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¿Qué Samsung plegable comprar en 2026? Fold8, Ultra o Galaxy Z Flip8

Samsung presenta tres móviles plegables con nuevos formatos, más inteligencia artificial y precios que vuelven a sacudir el mercado premium.

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Qué Samsung plegable comprar en 2026

Samsung ha presentado en Londres tres nuevos teléfonos plegables con los que amplía —y complica un poco— su catálogo más exclusivo: Galaxy Z Fold8, Galaxy Z Fold8 Ultra y Galaxy Z Flip8. Llegarán a España el 7 de agosto, aunque podrán reservarse desde el 22 de julio. Sus precios parten de 1.999, 2.199 y 1.299 euros, respectivamente. No, doblar el móvil todavía no sirve para encoger la factura.

La diferencia importante no está solo en el tamaño. El Galaxy Z Fold8 estrena un formato más corto y ancho, pensado para vídeos, libros y juegos; el Fold8 Ultra mantiene el diseño alargado para trabajar con varias aplicaciones; el Flip8 conserva el pliegue vertical y cabe mejor en el bolsillo. Samsung deja así de ofrecer una única respuesta plegable y reparte el concepto entre tres tipos de usuario.

El movimiento llega en un momento bastante calculado. Apple prepara, según las previsiones de la industria y distintas informaciones periodísticas, su entrada en este mercado durante la segunda mitad de 2026. El fabricante surcoreano pretende llegar antes, ocupar todos los huecos posibles y recordar que lleva ocho generaciones doblando pantallas mientras su gran rival todavía mantiene el producto bajo llave.

Tres plegables, tres maneras de justificar el pliegue

Hasta este lanzamiento, la familia Galaxy Z era sencilla de entender: el Fold se abría como un libro y el Flip se cerraba como los viejos teléfonos de concha. El nuevo catálogo rompe esa simetría. Ahora hay dos Fold muy distintos, aunque sus nombres casi obliguen a leer la caja dos veces.

Samsung presenta el modelo normal como un dispositivo para consumir contenidos y reserva el apellido Ultra para productividad, fotografía y multitarea. Es una segmentación comercial, por supuesto, pero también responde a dos maneras diferentes de utilizar una pantalla flexible: como pequeña tableta de ocio o como escritorio portátil.

Galaxy Z Fold8: más ancho, ligero y algo peculiar

El Galaxy Z Fold8 es la auténtica novedad del evento. Cerrado mide 123,9 milímetros de alto y 81,9 de ancho, unas proporciones cercanas a las de un pasaporte. Su pantalla exterior es de 5,5 pulgadas, mientras que al abrirlo aparece un panel AMOLED de 7,6 pulgadas, con formato 4:3, refresco adaptativo de hasta 120 Hz y un brillo máximo anunciado de 3.000 nits.

La forma puede resultar extraña en las fotografías, casi rechoncha, pero tiene lógica. En horizontal ofrece más superficie útil para series, videojuegos y navegación; girado en vertical, se aproxima a las proporciones de un libro electrónico. Las primeras impresiones apuntan también a que el cuerpo corto facilita alcanzar la parte superior de la pantalla con una sola mano, algo que muchos móviles convencionales olvidaron hace años en su carrera por convertirse en bandejas de servir.

Pesa 201 gramos, menos que cualquier Galaxy Z Fold anterior, y tiene un grosor de 4,5 milímetros abierto y 9,7 milímetros cerrado. Incorpora el procesador Snapdragon 8 Elite Gen 5 para Galaxy, configuraciones de hasta 16 GB de memoria y 1 TB de almacenamiento, además de una batería de 4.800 mAh con carga por cable de 45 W y carga inalámbrica de 20 W.

La cámara marca una renuncia visible. Cuenta con dos sensores traseros de 50 megapíxeles, uno principal y otro ultra gran angular, pero pierde el teleobjetivo. Samsung intenta compensarlo con funciones como la grabación simultánea desde distintos ángulos y My FanCam, que sigue automáticamente a una persona y adapta el encuadre. Aun así, pagar casi 2.000 euros por un teléfono sin zoom óptico dedicado exige cierta generosidad interpretativa.

