarse. Había sufrido una lesión mortal en el corazón. El asesinato reforzó posteriormente el mito de Sisi, muy distinto, por cierto, de aquella imagen almibarada que el cine popularizaría décadas después.

Otro 10 de septiembre, esta vez en 1939, Canadá declaró la guerra a Alemania y entró oficialmente en la Segunda Guerra Mundial. Alemania había invadido Polonia el 1 de septiembre; Reino Unido y Francia declararon la guerra dos días después. Canadá tomó su propia decisión tras el debate parlamentario y formalizó su entrada el día 10.

El detalle tiene importancia constitucional: fue la primera declaración de guerra adoptada por Canadá por decisión propia, reflejo de la autonomía que el país había ido adquiriendo respecto de Londres.

De Bikila al CERN: deporte, derechos y ciencia

No todo el 10 de septiembre se escribió en despachos de gobierno o campos de batalla. El 10 de septiembre de 1960, en los Juegos Olímpicos de Roma, un corredor etíope prácticamente desconocido para buena parte del público europeo ganó la maratón corriendo descalzo. Se llamaba Abebe Bikila.

La carrera comenzó al final de la tarde y terminó de noche entre antorchas y monumentos de la antigua Roma. Bikila completó los 42,195 kilómetros en 2 horas, 15 minutos y 16,2 segundos, entonces récord mundial, y se convirtió en el primer campeón olímpico del África subsahariana.

El escenario añadió una carga histórica difícil de inventar. Cerca del tramo final se encontraba el obelisco de Axum, trasladado a Italia desde Etiopía durante la ocupación fascista. Un etíope descalzo venciendo en Roma apenas un cuarto de siglo después de la invasión de Mussolini: el deporte, de vez en cuando, escribe metáforas sin pedir permiso.

Diecisiete años más tarde, el 10 de septiembre de 1977, Francia realizó su última ejecución mediante guillotina. Hamida Djandoubi fue ejecutado en la prisión de Baumettes, en Marsella. Fue la última persona guillotinada en Francia y también la última ejecución de una condena a muerte en el país.

La pena capital sería abolida en Francia en 1981, bajo la presidencia de François Mitterrand y con Robert Badinter, ministro de Justicia, como figura central del proceso. Visto desde 2026 parece un vestigio remotísimo. No lo es tanto: entre aquella última guillotina y nosotros hay menos de medio siglo.

Y después llegó la física. El 10 de septiembre de 2008, a las 10:28, el primer haz de protones completó con éxito una vuelta a los 27 kilómetros del Gran Colisionador de Hadrones, el LHC del CERN, situado bajo la frontera entre Suiza y Francia.

Era el paso inicial de una máquina construida durante décadas para estudiar la materia a escalas diminutas y energías gigantescas. Cuatro años más tarde, los experimentos ATLAS y CMS anunciarían el descubrimiento de una nueva partícula compatible con el bosón de Higgs, uno de los grandes hitos de la física contemporánea.

Una jornada que había comenzado siglos atrás con tratados firmados a pluma terminaba, metafóricamente, con protones viajando casi a la velocidad de la luz. El calendario tiene estas bromas: cabe medio mundo en una sola fecha.

Una fecha que también habla de prevención y memoria

El 10 de septiembre también es desde 2003 el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, impulsado por la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio junto con la Organización Mundial de la Salud. En 2026 continúa dentro del periodo internacional 2024-2026 dedicado a cambiar la forma en que la sociedad habla sobre el suicidio, reducir el estigma y favorecer la prevención.

La coincidencia sirve para recordar que las efemérides no son únicamente aniversarios de reyes, guerras o grandes inventos. También reflejan cómo cambian las preocupaciones colectivas, qué asuntos entran en la conversación pública y cuáles dejan, poco a poco, de esconderse detrás de una puerta cerrada.

Un calendario que cuenta mucho más de lo que parece

Y quizá eso es lo interesante de mirar atrás cada 10 de septiembre. En 1831 España organizaba su Bolsa; en 1981 recibía un cuadro convertido en símbolo del exilio y la democracia; en 1992 enviaba su primer gran sistema de telecomunicaciones al espacio. Mientras tanto, otras generaciones habían visto caer imperios, morir una emperatriz, comenzar guerras, cuestionarse la pena de muerte o abrir una ventana hacia las partículas más pequeñas del universo.

La historia rara vez avanza ordenada. Va dejando señales, a veces monumentales y otras casi invisibles. El 10 de septiembre tiene unas cuantas, y juntas forman una fotografía peculiar: dinero, arte, guerra, ciencia, derechos y memoria comprimidos en la misma casilla del calendario.

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Fundador de DonPorqué y curioso empedernido. Escribe sobre tecnología, viajes, gastronomía, cultura y todo lo que le genera una pregunta con un buen «¿por qué?» detrás. En su tiempo libre es aficionado a los casinos online y aprovecha esa experiencia para compartir análisis y recomendaciones sobre el sector del iGaming.