Naturaleza
¿Qué se sabe de los incendios en Argelia tras al menos 69 muertos?
Los incendios arrasan el norte de Argelia con al menos 69 muertos, decenas de heridos, evacuaciones y numerosos focos que aún siguen activos.

Los incendios forestales que golpean el norte y el este de Argelia han entrado en una fase especialmente grave. Una información difundida este jueves 27 de agosto eleva a al menos 69 el número de fallecidos, según datos atribuidos al hospital de El Milia, en la provincia costera de Jijel. En ese centro permanecen ingresadas además decenas de personas heridas y el balance es provisional: ni siquiera incluiría a todas las víctimas atendidas en otros hospitales de la provincia.
La cifra exige, sin embargo, una precisión importante. El último balance comunicado previamente por las autoridades argelinas contabilizaba 12 muertos: cinco en Jijel, cuatro en Béjaïa y tres en Tizi Ouzou. Ese dato oficial todavía no había sido actualizado públicamente hasta los 69 fallecidos comunicados desde El Milia. Hay, por tanto, dos balances de distinta procedencia y distinto momento; el de 69 es el más reciente conocido, pero todavía necesita consolidarse en el recuento nacional argelino.
El foco más dramático está en Jijel y la zona de El Milia
La situación resulta particularmente dura en Jijel, una provincia mediterránea del noreste de Argelia donde las llamas han alcanzado varios municipios y donde se encuentra El Milia. Entre las localidades afectadas figuran El Ansar, El Djemaa, Beni Habibi y Belhadf Sidi Maarouf. No es un incendio aislado avanzando por una ladera: son numerosos focos simultáneos, algunos muy próximos a zonas habitadas.
La escena alrededor del hospital de El Milia resume hasta qué punto sigue abierta la emergencia. Mientras el centro recibía heridos, se declaró otro incendio en sus inmediaciones, empujado por fuertes rachas de siroco. Ese viento cálido y seco funciona como un fuelle sobre la vegetación: acelera la propagación, cambia la dirección de las llamas y complica el trabajo de quienes intentan contenerlas.
Jijel no está sola. Los incendios han alcanzado también Béjaïa, Tizi Ouzou, Skikda, El Tarf, Mila, Sétif, Annaba y Constantine, además de otras zonas del norte y el este del país. Una franja extensa, montañosa en numerosos puntos y con masas forestales donde un fuego empujado por viento fuerte puede cruzar grandes distancias en poco tiempo.
Argelia llegó a registrar 159 incendios en una sola jornada
La magnitud territorial explica buena parte del problema. La Protección Civil argelina contabilizó 159 incendios de vegetación en varias provincias en su balance de las 20:00 del miércoles 26 de agosto. Noventa habían sido extinguidos y 69 continuaban activos en aquel momento. Béjaïa concentraba 18 focos todavía abiertos; Skikda, 13; Tizi Ouzou, 12; y Jijel, siete.
Ese dato introduce también una coincidencia numérica que conviene no perder de vista: el miércoles había 69 incendios activos, mientras que el jueves una información posterior atribuyó al hospital de El Milia un balance de 69 fallecidos. Son dos cifras referidas a realidades completamente distintas y procedentes de balances diferentes.
Las autoridades habían ordenado evacuaciones preventivas en distintas localidades conforme las llamas se aproximaban a barrios y viviendas. En algunos lugares, los vecinos tuvieron que abandonar sus casas con el humo prácticamente encima. Las imágenes difundidas desde Jijel mostraban incluso a residentes refugiándose en edificios públicos mientras una nube densa oscurecía el entorno.
Decenas de heridos y pacientes en estado grave
La presión no se limita al número de muertos. En Béjaïa, el hospital de Souk El Tenine atendió a 54 personas con quemaduras, seis de ellas en estado grave, según el balance comunicado por el ministro del Interior, Saïd Sayoud. Entre las víctimas mortales identificadas inicialmente en esa provincia figuraban un niño de ocho años y una joven de 22.
En Tizi Ouzou, tres mujeres de una misma familia murieron por asfixia causada por el humo en la zona de Boghni, mientras decenas de personas necesitaron asistencia por inhalación. El fuego mata de varias maneras, y no siempre mediante el contacto directo con las llamas: el humo, la falta de visibilidad y las evacuaciones precipitadas pueden convertir un incendio forestal en una emergencia sanitaria mucho más amplia.
