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Ciencia

¿Dónde ver el eclipse solar total del 2 de agosto de 2027 en España?

El eclipse de 2027 dejará varios minutos de oscuridad total en el sur de España y convertirá a Ceuta, Cádiz, Málaga y Melilla en puntos clave.

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eclipse solar de 2027

España volverá a quedarse a oscuras el 2 de agosto de 2027, apenas un año después del eclipse total que cruzó buena parte del país en agosto de 2026. Esta vez, sin embargo, la sombra será mucho más selectiva: la totalidad se concentrará en el extremo sur peninsular, Ceuta y Melilla, mientras que el resto del territorio contemplará un eclipse parcial.

El momento decisivo llegará alrededor de las 10:45-10:50 de la mañana, según el punto de observación. Ceuta tendrá la mejor posición española, con unos extraordinarios 4 minutos y 48 segundos de totalidad. Melilla se acercará mucho, con 4 minutos y 34 segundos; Cádiz disfrutará de 2 minutos y 54 segundos y Málaga, de 1 minuto y 48 segundos. No será, desde luego, una pequeña repetición del espectáculo de 2026. Será otro eclipse con personalidad propia, más largo en algunos lugares y con el Sol bastante más alto sobre el horizonte.

Dónde será total el eclipse solar de 2027 en España

La franja de totalidad entrará desde el Atlántico y atravesará el estrecho de Gibraltar de oeste a este. Cubrirá Ceuta y Melilla, casi toda la provincia de Cádiz, buena parte de Málaga y áreas meridionales de Granada y Almería. Fuera de esa banda, el Sol no desaparecerá completamente detrás de la Luna.

La diferencia puede parecer pequeña sobre un mapa, pero astronómicamente es enorme. Un lugar situado dentro de la franja experimentará durante unos minutos la noche en pleno día: caerá bruscamente la luminosidad, aparecerá la corona solar alrededor del disco negro de la Luna y el paisaje adquirirá ese extraño tono metálico que convierte un eclipse total en algo bastante distinto de uno parcial.

Cádiz estará dentro de la totalidad, al igual que Málaga capital. También lo estarán numerosos municipios de la Costa del Sol y del entorno del Estrecho. En cambio, cuanto más se avance hacia el norte, mayor será la porción del Sol que permanecerá visible. Toda España verá el eclipse, pero solo una estrecha zona del sur verá desaparecer completamente el disco solar.

Y hay un detalle difícil de exagerar: España será el único país europeo desde el que podrá contemplarse la totalidad. La sombra seguirá después su viaje por el norte de África y Oriente Próximo.

A qué hora será el eclipse del 2 de agosto de 2027

El fenómeno ocurrirá un lunes 2 de agosto y tendrá su fase más espectacular a media mañana. Las horas concretas cambiarán unos minutos según la localidad, algo inevitable cuando una sombra lunar de cientos de kilómetros atraviesa la Tierra a gran velocidad.

En Ceuta, la totalidad comenzará aproximadamente a las 10:45 y se prolongará durante 4 minutos y 48 segundos. En Cádiz arrancará también alrededor de las 10:45 y durará 2 minutos y 54 segundos. Málaga entrará en la oscuridad total hacia las 10:48, durante 1 minuto y 48 segundos, mientras que Melilla tendrá unos 4 minutos y 34 segundos de totalidad desde aproximadamente las 10:48.

El eclipse completo, considerando su recorrido por el planeta, comenzará sobre el Atlántico a las 9:30 en horario oficial peninsular español y terminará en el océano Índico a las 14:43. Su máximo mundial llegará en Egipto a las 12:06, hora peninsular española, donde la totalidad alcanzará nada menos que 6 minutos y 23 segundos. Es uno de los grandes eclipses solares del siglo.

Ceuta tendrá casi cinco minutos de oscuridad

España no alcanzará esos seis minutos egipcios, pero Ceuta estará excepcionalmente bien situada. Sus 4 minutos y 48 segundos suponen una eternidad comparados con muchos eclipses totales, que apenas conceden uno o dos minutos de oscuridad.

Melilla también jugará en esa liga, con más de cuatro minutos y medio. En la Península, las duraciones disminuirán al alejarse del centro geométrico de la sombra. Cádiz tendrá casi tres minutos y Málaga algo menos de dos. Sigue siendo tiempo de sobra para que cambie por completo el aspecto del cielo.

Hay otra ventaja frente al eclipse español de 2026. Aquel fenómeno llegó con el Sol descendiendo hacia el horizonte, lo que obligaba a buscar lugares muy despejados hacia el oeste. El de 2027 se producirá por la mañana y con el Sol bastante elevado, una geometría mucho más cómoda. Un edificio lejano o una pequeña sierra ya no tendrán tanta facilidad para arruinar la función.

Qué se verá desde Madrid, Barcelona y el resto de España

Quedarse fuera de la totalidad no significa quedarse sin eclipse. El oscurecimiento máximo superará al menos el 70% en todo el territorio español, incluidas las zonas más septentrionales y Canarias.

Madrid, Barcelona, Bilbao, Zaragoza, Valencia, Sevilla y el resto de ciudades situadas fuera de la franja podrán ver cómo la Luna cubre una parte muy importante del Sol. Cerca del límite meridional, el eclipse parcial rozará prácticamente la totalidad. Pero aquí conviene no dejarse engañar por los porcentajes: un eclipse del 99% no equivale a uno total.