Galaxy Z Fold8 Ultra: una oficina plegada en el bolsillo

El Galaxy Z Fold8 Ultra recoge la herencia directa de los Fold anteriores. Cerrado es más alto y estrecho que su hermano; abierto ofrece una pantalla principal de 8 pulgadas, acompañada por un panel exterior de 6,5 pulgadas. Es el modelo concebido para trabajar con varias ventanas, revisar documentos, editar imágenes o mantener abiertas dos aplicaciones sin que parezcan apiñadas en un ascensor.

Samsung ha reducido su grosor hasta los 4,1 milímetros abierto y 8,9 milímetros cerrado. Pesa 215 gramos, una cifra contenida para un dispositivo de este tamaño. La nueva estructura Flex Titanium combina una película de aleación de titanio con una placa reforzada bajo la pantalla, una solución destinada a soportar mejor la presión y suavizar la marca del pliegue con el paso del tiempo. La arruga sigue ahí; simplemente intenta hablar más bajo.

Dentro utiliza el mismo Snapdragon 8 Elite Gen 5, pero eleva la batería hasta 5.000 mAh y mantiene la carga rápida de 45 W. Samsung también ha ampliado la superficie de grafito encargada de disipar el calor, algo relevante cuando se ejecutan varias aplicaciones, se edita vídeo o se utilizan modelos de inteligencia artificial durante periodos largos.

Su sistema fotográfico está claramente por encima del Fold8: cámara principal de 200 megapíxeles, ultra gran angular de 50 megapíxeles y teleobjetivo de 10 megapíxeles con zoom óptico de tres aumentos. Puede grabar vídeo en 8K y añade herramientas de color y edición más cercanas al lenguaje de una cámara profesional, aunque continúan dentro de un móvil. Conviene no perder la perspectiva entre tanto megapíxel.

Galaxy Z Flip8: pequeño por fuera, grande al abrirlo

El Galaxy Z Flip8 mantiene la propuesta más reconocible de Samsung. Se dobla verticalmente hasta convertirse en un cuadrado compacto de 85,7 milímetros de alto y 13,1 milímetros de grosor. Abierto presenta una pantalla AMOLED de 6,9 pulgadas, mientras que la cubierta incorpora un panel FlexWindow de 4,1 pulgadas capaz de mostrar aplicaciones, notificaciones, controles y herramientas de inteligencia artificial.

Con 180 gramos y 6,1 milímetros de grosor cuando está desplegado, es el Flip más fino y ligero fabricado por Samsung. Utiliza el procesador Exynos 2600, 12 GB de memoria y opciones de 256 o 512 GB de almacenamiento. La batería sube a 4.300 mAh, con carga por cable de 25 W e inalámbrica de 15 W. No es una central eléctrica, pero supone una capacidad razonable para un cuerpo dividido por una bisagra.

La cámara principal es de 50 megapíxeles y está acompañada por un ultra gran angular de 12. El formato permite apoyar el móvil parcialmente abierto para hacerse fotografías o grabar sin trípode. FlexCam, el bloqueo horizontal de imagen y los controles de zoom desde el lateral explotan precisamente esa ventaja física: el pliegue no está ahí solo para llamar la atención en una cafetería.

Precios y fecha de lanzamiento en España

Los tres modelos estarán disponibles en España desde el 7 de agosto de 2026, con un periodo de reserva entre el 22 de julio y el 6 de agosto. El Galaxy Z Flip8 será el más accesible: 1.299 euros para la versión de 256 GB y 1.499 euros para la de 512 GB. Llegará en rosa, grafito y blanco, con un acabado menta exclusivo de la tienda de Samsung.

El Galaxy Z Fold8 costará 1.999 euros con 256 GB, 2.199 euros con 512 GB y 2.599 euros con 1 TB. Sus colores serán lavanda, grafito y blanco, además del pistacho reservado para la venta directa del fabricante.

El Fold8 Ultra partirá de 2.199 euros con 256 GB. La configuración de 512 GB subirá hasta 2.399 euros y el modelo con 1 TB y 16 GB de memoria alcanzará los 2.799 euros. Estará disponible en violeta nocturno, grafito y blanco, junto con un verde nocturno exclusivo de Samsung.

