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Historia

¿Cómo ser voluntario en el santuario iberorromano de Bailén en 2026?

Las Piedras del Cardado busca voluntarios para una campaña arqueológica en Bailén con alojamiento, manutención, formación práctica y certificado.

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voluntarios para excavar

Resumen

  • Bailén busca voluntarios para excavar Las Piedras del Cardado en 2026
  • La campaña ofrece alojamiento, manutención, formación y certificado
  • Las plazas son limitadas y la solicitud se realiza enviando el currículum

Bailén busca participantes para trabajar durante septiembre y octubre de 2026 en la tercera campaña de excavación arqueológica de Las Piedras del Cardado, un yacimiento de Jaén con una larga secuencia histórica en la que destaca un antiguo espacio de culto ibérico y su posterior transformación durante la expansión romana. La convocatoria ofrece alojamiento, manutención, formación arqueológica de campo y certificado de participación. Las plazas son limitadas.

La inscripción es bastante más sencilla de lo que puede sugerir la imagen romántica del arqueólogo armado con sombrero, pincel y una suerte extraordinaria. Las personas interesadas deben enviar su currículum vitae a arqueologiabailen@gmail.com. La información oficial publicada por el Ayuntamiento no establece una fecha concreta de cierre ni detalla requisitos académicos obligatorios, aunque advierte de que el número de plazas es limitado. Tampoco especifica turnos o días exactos dentro de septiembre y octubre.

Una excavación arqueológica en Bailén abierta a participantes

La iniciativa corresponde a la III Campaña de Excavación Arqueológica de Las Piedras del Cardado y está impulsada con la colaboración del Ayuntamiento de Bailén, la Universidad de Granada y la Universidad de Salamanca. El objetivo no consiste únicamente en sacar materiales de la tierra: los participantes se integrarán en los trabajos de investigación y aprenderán sobre el terreno cómo se documenta un yacimiento.

Eso significa excavar, sí, pero también observar estratigrafías, reconocer estructuras, registrar materiales y entender por qué una piedra encontrada veinte centímetros más arriba o más abajo puede cambiar una interpretación histórica. La arqueología real tiene bastante menos de búsqueda de tesoros y bastante más de método, paciencia y documentación milimétrica.

La convocatoria resulta especialmente interesante para estudiantes y personas que buscan experiencia práctica, aunque el anuncio municipal no limita expresamente la participación a alumnos universitarios ni exige una titulación determinada. Conviene subrayarlo porque otras campañas arqueológicas sí establecen esos filtros; en esta, al menos en la información pública disponible, no aparecen requisitos académicos obligatorios.

Qué ofrece el voluntariado arqueológico

Los seleccionados dispondrán de alojamiento y manutención durante su participación, dos gastos que suelen pesar bastante cuando una excavación obliga a desplazarse durante varias semanas. A ello se suma la formación arqueológica directamente en el yacimiento y un certificado que acredita la participación en la campaña.

No se trata, por tanto, de una visita turística con pala incluida. Los voluntarios entran en la dinámica del equipo que está investigando el enclave y colaboran en tareas de campo vinculadas al proyecto. La fórmula permite a la campaña contar con más manos y, al mismo tiempo, acerca la práctica arqueológica a personas que difícilmente podrían adquirir esa experiencia desde un aula.

Qué es Las Piedras del Cardado y por qué interesa a los arqueólogos

Las Piedras del Cardado no nació con Roma ni siquiera con los íberos. El yacimiento posee una secuencia histórica mucho más antigua, con evidencias que se remontan a la Edad del Cobre, aunque algunos de sus episodios más relevantes corresponden a la ocupación ibérica y romana.

Las investigaciones previas situaron entre los siglos IV a. C. y III d. C. algunas de sus fases de especial interés. En una de las laderas existe una estructura artificial excavada en la roca que llamó pronto la atención de los investigadores: una pequeña cueva asociada posiblemente a prácticas rituales. Curiosamente, durante el solsticio de invierno la luz del amanecer incide sobre la parte superior de esta construcción. No basta esa alineación para fabricar una religión entera —la arqueología intenta evitar precisamente esos saltos mortales—, pero se suma a otros indicios encontrados en el lugar.

