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¿Qué pasó en Las Tres Villas? Tiroteo, herido e incendio en la A-92

Un hombre fue tiroteado desde otro coche en la A-92, a la altura de Las Tres Villas. La Guardia Civil investiga si el ataque está ligado a clanes.

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Autovía A-92

Resumen

  • Un hombre fue tiroteado desde otro coche mientras circulaba por la A-92
  • El ataque dejó un herido y coincidió con un incendio junto a la autovía
  • La Guardia Civil investiga si el caso está ligado a un conflicto entre clanes

Un hombre identificado como José María, hijo de Antonio Santiago Muñoz, alias “Saúl el Viejo”, resultó herido tras recibir disparos efectuados desde otro vehículo mientras circulaba por la autovía A-92, a la altura de Las Tres Villas, en Almería. El ataque ocurrió en plena marcha, el conductor perdió el control de su coche y terminó fuera de la calzada. Fue evacuado al Hospital Universitario Torrecárdenas.

La Guardia Civil mantiene abierta una investigación que va bastante más allá de un incidente de tráfico con armas. Las primeras pesquisas estudian si el tiroteo constituye un nuevo episodio del enfrentamiento entre Los Saúles y Los Lateros, dos grupos familiares cuyo conflicto se arrastra desde el homicidio de un joven en Adra en junio de 2025. No hay detenidos por este nuevo ataque y el abogado de Los Lateros ha negado categóricamente que sus representados estén implicados. Ese matiz importa: hay una línea de investigación, no una responsabilidad acreditada.

El tiroteo de Las Tres Villas ocurrió en plena A-92

Los primeros avisos llegaron alrededor de las 14:20 horas del miércoles 2 de septiembre. Varias personas llamaron al servicio de emergencias 112 para advertir de un accidente en el kilómetro 344 de la A-92, en sentido Granada. Pronto apareció un detalle que transformaba por completo la naturaleza del aviso: testigos señalaban que el conductor había sido tiroteado desde otro turismo.

El vehículo atacado, un Mercedes gris según las informaciones locales, acabó saliéndose de la carretera y chocando contra la protección lateral. El conductor consiguió abandonar el automóvil. Algunos testigos lo vieron sentado en el arcén y señalaron que presentaba una herida de bala en un pie. La asistencia sanitaria movilizó un medio aéreo del 061 para trasladarlo hasta Torrecárdenas. No se ha comunicado oficialmente un parte médico detallado sobre su evolución.

La escena tiene algo difícil de encajar en la rutina de una autovía: coches circulando, tráfico abierto y disparos efectuados desde un vehículo contra otro. No estamos ante una reyerta que termina desplazándose a la carretera, sino ante un ataque producido mientras los automóviles estaban en movimiento, según las primeras reconstrucciones. Una diferencia nada menor para los investigadores.

Un incendio junto al lugar de los disparos

Mientras los servicios de emergencia atendían el accidente y al herido, se declaró un incendio forestal en la misma zona. Desde el primer momento quedó bajo investigación una posible conexión entre el fuego, la salida de vía y el tiroteo, aunque esa relación no se ha dado por demostrada.

Hay otro elemento llamativo. Un vehículo apareció posteriormente calcinado en Abrucena, localidad cercana, y la Guardia Civil trata de determinar si podría corresponder al turismo utilizado por quienes efectuaron los disparos. La secuencia recuerda a otros episodios violentos vinculados al mismo conflicto, pero una coincidencia, por sugerente que resulte, sigue siendo una coincidencia hasta que las pruebas permitan establecer una relación.

Quién es el hombre herido en el ataque

Las pesquisas han permitido identificar al conductor como José María, uno de los hijos de “Saúl el Viejo”, nombre con el que se conoce a Antonio Santiago Muñoz. Este último sigue siendo buscado por su presunta relación con el homicidio que dio origen a la actual escalada entre ambas familias en Puente del Río, pedanía de Adra.

El dato sitúa inmediatamente el tiroteo de Las Tres Villas dentro de un contexto mucho más amplio. Según informaciones próximas a la investigación difundidas por medios almerienses, la Guardia Civil trabaja con la hipótesis de que el ataque pueda estar relacionado con Los Lateros. Pero la defensa jurídica de esta familia sostiene exactamente lo contrario y ha rechazado cualquier participación en los hechos. Por eso conviene distinguir con cuidado entre una hipótesis policial y una autoría demostrada.

