Síguenos

Naturaleza

¿Dónde lloverá hoy? Así cambia el tiempo en España este 27 de agosto

España afronta este 27 de agosto con contrastes: lluvias y fresco en el noroeste, mientras el calor resiste con fuerza en el este peninsular.

Publicado

el

palmeras con cielo y luna

España afronta este jueves 27 de agosto con un mapa meteorológico partido casi por la mitad. El noroeste tendrá una jornada de lluvias, ambiente fresco y tormentas en algunos puntos, mientras que el este peninsular conservará temperaturas plenamente veraniegas. Galicia vuelve a quedar en primera línea del frente atlántico; el valle del Ebro, el litoral mediterráneo y el sureste, en cambio, seguirán mirando al termómetro.

La predicción de la Agencia Estatal de Meteorología dibuja un día de fuertes contrastes. Las precipitaciones serán más relevantes en Galicia, sobre todo en su mitad occidental, y podrán ir acompañadas de tormenta y granizo. El frente avanzará hacia otras zonas del norte y del interior, aunque perdiendo fuerza, mientras el Mediterráneo se mantiene bastante más estable. Las temperaturas bajarán en buena parte de la Península, de forma perceptible en el centro y el oeste, pero el calor resistirá en el este y sureste. Agosto, por lo visto, tampoco cree demasiado en la uniformidad.

España se divide entre el frente atlántico y el calor mediterráneo

La responsable de este cambio es una borrasca atlántica situada al noroeste de la Península y asociada a un frente frío. Su influencia se dejará notar especialmente en las comunidades occidentales y septentrionales, donde aumentará la nubosidad y aparecerán precipitaciones a lo largo del día.

El contraste será evidente incluso en distancias relativamente pequeñas. Mientras ciudades gallegas se moverán con máximas próximas o incluso inferiores a los 20 ºC, amplias zonas del valle del Ebro y del sureste superarán con facilidad los 30 ºC. En Zaragoza, la predicción municipal de AEMET contempla valores que pueden alcanzar alrededor de 36 ºC, y Murcia puede situarse cerca de los 37 ºC.

No será, por tanto, una jornada de frío generalizado ni tampoco otro día de calor uniforme. Habrá casi dos finales de agosto superpuestos sobre el mismo mapa: chaqueta fina y paraguas al oeste; sombra y agua fresca todavía necesarias en buena parte del este.

Galicia concentra las lluvias y el riesgo de tormentas

El tiempo más adverso se espera en Galicia, donde los cielos permanecerán nubosos o cubiertos y las precipitaciones podrán ser persistentes. La mitad occidental será la zona más expuesta, especialmente Pontevedra y sectores de A Coruña, con episodios tormentosos durante las primeras horas y posibilidad de granizo.

En Pontevedra, la probabilidad de precipitación alcanza valores muy elevados durante el jueves y la temperatura máxima rondará los 18 ºC. A Coruña también tendrá un día marcadamente húmedo, con lluvias y registros máximos en torno a los 20-22 ºC. No es precisamente la postal del agosto abrasador que suele poblar las conversaciones de ascensor.

Las lluvias también podrán alcanzar Asturias, áreas del Cantábrico y sectores de Castilla y León conforme avance el frente. En la vertiente occidental, la nubosidad será abundante y las temperaturas quedarán claramente contenidas. El paraguas será mucho más útil que el abanico.

El centro peninsular refresca de forma notable

El cambio térmico será apreciable en Madrid y buena parte de la Meseta. La capital parte de una mínima cercana a los 15 ºC y una máxima alrededor de 25 ºC, según la última predicción de AEMET, con cielos cubiertos durante parte de la mañana, posibilidad de lluvia y una tarde con intervalos nubosos.

Castilla y León quedará más directamente expuesta al paso del frente. León, Zamora, Salamanca, Valladolid, Palencia o Burgos pueden registrar precipitaciones en diferentes momentos del día, con un ambiente mucho más fresco que el vivido durante algunos episodios cálidos de agosto. En áreas altas de la Meseta, las máximas quedarán incluso cerca de los 20 ºC.

Extremadura y Castilla-La Mancha se situarán en una especie de zona intermedia. Habrá bastante nubosidad y no pueden descartarse lluvias débiles o dispersas, especialmente durante el paso del sistema frontal, aunque la precipitación será menos persistente que en el noroeste.

El Mediterráneo mantiene el verano, aunque con matices

El escenario cambia al viajar hacia el este. Cataluña, Comunidad Valenciana, Murcia y el valle del Ebro mantendrán temperaturas mucho más altas, pese al descenso térmico general previsto en la Península. Aquí el frente atlántico llegará debilitado o prácticamente agotado.

Barcelona tendrá intervalos nubosos y alguna posibilidad de precipitación débil durante la primera mitad del día, pero las temperaturas podrán alcanzar alrededor de 32 ºC. En el interior del nordeste, el calor será más acusado: Zaragoza continúa entre las capitales con valores más altos.

