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Naturaleza

¿Cuándo llega la cresta africana a España y dónde rozará los 40 ºC?

Una cresta africana devolverá a España temperaturas impropias de septiembre, con hasta 40 ºC en el suroeste y noches tropicales en varias zonas.

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la cresta africana

Resumen

  • La cresta africana disparará el calor entre el domingo 13 y el martes 15
  • El suroeste podrá rozar los 40 ºC, sobre todo Guadalquivir y Guadiana
  • Las noches tropicales ganarán terreno y el miércoles podría traer tormentas

España apenas tendrá tiempo para acostumbrarse al alivio térmico. Una cresta anticiclónica de origen subtropical, asociada a una entrada de aire muy cálido desde latitudes africanas, volverá a disparar las temperaturas durante los próximos días. El ascenso comenzará a percibirse antes, pero el tramo más intenso se espera entre el domingo 13 y el martes 15 de septiembre, con calor impropio de estas fechas en buena parte del país.

Las zonas más castigadas estarán en el suroeste peninsular. En el valle del Guadalquivir y las vegas del Guadiana las máximas podrán situarse entre 37 y 39 ºC y, de forma puntual, acercarse a los 40 ºC. En amplias áreas del interior, las temperaturas quedarán entre 8 y 10 grados por encima de lo habitual. Dicho de otro modo: septiembre volverá durante unos días a vestirse de julio.

Cuatro días con temperaturas propias de pleno verano

El cambio llega después de unas jornadas bastante más frescas en numerosos puntos de la Península y del episodio de tormentas que afectó especialmente al Mediterráneo y Baleares. Ese pequeño paréntesis otoñal, sin embargo, tendrá recorrido corto.

La configuración atmosférica prevista favorece el establecimiento de una dorsal anticiclónica sobre España. El aire será más cálido de lo normal en niveles medios de la atmósfera y, con cielos bastante despejados y muchas horas de insolación, el calentamiento se trasladará rápidamente a la superficie.

El viernes 11 y el sábado 12 ya comenzarán a subir las temperaturas en numerosas regiones. Será desde el domingo cuando el calor se extienda y se haga mucho más evidente. Domingo, lunes y martes apuntan como las jornadas más exigentes; el miércoles 16 todavía podría mantener valores elevados en algunas zonas, aunque la dorsal empezaría a perder fuerza.

No será un episodio homogéneo. España es demasiado grande, y meteorológicamente demasiado caprichosa, para funcionar como una sartén única. Mientras algunos valles interiores volverán a coquetear con los 40 grados, otras zonas costeras quedarán bastante por debajo.

Dónde se espera el calor más intenso

Andalucía occidental y Extremadura aparecen en primera línea. Las previsiones sitúan máximas de 37 a 39 ºC en el Guadalquivir y el Guadiana, con posibilidad de alcanzar localmente los 40 ºC si coinciden las condiciones más favorables.

El calor también será notable en los valles del Tajo y del Ebro, en la depresión de Lleida y, de manera bastante llamativa para mediados de septiembre, en zonas interiores de Galicia. En estos territorios podrán alcanzarse o superarse los 35 ºC.

Incluso el norte cantábrico puede experimentar temperaturas extraordinariamente altas. Bilbao, por ejemplo, podría superar los 35 ºC durante el lunes si se confirma la configuración prevista, un valor muy alejado de lo normal para estas alturas del calendario.

La anomalía térmica —la diferencia respecto a lo que suele registrarse en estas fechas— llegará en amplias zonas a 8 o 10 grados positivos durante las horas centrales del día. Ese dato explica mejor el episodio que un termómetro aislado: 34 ºC pueden parecer menos llamativos que 39, pero resultan igualmente extraordinarios allí donde una tarde normal de mediados de septiembre ronda los 24 o 25.

Las noches volverán a complicar el descanso

El calor no desaparecerá necesariamente al ponerse el sol. Las noches tropicales, aquellas en las que la temperatura mínima no baja de 20 ºC, volverán a ganar terreno en Extremadura, el valle del Guadalquivir, la costa mediterránea y los dos archipiélagos.

En determinadas localidades canarias podrían incluso darse noches tórridas, con mínimas iguales o superiores a 25 ºC. Ahí está una de las partes menos fotogénicas y más incómodas de estos episodios: una máxima elevada dura unas horas; una madrugada que apenas refresca convierte el dormitorio en una prolongación del día.

