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¿Qué le pasó a Cocituber en Comillas tras publicar una mala reseña?

Cocituber denuncia que un hostelero le agredió en Comillas por una antigua reseña. El caso incluye parte médico, vídeos y testigos presenciales.

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foto oficial de cocituber

Foto: @cocituber (Instagram).

Resumen

  • Cocituber denuncia una agresión en Comillas tras una vieja reseña
  • Acudió a un centro sanitario y presentó denuncia ante la Guardia Civil
  • Hay vídeos y testigos, aunque no consta una grabación completa del inicio

Alfonso Ortega, conocido en internet como Cocituber, ha denunciado ante la Guardia Civil haber sufrido una agresión en plena calle en Comillas, Cantabria, mientras grababa contenido sobre la localidad. El creador gastronómico sostiene que el hombre que le atacó sería un hostelero cuyo establecimiento recibió una reseña negativa suya hace aproximadamente cuatro años.

Según el relato de Ortega, el hombre se acercó por detrás, le agarró con fuerza del cuello, comenzó a insultarle y le golpeó hasta hacerle caer al suelo. Tras el incidente acudió a un centro sanitario por las molestias y lesiones en esa zona, obtuvo un parte médico y presentó una denuncia. Hay testigos y existen grabaciones de parte de lo ocurrido, aunque las imágenes difundidas no muestran necesariamente el instante inicial del ataque.

La agresión que Cocituber asegura haber sufrido en Comillas

Cocituber se encontraba caminando por el municipio cántabro y grabándose para uno de sus vídeos cuando, siempre según su versión, fue sorprendido por la espalda. Al principio, explica, ni siquiera comprendió qué estaba sucediendo. Después reconoció al hombre y lo relacionó con un restaurante que había visitado años atrás.

El episodio no habría terminado con el primer forcejeo. Ortega asegura que su primo, que estaba con él, tuvo que intervenir para protegerle y separar al presunto agresor. Otras informaciones señalan también la presencia de un amigo y de varias personas alrededor del enfrentamiento. Parte de esos momentos posteriores quedó registrada en vídeo.

El propio creador apareció después visiblemente alterado explicando lo sucedido. La frase más contundente que utilizó fue que aquel hombre, en su percepción durante el ataque, parecía querer hacerle mucho daño. No es una conclusión policial ni judicial, sino la descripción que hace Ortega de unos segundos que, por lo que cuenta, fueron bastante menos amables que una discusión sobre si una paella lleva esto o aquello.

El dolor en el cuello y la denuncia ante la Guardia Civil

Tras los hechos, Cocituber acudió a un centro sanitario por dolores y daños en la zona del cuello. Después presentó denuncia en dependencias de la Guardia Civil y ha explicado que aportará las grabaciones disponibles y los testimonios de quienes presenciaron el incidente.

Ese detalle importa. Hasta que una investigación determine exactamente qué ocurrió y las posibles responsabilidades, debe hablarse de una agresión denunciada y de un presunto agresor. La versión pública conocida procede esencialmente de Ortega y del material que él mismo ha difundido.

El creador ha insistido en que dejará ahora que siga su curso el procedimiento correspondiente. A partir de ahí serán los agentes y, llegado el caso, los tribunales quienes tengan que separar las imágenes, los testimonios y las lesiones acreditadas del inevitable ruido que acompaña a cualquier conflicto cuando salta de una calle a cientos de miles de pantallas.

Una mala reseña publicada años antes estaría detrás del conflicto

El origen del enfrentamiento estaría en una visita que Cocituber realizó aproximadamente tres o cuatro años atrás a un establecimiento de Comillas. Ortega publicó entonces una crítica muy negativa de la comida que había probado.

Su recuerdo es bastante concreto. No quedó satisfecho con la paella, tampoco con una hamburguesa y criticó duramente una tarta de manzana. La reseña se centraba en su experiencia como cliente y él sostiene que fue simplemente una valoración sincera, aunque especialmente severa.