Ese 1% de superficie solar que permanece visible continúa iluminando muchísimo. El cielo no adquiere la misma oscuridad, no aparece la corona solar en todo su esplendor y, sobre todo, mirar directamente sigue siendo peligroso. Entre el 99% y el 100% hay solo un punto porcentual en una calculadora; para los ojos y para la experiencia astronómica, hay un mundo.

Tras abandonar el sur español, la sombra recorrerá Marruecos, Argelia, Túnez, Libia y Egipto, continuará sobre el mar Rojo y atravesará regiones de Arabia Saudí y Yemen antes de dirigirse hacia el océano Índico. Una enorme parte de Europa, África y Asia occidental observará alguna fase parcial.

La geometría será especialmente favorable porque la Luna estará aparentemente lo bastante grande para cubrir el Sol durante un periodo prolongado. De ahí esos 6 minutos y 23 segundos de totalidad máxima cerca de Egipto, una duración extraordinaria para un eclipse contemporáneo.

España, por su posición en el extremo occidental de ese recorrido, tendrá menos minutos, pero una combinación muy atractiva: agosto, media mañana y el Sol alto, con una franja que atraviesa zonas costeras acostumbradas a recibir millones de visitantes. Un cóctel fantástico para la astronomía y algo menos fantástico para quien pretenda encontrar hotel a última hora.

Las reservas ya se disparan en Cádiz y Málaga

El eclipse dejó de ser un acontecimiento lejano prácticamente en cuanto terminó el de agosto de 2026. Las reservas para alojamientos situados dentro de la futura franja de totalidad se multiplicaron por más de tres en los días posteriores, según datos difundidos por el sector turístico. Málaga concentra más del 70% de las contrataciones registradas en uno de los principales análisis publicados sobre esa demanda.

La presión está especialmente concentrada en la Costa del Sol y en distintos puntos de Cádiz, Granada y Almería. Han aparecido incluso anuncios de alojamientos con precios de varias decenas de miles de euros por noche, cifras extravagantes que no representan el mercado en su conjunto pero sirven para ilustrar el pequeño delirio comercial que acompaña a estos fenómenos. La astronomía dura unos minutos; la temporada alta, bastante más.

El problema de fondo es sencillo. El 2 de agosto cae en plena temporada turística, la totalidad solamente será visible desde una franja relativamente estrecha y muchos observadores internacionales buscarán colocarse cerca de la línea central, donde dura más. Carreteras, aparcamientos, playas, áreas naturales y municipios costeros pueden recibir una presión extraordinaria durante unas pocas horas.

España ya puso en marcha una coordinación específica para el llamado Trío de Eclipses 2026-2028, una secuencia formada por los totales de 2026 y 2027 y el eclipse anular del 26 de enero de 2028. La experiencia del primer gran eclipse sirve también para preparar el siguiente, especialmente en movilidad, protección civil, seguridad y atención sanitaria.

Cómo mirar el eclipse solar sin dañar los ojos

Aquí no hay romanticismo que valga. Durante cualquier fase en la que quede visible una parte del disco solar, aunque sea mínima, hace falta protección específica para observación solar. Las gafas normales de sol no sirven, por oscuras o caras que sean.

Las gafas de eclipse deben cumplir la norma ISO 12312-2:2015 y, cuando se comercializan en la Unión Europea, disponer del correspondiente marcado CE y demás requisitos exigibles. El filtro debe encontrarse intacto, sin arañazos, perforaciones ni zonas deterioradas.

Tampoco sirven radiografías, cristales ahumados, negativos fotográficos, discos compactos ni inventos domésticos que atenúen simplemente la luz visible. Algunos pueden hacer que el Sol parezca soportable mientras dejan pasar radiación capaz de provocar lesiones en la retina. El ojo, por desgracia, no dispone de una alarma que avise a tiempo.

Prismáticos, telescopios y cámaras necesitan filtros solares específicos diseñados para esos instrumentos y colocados correctamente delante del objetivo. No se deben combinar unas simples gafas de eclipse con unos prismáticos: la óptica concentra la radiación y puede convertir una mala idea en una lesión seria en cuestión de segundos.

La regla más sencilla permanece intacta: si todavía se ve cualquier fragmento brillante del Sol, hace falta protección ocular homologada. Especial atención merecen los minutos inmediatamente anteriores y posteriores a la totalidad, cuando el espectáculo invita precisamente a olvidar que el borde solar está a punto de reaparecer.

España tendrá que esperar hasta 2053 para repetir una totalidad

El eclipse del 2 de agosto de 2027 será la segunda entrega de una secuencia astronómica extraordinaria. El 12 de agosto de 2026 España vivió el primero; el 26 de enero de 2028 llegará un eclipse anular, con el característico anillo luminoso alrededor de la Luna.

Después, el calendario se vuelve bastante menos generoso. Los cálculos astronómicos sitúan en 2053 el siguiente eclipse total de Sol visible desde España.

Eso explica parte de la expectación. Para Cádiz, Málaga, Ceuta, Melilla y el extremo sur mediterráneo no será simplemente una mañana de agosto con el cielo un poco más oscuro. Durante unos minutos desaparecerá el Sol, bajará la luz como si alguien hubiese girado lentamente un regulador gigantesco y una delgada corona blanca ocupará el lugar donde segundos antes había un día normal.

Cuatro minutos y 48 segundos, en el mejor rincón español. Después regresará la luz con una rapidez casi insolente. Y habrá que esperar 26 años para que la sombra total de la Luna vuelva a tocar España.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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