Ocio
¿Qué hizo Franco Mastantuono? Triplete y aviso directo al Real Madrid
Franco Mastantuono marca tres goles con la Fiorentina ante el Venezia y firma una noche que vuelve a colocar su nombre en el foco del Real Madrid

Foto: ACF Fiorentina.
Resumen
- Mastantuono marcó tres goles en el 2-4 de la Fiorentina ante el Venezia
- El argentino anotó dos veces en un minuto y completó el triplete en el 84
- La cesión hasta 2027 sigue dejando su futuro ligado al Real Madrid
Franco Mastantuono necesitaba una noche así y la Fiorentina, probablemente, todavía más. El argentino de 19 años firmó tres goles ante el Venezia y fue el gran protagonista del triunfo por 2-4 del conjunto viola, que estrenó de golpe su casillero de puntos en la Serie A después de perder las tres primeras jornadas. Marcó en los minutos 29, 30 y 84. Sus primeros goles en el campeonato italiano llegaron todos juntos.
Para el Real Madrid la actuación tiene otra lectura inevitable. Mastantuono juega en Florencia cedido hasta el 30 de junio de 2027, pero sigue perteneciendo al club blanco. Y hay una comparación que explica el tamaño de lo sucedido en Venecia: durante toda la temporada 2025-26 anotó tres tantos en 35 partidos con el Madrid; este viernes, 11 de septiembre, hizo otros tres en una sola noche. El fútbol también tiene estas bromas estadísticas, un poco crueles y bastante elocuentes.
No fue un triplete decorativo ni construido cuando el encuentro estaba resuelto. Mastantuono levantó un partido que comenzó torcido, apareció cuando la Fiorentina perdía y convirtió una visita incómoda en la primera alegría liguera de una temporada que había arrancado con ruido, derrotas y cambio de entrenador.
Tres goles de Mastantuono para cambiar el partido
El Venezia golpeó primero. Akor Adams aprovechó una transición en el minuto 22 y batió a David de Gea para colocar el 1-0. La Fiorentina había empezado con iniciativa, pero volvió a encontrarse con esa sensación desagradable que la acompañó durante el comienzo del campeonato: atacar, dejar espacios y terminar recogiendo el balón de su propia portería.
Entonces apareció Mastantuono. En el 29 recibió abierto, buscó el interior y soltó un disparo desde fuera del área que terminó dentro. Era su primer gol con la Fiorentina en Serie A. Apenas hubo tiempo para recolocar las piezas.
Un doblete en prácticamente un minuto
En el minuto 30 volvió a marcar. Beto recuperó la pelota y conectó con el argentino, que resolvió con la izquierda para completar una remontada relámpago. Del 1-0 al 1-2 en cuestión de segundos. No fue una acumulación de ocasiones ni un dominio paciente: fueron dos latigazos casi consecutivos, justo cuando el Venezia todavía intentaba comprender el primero.
La Fiorentina encontró después algo que le había faltado durante las primeras jornadas: tranquilidad. Mateo Pellegrino amplió la ventaja en el 66, tras una acción de Nicolò Fagioli, y el partido empezó a inclinarse definitivamente hacia el conjunto visitante.
Mastantuono, sin embargo, aún guardaba una escena más. En el 84 llegó el tercer gol, después de una pelota de Cher Ndour. El primer intento encontró al guardameta Filip Stankovic y el rebote terminó favoreciendo al argentino, que completó el triplete de una forma bastante menos académica que sus dos primeros tantos. El acta no distingue entre obras de arte y rebotes: tres goles son tres goles.
Antoine Hainaut recortó distancias dos minutos después y fijó el definitivo 2-4. Para entonces, todo el foco estaba colocado sobre el número 30 de la Fiorentina.
De tres derrotas seguidas a la primera victoria viola
La actuación adquiere más peso al mirar alrededor. La Fiorentina había comenzado la Serie A con tres derrotas consecutivas y solo un gol marcado, una secuencia que acabó provocando la destitución de Fabio Grosso. Paolo Vanoli regresó al banquillo con el equipo todavía a cero puntos y con una plantilla construida para aspirar a bastante más que sobrevivir en la parte baja.