Samsung acompaña la preventa con descuentos ligados a la entrega de un dispositivo antiguo y determinados métodos de pago. Las cifras máximas anunciadas superan los 1.000 euros, aunque dependen del modelo entregado, su estado y la combinación de promociones. En otras palabras, el descuento espectacular existe; que el teléfono olvidado en un cajón lo alcance es otra historia.

La inteligencia artificial toma el mando mientras Apple espera

Los tres plegables llegan con Android 17 y One UI 9, pero Samsung ha colocado el peso comercial sobre Galaxy AI y Gemini Intelligence. Now Nudge puede interpretar una conversación y proponer acciones relacionadas, como añadir una cita al calendario, localizar un establecimiento o abrir dos aplicaciones en paralelo.

Gemini admite instrucciones con texto, imágenes y contenido visible en pantalla, y puede automatizar tareas entre más de 40 aplicaciones y servicios compatibles. El objetivo es que el usuario no tenga que saltar constantemente entre ventanas, copiar información y repetir órdenes. La pantalla se dobla; el software, al menos sobre el papel, intenta adaptarse.

La idea es que la pantalla plegable deje de ser únicamente una superficie grande y se convierta en un espacio donde la inteligencia artificial mueve información entre aplicaciones. Samsung también incorpora un panel que permite revisar las acciones realizadas por los asistentes automáticos, junto con controles de privacidad, almacenamiento cifrado y procesamiento local de determinados datos.

No elimina las dudas sobre cuánta información necesita un asistente para anticiparse a las decisiones del usuario, pero al menos coloca un retrovisor en el coche. La automatización puede ahorrar tiempo; también puede convertirse en ese compañero excesivamente atento que mueve los papeles del escritorio sin que nadie se lo haya pedido.

Samsung prepara el terreno para el iPhone plegable

El contexto competitivo explica buena parte del despliegue. Los teléfonos plegables siguen representando una porción pequeña del mercado, pero las previsiones apuntan a un crecimiento cercano al 20% durante 2026, mientras el conjunto de los smartphones atraviesa una contracción considerable. Es uno de los pocos segmentos donde los fabricantes todavía pueden subir precios y presentar la subida como innovación visible.

Apple todavía no ha presentado oficialmente su teléfono flexible, aunque su entrada durante la segunda mitad del año aparece de forma recurrente en previsiones de mercado e informaciones internacionales. El nuevo formato ancho del Galaxy Z Fold8 coincide, curiosamente, con las proporciones atribuidas al futuro iPhone plegable.

Puede ser una convergencia técnica. También puede ser Samsung colocando la silla antes de que llegue el invitado. La compañía surcoreana sabe que la entrada de Apple daría visibilidad a toda la categoría, pero también convertiría cada comparación en un combate directo sobre diseño, resistencia, cámaras, autonomía y, claro, precio.

Samsung busca llegar a ese momento con una gama completa y reconocible. El Flip8 ocupa el territorio de la portabilidad; el Fold8 apuesta por el entretenimiento y la lectura; el Fold8 Ultra se reserva la productividad y la fotografía. Tres puertas de entrada al mismo salón, ninguna precisamente barata.

El pliegue madura, pero el precio sigue tieso

Samsung ofrece por primera vez una gama plegable realmente diferenciada. El Fold8 resulta el más interesante para leer, jugar y ver contenido; el Fold8 Ultra concentra las mejores cámaras, la pantalla mayor y la multitarea; el Flip8 conserva la ventaja tangible de ocupar poco espacio cuando está cerrado.

Quedan peajes. Los tres mantienen certificación IP48, resistente al agua pero sin una protección completa frente al polvo fino. La marca ha reforzado la estructura y la bisagra, aunque la marca central de la pantalla continúa siendo más visible que en algunos rivales chinos. El Fold8, además, sacrifica el teleobjetivo pese a rozar los 2.000 euros.

La octava generación demuestra que el móvil plegable ha dejado atrás buena parte de su etapa experimental. Ya no parece un prototipo que se escapó de una feria tecnológica: pesa menos, se abre con naturalidad y ofrece usos razonables. La barrera principal tampoco está en la bisagra.

Está en el precio, firme como una puerta cerrada, esperando que Apple llegue y convierta los 2.000 euros en la nueva normalidad del bolsillo premium.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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