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Historia

El área de servicio de los romanos: ocho habitaciones, baño y patio para caballos

Ocho habitaciones, baño y patio para caballos: así era el área de servicio romana hallada sin excavar entre Córdoba y Mérida.

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Detalles de la arquitectura romana antigua

Resumen

  • La Universidad de Córdoba ha identificado una mansio romana de 48 metros y 1.290 m² junto a la calzada que unía Córdoba con Mérida, cerca de Fuente Obejuna.
  • El plano se ha reconstruido sin excavar, con prospección geomagnética publicada en Journal of Archaeological Science: Reports.
  • La estación formaba parte del cursus publicus, la red estatal de transporte del Imperio, con paradas separadas entre 23 y 44 kilómetros.

¿Dónde dormía un funcionario romano que viajaba de Córdoba a Mérida? ¿Dónde cambiaba los caballos, dónde comía algo caliente, dónde aparcaba el carruaje? La respuesta acaba de aparecer en el subsuelo de la antigua Mellaria, cerca de la actual Fuente Obejuna: un edificio de 48 metros de longitud y unos 1.290 metros cuadrados, con ocho habitaciones, una posible zona de baños y un patio abierto para animales. Vamos, un área de servicio. De hace dos milenios.

El equipo del proyecto Ager Mellariensis, del Grupo HUM 1150-Unidad Patricia de la Universidad de Córdoba, lo interpreta como una mansio: una parada oficial de la vía Corduba-Emerita, la única calzada de Hispania que comunicaba directamente dos capitales de provincia, la de la Bética y la de Lusitania. El estudio, firmado por Miriam González Nieto, se ha publicado en la revista Journal of Archaeological Science: Reports.

El escenario tampoco es casual. La antigua Mellaria no era un pueblo de paso cualquiera: durante años centralizó la actividad minera, industrial y agrícola de su comarca, en una zona —el entorno de Fuente Obejuna— históricamente ligada a la explotación de metales desde época romana. Minería, agricultura y una calzada entre dos capitales: todos los ingredientes para que el Imperio montara allí un nodo logístico en condiciones.

48 m
de longitud del edificio principal
1.290 m²
de superficie estimada
52
millas romanas de Mellaria a Corduba según el Itinerario de Antonino

Un plano completo sin clavar una pala

Lo más llamativo del hallazgo es su método: nadie ha excavado nada. Entre 2021 y 2023, los investigadores barrieron el yacimiento con prospección geomagnética, una técnica que detecta las variaciones del subsuelo y permite «ver» muros y espacios enterrados. Los datos dibujaron la silueta de una construcción alargada, paralela a la calzada, con estancias casi cuadradas de unos quince metros cuadrados cada una.

En el costado occidental aparece una sala estrecha y prolongada cuya forma recuerda a la zona de baños documentada en Rottweil (Alemania): de ahí la interpretación como balneario básico. Y junto a las habitaciones, un espacio abierto de unos once metros de anchura, sin construcciones, que solo puede ser una cosa: el aparcamiento. De carruajes y animales de tiro.

El detalle técnico importa porque marca el estado de la arqueología actual: hace treinta años, confirmar un edificio así exigía campañas de excavación de años y presupuestos enormes. Hoy, un barrido geomagnético bien ejecutado entrega el plano completo en semanas. No sustituye a la pala —no dice qué ocurrió dentro de cada estancia—, pero decide dónde merece la pena clavarla. Y en Mellaria, lo que ha encontrado ya justifica la siguiente campaña.

📌 Dato clave: la mansio de Mellaria tiene planta de cuartel. Su organización recuerda a los barracones legionarios de Carnuntum, Vindonissa y Rottweil: una parada de Sierra Morena construida con la lógica militar del Rin y el Danubio.

Cómo era la parada: de lujo o estándar

No todas las mansiones eran iguales. Las de primera categoría, reservadas a altos cargos, podían incluir habitaciones amplias, mosaicos y termas. Las estándar respondían a necesidades funcionales: cama, baño básico, cuadra y poco más. La de Mellaria encaja en el segundo grupo, y por tamaño queda en la parte alta del rango habitual para estos edificios, entre 600 y 1.600 metros cuadrados.