Carreteras cortadas, evacuaciones y una lucha contra el viento
La extensión de los frentes obligó también a cerrar importantes vías de comunicación. Entre los tramos afectados estuvieron la RN9, que conecta Kherrata con Taskriout, y carreteras de la zona de Jijel, incluida la RN43 entre Jijel y El Milia. La Gendarmería pidió a los conductores que respetaran los cortes y evitaran penetrar en zonas afectadas.
El dispositivo moviliza medios terrestres y aéreos, bomberos, Protección Civil y autoridades locales. El ministro del Interior se desplazó primero a Béjaïa y posteriormente, por orden del presidente Abdelmadjid Tebboune, a Jijel para seguir las operaciones de extinción y visitar a los heridos. El ministro de Sanidad, Mohamed Seddik Aït Messaoudene, participó también en las visitas a los hospitales de las zonas afectadas.
El enemigo, mientras tanto, no es únicamente el fuego. Argelia atraviesa un episodio de calor extremo, acompañado en las áreas afectadas por viento intenso y aire muy seco. Algunas informaciones sitúan las temperaturas cerca de los 50 grados en provincias costeras. Con el suelo reseco y las rachas de siroco soplando durante horas, cualquier foco encuentra combustible de sobra.
Tres días de luto nacional por la tragedia
El presidente Abdelmadjid Tebboune decretó este jueves tres días de luto nacional por las víctimas de los incendios registrados en distintas provincias del centro y del este del país. Las banderas permanecen a media asta y se han suspendido actos festivos y competiciones deportivas nacionales.
La decisión afectó incluso al comienzo de la temporada futbolística. La primera jornada de la Ligue 1 argelina, prevista inicialmente para estos días, fue aplazada en el contexto del luto nacional. Es un detalle secundario frente al drama humano, claro, pero también una medida que muestra hasta qué punto los incendios han dejado de ser una emergencia localizada para convertirse en una tragedia nacional.
Tebboune transmitió además sus condolencias a las familias de los fallecidos. Mientras tanto, el Gobierno mantiene sobre el terreno a responsables de Interior y Sanidad y las operaciones de extinción continúan en distintas provincias.
Un verano especialmente duro para los bosques argelinos
Los incendios forman parte de un verano particularmente complicado. Argelia registra fuegos forestales todos los años durante los meses más calurosos, pero los episodios extremos están encontrando condiciones cada vez más favorables: temperaturas altas, sequedad acumulada y fuertes vientos. Durante julio ya se habían contabilizado cerca de 2.000 incendios en el país.
La memoria reciente tampoco ayuda a tranquilizar. En 2023, los incendios en torno a Béjaïa causaron más de 30 muertos y destruyeron bosques, tierras agrícolas y viviendas. El noreste argelino reúne precisamente algunos de los paisajes más verdes del país, pero esa abundancia de vegetación se transforma en combustible cuando llegan semanas de calor intenso y falta de humedad.
El cambio climático no explica por sí solo el origen de cada incendio —las causas concretas requieren investigación—, pero sí modifica el terreno sobre el que prende una chispa. El norte de África figura entre las regiones donde el calentamiento está avanzando con especial rapidez; temperaturas más altas y periodos secos prolongados elevan el riesgo de que un fuego se propague con violencia.
Un balance todavía abierto mientras siguen ardiendo los montes
La emergencia argelina continúa en movimiento. Al menos 69 fallecidos es el último balance comunicado desde el hospital de El Milia y difundido internacionalmente, pero el recuento oficial argelino anterior se encontraba todavía en 12 víctimas. Hasta que las autoridades integren los datos de hospitales, municipios y servicios de emergencia, cualquier cifra debe considerarse provisional.
Lo que ya no admite demasiados matices es la dimensión del desastre. Hay muertos y heridos graves, familias evacuadas, carreteras bloqueadas, decenas de focos que han exigido una movilización masiva y un país bajo tres días de luto nacional. En Jijel, Béjaïa y Tizi Ouzou, la prioridad sigue siendo apagar las llamas, atender a los heridos y localizar a quienes hayan podido quedar atrapados o aislados. Solo después llegará el momento de medir el bosque perdido, las viviendas dañadas y una cicatriz que, cuando se apague el último frente, seguirá allí.










