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¿Por qué cayeron ChatGPT, Claude y Grok casi a la vez y qué pasó?

ChatGPT, Claude y Grok fallaron casi al mismo tiempo. La cronología, los problemas detectados y las razones por las que estos servicios pueden caer.

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usuario de IA caida desesperado

Resumen

  • ChatGPT, Claude y Grok sufrieron fallos casi simultáneos
  • OpenAI, Anthropic y xAI confirmaron incidencias en sus servicios
  • No hay pruebas de una causa común entre las tres grandes averías

ChatGPT, Claude y Grok han sufrido este jueves 3 de septiembre una inusual sucesión de fallos casi simultáneos que dejó a miles de usuarios sin poder acceder con normalidad a algunos de los servicios de inteligencia artificial más utilizados del mundo. En ChatGPT aparecieron errores al abrir conversaciones, iniciar sesión o cargar respuestas; Claude registró fallos en varios modelos y Grok confirmó directamente una avería de sus sistemas.

La coincidencia horaria fue llamativa, pero no existe por el momento ninguna prueba de que las tres caídas tengan una causa común. Ni OpenAI, ni Anthropic ni xAI han comunicado un incidente compartido. Lo confirmado apunta más bien a varios problemas técnicos que se solaparon durante unas horas. Una especie de atasco digital a tres bandas que hizo parecer que media inteligencia artificial se había apagado de golpe.

En el caso de ChatGPT, las incidencias comenzaron a dispararse durante la tarde en España. OpenAI reconoció después un aumento de errores que afectaba tanto a ChatGPT como a Codex y desplegó medidas para mitigar el problema. La compañía pasó posteriormente a vigilar la recuperación del servicio.

La dimensión percibida por los usuarios fue bastante mayor que la escueta frase de una página de estado. Downdetector llegó a registrar más de 38.000 avisos relacionados con ChatGPT en Estados Unidos durante el momento de mayor actividad. Eran reportes de usuarios, no una cifra oficial de personas afectadas, una diferencia importante: decenas de miles de avisos no equivalen necesariamente al mismo número de averías distintas, pero sí dibujan con bastante claridad que algo serio se había torcido.

Cuándo se cayó ChatGPT y qué problemas provocó

Las dificultades se hicieron especialmente visibles alrededor de las 17.00, hora peninsular española, cuando empezaron a multiplicarse los mensajes sobre conversaciones que no cargaban, respuestas interrumpidas, páginas que devolvían errores y dificultades para acceder a determinadas funciones.

OpenAI confirmó posteriormente errores elevados en ChatGPT y Codex. El alcance técnico era amplio: la incidencia afectaba a distintos componentes relacionados con las conversaciones, el acceso, los GPT, las cargas de archivos, la búsqueda, la generación de imágenes, la voz y algunas funciones de Codex.

No significaba que absolutamente todos los usuarios estuvieran desconectados. Las grandes plataformas rara vez caen como una bombilla que se apaga. Lo habitual es algo bastante más irritante: a una persona le funciona la aplicación móvil, a otra no le carga la web, otra puede escribir pero no recibe respuesta y un cuarto usuario entra perfectamente y piensa que Internet está exagerando. Las averías distribuidas tienen precisamente ese comportamiento irregular.

OpenAI había sufrido, además, otra incidencia menor unas horas antes. Su historial registró problemas con tasas elevadas de error en ChatGPT Work durante la madrugada del 3 de septiembre, resueltos pocos minutos después. También se habían producido problemas relacionados con la creación de cuentas durante la jornada anterior y episodios recientes de latencia en la API.

Al filo de las 19.00 en España, la incidencia principal de ChatGPT se encontraba en fase de monitorización de la recuperación después de que OpenAI aplicara medidas de mitigación.

Claude también falló y Anthropic tuvo que intervenir

Claude comenzó a registrar problemas incluso antes del pico de ChatGPT. Anthropic abrió una incidencia alrededor de las 15.26, hora peninsular española, por un aumento de errores que estaba afectando a varios de sus modelos.