La ubicación también sigue el manual: en la periferia del núcleo urbano y pegada a la calzada, para que viajeros, tropas y personal de servicio pudieran abastecerse y cambiar caballos sin meter carros ni animales por las calles de la ciudad. Es exactamente el mismo criterio con el que hoy se colocan las áreas de servicio junto a la autovía y no en la plaza mayor.

Mutatio (parada simple)
  • Cambio rápido de animales de tiro
  • Instalaciones pequeñas
  • Sin alojamiento nocturno
  • Escalonadas a lo largo de toda la vía
Mansio (parada completa)
  • Alojamiento para pasar la noche
  • Provisiones para funcionarios, soldados y altos cargos
  • Baños y establos o patios para carruajes
  • Separadas entre 23 y 44 km: una jornada de viaje

El cursus publicus: la red que movía el Imperio

Todo esto funcionaba dentro del cursus publicus, el sistema estatal de transporte y comunicaciones atribuido a Augusto. Movía mensajes, funcionarios y tropas por todo el Imperio a través de una red de paradas que los itinerarios oficiales dejaban por escrito. El Itinerario de Antonino, el catálogo romano de rutas con sus etapas y distancias, recoge la vía Corduba-Emerita como Ruta XI y sitúa Mellaria a 52 millas romanas de Córdoba: unos 77 kilómetros. El edificio recién localizado cuadra con esa distancia.

La distancia entre mansiones no era caprichosa: entre 23 y 44 kilómetros, lo que un viajero podía recorrer en una jornada. El sistema era, literalmente, una red de albergues y postas diseñada alrededor del ritmo de un caballo. Dos mil años antes de que alguien inventara el área de descanso de la A-4, Roma ya había resuelto el problema.

Conviene hacerse una idea del ritmo real de aquellos viajes. Un correo oficial del cursus publicus, con cambios de montura en las mutationes, podía cubrir distancias notables en un día; un viajero común con carruaje avanzaba bastante más despacio, y un alto cargo con séquito convertía cada etapa en una pequeña operación logística. El Itinerario de Antonino no solo listaba paradas: fijaba distancias oficiales que cualquier funcionario podía auditar. Era, en la práctica, el primer mapa de carreteras con áreas de servicio documentadas de la Península.

Con el tiempo, estas paradas ganaron funciones. A partir del siglo IV, tras las reformas de Diocleciano y Constantino, algunas estaciones del transporte oficial participaron también en la recaudación de impuestos y en el almacenamiento de suministros militares dentro de la annona militaris, el tributo en especie que mantenía a las tropas. Dormitorio, aduana y almacén logístico en el mismo edificio.

Lo que falta por excavar

La prospección ha detectado anomalías magnéticas alrededor del edificio principal que sugieren un complejo mayor: a unos cincuenta metros al norte podría haber otro inmueble de categoría superior, conectado con el primero. ¿Almacenes? ¿Talleres? ¿Tabernas de carretera, que de todo hubo siempre junto a las vías? El estudio lo plantea como línea de investigación futura.

Porque esa es la gran limitación, y la propia autora la reconoce: el plano geomagnético dice dónde hay muros, no qué se hacía detrás de cada uno. La analogía arquitectónica con otras estaciones y cuarteles del Imperio sostiene la interpretación, pero la confirmación definitiva solo llegará con la pala. Una excavación permitiría datar el edificio con precisión, identificar la zona de baños, confirmar el uso del patio como establo y, quizá, recuperar los objetos cotidianos que toda parada de carretera acumula: monedas, cerámica de servicio, herraduras, fichas de juego.

Mientras tanto, Mellaria ya tiene su lugar en el mapa del cursus publicus hispano: la estación donde un correo imperial podía dormir, lavarse y cambiar de montura antes de seguir hacia Mérida. Con el tiempo justo, como en cualquier viaje de trabajo.

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Fundador de DonPorqué y curioso empedernido. Escribe sobre tecnología, viajes, gastronomía, cultura y todo lo que le genera una pregunta con un buen «¿por qué?» detrás. En su tiempo libre es aficionado a los casinos online y aprovecha esa experiencia para compartir análisis y recomendaciones sobre el sector del iGaming.