Historia
¿Qué santo se celebra este 2 de septiembre? San Antolín y el santoral
San Antolín y San Zenón comparten protagonismo en el santoral del 2 de septiembre, una fecha muy ligada a Palencia y a antiguas tradiciones.

El santoral de este miércoles 2 de septiembre de 2026 tiene varios nombres propios, aunque en España uno sobresale con especial fuerza: San Antolín, patrón de Palencia, cuya festividad convierte esta fecha en el gran día de la ciudad castellana. Al mismo tiempo, el calendario católico recuerda de manera destacada a San Zenón de Nicomedia, mártir de los primeros siglos del cristianismo.
No hay, por tanto, un único santo para el 2 de septiembre. El santoral y los diferentes calendarios diocesanos recuerdan a varios santos, mártires y beatos en la misma jornada. Entre ellos aparecen San Zenón, San Habib de Edesa, San Antonino de Apamea, San Próspero de Tarragona, San Justo de Lyon, San Nonoso, San Siagrio de Autun, San Agrícola de Aviñón y San Elpidio, además de distintas figuras vinculadas a órdenes religiosas y a los mártires de la Revolución Francesa.
San Antolín marca el 2 de septiembre en España
Para entender por qué San Antolín domina buena parte de las búsquedas españolas del santoral de este día hay que mirar hacia Palencia. Es el patrón de la ciudad y de la diócesis, además de titular de su Catedral. El 2 de septiembre es su festividad y alrededor de esta fecha se concentran las principales celebraciones palentinas.
La conexión entre el santo y Palencia va mucho más allá de una fiesta patronal puesta en rojo en el calendario. Está literalmente bajo los pies de la ciudad. En la Catedral se encuentra la Cripta de San Antolín, un espacio en el que conviven estructuras de distintas épocas y cuya parte más antigua se remonta al periodo visigodo.
La tradición palentina relata que las reliquias de San Antolín habrían llegado a la ciudad durante la época del rey Wamba y que, siglos después, fueron redescubiertas por Sancho III durante una jornada de caza. Según la leyenda, el monarca persiguió a un jabalí hasta la gruta y, cuando intentó dispararle, su brazo quedó paralizado al encontrarse en un lugar sagrado. Historia, tradición y leyenda se mezclan aquí como ocurre tantas veces en la Europa medieval: separar cada hilo después de más de mil años no resulta precisamente sencillo.
Palencia celebra este miércoles su gran día de San Antolín
El santoral tiene además una dimensión muy concreta este 2 de septiembre de 2026. Palencia culmina sus fiestas patronales con la procesión de San Antolín y la celebración religiosa en la Catedral. La programación sitúa la procesión a las 11:00 y la misa en honor del patrón a las 11:30, seguida de una de las costumbres más singulares de la jornada: beber el agua bendecida en la Cripta de San Antolín.
Este año la celebración presenta una circunstancia particular. El obispo de Palencia, Mikel Garciandía, no preside la eucaristía del patrón debido a una misión internacional vinculada a la Santa Sede en Estados Unidos. La celebración queda en manos de Javier del Río. Es una pequeña anomalía dentro de una liturgia que, para la ciudad, conserva un enorme peso histórico.
La diócesis había preparado los días anteriores una novena concebida como un recorrido simbólico por la propia Catedral. Puerta, pila bautismal, ambón, altar, cripta. Piedra y rito, uno detrás de otro. La celebración desemboca precisamente en este 2 de septiembre, cuando San Antolín vuelve a unir tradición religiosa e identidad palentina.
San Zenón de Nicomedia, otro protagonista del santoral
Fuera del arraigo particular de San Antolín en España, uno de los principales protagonistas del santoral universal del 2 de septiembre es San Zenón de Nicomedia. La tradición cristiana lo recuerda como mártir de Nicomedia, antigua ciudad situada en el territorio de la actual Turquía.
Su martirio fue vinculado al de sus hijos Concordio y Teodoro y situado durante la época de Juliano, conocido históricamente como Juliano el Apóstata por su intento de restaurar los cultos paganos dentro del Imperio romano. Como ocurre con numerosas vidas de mártires de la Antigüedad tardía, los datos históricos y los relatos hagiográficos se superponen, de modo que conviene distinguir lo documentado de las narraciones piadosas que fueron creciendo durante siglos.
