Actualidad
¿Qué revela la investigación del avión de Amazon accidentado en Miami?
La investigación del accidente de Amazon en Miami confirma que las cinco víctimas estaban en tierra y pone el foco en las cajas negras del Boeing 767.

Foto: framalex images (Flickr) — CC BY 4.0 — vía Wikimedia Commons.
Resumen
- El Boeing 767 de Amazon Air se salió de la pista 30 en Miami
- Las cinco víctimas mortales se encontraban en tierra
- Las cajas negras deberán aclarar por qué el avión no pudo detenerse
La investigación sobre el accidente del avión de carga que operaba para Amazon en Miami empieza a despejar algunas de las incógnitas que dejó la tragedia. El Boeing se salió de la pista 30 del Aeropuerto Internacional de Miami, atravesó parte de las instalaciones aeroportuarias y golpeó varios vehículos. El accidente dejó cinco muertos y cinco heridos, y la principal certeza conocida después de las primeras horas es que las víctimas mortales estaban en tierra.
La aeronave era un Boeing 767-33A operado por 21 Air, compañía que realizaba el vuelo 7598 para Amazon Air. Procedía de San Juan, Puerto Rico, y sus dos pilotos sobrevivieron. La causa exacta de la salida de pista todavía no está determinada: la investigación sigue abierta y analizará el punto de contacto con el asfalto, la velocidad, la frenada, el viento, la actuación de la tripulación y las condiciones de seguridad existentes al final de la pista.
El Boeing recorrió unos 400 metros más allá de la pista
El accidente del avión de carga de Amazon en Miami ocurrió el domingo 6 de septiembre y dejó desde el primer momento una escena difícil de encajar: un gran carguero fuera del recinto de la pista, vehículos alcanzados, fuego y restos desperdigados. Las investigaciones posteriores están permitiendo reconstruir con mayor precisión aquellos minutos.
El vuelo 7598 llegó a Miami poco antes de las dos de la tarde, hora local, después de despegar de San Juan. Era, además, el tercer trayecto que realizaba aquella jornada.
Durante el aterrizaje, el Boeing 767 sobrepasó el extremo de la pista 30 y continuó aproximadamente 1.300 pies, unos 396 metros, fuera de ella. En ese recorrido golpeó equipos de navegación situados en el aeropuerto y alcanzó una Ford Econoline blanca de 2012 perteneciente a Professional Ocean Service Corporation, una empresa que presta servicios de limpieza de aeronaves.
En aquella furgoneta viajaban siete personas. La investigación ha permitido aclarar que las víctimas mortales se encontraban en tierra, una precisión importante frente a la confusión de las primeras horas, cuando todavía no estaba claro cuántas personas viajaban en cada vehículo alcanzado por el avión.
La aeronave siguió avanzando, atravesó una valla del recinto aeroportuario y alcanzó después otro vehículo en una carretera exterior. Finalmente quedó detenida sobre una zona de hierba. Hubo fuego, combustible derramado y vehículos destrozados, además de restos esparcidos por una superficie considerable. No fue un simple despiste de pista con una rueda metida en el césped: el avión siguió moviéndose con una enorme cantidad de energía después de abandonar el asfalto.
Las cinco víctimas mortales estaban en tierra
Las nuevas averiguaciones permiten reconstruir mejor la dimensión humana del accidente. Los fallecidos tenían entre 47 y 75 años y se encontraban en la zona terrestre alcanzada por el Boeing después de que este rebasara el final de la pista.
Otras cinco personas resultaron heridas. Los dos pilotos fueron hospitalizados después del accidente y posteriormente recibieron el alta. Las autoridades locales informaron también de heridos en estado crítico mientras continuaban las labores de identificación y reconstrucción de lo ocurrido.
Ese dato ayuda a entender una de las imágenes más desconcertantes del siniestro: aunque el protagonista visible es un enorme Boeing de carga, nadie murió dentro del avión. La tragedia se produjo abajo, a ras de suelo, entre personas que se encontraban dentro o junto a los vehículos alcanzados cuando una aeronave de decenas de toneladas continuó mucho más allá del lugar donde debía haberse detenido.
Las cajas negras ya están en manos de los investigadores
La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos, la NTSB, recuperó tanto el registrador de datos de vuelo como el registrador de voz de cabina. Las llamadas cajas negras han sido enviadas para su análisis.
Son piezas fundamentales. El registrador de vuelo permitirá conocer parámetros como velocidad, configuración de la aeronave y comportamiento de los motores, además de la utilización de determinados sistemas durante los últimos minutos. La grabación de cabina permitirá reconstruir las comunicaciones y decisiones de los pilotos.
La NTSB ha desplazado un amplio equipo de especialistas. Su trabajo abarcará la meteorología, el funcionamiento del Boeing, el historial del aparato, la experiencia de los pilotos, las comunicaciones con el control aéreo y toda la secuencia de aproximación y aterrizaje.
Por ahora, conviene separar los hechos de las hipótesis. Algunas imágenes del accidente han llevado a especialistas a examinar si el avión pudo tocar tierra demasiado avanzado en la pista o llegar con una velocidad que redujera el margen disponible para detenerse. También se estudian las condiciones de viento. Ninguno de esos elementos constituye todavía una causa establecida.
La aviación comercial suele parecer una gigantesca maquinaria de certezas hasta que ocurre algo así. Entonces cada segundo vuelve a ser una cuestión técnica: dónde tocó tierra el avión, a qué velocidad y cuánto asfalto quedaba por delante.
La falta de un sistema EMAS entra en la investigación
Otro asunto ha aparecido con fuerza: el Aeropuerto Internacional de Miami no dispone al final de esa pista de un EMAS, siglas de Engineered Materials Arresting System.
