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¿Qué pasó en la Feria de Almería? Siete jóvenes atrapados a 50 metros

Una avería dejó a siete jóvenes atrapados a 50 metros en la Feria de Almería. El rescate acabó con todos ilesos tras cuatro horas de tensión.

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atraccion El Martillo

La última noche de la Feria de Almería dejó una de esas escenas que durante unos minutos hacen desaparecer la música, las luces y el ruido de las casetas. Siete jóvenes quedaron atrapados a unos 50 metros de altura después de que la atracción conocida popularmente como el Martillo, cuyo nombre comercial es Gigant, se bloqueara cuando estaba funcionando en el recinto ferial de la Vega de Acá.

El incidente ocurrió alrededor de las 23.00 horas del viernes 28 de agosto. Los siete ocupantes tuvieron que permanecer en lo alto durante unas cuatro horas mientras los bomberos preparaban una evacuación especialmente delicada. El operativo terminó cerca de las 3.00 de la madrugada del sábado 29 y, pese a lo aparatoso de la escena, todos fueron rescatados ilesos. La investigación sobre la causa de la avería permanece abierta.

El Martillo se bloqueó con siete jóvenes a unos 50 metros

La atracción estaba funcionando cuando se produjo la parada. Algunas personas que se encontraban en las inmediaciones alertaron de ruidos y de la caída de piezas o fragmentos del mecanismo antes del bloqueo, una circunstancia que también aparece recogida en la información trasladada posteriormente por fuentes municipales.

A partir de ahí, una de las partes más visibles del Gigant quedó inmovilizada en altura. Abajo, el recinto seguía lleno de público; arriba, los ocupantes permanecían sujetos a sus asientos. La estampa era difícil de ignorar: una máquina diseñada precisamente para convertir la altura y el movimiento en diversión se había quedado quieta en el peor lugar posible.

Las primeras informaciones llegaron a hablar de ocho personas atrapadas, pero los datos difundidos después por el Ayuntamiento y los servicios que participaron en el operativo sitúan en siete el número de personas finalmente rescatadas.

También existen pequeñas diferencias sobre la altura exacta. Algunas crónicas hablan de más de 60 metros; las informaciones locales más detalladas sitúan a los ocupantes en torno a los 50 metros, una referencia prudente mientras no exista una medición oficial vinculada al incidente.

Un rescate lento: liberar los cierres y bajar uno a uno

La intervención no consistía simplemente en acercar una escalera y pedir a los pasajeros que descendieran. Primero había que alcanzar el brazo bloqueado, mantener contacto con los ocupantes y asegurarse de que cualquier maniobra no añadiera un riesgo nuevo al que ya existía.

Los bomberos realizaron varias aproximaciones mediante sus medios de altura. El rescate propiamente dicho comenzó aproximadamente a la 1.20 de la madrugada, cuando los efectivos pudieron empezar a liberar uno a uno los sistemas de seguridad de los asientos.

Dos vehículos de escala para alcanzar la atracción

En el dispositivo participaron efectivos de la Policía Local, Bomberos de Almería y Bomberos del Poniente. Fueron necesarios dos vehículos con escalas para trabajar sobre una estructura situada a decenas de metros del suelo.

Una vez abiertos los cierres, quedaba otra parte poco cinematográfica pero esencial: asegurar a cada joven antes de moverlo. Los ocupantes fueron equipados con elementos de sujeción para efectuar el descenso sin convertir el rescate en una segunda emergencia.

Eso explica que el operativo avanzara despacio. A esas alturas, literalmente, las prisas sirven de poco.

La evacuación terminó aproximadamente a las 3.00 horas. Desde el momento en que la atracción quedó bloqueada hasta que el último ocupante alcanzó una zona segura transcurrieron alrededor de cuatro horas.

Los siete jóvenes fueron rescatados sin heridas

El desenlace fue el mejor posible. Ninguno de los siete ocupantes resultó herido, pese al tiempo pasado en altura y a la complejidad de la evacuación.