José María, además, ya había resultado afectado por episodios anteriores del conflicto. Meses atrás había aparecido públicamente defendiendo una tregua y asegurando que se encontraba lejos del lugar donde comenzó el enfrentamiento. La violencia, sin embargo, había salido hacía tiempo de Adra y su entorno inmediato.

De un homicidio en Adra a una cadena de represalias

El origen se encuentra en Puente del Río, en Adra, donde un joven de 22 años, José Cortés, murió por un disparo durante una pelea ocurrida el 2 de junio de 2025. La investigación policial situó aquel homicidio en el arranque de una sucesión de amenazas, incendios y represalias entre Los Lateros y Los Saúles.

Durante los días posteriores ardieron varias viviendas vinculadas a Los Saúles y también se registraron vehículos incendiados. Parte de esta familia abandonó entonces sus casas ante el temor a nuevas represalias. Con el tiempo, el conflicto dejó de ser una tensión localizada en unas pocas calles del Poniente almeriense y empezó a desplazarse geográficamente.

Ese salto quedó especialmente claro en mayo de 2026. En Huelma, provincia de Jaén, hombres armados dispararon desde un vehículo contra varias personas relacionadas con Los Saúles. El ataque dejó cinco heridos, varios de ellos por arma de fuego y dos inicialmente considerados graves. Después apareció calcinado el automóvil utilizado por los atacantes.

Huelma marcó un precedente inquietante

Aquel episodio tiene una semejanza evidente con lo sucedido en Las Tres Villas: ataque desde un automóvil, huida y aparición posterior de un vehículo incendiado cuya relación con los hechos se investiga. No demuestra que los autores sean los mismos ni permite atribuir responsabilidades por analogía, pero sí explica por qué los investigadores contemplan desde el principio la posible conexión con el conflicto iniciado en Adra.

Tras el tiroteo de Huelma, la Guardia Civil llegó a detener a tres miembros de Los Saúles durante una operación en la que fueron registradas varias viviendas y localizadas armas. Las actuaciones buscaban, entre otras cosas, evitar una nueva escalada de represalias. El problema es que la sucesión de episodios violentos no terminó allí.

La investigación busca a los autores del ataque

La prioridad pasa ahora por reconstruir los movimientos de los vehículos antes y después del tiroteo, identificar a las personas que dispararon y determinar si el coche hallado quemado está vinculado con la fuga. Las declaraciones de testigos, las cámaras disponibles en la zona y los restos que puedan recuperarse de los automóviles serán piezas especialmente relevantes.

Hasta la mañana del 3 de septiembre de 2026, la Guardia Civil no había comunicado detenciones relacionadas con los disparos de Las Tres Villas. Tampoco existe una atribución oficial y definitiva del ataque a Los Lateros. Las primeras pesquisas apuntan en esa dirección como hipótesis, mientras su representación legal lo niega. La investigación continúa abierta.

Hay, pues, dos planos que no conviene mezclar. Uno está confirmado: un conductor fue tiroteado desde otro coche en la A-92, resultó herido y tuvo que ser evacuado al hospital. El otro permanece en investigación: quién ordenó o ejecutó el ataque y hasta qué punto este nuevo episodio forma parte de la cadena de represalias iniciada en Adra.

Una violencia que vuelve a cambiar de escenario

Las Tres Villas estaba lejos del punto donde comenzó esta historia. También lo estaba Huelma. Ese desplazamiento es probablemente el elemento más preocupante de una sucesión de incidentes que dejó hace tiempo de circunscribirse a Puente del Río. Una disputa nacida en una barriada ha acabado apareciendo en carreteras y municipios separados por cientos de kilómetros.

El tiroteo de la A-92 añade, además, un riesgo distinto: los disparos se produjeron en una autovía abierta al tráfico, entre conductores ajenos a cualquier conflicto. Un proyectil, un coche fuera de control, unas llamas junto a la carretera. Bastan segundos para que una represalia privada deje de ser privada y alcance a cualquiera que pasaba por allí.

Por el momento queda un hombre herido, un vehículo atacado, otro automóvil calcinado bajo investigación y ninguna detención anunciada. Y queda también una pesquisa que deberá convertir sospechas en pruebas antes de señalar responsabilidades. Las Tres Villas es el último escenario conocido de una violencia que lleva más de un año cambiando de mapa, pero no de gravedad.

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Fundador de DonPorqué y curioso empedernido. Escribe sobre tecnología, viajes, gastronomía, cultura y todo lo que le genera una pregunta con un buen «¿por qué?» detrás. En su tiempo libre es aficionado a los casinos online y aprovecha esa experiencia para compartir análisis y recomendaciones sobre el sector del iGaming.