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Historia

¿Quién era María Pardo Valdés, exconcejala del PP fallecida a los 58?

María Pardo Valdés, exconcejala de Urbanismo del PP en Santiago, fallece a los 58 años tras una larga enfermedad. Su vida política municipal.

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María Pardo Valdés
María Pardo Valdés / X.com

María Pardo Valdés ha fallecido este sábado 29 de agosto de 2026 en Santiago de Compostela a los 58 años, después de una larga enfermedad que había empeorado durante los últimos días. La política, jurista y procuradora gallega fue concejala de Urbanismo y portavoz del Gobierno municipal del Partido Popular en la capital gallega entre 2011 y 2014, una etapa breve pero especialmente intensa de la vida política compostelana.

Su muerte se produjo durante la madrugada en Santiago. Los datos conocidos señalan que Pardo llevaba tiempo luchando contra una enfermedad grave, aunque no se ha difundido públicamente un diagnóstico concreto. Su familia la despedirá en Rábade, en la provincia de Lugo, donde será velada y donde está previsto que sea enterrada. El funeral se celebrará el domingo 30 de agosto a las 16.00 horas.

María Pardo Valdés muere a los 58 años tras una larga enfermedad

María de los Ojos Grandes Pardo Valdés había nacido en Santiago de Compostela en 1968. Allí creció, estudió y desarrolló buena parte de su trayectoria profesional. Era la menor de una familia de trece hermanos y tenía raíces familiares repartidas entre Lugo y la Costa da Morte, dos geografías que permanecieron muy presentes en su vida.

Por parte paterna, su familia estaba vinculada a Lugo y especialmente a Rábade, localidad elegida para su despedida. Por vía materna mantenía lazos con la familia Parga Pondal, emparentada con figuras de la historia cultural gallega como Eduardo Pondal, uno de los grandes nombres del Rexurdimento y autor del poema que dio letra al himno de Galicia.

Estaba casada y era madre de tres hijos. Su esfera familiar quedó generalmente alejada de la exposición pública que acompañó a sus años en el Ayuntamiento, sobre todo cuando el gobierno compostelano entró en una turbulencia política y judicial que terminó devorando buena parte de aquella legislatura.

De la Universidad de Santiago a la política municipal

Pardo se licenció en Derecho por la Universidade de Santiago de Compostela y ejerció profesionalmente como procuradora. Era, por tanto, una jurista antes que una política profesional, un perfil que encajaba de manera bastante natural con el área que acabaría gestionando en Raxoi: el urbanismo, ese territorio administrativo donde un plano, una licencia o una coma en una ordenanza pueden pesar bastante más de lo que parece.

Su entrada en primera línea llegó en 2011, cuando pasó a formar parte del gobierno municipal del Partido Popular en Santiago. Asumió responsabilidades especialmente sensibles: Urbanismo, Vivienda, Rehabilitación y Ciudad Histórica, además de áreas vinculadas al desarrollo urbano sostenible y los espacios públicos.

También ejerció como portavoz del Gobierno municipal, lo que multiplicó su exposición política durante un mandato que acabaría siendo cualquier cosa menos tranquilo.

Tras abandonar las instituciones, recuperó su actividad profesional. En los últimos años estuvo vinculada al ámbito empresarial y tecnológico y desde 2018 ejerció como directora ejecutiva de Administración de MinData, consultora tecnológica con sede en Santiago.

Tres años al frente del urbanismo de Santiago

La etapa de María Pardo en Urbanismo coincidió con debates especialmente delicados para una ciudad como Compostela. Santiago no es precisamente un tablero vacío: cualquier actuación en su centro histórico debe convivir con normas de protección patrimonial, competencias de distintas administraciones y una maraña burocrática capaz de convertir una reforma aparentemente sencilla en una pequeña novela administrativa.

Pardo impulsó cambios destinados a agilizar determinadas licencias urbanísticas, especialmente en ámbitos afectados por la protección de la ciudad histórica. Durante aquellos años avanzó la coordinación entre Xunta y Concello para simplificar algunos procedimientos y reducir los tiempos necesarios para autorizar obras y actividades.

Los parques de las plazas de Galicia y Vigo

Entre las actuaciones más visibles de aquella etapa aparecen los parques infantiles de la plaza de Galicia y la plaza de Vigo, espacios que acabaron incorporándose con naturalidad al paisaje cotidiano del centro compostelano.

