Salud
Dos de cada tres españoles conviven con una enfermedad crónica: qué dice la encuesta del INE
El 66,2% de los mayores de 15 años tiene una dolencia crónica, 8,5 puntos más que en 2023. Estos son los datos del INE.

Resumen
- El 66,2% de los españoles mayores de 15 años padece alguna enfermedad crónica, ocho puntos y medio más que en 2023, según la Encuesta de Salud de España 2025 del INE.
- El colesterol alto (21,1%), la hipertensión (20%) y el dolor lumbar crónico (17,8%) siguen siendo los problemas más frecuentes; las alergias crónicas son los que más crecen.
- Las patologías crónicas explican cerca del 80% del gasto sanitario público y entre el 70% y el 75% de las consultas de Atención Primaria.
España vive más años, pero los vive con más achaques. La Encuesta de Salud de España 2025, publicada este martes por el Instituto Nacional de Estadística (INE), deja una cifra que conviene leer despacio: el 66,2% de la población mayor de 15 años padece alguna enfermedad o problema de salud crónico. Son ocho puntos y medio más que en 2023, cuando el porcentaje se quedó en el 57,7%. Dos de cada tres españoles, en apenas dos años.
El otro dato incómodo del informe es subjetivo pero revelador: solo el 68,3% de los encuestados considera que su salud es buena o muy buena, casi seis puntos menos que en la edición anterior. Es decir, no solo hay más diagnósticos sobre la mesa; también nos percibimos peor que nunca en la serie reciente.
El peor registro de la serie: qué mide exactamente la encuesta del INE
Antes de alarmarse, conviene entender qué cuenta este informe. La Encuesta de Salud de España (ESdE) se elabora con decenas de miles de entrevistas y solo recoge dolencias diagnosticadas por personal sanitario, no las que cada uno cree tener. El propio INE lo define así en su metodología:
«Se considera que una enfermedad es crónica cuando es de larga duración y no se debe a procesos agudos aislados.»
El desglose por sexo muestra una brecha persistente: la cronicidad afecta al 70,9% de las mujeres frente al 61,4% de los hombres. Y la autopercepción también se rompe por género: ellos valoran positivamente su salud en un 73,6% de los casos, ellas en un 63,1%. La caída respecto a 2023 es además más dura entre las mujeres (7,1 puntos menos) que entre los hombres (4,4).
Los problemas más frecuentes dibujan un país con el corazón, la espalda y el sistema inmune en el parte médico. Estas son las dolencias que lideran el ranking de 2025:
| Problema de salud | Prevalencia | Tendencia |
|---|---|---|
| Colesterol alto | 21,1% | +3,1 puntos desde 2023 |
| Hipertensión | 20,0% | estable (20,2% en 2023) |
| Dolor lumbar crónico | 17,8% | estable (19,8% espalda en 2023) |
| Alergias crónicas | al alza | +5,3 puntos, el mayor salto |
| Problemas por menopausia | al alza | +2,3 puntos |
Fuente: Encuesta de Salud de España 2025 (INE) · Datos publicados el 20 de octubre de 2026
¿Por qué cada vez más españoles conviven con una enfermedad crónica?
No hay una sola causa, sino una tormenta perfecta de cuatro factores que los expertos llevan años señalando. El primero es demográfico: España envejece, y la cronicidad es hija directa de la edad. En la Encuesta de Condiciones de Vida, el porcentaje de trabajadores que declara una dolencia crónica pasa del 15,2% en 2019 al 26,6% en 2025, y entre los 55 y 64 años roza el 40%.
El segundo factor es de estilo de vida. La edición anterior de la encuesta ya mostró que el 18,7% de los adultos tiene obesidad y más de un tercio, sobrepeso, mientras solo el 43% realiza la actividad física semanal que recomienda la Organización Mundial de la Salud. Sedentarismo, mala alimentación y pantallas multiplican las dolencias metabólicas, cardiovasculares y musculoesqueléticas que después aparecen en el parte.
El tercero es clínico, y tiene trampa: se diagnostica más y mejor. Un colesterol alto detectado en una analítica de rutina cuenta como enfermedad crónica aunque su dueño se sienta perfectamente. Parte del salto de ocho puntos entre 2023 y 2025 se explica por ese efecto registro, no solo por un empeoramiento real.
Y el cuarto es la salud mental. Los cuadros depresivos siguen creciendo en la serie del INE —en la edición de 2023 ya se habían triplicado en apenas tres años, hasta el 14,6% de la población— y la encuesta de 2025 confirma que la tendencia no se ha frenado. La depresión y la ansiedad generalizada son también dolencias crónicas, y pesan en la autopercepción tanto como el colesterol.
Mujeres, salud mental y obesidad: las tres brechas que se agrandan
Si se rasca el promedio, el deterioro no está repartido por igual. Las mujeres declaran más enfermedades crónicas (70,9% frente a 61,4%), peor salud percibida y más problemas vinculados a la menopausia, el capítulo que más crece junto con las alergias. Ellas también viven más años, y más años vividos significan más tiempo de exposición a dolencias de larga duración.
La brecha generacional es igual de clara. Entre los trabajadores de 16 a 24 años, la declaración de problemas crónicos ha pasado del 6,1% al 10,3% en seis años: los jóvenes no se libran, sobre todo por alergias, salud mental y trastornos musculoesqueléticos asociados al sedentarismo.
- ✓Más cronicidad femenina: 70,9% de las mujeres frente al 61,4% de los hombres.
- ✓Peor autopercepción: la caída de la salud percibida es de 7,1 puntos en ellas y 4,4 en ellos.
- ✓Salud mental en máximos: los cuadros depresivos y la ansiedad continúan al alza desde la pandemia.
- ✓Jóvenes no exentos: la cronicidad declarada casi se duplica entre los trabajadores de 16 a 24 años desde 2019.
Qué supone esto para la sanidad (y para tu bolsillo)
El sistema sanitario ya nota la presión. Cerca del 60% de las hospitalizaciones evitables se relaciona con un manejo inadecuado de patologías crónicas como la EPOC, la insuficiencia cardíaca o la diabetes, y la polimedicación afecta a más del 27% de los mayores de 65 años. En paralelo, el Banco de España calculó que cubrir las bajas laborales por enfermedad costó al Estado más de 15.000 millones de euros en 2024, con otros 4.600 millones asumidos por las empresas.
Y hay un último dato que la Encuesta de Condiciones de Vida añade al cuadro: alrededor de un millón de personas no pudieron consultar a un médico en 2025 aunque lo necesitaban, ocho veces más que en 2019. Más demanda, la misma oferta y listas de espera más largas es la ecuación que la cronicidad deja sobre la mesa de la Atención Primaria.
¿Qué se puede hacer mientras tanto? Los expertos de la plataforma CH2030 lo resumen en tres palancas: prevención, detección precoz y refuerzo del primer nivel asistencial. Traducido a la vida cotidiana: moverse más (la encuesta muestra que el sedentarismo mejora lentamente), vigilar tensión y colesterol con analíticas periódicas, no normalizar el dolor de espalda crónico y tratar pronto los problemas de ánimo. La cronicidad no siempre se evita, pero casi siempre se gestiona mejor cuando se detecta pronto. Y eso, en un país donde dos de cada tres ya conviven con ella, va a marcar la diferencia entre vivir más años y vivirlos peor.