La alcaldesa de Almería, María del Mar Vázquez, agradeció públicamente la actuación de los cuerpos que participaron en el dispositivo y destacó que el rescate se completó sin incidencias. Miembros del equipo de gobierno municipal también se desplazaron hasta el recinto durante la intervención.

No consta, con la información confirmada hasta la tarde de este sábado 29 de agosto, que alguno de los afectados sufriera lesiones de consideración derivadas del incidente.

¿Por qué falló la atracción de la Feria de Almería?

Ahí está todavía la gran incógnita. No existe por ahora una causa técnica oficialmente confirmada para explicar el bloqueo del Gigant.

Testigos describieron un ruido extraño y algunas informaciones recogieron avisos sobre piezas o fragmentos que habrían caído del mecanismo. Eso explica el origen de la alarma, pero no permite concluir qué elemento falló ni por qué. Avería mecánica es, de momento, una descripción del suceso, no un diagnóstico.

La investigación deberá determinar el origen del bloqueo

Tras el rescate se abrió una investigación para esclarecer qué provocó la parada de la atracción y en qué circunstancias se produjo. Hasta que exista una revisión técnica concluyente, atribuir el incidente al sistema de frenado, al giro, a un componente estructural o a cualquier otra pieza concreta sería especular.

Y aquí hay una diferencia importante. En una atracción de estas características no basta con saber que algo dejó de funcionar; interesa establecer qué falló, por qué falló y cómo respondió el sistema de seguridad cuando apareció la avería.

Precisamente esos mecanismos de retención permitieron que los jóvenes permanecieran sujetos mientras llegaban los equipos de emergencia. El problema pasó entonces de ser mantenerlos en sus asientos a sacarlos de allí de manera controlada.

Otro incidente había marcado ya esta Feria de Almería

El episodio del Martillo se produce después de otro susto registrado durante la misma edición de la Feria, aunque no existe ningún dato que relacione ambos sucesos.

El martes 25 de agosto, un menor de 13 años sufrió una herida en un dedo en otra atracción del recinto. El primer aviso al 112 llegó a hablar incluso de una posible amputación, pero la información sanitaria posterior rebajó considerablemente la gravedad: el chico presentaba un corte, recibió puntos de sutura y pudo regresar a casa.

El Ayuntamiento comprobó entonces la documentación de aquella instalación y exigió modificar su perímetro exterior de seguridad. Se trataba de otra atracción y de unas circunstancias diferentes, de modo que colocar ambos episodios en el mismo saco sería fácil, vistoso… y poco riguroso.

Lo que sí hacen es poner inevitablemente el foco sobre la seguridad de las atracciones de feria en unos días con miles de personas entrando y saliendo del recinto.

Una madrugada a 50 metros que terminó sin heridos

La Feria de Almería, que este sábado 29 de agosto afronta su última jornada después de nueve días de celebraciones en honor a la Virgen del Mar, llega así al final de su edición de 2026 con un incidente que pudo tener consecuencias mucho más graves.

Queda una imagen difícil de borrar: siete personas inmóviles sobre las luces del recinto, a unos 50 metros sobre el suelo, mientras dos equipos de bomberos trabajaban durante la madrugada para bajarlas una a una.

Pero queda también el dato decisivo. Los siete jóvenes salieron ilesos.

Ahora la atención se desplaza desde las escaleras de los bomberos hasta la inspección técnica. Saber qué ocurrió exactamente en el Gigant no cambia el desenlace feliz del rescate, pero sí resulta esencial para entender por qué una atracción en funcionamiento terminó bloqueada durante horas con sus pasajeros suspendidos en el aire.

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Fundador de DonPorqué y curioso empedernido. Escribe sobre tecnología, viajes, gastronomía, cultura y todo lo que le genera una pregunta con un buen «¿por qué?» detrás. En su tiempo libre es aficionado a los casinos online y aprovecha esa experiencia para compartir análisis y recomendaciones sobre el sector del iGaming.