Su gestión también alcanzó jardines, zonas comunes y proyectos de remodelación urbana. Son actuaciones menos ruidosas que una gran infraestructura y probablemente por eso sobreviven mejor al ciclo político: pasan los gobiernos, cambia el color de los carteles electorales y el parque continúa lleno una tarde cualquiera.

Documentación administrativa de aquellos años confirma igualmente su responsabilidad directa como concejala delegada de Urbanismo y del Área de Desarrollo Urbano y Sostenible, con competencias sobre expedientes, licencias y modificaciones del planeamiento municipal.

El accidente de Angrois marcó su etapa en el Ayuntamiento

Hay, sin embargo, un episodio que sobresale sobre cualquier expediente urbanístico. María Pardo estaba en el Gobierno de Santiago cuando, el 24 de julio de 2013, un tren Alvia descarriló en la curva de A Grandeira, en Angrois, a pocos kilómetros de la estación compostelana.

La catástrofe ferroviaria golpeó a Santiago en vísperas del Día de Galicia y obligó al Ayuntamiento, los servicios sanitarios, las fuerzas de seguridad y cientos de ciudadanos a reaccionar en cuestión de minutos. Pardo participó desde sus responsabilidades municipales en las tareas de coordinación desarrolladas tras el accidente y en la atención institucional a las familias.

Fue uno de esos momentos que reducen la política a su sustancia más desnuda. No había inauguraciones ni argumentarios, sino ambulancias, teléfonos sonando sin parar y familiares buscando información, mientras una ciudad entera trataba de entender qué acababa de ocurrir.

Quienes compartieron aquella etapa con ella han recordado especialmente ese papel tras conocerse su fallecimiento. El PP de Santiago la ha definido por su rigor y valentía y como un ejemplo durante algunos de los años más difíciles vividos por el gobierno municipal.

La salida del Ayuntamiento y una condena después revocada

La trayectoria política de María Pardo quedó inevitablemente atravesada por la crisis que sacudió al PP compostelano durante aquel mandato. En 2014 abandonó el Ayuntamiento junto a otros seis concejales después de que fueran condenados en primera instancia a nueve años de inhabilitación por prevaricación.

El procedimiento se refería a la decisión de asumir con fondos municipales los gastos de defensa jurídica de otro edil investigado en la denominada operación Pokémon. La condena provocó la dimisión de los siete concejales y agravó una crisis que cambió por completo el gobierno de Santiago.

La Audiencia Provincial absolvió a los siete concejales

La historia judicial, sin embargo, no terminó con aquella sentencia. En marzo de 2015, la Audiencia Provincial de A Coruña revocó la condena y absolvió a los siete exconcejales, entre ellos María Pardo.

La resolución concluyó que no podía apreciarse en aquella decisión la vulneración del ordenamiento jurídico necesaria para sostener el delito de prevaricación. La absolución llegó cuando el coste político ya se había pagado: Pardo había dejado el Ayuntamiento y no regresaría después a la primera línea institucional.

Ese matiz importa. Mucho. Porque resumir aquella etapa diciendo únicamente que fue condenada dejaría fuera precisamente el final del procedimiento: la condena fue anulada y terminó absuelta.

Santiago despide a una figura de una legislatura difícil

La muerte de María Pardo ha generado condolencias desde distintos espacios políticos compostelanos. La alcaldesa de Santiago, Goretti Sanmartín, del BNG, trasladó su pésame a la familia y a quienes compartieron con ella vida personal y política. El propio Concello expresó públicamente sus condolencias.

También sus antiguos compañeros del Partido Popular han recuperado estos días el recuerdo de una concejala que ocupó responsabilidades pesadas en años todavía más pesados: Urbanismo, la portavocía municipal, la tragedia de Angrois y después una crisis judicial que terminó con su salida de la política pese a la posterior absolución.

María Pardo Valdés será despedida en Rábade, tierra de sus raíces paternas. Allí se celebrará el funeral el domingo 30 de agosto a las 16.00 horas y allí será enterrada.

Queda una trayectoria que no cabe solo en la etiqueta de exconcejala. Jurista, procuradora, responsable municipal y directiva empresarial, fue protagonista de uno de los mandatos más convulsos de la historia reciente de Santiago. Tenía 58 años. Y durante tres de ellos estuvo justo donde, en política local, casi nunca sopla poco viento: en Urbanismo y en primera línea.

Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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