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¿Quién fichó mejor? Todos los fichajes de LaLiga 2026-27 completos
Todos los fichajes de LaLiga 2026-27, equipo por equipo, con las altas, bajas y el balance de quién mejora más tras el cierre del mercado de verano.

El mercado de verano de LaLiga EA Sports 2026-27 ha terminado. A las 23:59 del 1 de septiembre se cerró la ventanilla para registrar traspasos ordinarios y, tras una última jornada frenética con 26 incorporaciones, las plantillas enseñan por fin todas sus cartas. Y hay un primer veredicto bastante nítido: el Real Madrid es el gran ganador por inversión y salto de calidad, Barcelona y Atlético han construido dos plantillas todavía más profundas y, fuera del triángulo de siempre, Deportivo, Racing de Santander, Valencia y Sevilla están entre los clubes que más han cambiado su aspecto.
No todos pueden decir lo mismo. El Villarreal pierde más jerarquía de la que incorpora, la Real Sociedad deja interrogantes después de varias salidas importantes y el Athletic afronta una transición delicada, mientras que en la zona baja hay auténticas reconstrucciones: Getafe, Elche, Levante y Rayo han movido tantas piezas que comparar sus plantillas de junio y septiembre exige casi ponerlas una al lado de la otra.
LaLiga, eso sí, sigue jugando otro campeonato económico respecto a Inglaterra. Los clubes españoles han gastado alrededor de 743 millones de euros, frente a los aproximadamente 4.000 millones movilizados por la Premier League. El bolsillo inglés es una cosa y el resto del continente, otra bastante distinta.
El mercado cierra, aunque todavía queda una pequeña puerta abierta
El cierre significa que ya no pueden hacerse traspasos convencionales entre clubes con destino a LaLiga, pero no convierte el fútbol en una cámara acorazada hasta enero. Los jugadores libres pueden incorporarse posteriormente siempre que se cumplan las normas de inscripción y exista margen salarial. Es una pequeña rendija reglamentaria que cada septiembre deja algún movimiento después del supuesto último movimiento.
La última noche dejó bastante pólvora. Gabriel Jesús acabó en el Barcelona; Jonathan David aterrizó en el Atlético; Marc Casadó y José María Giménez pusieron rumbo al Deportivo; Thomas Lemar y Kevin Lomónaco completaron la reconstrucción del Elche; Youssouf Fofana llegó al Sevilla; Harvey Elliott apareció en Valencia y el Racing añadió a Pablo García, André Almeida, Jeanuël Belocian y Aarón Martín. También quedó encaminado el regreso de Dani Ceballos al Betis. El famoso deadline day, convertido desde hace años en un extraño híbrido entre oficina bancaria, programa de televisión y estación de tren cuando anuncian huelga.
Real Madrid, Barcelona y Atlético elevan todavía más el techo
El Real Madrid gana el mercado por músculo y calidad inmediata
El Madrid ha puesto alrededor de 225 millones de euros encima de la mesa y ha hecho algo más importante que acumular nombres: ha atacado casi todas las posiciones que necesitaban una renovación. Denzel Dumfries llega del Inter para ofrecer potencia y profundidad en el lateral derecho; Ibrahima Konaté aterriza libre desde el Liverpool para el centro de la defensa; Marc Cucurella cuesta unos 55 millones y cubre el costado izquierdo; Bernardo Silva aparece también libre después de cerrar su etapa en el Manchester City; Carlos Espí llega desde el Levante por unos 25 millones y Yan Diomande, procedente del RB Leipzig, se convierte con 125 millones en la gran apuesta económica del verano blanco.
Endrick regresa después de su cesión en el Olympique de Lyon, mientras Sergio Martínez, fichado al Racing, entra inicialmente en una operación de futuro vinculada a la cantera. No es una renovación cosmética. Se marchan Dani Carvajal, David Alaba y Dani Ceballos; Fran García pasa al Betis; Gonzalo García, César Palacios y Manuel Ángel continúan su carrera en Inglaterra; Mastantuono sale cedido.