Durante la segunda campaña, los investigadores hablaron incluso de un posible santuario-fuente ibérico. La gruta habría funcionado como un espacio singular dentro del paisaje, con rocas trabajadas y elementos arquitectónicos que monumentalizaban el acceso. El enclave estaría, por tanto, lejos de ser una simple acumulación de restos domésticos.

Del santuario ibérico al control romano del territorio

La investigación más reciente aporta un matiz especialmente sugerente. Un trabajo académico presentado en 2026 interpreta Piedras del Cardado como un santuario ibérico de los siglos IV-III a. C. situado en un corredor estratégico entre el valle del Guadalquivir y la Meseta, dentro del espacio relacionado con la antigua Kastilo o Cástulo y con las zonas mineras del norte.

Después llegó Roma, y el lugar habría cambiado de función.

Según esa interpretación, tras la conquista el antiguo enclave religioso fue reorganizado como asentamiento militar estable, vinculado al control de las rutas y del territorio. La transformación resulta arqueológicamente muy valiosa porque permite estudiar algo mucho mayor que un edificio: cómo un espacio con significado religioso para una comunidad indígena puede ser reaprovechado por un nuevo poder político y militar.

Ahí está buena parte del interés de esta campaña. Cada estrato puede contar no solo quién vivió en el lugar, sino también cómo cambió el paisaje cuando Roma comenzó a imponer su administración, sus redes económicas y su autoridad sobre el Alto Guadalquivir.

Un yacimiento dentro de un territorio arqueológico excepcional

Bailén suele entrar en los libros de historia por la batalla de 1808, pero su subsuelo obliga a retroceder bastantes páginas más. La Carta Arqueológica de Bailén, iniciada tras el convenio firmado en 2016 entre el Ayuntamiento y la Universidad de Granada, documentó más de 300 enclaves de interés arqueológico en el término municipal.

Las Piedras del Cardado fue señalado como uno de los conjuntos que merecían una investigación específica. No está aislado, tampoco. El territorio de la depresión Linares-Bailén fue un espacio fundamental para comprender las comunicaciones, la minería y los asentamientos ibéricos, además del posterior proceso de incorporación a Roma.

Muy cerca aparece también el horizonte histórico de Cástulo, una de las grandes ciudades antiguas del Alto Guadalquivir. Piedras del Cardado ocupaba una posición útil en las comunicaciones entre ese núcleo, Sierra Morena y las áreas mineras. En arqueología, como en política, la ubicación rara vez es un detalle.

Cómo solicitar una plaza en la campaña de 2026

El procedimiento publicado es directo: hay que remitir un currículum vitae a la dirección arqueologiabailen@gmail.com. El Ayuntamiento señala que existen plazas limitadas y que la campaña se desarrollará durante septiembre y octubre, pero no ha publicado en su convocatoria general un calendario pormenorizado de turnos ni una fecha exacta de cierre.

Ese último detalle importa. La campaña se encuentra precisamente dentro de su periodo previsto de ejecución, de manera que la disponibilidad depende de las plazas que continúen libres. La información oficial tampoco menciona tasas de inscripción y confirma que alojamiento y manutención forman parte de las condiciones ofrecidas a quienes participen.

Para quien estudia Arqueología, Historia o disciplinas cercanas, la experiencia tiene un valor bastante evidente: trabajo de campo real. Para alguien que llega desde fuera del ámbito académico, el atractivo es otro, aunque no menor: participar directamente en la reconstrucción de un lugar habitado y transformado durante milenios, sometiéndose a las reglas de una investigación científica y no al entusiasmo del cazatesoros de domingo.

Bajo la tierra de Bailén hay bastante más que una batalla

La tercera campaña de Las Piedras del Cardado vuelve a abrir una pequeña ventana hacia un paisaje que ha cambiado muchas veces de dueño, de función y hasta de significado. Primero un territorio ocupado desde tiempos prehistóricos; después, un espacio ritual ibérico; más tarde, según la interpretación que está tomando forma, un punto utilizado por Roma para controlar caminos y recursos.

Y esta vez parte de esa historia podrá excavarse con voluntarios.

La recompensa no es encontrar una pieza espectacular —puede aparecer o no, así funciona esto—, sino participar en algo bastante más lento y quizá más interesante: reconstruir, capa a capa, cómo vivieron, creyeron y dominaron el territorio quienes estuvieron allí hace más de dos mil años. Entre septiembre y octubre, en Bailén, esa historia vuelve literalmente a salir de la tierra.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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