No era un pequeño tropiezo aislado. Los problemas alcanzaban diferentes componentes de la familia Claude y servicios utilizados por particulares y desarrolladores. Entre las plataformas afectadas figuraban Claude.ai, la API de Claude, Claude Code y Claude Cowork.

Anthropic comunicó que había identificado la causa y comenzó a trabajar en una solución, aunque no publicó inmediatamente una explicación técnica detallada de su origen. Durante las horas siguientes, los modelos fueron recuperando progresivamente sus tasas normales de funcionamiento.

La compañía dio finalmente por solucionada la incidencia y situó el final del impacto alrededor de las 18.16, hora peninsular española. Claude había sufrido además otro episodio durante la misma jornada relacionado con uno de sus modelos, resuelto tras una interrupción mucho más breve.

Es un matiz relevante. Hablar de una gran caída conjunta de la IA resulta tentador —y luce estupendamente en una pantalla llena de alarmas—, pero técnicamente estamos ante varias incidencias distintas que coincidieron parcialmente en el tiempo.

Grok se cayó prácticamente a la vez

xAI confirmó por su parte problemas con Grok desde aproximadamente las 15.30, hora peninsular española. La compañía reconoció una interrupción de sus modelos y señaló que estaba trabajando para restaurar el servicio.

La incidencia alcanzó a Grok en la web, las aplicaciones móviles y su integración en X, además de determinados accesos mediante API. En algunos casos los usuarios encontraron modelos temporalmente no disponibles o respuestas que sencillamente no llegaban.

A diferencia de Anthropic, que fue comunicando una recuperación progresiva, xAI mantuvo la investigación abierta durante buena parte de la tarde. Tampoco ofreció inicialmente una causa técnica precisa para explicar la avería.

La coincidencia resulta notable: Grok comenzó a fallar alrededor de las 15.30 en España, Claude presentaba errores durante una franja muy próxima y ChatGPT sufrió después su episodio más visible. Tres grandes proveedores, apenas unas horas y millones de personas intentando averiguar si el culpable era su wifi.

Por qué se caen ChatGPT y otros servicios de inteligencia artificial

La respuesta más rigurosa en este caso tiene un pequeño inconveniente: todavía no se conoce una causa única confirmada. OpenAI no había publicado un análisis definitivo del origen de la incidencia; Anthropic identificó internamente su problema sin detallar públicamente toda su naturaleza y xAI seguía investigando la avería de Grok.

Eso no significa que estos fallos sean misteriosos. Los sistemas de inteligencia artificial dependen de una infraestructura enorme: centros de datos, redes, servidores especializados, GPU, bases de datos, sistemas de autenticación, balanceadores de tráfico, proveedores externos y capas de software que se actualizan constantemente.

Una actualización aparentemente rutinaria puede tumbar el servicio

Una avería puede comenzar con algo tan aparentemente inocente como una actualización de software. OpenAI ya vivió un ejemplo muy concreto en junio de 2025: una actualización rutinaria del sistema operativo de servidores con GPU provocó que numerosos nodos perdieran conectividad. En el peor momento, la tasa de errores de ChatGPT llegó aproximadamente al 35% y la de la API rondó el 25%.

También pueden fallar las dependencias externas. En febrero de 2026, por ejemplo, determinados servicios de Codex tuvieron problemas porque dependían de funcionalidades de GitHub que estaban sufriendo su propia incidencia. La aplicación visible puede llevar el logotipo de una compañía, pero debajo hay un bosque entero de proveedores, redes y servicios comunicándose entre sí.

Luego está la capacidad. Cada consulta enviada a un modelo necesita recursos de computación y memoria. Cuando la demanda aumenta de forma brusca o una parte de la infraestructura queda fuera de servicio, las peticiones empiezan a acumularse. Aparecen latencias enormes, respuestas cortadas, errores del servidor o mensajes indicando que el sistema está demasiado ocupado.