En la Comunidad Valenciana predominará el ambiente estable, con intervalos nubosos en algunos sectores costeros y amplios periodos soleados. En Murcia, AEMET prevé una jornada muy cálida, con una máxima próxima a 37 ºC, aunque hacia el final del día aumentará la nubosidad y crecerá la posibilidad de alguna precipitación.

El sureste seguirá siendo, pues, la habitación caliente de la casa. En zonas del interior de Almería se pueden alcanzar valores cercanos a 38 ºC, muy lejos de las temperaturas previstas simultáneamente en Galicia o Castilla y León. En términos meteorológicos, cruzar España este jueves será casi cambiar de estación sin cambiar de calendario.

Pirineos, Cantábrico y viento: las otras piezas del jueves

La inestabilidad no terminará en Galicia. Durante la tarde podrán desarrollarse chubascos tormentosos en áreas pirenaicas, con especial atención a sectores occidentales y zonas de montaña. En el Pirineo catalán también son posibles chubascos ocasionales, sobre todo en Lleida, y el viento del suroeste puede soplar fuerte en cotas altas.

El Cantábrico vivirá una jornada cambiante. Tras el paso del frente, la combinación entre las diferencias térmicas y el viento puede dejar rachas intensas en determinados momentos. No será una situación idéntica en toda la cornisa: el oeste estará más condicionado por la lluvia, mientras que hacia el País Vasco las temperaturas seguirán siendo relativamente suaves o cálidas.

También habrá que vigilar el viento de poniente en el entorno del mar de Alborán y zonas del sur. En las costas de Málaga, Granada y Almería se prevé viento del oeste moderado o fuerte por momentos, con marejada y episodios de fuerte marejada mar adentro.

Baleares y Canarias tendrán un tiempo muy diferente

En Baleares predominarán las temperaturas altas y los intervalos nubosos, aunque Menorca merece una atención particular por la posibilidad de rissagas, oscilaciones bruscas del nivel del mar asociadas a cambios atmosféricos rápidos. Este fenómeno puede producir variaciones importantes en puertos y zonas costeras incluso cuando el cielo no ofrece una imagen especialmente amenazadora.

Mallorca, Ibiza y Formentera mantendrán un ambiente básicamente veraniego, con máximas próximas a los 30 ºC y nubosidad variable. No se descarta algún chubasco aislado en el entorno mediterráneo, aunque las precipitaciones más importantes del jueves estarán muy lejos de aquí, en el noroeste peninsular.

En Canarias continuará funcionando el régimen habitual de alisios. Habrá más nubes en las vertientes septentrionales de las islas de mayor relieve, con posibilidad de alguna lluvia débil, mientras que en el sur dominarán los claros. Las temperaturas se mantendrán bastante estables, generalmente en valores templados o cálidos y sin los extremos previstos en el sureste peninsular.

Los avisos se concentran en fenómenos muy distintos

La jornada reúne riesgos meteorológicos de naturaleza muy diferente. En Pontevedra, las primeras horas pueden dejar lluvias intensas y tormentas con granizo; en Menorca, el elemento a seguir son las oscilaciones extraordinarias del nivel del mar; y en el sureste, especialmente en sectores de Almería, el problema será el calor.

Los avisos meteorológicos pueden modificarse conforme evolucionen el frente y las tormentas. Y aquí conviene recordar algo bastante menos espectacular que cualquier mapa coloreado, pero mucho más útil: un aviso amarillo no significa que vaya a ocurrir un fenómeno severo en cada punto de la zona afectada, sino que existe un riesgo meteorológico que merece atención.

Tampoco toda tormenta descargará con la misma intensidad. En verano, unos pocos kilómetros pueden separar una cortina de agua y granizo de una carretera completamente seca. Esa naturaleza irregular explica por qué la previsión local puede cambiar con rapidez cuando entran en juego células tormentosas.

Un 27 de agosto con dos estaciones sobre el mismo mapa

El tiempo en España este jueves estará definido por un descenso térmico en amplias zonas del oeste y el centro, las lluvias asociadas al frente atlántico en el noroeste y la persistencia del calor en el Mediterráneo, el Ebro y el sureste.

Galicia será el territorio más lluvioso; Castilla y León y parte del centro notarán el refrescamiento; Madrid rondará los 25 ºC; Barcelona permanecerá cerca de los 32 ºC y Murcia puede acercarse a 37 ºC. El contraste no será un detalle del mapa, sino el auténtico protagonista del día.

Agosto enfila sus últimos días sin una despedida ordenada. Al oeste, nubes bajas, asfalto mojado y máximas casi de septiembre. Al este, persianas bajadas a mediodía y termómetros todavía instalados en pleno verano. Un mismo jueves, dos Españas meteorológicas.

Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

Lo más leído