Canarias también notará claramente el ascenso. Al comienzo de la próxima semana podrían superarse los 35 ºC en Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura, con valores cercanos en sectores concretos de las islas occidentales.

Qué significa realmente una cresta africana

El nombre suena aparatoso, casi geográfico, pero conviene quitarle un poco de dramatismo. Una cresta o dorsal anticiclónica es una zona de altas presiones en niveles medios y altos de la atmósfera que se extiende hacia latitudes superiores. Cuando esa configuración parte del entorno subtropical africano, puede favorecer el transporte de una masa de aire excepcionalmente cálida hacia la Península.

No significa que una especie de bloque compacto del Sáhara viaje hasta España. La atmósfera trabaja de manera bastante menos cinematográfica. Lo que ocurre es una combinación de circulación del aire, altas presiones y subsidencia, un descenso del aire que favorece su calentamiento, capaz de elevar mucho las temperaturas cuando la dorsal se mantiene durante varios días.

Tampoco debe confundirse automáticamente este episodio con una nueva ola de calor. Para que un episodio reciba esa consideración climatológica deben cumplirse simultáneamente determinados criterios de duración, extensión territorial e intensidad. Un periodo con 39 o incluso 40 ºC en algunos puntos puede ser extraordinariamente cálido sin recibir oficialmente esa denominación.

Y ese matiz importa especialmente después de un verano en el que el calor persistente ha vuelto a ocupar buena parte del calendario meteorológico español.

España viene de un verano marcado por el calor extremo

El nuevo episodio aparece después de un verano especialmente cálido, con numerosos periodos de temperaturas extraordinarias y sucesivos repuntes que han mantenido los termómetros muy por encima de sus valores habituales en diferentes regiones.

Septiembre tampoco empezó precisamente pidiendo una chaqueta. Los primeros compases del mes han mantenido episodios de calor intenso en distintas zonas de España, pese a que las noches son cada vez más largas y la radiación solar comienza a perder fuerza respecto a julio y agosto.

La nueva cresta africana llega, por tanto, sobre un terreno térmico que ya venía escribiendo cifras poco habituales. No demuestra por sí sola ninguna tendencia climática —el tiempo de unos días y el clima de décadas son escalas distintas—, pero encaja en un año marcado por una persistencia notable del calor.

El miércoles podría traer un cambio y algunas tormentas

La estabilidad será la característica dominante durante buena parte del episodio, aunque no significa cielo azul garantizado en cada rincón del mapa. Podrán aparecer chubascos dispersos, especialmente en áreas donde el relieve y el calentamiento diurno favorezcan el desarrollo de nubosidad.

El cambio más interesante se perfila hacia el miércoles 16. La dorsal tendería a debilitarse y una ondulación atmosférica podría entrar en la Península. Si esa evolución se confirma, aumentarían las posibilidades de tormentas localmente intensas en varias comunidades y las temperaturas comenzarían a descender.

A varios días vista, la posición exacta de estas pequeñas ondas puede cambiar bastante. Un desplazamiento de unos cientos de kilómetros altera dónde llueve, cuánto baja el termómetro y qué regiones quedan todavía bajo la lengua cálida. El escenario de calor anómalo aparece bastante definido; los detalles de su desenlace, algo menos.

Septiembre vuelve a mirar a julio

El calendario dirá mediados de septiembre, pero durante varios días los termómetros contarán otra historia. Hasta 40 ºC en el suroeste, valores superiores a 35 ºC en numerosos valles y noches tropicales dibujan un episodio especialmente cálido para la época.

El periodo más duro se concentrará previsiblemente entre el domingo 13 y el martes 15, con un posible debilitamiento a partir del miércoles. No toda España alcanzará temperaturas extremas ni puede hablarse automáticamente de una nueva ola de calor oficial, pero la anomalía será amplia y muy evidente.

Después de un verano dominado por temperaturas muy elevadas y de un septiembre que tampoco parece dispuesto a soltar fácilmente el calor, la atmósfera vuelve a dejar una escena extraña: hojas que empiezan a amarillear, tardes que acortan y termómetros todavía empeñados en contar julio.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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