Los modelos modernos tampoco funcionan como una página web sencilla. Una sola conversación puede depender de almacenamiento, autenticación, búsqueda, herramientas externas, procesamiento del modelo y transmisión de la respuesta. Cuantas más piezas tiene la maquinaria, más lugares existen donde algo puede chirriar.

Que varias IA fallen a la vez no demuestra una caída global de Internet

La simultaneidad ha alimentado inevitablemente las especulaciones sobre un problema general de Internet, un gran proveedor de nube o una infraestructura compartida. Es posible que diferentes servicios compartan determinadas dependencias tecnológicas, pero eso no permite atribuir automáticamente las incidencias de ChatGPT, Claude y Grok a un mismo fallo.

También hubo informes de problemas en otros servicios tecnológicos durante la jornada, lo que añadió todavía más ruido. Sin embargo, hasta que las compañías publiquen análisis técnicos posteriores, afirmar que existió un único fallo común sería ir más lejos de lo que permiten los datos conocidos.

Hay otra explicación mucho menos espectacular: los gigantes de la IA pueden sufrir averías diferentes durante la misma franja horaria. Con plataformas utilizadas por cientos de millones de personas, basta con que coincidan unos cuantos problemas para que los mapas de incidencias se llenen de alertas en cuestión de minutos.

Qué hacer cuando ChatGPT está caído

Cuando ChatGPT devuelve errores a miles de usuarios al mismo tiempo, borrar el navegador, reinstalar la aplicación o cambiar la contraseña suele servir para poco. Si el fallo está en los servidores, el problema no está en el ordenador del usuario.

Lo razonable es comprobar primero si se trata de una avería general y distinguirla de un problema local. Un intento desde otra conexión o desde la aplicación móvil puede ayudar a saber si solo está fallando una vía de acceso, aunque repetir la misma petición una y otra vez tampoco suele obrar milagros.

En trabajos importantes conviene conservar fuera de estas plataformas los textos, documentos o instrucciones esenciales. Las conversaciones almacenadas en la nube son cómodas hasta que la nube decide comportarse como una puerta cerrada durante media hora.

Para quienes utilizan las API de inteligencia artificial en aplicaciones profesionales, la prevención es algo más técnica. Los sistemas bien diseñados incorporan reintentos progresivos, colas de peticiones y proveedores alternativos, de manera que una interrupción temporal no derribe todo el servicio que depende de un modelo.

Cambiar de modelo también puede funcionar. Las incidencias no siempre afectan a toda la plataforma: Claude ha tenido modelos que recuperaron la normalidad antes que otros, mientras OpenAI ha sufrido en distintas ocasiones problemas limitados a determinadas funciones o modalidades.

La dependencia de la IA se nota especialmente cuando deja de funcionar

Las caídas de ChatGPT, Claude y Grok del 3 de septiembre tienen una lectura más interesante que el simple aviso de servicio caído. Hace pocos años, la interrupción de un chatbot habría sido poco más que una curiosidad tecnológica. Ahora puede paralizar código, documentos, búsquedas, atención al cliente y procesos empresariales, además de parte del trabajo cotidiano de millones de personas.

Eso convierte la fiabilidad de la inteligencia artificial en una cuestión cada vez menos secundaria. Los modelos pueden mejorar a una velocidad vertiginosa, pero siguen viviendo dentro de servidores, redes y centros de datos bastante terrenales. Y esos fallan.

La jornada también deja una advertencia contra las conclusiones rápidas. ChatGPT, Claude y Grok sufrieron problemas muy próximos en el tiempo, sí. No hay pruebas de una causa común, ni de un apagón general de la inteligencia artificial. Lo que hubo fue algo quizá menos cinematográfico y bastante más revelador: varias infraestructuras enormes tropezando casi a la vez, mientras una parte creciente del mundo descubría cuánto depende ya de ellas.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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