Venecia, por tanto, no era una excursión. Era uno de esos partidos aparentemente menores que en septiembre empiezan a pesar como si fueran de marzo. Los dos equipos llegaron sin puntuar y el Venezia se adelantó. El escenario tenía todos los ingredientes para prolongar el incendio florentino.
Mastantuono lo apagó con fútbol. Dos goles antes del descanso, un tercero en la recta final y presencia constante partiendo desde una posición exterior en el ataque. Incluso antes de marcar había encontrado situaciones de remate. En las tres primeras jornadas había intentado diez disparos sin conseguir gol; la sequía terminó a lo grande en la cuarta.
La cesión que el Real Madrid quería aprovechar
El contexto del jugador también importa. Mastantuono llegó al Real Madrid desde River Plate en 2025 y durante su primera temporada europea disputó 1.484 minutos en 35 encuentros, 17 como titular, con tres goles entre todas las competiciones. El talento apareció por momentos, pero no terminó de convertirse en continuidad.
Este verano el club blanco decidió enviarlo a la Fiorentina hasta junio de 2027. La operación buscaba precisamente algo difícil de obtener en Madrid: partidos, responsabilidad y margen para equivocarse sin que cada control defectuoso se convierta en una pequeña crisis nacional. La presión no desaparece en Florencia —pregunten en la grada del Artemio Franchi después del mal inicio—, pero el escenario es distinto.
El propio Mastantuono explicó durante su presentación que su campaña madridista no había sido un año fácil y rechazó interpretar la salida como una revancha. Habló de una oportunidad para demostrar su nivel y crecer. Menos de un mes después, aquella idea adquiere otro color.
El triplete que vuelve a mirar hacia Madrid
Sería exagerado convertir una noche brillante contra el Venezia en una sentencia sobre el futuro del argentino. El fútbol de septiembre produce entusiasmos veloces; noviembre acostumbra a ponerles abrigo. Pero tampoco conviene rebajar lo que ocurrió.
Mastantuono no solo marcó tres goles. Lo hizo cuando su equipo perdía, bajo un entrenador recién llegado y después de un inicio de temporada incómodo. A los 19 años, completó un triplete con la Fiorentina en la Serie A y convirtió su actuación en uno de los grandes focos de la jornada del fútbol italiano.
La estadística que seguramente más eco tendrá en España es mucho más sencilla: tres goles en toda su primera campaña con el Real Madrid, tres goles en Venecia durante poco más de una hora de juego. No demuestra que Madrid se equivocara al cederlo; casi demuestra lo contrario. La cesión existe precisamente para esto, para que el jugador acumule minutos que en el Bernabéu podían llegar con cuentagotas.
Y también deja una cuestión futbolística interesante. Mastantuono es peligroso cuando recibe con espacio para perfilarse hacia su pierna izquierda, pero ante el Venezia ofreció algo más importante que el gesto técnico: determinación cerca del área. No vivió pegado a la banda esperando que el juego acudiera a buscarlo. Entró, remató, repitió. Ese cambio, si se sostiene, vale más que cualquier vídeo de tres minutos.
Una noche que cambia el tono, no el destino
La Fiorentina consiguió sus primeros tres puntos y Mastantuono encontró sus primeros goles en la Serie A. Es suficiente para modificar el ambiente, no para borrar lo anterior. La defensa viola volvió a conceder dos tantos y el proyecto necesitará bastante más que una inspiración individual para abandonar definitivamente el mal arranque.
Para el argentino, en cambio, Venecia puede convertirse en una frontera. Antes del partido era el joven madridista cedido que buscaba sitio en Italia. Después, es el futbolista que acaba de marcar tres veces en un encuentro de Serie A y que ha recordado por qué el Real Madrid sigue conservando sus derechos.
No hace falta escribir todavía la historia de su regreso al Bernabéu. Queda una temporada enorme por delante y el talento, por sí solo, nunca ha firmado contratos con el futuro. Pero en una noche junto a la laguna veneciana Mastantuono dejó algo bastante más útil que una promesa: tres goles, una remontada y una actuación imposible de ignorar.












