Naturaleza
¿Dónde se esconde el tubo volcánico más largo de Europa en Canarias?
La Cueva del Viento, en Tenerife, suma 18,5 kilómetros de galerías volcánicas y alberga unas 190 especies en un ecosistema subterráneo único.

Resumen
- La Cueva del Viento suma 18,5 kilómetros de galerías volcánicas bajo Tenerife
- Se formó hace unos 27.000 años por antiguas coladas del volcán Pico Viejo
- En sus cavidades viven unas 190 especies y solo una pequeña parte se visita
Bajo el paisaje verde y abrupto del norte de Tenerife existe otro territorio, uno que no se ve desde la carretera ni aparece recortado contra el horizonte. Está bajo tierra. La Cueva del Viento, en Icod de los Vinos, es el tubo volcánico más largo de Europa, una gigantesca red de galerías nacida de antiguas coladas de lava y con alrededor de 18,5 kilómetros topografiados. Todavía quedan ramificaciones por explorar.
La edad también impresiona: se formó hace unos 27.000 años, durante una fase eruptiva del volcán Pico Viejo, junto al Teide. Pero reducirla a una cueva enorme sería quedarse en la puerta. Literalmente. Bajo Tenerife se conserva aquí un pequeño mundo biológico con unas 190 especies conocidas, 44 de ellas troglobias —animales adaptados a vivir permanentemente bajo tierra— y al menos 15 descritas como nuevas para la ciencia.
Una cueva de 18,5 kilómetros creada por ríos de lava
La Cueva del Viento no se abrió porque el agua fuera erosionando lentamente la roca, como sucede en muchas cavernas calizas. Su arquitecto fue bastante menos paciente: la lava.
Durante las erupciones basálticas de Pico Viejo, las coladas avanzaron por la ladera. La zona exterior del flujo, expuesta al aire, se enfrió antes y formó una costra sólida. Debajo, sin embargo, la lava seguía moviéndose, caliente y fluida, como un río dentro de una tubería recién construida.
Cuando dejó de llegar material desde el foco eruptivo, esos conductos terminaron vaciándose. Quedó el molde. Kilómetros de túneles, cámaras, bifurcaciones y desniveles que el tiempo preservó bajo el terreno de Icod de los Vinos.
No hablamos, además, de un único pasillo interminable. La cavidad constituye una red extraordinariamente compleja, con galerías conectadas, ramales todavía sin investigar y sectores que forman prácticamente un laberinto.
Tres pisos volcánicos superpuestos bajo Tenerife
Aquí aparece una de las características que convierte a la Cueva del Viento en algo mucho más extraño que un tubo especialmente largo: sus galerías se desarrollan en tres niveles superpuestos.
La disposición responde a distintas etapas de las coladas volcánicas. Una erupción construía conductos; otras lavas posteriores cubrían el terreno y generaban nuevos tubos por encima. El resultado es una especie de edificio natural de tres plantas, salvo por un pequeño detalle: el edificio está hecho de lava solidificada y tiene decenas de miles de años.
Esta estructura de tres niveles constituye una característica geomorfológica excepcional. En las galerías aparecen cascadas de lava petrificada, terrazas laterales, estafilitos y lagos de lava, junto con gotas solidificadas, huellas de un material que un día estuvo moviéndose a temperaturas capaces de fundir la roca.
También el nombre tiene explicación física. Las distintas bocas y comunicaciones del sistema provocan diferencias de presión y temperatura que generan fuertes corrientes de aire. De ahí lo de Cueva del Viento. No fue necesario que ningún departamento de marketing turístico se devanara demasiado los sesos.
Un ecosistema que aprendió a vivir sin luz
La roca cuenta la historia de la erupción, pero lo que vive entre esas rocas cuenta otra historia quizá todavía más fascinante: la de organismos capaces de sobrevivir donde el Sol prácticamente ha desaparecido de la ecuación. La vida subterránea ha tenido miles de años para adaptarse a unas condiciones que resultarían hostiles para muchas especies de la superficie.
Los inventarios realizados en la Cueva del Viento sitúan en torno a 190 las especies conocidas asociadas a este sistema volcánico, fundamentalmente invertebrados. De ellas, 44 son consideradas troglobias y 15 fueron hallazgos nuevos para la ciencia.
Vivir permanentemente bajo tierra cambia las reglas. Hay oscuridad total, mucha humedad, temperaturas relativamente estables y muy poco alimento. Sin luz no existe la producción vegetal normal de la superficie, de modo que buena parte de los nutrientes debe llegar desde fuera: raíces que atraviesan grietas, materia arrastrada por el agua o pequeños animales que penetran accidentalmente.
La cucaracha sin ojos y otros habitantes de la oscuridad
Uno de los ejemplos más conocidos es Loboptera subterranea, una cucaracha cavernícola sin ojos. También aparecen escarabajos como Wolltinerfia martini y Wolltinerfia tenerifae, representantes de una biodiversidad muy especializada y difícil de encontrar fuera de estos ambientes.
No tener ojos en una cueva perpetuamente oscura no es precisamente una desgracia evolutiva. Mantener órganos inútiles cuesta energía. Con miles de generaciones, determinadas especies han reducido la pigmentación y la capacidad visual, o estructuras relacionadas con el vuelo, mientras potenciaban mecanismos sensoriales útiles para desplazarse en la oscuridad.
La evolución, ahí abajo, funciona con una economía bastante severa: si algo consume recursos y no sirve, acaba convirtiéndose en un lujo. Las peculiares condiciones de la Cueva del Viento permiten observar precisamente esas adaptaciones extremas en un medio estable, oscuro y muy pobre en nutrientes.