El nombre suena más complicado de lo que es. Se trata de una superficie construida con materiales diseñados para ceder bajo el peso de un avión. Al hundirse parcialmente las ruedas, la resistencia aumenta y la aeronave pierde velocidad con rapidez, algo parecido —salvando las enormes diferencias— a intentar avanzar con una bicicleta sobre arena muy blanda.
Estos sistemas se colocan en aeropuertos donde resulta difícil disponer de una gran área libre después del extremo de la pista. Existen en numerosos aeropuertos estadounidenses y han intervenido en distintos episodios de salida de pista.
Miami, sin embargo, cuenta con una zona de seguridad de unos 1.000 pies, aproximadamente 305 metros, por lo que el aeropuerto cumple las normas federales aplicables aunque no tenga instalado un EMAS en ese punto. Cumplir la regulación y determinar si existía margen para mejorar la protección son, naturalmente, dos debates distintos.
La presidenta de la NTSB, Jennifer Homendy, ha puesto el acento sobre las salidas de pista y las medidas de protección capaces de reducir sus consecuencias. La investigación tendrá que establecer si un sistema de detención habría cambiado algo en este accidente concreto. De momento, afirmarlo sería ir más deprisa que las propias cajas negras.
Un Boeing 767 con más de tres décadas de servicio
El aparato accidentado tenía 32 años. Era un Boeing 767 que había comenzado su vida operativa como avión de pasajeros y fue transformado posteriormente en carguero, una práctica bastante habitual en la aviación comercial.
Su edad, por sí sola, no permite extraer conclusiones sobre el accidente. Los aviones comerciales están sometidos a programas de mantenimiento e inspecciones que dependen de ciclos, horas de vuelo, componentes y revisiones específicas, no simplemente del número que aparece junto al año de fabricación.
El avión era operado por 21 Air, no directamente pilotado por Amazon. Formaba parte de la red logística de Amazon Air mediante un acuerdo con la aerolínea. Esta distinción importa: Amazon es la compañía para la que se realizaba la operación de carga, mientras que la responsabilidad operativa del vuelo correspondía al transportista aéreo.
El aterrizaje concentra las principales incógnitas
Una salida de pista puede tener numerosas causas y, a menudo, varias se combinan. Un aterrizaje largo deja menos metros disponibles para frenar; una velocidad elevada aumenta notablemente la distancia necesaria; el viento de cola puede complicar la aproximación; la pista mojada modifica la adherencia. También pueden intervenir fallos mecánicos, decisiones de cabina o configuraciones incorrectas.
En Miami, los investigadores están reconstruyendo precisamente ese rompecabezas. No basta con comprobar dónde terminó el avión. Hay que retroceder segundo a segundo hasta entender por qué no consiguió detenerse dentro de la pista.
También será relevante determinar por qué la tripulación continuó el aterrizaje y si, en algún momento de la aproximación, existieron condiciones que aconsejaran ejecutar una aproximación frustrada, el conocido go-around. Es una operación rutinaria en aviación: el avión vuelve a ganar altura y realiza un nuevo intento. No implica necesariamente que algo haya ido mal; muchas veces es exactamente la decisión prevista cuando una aproximación deja de reunir las condiciones adecuadas.
Hasta que los investigadores conozcan los datos de vuelo y las conversaciones de cabina, atribuir responsabilidades sería prematuro. La diferencia entre una hipótesis razonable y una conclusión técnica puede estar escondida en unos pocos segundos de información.
Las certezas aumentan, pero la causa sigue abierta
El accidente de Miami deja una imagen mucho más definida que la disponible en las primeras horas: las cinco personas fallecidas estaban en tierra y fueron alcanzadas después de que el carguero rebasara la pista. Lo que todavía no existe es una causa oficial que explique por qué el Boeing terminó cientos de metros más allá del asfalto.
Las cajas negras permitirán reconstruir con mucha más precisión lo sucedido antes y durante el aterrizaje. La NTSB deberá aclarar la velocidad del avión, el punto exacto donde tocó tierra, el rendimiento de los frenos y la meteorología, junto con las decisiones de la tripulación y las condiciones de seguridad existentes al final de la pista.
El Boeing quedó finalmente inmóvil. La investigación, en cambio, continúa. Y detrás de las cifras, de los metros de pista y de la inevitable sopa de siglas técnicas, queda lo esencial: cinco personas murieron en tierra porque una aeronave que debía detenerse mucho antes terminó alcanzando la zona en la que se encontraban.

NaturalezaTerremotos en Venezuela: ¿qué se sabe este 9 de septiembre de 2026?
Naturaleza¿Dónde están los incendios activos en España este 9 de septiembre?
Ocio¿Qué fichajes agitan la Liga Endesa ACB este 9 de septiembre de 2026?
ActualidadTerremoto en Colombia: ¿dónde tembló este 9 de septiembre y qué pasó?
Actualidad¿Cuántos muertos deja Nepal y el Tíbet tras la tragedia del Himalaya?
Ocio¿Qué fichajes NBA trae la última hora del mercado el 9 de septiembre?
OcioFichajes NFL: ¿qué movimientos marcan este 9 de septiembre de 2026?
Ocio¿Qué pasó con Javier Alonso en Pasapalabra y por qué dejó el concurso?
Actualidad¿Qué pasó en Reino Unido? El fallo de NATS que canceló 1.900 vuelos
Actualidad¿Por qué miembros de Núcleo Nacional entrenaban con armas en Ucrania?
Economía¿Por qué frutas y verduras cuestan hasta seis veces más en el súper?
Actualidad¿Por qué dimite Trapero? El relevo que cambia la cúpula de los Mossos





