José Mourinho recibe una plantilla más física, rápida y profunda. Mbappé, Vinícius, Bellingham, Diomande, Bernardo Silva, Dumfries, Cucurella y Konaté conforman un bloque difícil de mejorar en Europa. Otra cosa será colocarlos todos sin que el dibujo parezca una maleta cerrada sentándose encima.
La inversión también contiene riesgo. Diomande representa más de la mitad del desembolso del verano y tendrá inmediatamente sobre los hombros el peso de un precio histórico. Pero, observando exclusivamente el balance entre lo que entra y lo que sale, el Madrid mejora claramente su once y su profundidad. Es el mercado más agresivo del fútbol español y uno de los pocos capaces de mirar económicamente hacia la Premier sin apartar inmediatamente la vista.
El Barça ficha a Rodri y el Atlético construye un equipo más completo
El Barcelona ha acometido una renovación de enorme calado. Anthony Gordon llega desde el Newcastle, Karim Adeyemi desde el Borussia Dortmund, João Cancelo vuelve a formar parte del proyecto, Dominik Livakovic refuerza la portería y el fichaje fundamental es Rodrigo Hernández. Rodri, Balón de Oro y referencia mundial en su posición, abandona el Manchester City y cambia por completo la dimensión del centro del campo azulgrana. A última hora apareció Gabriel Jesús, procedente del Arsenal, para ampliar las opciones ofensivas.
Las salidas, claro, también pesan. Robert Lewandowski se marcha al Chicago Fire, Ronald Araújo al Liverpool, Ter Stegen deja el club, Ansu Fati continúa lejos del Camp Nou y Marcus Rashford regresa al Manchester United al terminar su cesión. El Barça gana velocidad con Gordon y Adeyemi, un pivote extraordinario con Rodri y una solución de experiencia para el área con Gabriel Jesús, aunque pierde dos columnas de los últimos años: Lewandowski y Araújo.
El movimiento azulgrana que verdaderamente cambia el tablero es Rodri. Gordon puede marcar diferencias, Adeyemi puede romper partidos y Gabriel Jesús puede ofrecer movilidad y gol, pero un Rodri sano transforma la forma de atacar y, sobre todo, de no partirse cuando el balón se pierde. Para un equipo de Flick que juega frecuentemente a muchos metros de su portería, eso vale casi como fichar dos jugadores.
El Atlético de Madrid quizá haya realizado el mercado más equilibrado de los tres grandes. Alejandro Grimaldo aporta uno de los mejores laterales ofensivos de Europa; Morten Hjulmand ofrece mando y músculo en la medular; Kang-in Lee suma creatividad procedente del PSG; Cristian Romero, el Cuti, pone agresividad y experiencia de primer nivel en el centro de la defensa; Jonathan David llega desde la Juventus para ampliar una delantera que conserva a Julián Álvarez.
Y ese último detalle importa muchísimo: después de semanas de ruido alrededor del posible futuro del argentino, Julián Álvarez se queda. Salen Antoine Griezmann, Clément Lenglet, Nahuel Molina, Matteo Ruggeri y Thiago Almada, entre otros, mientras José María Giménez termina cedido en el Deportivo. Es un cambio generacional bastante visible.
El Atlético pierde parte de su memoria reciente, especialmente la de Griezmann, pero recibe futbolistas en edades competitivas y con perfiles muy complementarios. Grimaldo, Hjulmand, Barrios, Baena, Kang-in, Julián y Jonathan David permiten imaginar un conjunto menos dependiente de una sola manera de jugar. Simeone tiene más herramientas que hace un año. Bastantes más.
Deportivo, Racing, Valencia y Sevilla: los otros agitadores
Hay mercados que no pueden juzgarse mirando únicamente cuánto se paga. El Deportivo de La Coruña es probablemente el mejor ejemplo. Recién regresado a Primera, ha sumado a Leo Román para la portería, Bright Ede, Lorenzo Amatucci, Jonathan Asp Jensen, Angeliño, Adama Traoré y Pierre-Emerick Aubameyang. A última hora añadió dos cesiones que elevan muchísimo su suelo competitivo: Marc Casadó, procedente del Barcelona, y José María Giménez, del Atlético.