Aquella visita no pasó precisamente inadvertida. El establecimiento arrastraba valoraciones muy bajas en plataformas gastronómicas y un restaurante de Comillas identificado entonces como La Churrería había sido presentado años antes como uno de los peor valorados de España en Tripadvisor. Ortega sostiene también que el negocio relacionado con su crítica habría ido cambiando de nombre con el tiempo.

Qué dijo Cocituber sobre aquella comida

El vídeo gastronómico recuperado posteriormente permite entender por qué aquella crítica tuvo semejante filo. Ortega consideró que el arroz de la paella no estaba en condiciones, cuestionó la calidad de la hamburguesa y calificó muy negativamente el postre. En cambio, separó aquella opinión del comportamiento del trabajador que le atendía, del que habló bien.

En aquella experiencia llegó a pagar 42 euros y dejó una propina de 10 euros al camarero, precisamente porque distinguía entre el servicio recibido y lo que pensaba de la comida. Una distinción bastante elemental —plato, trabajador, propietario y establecimiento no son la misma cosa— que en la selva de las reseñas digitales suele perderse con extraordinaria facilidad.

Quién es Cocituber y por qué sus reseñas tienen tanta repercusión

Detrás del alias está Alfonso Ortega Herranz, creador gastronómico abulense de 43 años. Lleva años visitando bares y restaurantes, probando sus platos y contando después qué le han parecido, con un estilo directo que unas veces deja sonriendo al hostelero y otras, evidentemente, no tanto.

Su alcance explica por qué una crítica puede tener consecuencias muy superiores a la conversación de sobremesa de cualquier cliente. Cocituber supera los 600.000 seguidores en Instagram y sus vídeos pueden poner un establecimiento frente a una audiencia gigantesca en cuestión de horas.

Eso abre desde hace años una discusión interesante sobre el poder de los creadores gastronómicos, sus métodos y la responsabilidad que acompaña a una audiencia masiva. Una reseña puede ser injusta, exagerada, brillante, útil o demoledora; puede incluso ser contestada públicamente por el restaurante. Lo que no convierte una discrepancia gastronómica en una licencia para utilizar la violencia física.

Qué se sabe de los vídeos y los testigos

Uno de los matices importantes del caso es que no circula una grabación completa del primer instante de la agresión tal como la describe Cocituber. Sí existen imágenes inmediatamente posteriores en las que aparecen las personas implicadas en la situación y el primo del creador tratando de contener a un hombre.

Ortega asegura, además, que existen más vídeos de buena parte del episodio y testigos presenciales. Ese material deberá ser valorado junto al parte de lesiones y las declaraciones de los implicados dentro del procedimiento abierto tras la denuncia.

Conviene conservar esa diferencia porque las redes sociales tienen una habilidad bastante notable para transformar un fragmento de vídeo en sentencia firme antes de que nadie haya terminado siquiera de verlo. Aquí hay un relato detallado del denunciante, lesiones por las que recibió asistencia sanitaria y una denuncia presentada; la atribución definitiva de responsabilidades pertenece a otra fase.

De una crítica gastronómica a un asunto policial

Lo ocurrido en Comillas ha sacado una antigua reseña del archivo digital y la ha convertido, años después, en el centro de un caso policial. Cocituber sostiene que fue atacado precisamente por aquella crítica y que identificó al presunto agresor después de comenzar el forcejeo. La investigación tendrá que determinar si esa secuencia y ese móvil quedan acreditados.

La cuestión esencial, mientras tanto, es menos sofisticada que cualquier debate sobre influencers, puntuaciones de Google o egos hosteleros. Una valoración negativa puede discutirse, responderse e incluso desmontarse con argumentos. Una agresión, no. Y esa frontera, por evidente que parezca, es precisamente la que ahora tendrá que examinar la Guardia Civil a partir de la denuncia, los vídeos, los testigos y el parte médico aportado por Alfonso Ortega.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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