Síguenos

Historia

Muere Alfonso Nasarre: adiós a una vida entregada a la radio pública

Alfonso Nasarre muere a los 67 años tras una carrera ligada a COPE, RNE y Onda Madrid, donde estaba al frente de la radio pública madrileña.

Publicado

el

Muere Alfonso Nasarre

Alfonso Nasarre, director de Onda Madrid desde 2021 y exdirector de Radio Nacional de España, ha muerto este martes 25 de agosto en Madrid a los 67 años. Nacido en la capital en 1958, el periodista deja una carrera de cuatro décadas que pasó por la Cadena COPE, la comunicación institucional del Gobierno, RTVE, RNE y, en su última etapa profesional, la radio pública madrileña.

Su nombre estuvo durante años más cerca de los micrófonos y los despachos de radio que de los focos. Fue cronista parlamentario, redactor jefe, responsable de comunicación y director de algunas de las emisoras públicas más reconocibles del país. Las primeras informaciones sobre su fallecimiento no han precisado la causa de la muerte. Radio Televisión Madrid lo ha despedido definiéndolo, esencialmente, como un hombre de radio y de radio pública.

Muere Alfonso Nasarre a los 67 años

Alfonso Nasarre Goicoechea nació en Madrid el 23 de diciembre de 1958 y estudió Ciencias de la Información en la Universidad Complutense de Madrid. Su trayectoria profesional arrancó en 1985 en la Cadena COPE, cuando la radio todavía olía a cinta magnética, teléfonos fijos y humo en las redacciones; otro mundo, vaya.

Allí desarrolló buena parte del oficio desde abajo. Trabajó como redactor, cronista parlamentario y cronista político antes de convertirse en redactor jefe de Política Nacional. Aquellos años le permitieron conocer una de las zonas más delicadas del periodismo español, la frontera —a veces bastante fina— entre información política, instituciones y comunicación del poder.

No fue, por tanto, únicamente un directivo que llegó tarde a los micrófonos. Había pasado antes por la cocina: noticias de última hora, seguimiento parlamentario, cierres y política nacional. Esa experiencia explica en buena medida que posteriormente alternara responsabilidades periodísticas con cargos relacionados con la comunicación institucional.

De la COPE a la Moncloa, y después de vuelta

En 1997 Nasarre dejó temporalmente la Cadena COPE para incorporarse al área de comunicación del Gobierno durante la presidencia de José María Aznar. Primero trabajó como asesor en la Secretaría de Estado de Comunicación y posteriormente asumió responsabilidades de mayor rango dentro de la estructura informativa de Presidencia.

En 2000 fue nombrado director del Departamento de Seguimiento Informativo y, dos años después, director general de Comunicación del Área Nacional. Permaneció en esta última responsabilidad hasta abril de 2004, completando una etapa que lo situó durante años en el corazón de la comunicación institucional del Gobierno.

Terminada aquella experiencia, regresó a la radio. Volvió a COPE, donde desempeñó funciones de dirección relacionadas con Antena, Comunicación y Relaciones Externas. Era un regreso bastante coherente: podía cambiar el tamaño del despacho, pero la radio seguía apareciendo al fondo.

Esa combinación entre experiencia periodística y conocimiento de las instituciones acabaría marcando el resto de su carrera. No es una mezcla extraña en los grandes medios españoles, aunque siempre obliga a caminar con cuidado: una cosa es conocer cómo funciona el poder y otra dejar de mirarlo con distancia. Nasarre transitó durante años precisamente por ese territorio.

Cinco años al frente de Radio Nacional de España

En julio de 2012 se incorporó a RTVE como director de Comunicación y Relaciones Institucionales. Apenas un año después, en junio de 2013, fue nombrado director de Radio Nacional de España, puesto que ocupó hasta 2018. Fueron cinco temporadas al frente de una de las grandes instituciones históricas de la radiodifusión española.

Su llegada a RNE consolidó el paso desde las responsabilidades de comunicación corporativa a la gestión directa de una gran emisora pública. Allí manejó una estructura compleja, con informativos, programas, emisoras temáticas y una audiencia repartida por todo el país. La radio pública tiene esas cosas: se discute constantemente sobre su modelo, su coste, su independencia y hasta su futuro, mientras cada mañana vuelve a encender los micrófonos como si nada.