Cuando comer poco también es una ventaja
La escasez de nutrientes ha favorecido organismos con metabolismos lentos y estrategias adaptadas a largos periodos con poca comida. El ambiente subterráneo parece inmóvil, casi muerto para el visitante, pero alberga relaciones ecológicas muy especializadas.
Por eso la Cueva del Viento tiene valor no únicamente como monumento geológico. Es también un laboratorio natural de evolución, aislamiento y adaptación extrema, un ecosistema donde cualquier alteración exterior puede tener efectos sobre organismos que han evolucionado durante generaciones en condiciones muy concretas.
Fósiles de animales que desaparecieron de Tenerife
Las galerías han funcionado igualmente como una gigantesca cápsula del tiempo. En su interior se han localizado restos de vertebrados extinguidos, entre ellos la rata gigante de Tenerife y grandes lagartos insulares, además de huesos de aves desaparecidas de la isla.
Estos depósitos permiten reconstruir parte de una Tenerife que ya no existe. Antes de carreteras, urbanizaciones, cultivos y ciudades, la fauna insular estaba marcada por el aislamiento oceánico. En las islas, la evolución suele tomar caminos peculiares: animales que aumentan de tamaño, otros que pierden la capacidad de volar, especies confinadas durante miles de años en territorios muy pequeños.
También existen evidencias arqueológicas vinculadas a los guanches, lo que demuestra que la cavidad era conocida por los antiguos habitantes de Tenerife mucho antes del comienzo de las exploraciones espeleológicas modernas.
Estas exploraciones se intensificaron durante la segunda mitad del siglo XX y fueron ampliando, poco a poco, el mapa de un sistema que todavía no puede darse por completamente conocido. Esa incógnita forma parte de su interés científico: cada nueva galería puede aportar información geológica, biológica o paleontológica.
Solo una pequeña parte de la Cueva del Viento puede visitarse
Que existan más de 18 kilómetros de galerías no significa que el visitante pueda calzarse unas botas y echar a andar como quien entra en un museo. La mayor parte del sistema permanece reservada a investigación, conservación y exploración especializada.
La experiencia abierta al público comenzó en 2008 y permite acceder, mediante visita interpretada, a un tramo de aproximadamente 200 metros de la galería Sobrado Superior. No existe iluminación permanente en la cavidad: los grupos entran equipados con casco y luz individual, una decisión que reduce el impacto sobre el ecosistema y conserva bastante bien una sensación poco habitual en lugares turísticos: aquí la oscuridad sigue siendo oscuridad.
En septiembre de 2026, la entrada general para adultos figura en 25 euros, con tarifa de 15 euros para residentes canarios; los niños de 5 a 12 años pagan 8,50 euros y 5 euros si son residentes. Los menores de cinco años no pueden participar y las visitas requieren reserva anticipada.
Tiene lógica que el acceso sea limitado. Una cueva no es una sala de exposiciones donde una huella se limpia al terminar la jornada. Alterar la humedad, introducir residuos, modificar pequeños depósitos minerales o afectar a organismos diminutos puede dejar consecuencias desproporcionadas.
La zona está incluida, además, como Zona Especial de Conservación de la Red Natura 2000, con un plan de gestión específico destinado a preservar sus hábitats y valores naturales.
El otro paisaje de Canarias está bajo nuestros pies
Cuando se piensa en el paisaje volcánico canario suelen aparecer conos, calderas, campos negros de lava y, inevitablemente, el Teide dominando la postal. La Cueva del Viento obliga a mirar en dirección contraria. El espectáculo está debajo de Tenerife.
Sus 18,5 kilómetros topografiados, los tres niveles de galerías, las formas que dejó la lava y una fauna que lleva generaciones viviendo sin luz convierten este sistema de Icod de los Vinos en uno de los grandes patrimonios naturales de Tenerife. Y todavía conserva una cualidad bastante rara en pleno siglo XXI: una parte de su mapa permanece incompleta.
Hace unos 27.000 años, por aquellos conductos corría roca fundida. Después llegó el silencio, entraron animales, se acumularon fósiles y los seres humanos empezaron a explorar una pequeña fracción de aquel laberinto. La lava se marchó hace muchísimo tiempo. Su arquitectura, no.

Actualidad¿Qué balance dejan los dos terremotos de Venezuela dos meses después?
Actualidad¿Cómo sigue Colombia un mes después del devastador terremoto de 7,4?
Naturaleza¿Cuántos muertos dejan las inundaciones de Nepal y Tíbet en total?
Ocio¿Por qué Olympiacos despide a Mendilibar y elige a Imanol Alguacil?
Actualidad¿Qué peligro electoral ve el Supremo en el voto por la ley de nietos?
Actualidad¿Qué pasó en El Regato? Brutal paliza a un hostelero dentro del bar
Actualidad¿Hasta dónde llegarán los hutíes tras conquistar Mocha y Zuqar en el mar Rojo?
Tecnología¿Por qué el iPhone Duo puede convertir el iPad mini en prescindible?
Ocio¿Qué le dijo De Paul a Lewandowski en la bronca que incendió la MLS?
Actualidad¿Qué descarta Suiza tras rastrear dos bancos en la causa de Zapatero?
Actualidad¿Qué supone la nueva ley de nacionalidad española para los saharauis?
Actualidad¿Por qué todos lloran a Harald V si no dejó ningún legado importante?





