También figuran entre sus altas Teun Gijselhart, Jairo Noriega, Rubén López y Kevin Sánchez. Aubameyang añade gol, desmarque y experiencia; Casadó coloca orden donde un recién ascendido suele necesitarlo y Giménez, si el físico concede una tregua, aporta algo que no se compra fácilmente: cientos de partidos en la élite y experiencia en noches donde hasta el himno pesa.
El Deportivo pasa así de tener una plantilla para intentar sobrevivir a una que puede mirar hacia la zona media de la clasificación sin que suene a brindis de septiembre. Eso no garantiza nada, claro. Pero cambia el punto de partida.
El otro recién ascendido que ha hecho un mercado enorme es el Racing de Santander. Asier Villalibre, Facu González, Sergio Canales, Yassir Zabiri, Pedro Felipe, Pablo Ramón, Julen Agirrezabala, Iván Martín, Matteo Prati, Iker Luque, Jeanuël Belocian, André Almeida, Aarón Martín y Pablo García conforman una remodelación espectacular.
Canales aporta talento y jerarquía; Agirrezabala mejora la portería; Iván Martín conoce perfectamente LaLiga; Prati aumenta la calidad del centro del campo, y Pablo García se convierte en una inversión de presente y futuro. Hay riesgo, porque tantos movimientos pueden producir una plantilla mejor y al mismo tiempo un equipo peor durante varias semanas. El fútbol no es un videojuego: los futbolistas necesitan aprender nombres, automatismos, cuándo subir y cuándo quedarse, quién tapa al lateral cuando el lateral decide que ya es extremo.
Pero el Racing ha aprovechado el ascenso con ambición. Entre los recién llegados a Primera es el que más claramente ha intentado escapar de la etiqueta de recién ascendido.
El Valencia también ha elevado su nivel individual. Alieou Dieng, Justin de Haas y Ryunosuke Sato fueron incorporándose durante el verano; Guido Rodríguez aporta experiencia internacional al mediocampo; Pablo Maffeo llega para el lateral; Arnau Martínez abandona el Girona y puede actuar tanto por fuera como por dentro; la última gran operación es Harvey Elliott, cedido por el Liverpool.
Regresan igualmente Sergi Canós, Alberto Marí e Iker Córdoba, mientras Kayne van Oevelen amplía la competencia. La salida de André Almeida hacia el Racing resta talento y varias bajas obligan a recomponer determinadas zonas, pero Arnau Martínez, Guido Rodríguez y Harvey Elliott cambian la calidad técnica disponible.
El Sevilla ha realizado otra reconstrucción profunda. Jon Guridi, Juan Iglesias, Arouna Sangante, Odysseas Vlachodimos, Julio Díaz, Fran González, Robbie Ure y Giorgi Kochorashvili fueron llegando antes de una recta final en la que aparecieron Félix Correia, Lucas Stassin y Youssouf Fofana. La cesión del internacional francés desde el Milan fue uno de los golpes finales de Nervión.
Luis García Plaza recibe más juventud, piernas y alternativas, pero también pierde nombres reconocibles: Azpilicueta se retira; Gudelj, Januzaj, Alexis Sánchez, Nianzou, Akor Adams, Rafa Mir, Neal Maupay, Juanlu o Djibril Sow abandonan la plantilla. Casi un trasplante. El Sevilla mejora potencialmente, especialmente en centro del campo y ataque, aunque necesitará demostrar que el cambio de cromos ha producido un equipo y no solamente una plantilla nueva.
Del Betis al Villarreal: mercados inteligentes y algunas dudas
Betis, Celta, Espanyol y Getafe
El Betis se ha movido bastante mejor de lo que podría sugerir el número de incorporaciones. Facundo Bernal llega desde Fluminense; Fran García desde el Real Madrid; Diego Conde desde el Villarreal; Troy Parrott desde el AZ Alkmaar, mientras Iker Losada vuelve después de su cesión. A todo ello se suma el regreso de Dani Ceballos al ecosistema verdiblanco, una operación con enorme carga futbolística y sentimental.