Los otros santos que se recuerdan el 2 de septiembre
El santoral de esta jornada es bastante más poblado de lo que podría sugerir la costumbre de asociar cada día a un solo nombre. También se recuerda a San Habib, diácono y mártir de Edesa; San Antonino, mártir de Apamea; y San Próspero, obispo vinculado a Tarragona.
A ellos se suman San Justo de Lyon, obispo que abandonó su sede y terminó retirándose a Egipto; San Nonoso, abad; San Siagrio de Autun, obispo de la antigua Galia; y San Agrícola de Aviñón, que había vivido como monje en Lérins antes de llegar al episcopado. También aparece San Elpidio del Piceno, cuya veneración terminó dejando incluso su nombre sobre la geografía italiana.
El calendario incorpora asimismo a San Alberto y San Vito, monjes de Pontida, al beato Brocardo del monte Carmelo y a la beata Ingrid Elofsdotter, religiosa dominica sueca. La misma fecha recuerda a numerosos religiosos asesinados en París durante las matanzas de septiembre de 1792, en pleno vendaval de la Revolución Francesa.
Quién celebra su onomástica este 2 de septiembre
Quienes se llamen Antolín, Zenón, Antonino, Próspero, Justo, Nonoso, Siagrio, Agrícola, Elpidio o Habib encuentran este 2 de septiembre una referencia en el santoral católico. También aparecen nombres menos frecuentes en España, como Brocardo o Ingrid, vinculados a beatos venerados en esta fecha.
Aquí conviene introducir un matiz que a menudo se pierde cuando el santoral acaba reducido a una pequeña casilla del móvil. Los calendarios pueden variar según países, diócesis y tradiciones locales. Una Iglesia particular puede conceder especial relevancia a su patrón mientras que el calendario general destaca otra memoria. Por eso San Antolín tiene una presencia enorme en Palencia mientras San Zenón conserva un lugar destacado en el santoral universal.
No es una contradicción. Es simplemente la manera en que funciona un santoral formado durante siglos, capa sobre capa, desde los primeros mártires del Imperio romano hasta religiosos de la Edad Media y víctimas de persecuciones mucho más recientes.
Por qué el santoral reúne varios santos en una misma fecha
La asociación popular de cada jornada con un único santo simplifica una realidad bastante más amplia. El santoral católico reúne memorias procedentes de épocas y lugares muy distintos, y algunas celebraciones adquieren una fuerza especial únicamente en determinadas diócesis, ciudades o países. Ahí está precisamente el caso de San Antolín: su vínculo con Palencia le concede una presencia social y cultural que va mucho más allá de su nombre en el calendario.
La onomástica, por su parte, conserva esa antigua costumbre de felicitar a una persona coincidiendo con la festividad del santo del que procede su nombre. Ha perdido peso frente al cumpleaños, claro, pero sigue viva en muchas familias españolas y explica por qué cada mañana miles de personas buscan qué santo se celebra.
Entre mártires antiguos y una tradición que sigue viva
El 2 de septiembre atraviesa casi dos milenios de historia cristiana. Empieza con nombres ligados a Nicomedia, Siria o Mesopotamia, pasa por los obispos de la antigua Galia, los monasterios medievales y el Carmelo, y alcanza después a los religiosos muertos durante la Revolución Francesa. No es poca biografía para una sola casilla del calendario.
En España, sin embargo, la imagen más reconocible de esta jornada sigue estando en Palencia: calles de fiesta, la Catedral, la procesión y el descenso hacia una cripta antiquísima donde los palentinos mantienen la tradición de beber el agua de San Antolín. Un rito pequeño, casi doméstico, que ha logrado sobrevivir a reyes, guerras, reformas y calendarios.
Así queda el santoral de este 2 de septiembre de 2026: San Zenón ocupa un lugar destacado en el calendario general y San Antolín convierte la fecha en una jornada especialmente señalada en Palencia, acompañado por una larga nómina de santos y beatos cuya memoria comparte el mismo día.