Nasarre perteneció a una generación profesional formada antes de internet, pero que tuvo que gestionar medios ya inmersos en la transformación digital. La radio dejó de ser solamente una frecuencia: pasó a convivir con páginas web, emisiones en directo por internet, aplicaciones, audio bajo demanda y, finalmente, el universo del pódcast. El aparato seguía teniendo un botón de encendido; el medio, cada vez menos.

Una etapa decisiva en la radio pública española

Dirigir RNE entre 2013 y 2018 colocó a Nasarre en una posición especialmente visible dentro del panorama radiofónico. La emisora debía preservar el peso de una marca histórica mientras se adaptaba a nuevas formas de escuchar contenidos, con una audiencia cada vez menos atada al transistor y a los horarios tradicionales.

Fue también una etapa atravesada por el viejo debate que acompaña a cualquier medio público español: independencia editorial, servicio público y relación con el poder político. Una discusión que cambia de protagonistas, pero rara vez abandona el estudio.

Onda Madrid, su última casa profesional

Tras concluir su etapa en RNE, Nasarre regresó en 2021 a la dirección de una radio pública, esta vez mucho más vinculada a su ciudad. En agosto de aquel año fue nombrado director de Onda Madrid, cargo que mantuvo hasta su fallecimiento.

La emisora autonómica se convirtió así en el último capítulo de su carrera. Durante estos años defendió una radio centrada en la información madrileña y el servicio público, al tiempo que afrontaba la modernización tecnológica de una marca con varias décadas de historia. No era una cuestión menor: las radios regionales compiten no solo entre ellas y con las grandes cadenas nacionales, sino con Spotify, YouTube, redes sociales, pódcast independientes y prácticamente cualquier cosa capaz de sonar en unos auriculares.

El 40.º aniversario de una radio pública madrileña

Nasarre llegó a vivir uno de los momentos simbólicos más importantes de la historia reciente de Onda Madrid: su 40.º aniversario. La emisora estrenó nuevas instalaciones y tecnología mientras reivindicaba la información de proximidad como uno de los elementos centrales de su identidad.

Bajo su dirección, Onda Madrid recibió además la Gran Cruz del 2 de Mayo, coincidiendo con esa conmemoración. El reconocimiento funcionó como una fotografía institucional de cuatro décadas de radio autonómica y, al mismo tiempo, de la etapa que Nasarre dirigió desde 2021.

Una carrera atravesada por la transformación de la radio

La biografía de Alfonso Nasarre permite recorrer, casi sin proponérselo, la evolución del periodismo radiofónico español desde mediados de los años 80 hasta la actualidad. Comenzó cuando informar significaba trabajar con herramientas analógicas y terminó dirigiendo una emisora obligada a pensar en audio digital, internet y consumo a la carta.

Entre medias estuvieron la información parlamentaria, los despachos de Moncloa, la dirección en una cadena privada, RTVE, RNE y Onda Madrid. Un itinerario poco lineal, pero con un elemento que se repite una y otra vez: la radio como oficio.

La radio como oficio, no como decorado

La muerte de Alfonso Nasarre deja a Onda Madrid sin el director que estaba al frente de la emisora desde 2021 y cierra la trayectoria de un periodista que conoció prácticamente todas las capas del medio: desde escribir y contar noticias hasta administrar organizaciones grandes, complejas y sometidas inevitablemente al escrutinio político cuando son públicas.

Su carrera explica también algo que suele olvidarse cuando la radio aparece enterrada por enésima vez bajo el último invento tecnológico. El medio cambia mucho más de lo que desaparece. Cambian las antenas, los estudios, los hábitos y hasta la palabra con la que llamamos a determinados programas. El micrófono, sin embargo, permanece.

Nasarre trabajó alrededor de él durante cerca de cuatro décadas. Desde aquella COPE de 1985 hasta la Onda Madrid de 2026 hubo gobiernos, revoluciones digitales y varias vidas del periodismo español. La suya quedó ligada, de principio a fin, al sonido.

Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

Lo más leído