A cambio, el club pierde a Altimira, Bakambu, Ricardo Rodríguez y varias piezas de rotación. El retorno de Ceballos, especialmente si llega físicamente bien, convierte un mercado correcto en uno notable: Pellegrini puede juntar en distintas alturas a Isco, Ceballos, Lo Celso y Fornals. Hay equipos que coleccionan centrales; el Betis parece coleccionar gente que pide la pelota.
El Celta incorpora a Javi Galán, Aleix Febas, Abdoulaye Faye, Altay Bayindir, Couhaib Driouech, Stefan Bajčetić y Sebastián Cáceres, además del regreso de Damián Rodríguez. Cáceres completa la defensa; Bajčetić aporta una de esas apuestas que pueden acabar pareciendo baratas si consigue continuidad.
Las pérdidas de Mingueza, Fer López y varios futbolistas de rotación son relevantes, pero el bloque de Claudio Giráldez conserva personalidad y aumenta recursos interiores. Driouech añade desequilibrio y Febas una conducción distinta en el centro del campo.
El Espanyol, ya con Monchi manejando la dirección deportiva, ha añadido a Álex Calatrava, Quilindschy Hartman, Gabriel Moscardo, Unai Núñez, Vanja Drkusic, Bryan Zaragoza y Andoni Gorosabel, además de retornos como Javi Hernández, Marcos Fernández y Rafael Bauzá.
Bryan Zaragoza es el fichaje que más cambia su ataque: desequilibrio puro, uno contra uno, esa clase de extremo que obliga al lateral rival a caminar hacia atrás incluso antes de recibir el balón. Moscardo ofrece potencial enorme en el centro y Hartman puede mejorar la salida desde el lateral. No hay una superestrella, sí una plantilla bastante más profunda.
El Getafe vuelve a practicar esa alquimia tan particular de Bordalás: muchas entradas, muchas salidas y un equipo que probablemente parecerá más incómodo en noviembre de lo que parece sobre el papel en septiembre. Mario Martín, Martín Satriano, Christantus Uche, Yvan Neyou, Sebastián Boselli, Zaid Romero, Ramón Terrats, Andrés García, Saba Sazonov, Orel Mangala, Enes Ünal, Johan Mojica, Francho Serrano, Nemanja Gudelj e Iván Azón figuran entre las incorporaciones.
Han salido piezas de mucho peso como Mauro Arambarri y Luis Milla. Precisamente ahí está la duda: el Getafe tiene más cuerpos, pero debe demostrar que conserva el alma competitiva de su centro del campo.
Real Sociedad, Villarreal y Athletic: aquí aparecen más interrogantes
La Real Sociedad recupera a Jon Pacheco y Javi López, incorpora al japonés Kuzanari Kita, suma a Héctor Fort y consigue la cesión de Mamadou Sarr desde el Chelsea; Mikel Goti y Carlos Fernández también aparecen entre los movimientos de regreso durante el mercado.
El problema está al otro lado de la balanza. Brais Méndez se marcha al Columbus Crew, Caleta-Car vuelve al Lyon y Aritz Elustondo sale al PAOK, mientras otros futbolistas dejan profundidad por el camino. Sarr y Fort tienen margen de crecimiento, pero el equipo pierde bastante experiencia inmediata. Es uno de los mercados que más necesitan demostrar su valor sobre el césped.
El Villarreal presenta todavía más interrogantes. Recupera a Ilias Akhomach y Carlos Romero, ficha al veterano Péter Gulácsi para la portería, apuesta por Andero Kaares y suma a Nathan Saliba desde el Anderlecht.
El problema son las despedidas: Dani Parejo termina su etapa, Alfonso Pedraza se marcha a la Lazio y también salen futbolistas como Ramón Terrats, Rafa Marín, Diego Conde y varios jóvenes o cedidos. La plantilla amarilla parece menos profunda y pierde muchísimo oficio. Saliba puede crecer, Ilias puede recuperar su mejor versión y Gulácsi aporta seguridad, sí; aun así, entre entradas y salidas el Villarreal no aparece entre los ganadores del verano.
Algo parecido, aunque por circunstancias completamente distintas, sucede con el Athletic Club. Hugo Rincón y Peio Canales regresan de sus cesiones, Álvaro Djaló vuelve desde Al Gharafa, Beñat Gerenabarrena retorna después de su etapa en Castellón y llega Darlington Chichoron Osuchukwu desde el Manchester United.
La filosofía de mercado rojiblanca no permite solucionar cada problema levantando el teléfono y preguntando cuánto cuesta el extremo de moda, de modo que las pérdidas tienen más peso: se marchan Unai Gómez, Mikel Vesga, Julen Agirrezabala y Andoni Gorosabel; Lekue se retira. Edin Terzic tiene talento, especialmente alrededor de los Williams, pero menos profundidad contrastada.
La otra Liga también ficha: sobrevivir cuesta cada vez más
El Alavés ha reunido un grupo amplísimo de movimientos. Ville Koski, Moussa Diarra, Jesús Owono, Hugo Novoa, Tomás Mendes, Selu Diallo, Adrián Rodríguez, Gustav Albarracín, Mikel Rodríguez, Miguel Rodríguez y Nico Valentini aparecen entre sus altas y regresos.
La salida de Jon Guridi al Sevilla y la marcha de Villalibre al Racing restan dos futbolistas reconocibles, mientras otras cesiones reducen todavía más la continuidad respecto al curso anterior. Es un mercado de apuestas más que de certezas. Miguel Rodríguez y Valentini pueden elevar el nivel, pero el Alavés necesitará que varios jóvenes den un paso al frente casi al mismo tiempo.
El Elche directamente ha cambiado media casa: Gonzalo Villar, Buba Sangaré, Víctor Chust, Fer Niño, Javi Morcillo, Facundo Buonanotte, Tiziano Perrotta, Ezequiel Ponce, Roy Revivo, Rubén Sánchez, Thomas Lemar y Kevin Lomónaco aparecen entre las incorporaciones más relevantes, acompañados por retornos y movimientos de Bambo Diaby, Matía Barzic, Rafa Núñez, Ali Houary y Abiel Osorio.
Lemar es el nombre más llamativo; Buonanotte, posiblemente el talento más fino, y Lomónaco llega sobre la bocina para completar la defensa. Hay calidad suficiente para mejorar, aunque encajar tantas piezas exige tiempo. El mercado puede regalar futbolistas; los automatismos, bastante menos.
El Levante añade a Enzo Bardeli, Aïssa Mandi, Yanis Musuayi, Manu Sánchez y Petar Ratkov, además de varias cesiones y regresos: Thiago Fernández, Dani Requena, Hugo Sotelo, Ifeanyi Ndukwe y Axel Tape, junto a Jorge Cabello, Xavi Grande y Dani Martín.
El último intento de incorporar a Sergio Akieme no terminó cristalizando, mientras Ratkov sí llegó y añade presencia en el área. El equipo ha perdido experiencia con Morales y otras piezas, así que el saldo parece razonable pero no espectacular. Mucha juventud, varios préstamos y la esperanza de que alguno se convierta rápidamente en algo más que una promesa.
El Málaga, otro recién ascendido, ha preferido menos volumen y más perfiles conocidos: Fernando Calero, Juan Cruz, Carlos Dotor, José Salinas, Adam Aznou, Juan Berrocal y Jens Cajuste aparecen entre sus principales movimientos.
La llegada de Cajuste es probablemente la operación con mayor techo; Aznou ofrece piernas en el lateral y Berrocal y Calero permiten competir con centrales que conocen perfectamente el fútbol español. Es un mercado sobrio y bastante coherente con el objetivo de permanecer en Primera. No vende humo. Tampoco parece necesitarlo.
Osasuna ha hecho prácticamente lo contrario al Elche: pocos movimientos, bastante definidos. Jonathan Dubasin llega desde el Sporting, Diego Rico desde el Getafe, Rockson Yeboah desde Göteborg y Romain Del Castillo desde el Brest. Se marchan Víctor Muñoz, Javi Galán y Sheraldo Becker, entre otros.
Del Castillo puede aportar pausa y último pase; Dubasin, trabajo y gol. No es una revolución y seguramente esa sea precisamente la idea.
El Rayo Vallecano incorpora a Jozhua Vertrouwd, Giorgi Tsitaishvili y Gnangoro Bouare, recupera a Raúl de Tomás y añade mediante distintos formatos a Pelayo Fernández, Marash Kumbulla, Adrià Pedrosa, Mujaid Sadick y Emil Audero, además de otros movimientos producidos durante la ventana.
Se despide Óscar Trejo, referencia emocional del club, y salen Pep Chavarría, Ilias Akhomach y varios futbolistas de rotación. Kumbulla, Pedrosa y Audero elevan la experiencia defensiva; el gran interrogante vuelve a ser Raúl de Tomás, porque pocas operaciones pueden cambiar tanto la valoración del mercado dependiendo de si aparece el delantero que marcaba goles o el futbolista que desaparecía de las convocatorias.
El ganador tiene nombre, pero la sorpresa puede llegar desde abajo
Si hubiera que repartir las notas antes de que el balón desmienta a todo el mundo —su especialidad favorita—, el Real Madrid parte como ganador del mercado. Ha invertido más que nadie en España, renueva posiciones estructurales y añade a Diomande y Bernardo Silva a una plantilla que ya tenía a Mbappé, Vinícius y Bellingham. No ha comprado profundidad barata: ha comprado titulares.
El Atlético queda muy cerca por equilibrio. No necesitaba hacer el fichaje más caro, necesitaba solucionar problemas: Grimaldo mejora el lateral, Hjulmand da estructura, Cuti Romero refuerza el eje, Kang-in multiplica soluciones entre líneas y Jonathan David añade gol sin sacrificar a Julián Álvarez. Incluso después de perder a Griezmann, parece un equipo más preparado para competir durante diez meses.
El Barcelona quizá haya realizado el fichaje individual más decisivo para su modelo con Rodri. Gordon y Adeyemi aumentan la velocidad, Gabriel Jesús resuelve buena parte del relevo ofensivo de Lewandowski y Livakovic protege la portería. La salida de Araújo impide hablar de un verano perfecto, pero Flick dispone de una plantilla extraordinariamente profunda.
Madrid, Barça y Atlético vuelven a separarse económicamente del resto. No es precisamente una novedad revolucionaria. La gran diferencia es que esta vez los tres han cambiado piezas estructurales, no solamente el banquillo o la segunda unidad.
Por detrás, Deportivo y Racing son las dos grandes sorpresas positivas. Los gallegos han mezclado nombres veteranos de enorme jerarquía —Aubameyang, Giménez, Angeliño— con apuestas como Casadó o Asp Jensen. El Racing ha utilizado el ascenso para atraer a Canales, Iván Martín, Agirrezabala, Prati, Aarón Martín y Pablo García. Valencia también sale reforzado con Arnau, Guido y Harvey Elliott; Sevilla ha reconstruido su plantilla y termina el verano con Fofana como golpe de autoridad.
Entre quienes dejan más preguntas aparecen Villarreal, Real Sociedad y Athletic. Ninguno está condenado a empeorar —sería absurdo afirmar algo semejante en septiembre—, pero los tres han perdido futbolistas difíciles de reemplazar sin presentar una respuesta equivalente en experiencia y rendimiento probado. El Villarreal acusa especialmente la marcha de Parejo y una reducción considerable de fondo de armario.
Y luego está el bloque donde el mercado no se gana con portadas sino evitando el descenso en mayo. Elche, Getafe, Levante, Málaga, Rayo, Alavés, Espanyol y Osasuna han elegido caminos muy distintos para perseguir lo mismo. Algunos han cambiado media plantilla; otros apenas han tocado el esqueleto. La paradoja del mercado es vieja y bastante cruel: fichar mucho da titulares, acertar da puntos.
El verano termina, pues, con una LaLiga más espectacular por arriba y enormemente imprevisible en el centro. El Real Madrid ha abierto la cartera, el Barça ha fichado cerebro y velocidad, el Atlético ha construido equilibrio, y los recién ascendidos se niegan a interpretar el papel de invitados educados. Desde este momento ya no quedan rumores para esconderse. Quedan partidos. Y ahí, por suerte, un fichaje de 125 millones y uno llegado libre empiezan cada domingo exactamente con el mismo marcador: 0-0.












