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¿Cómo está Patricia Pardo tras perder movilidad en un dedo del pie?

Patricia Pardo perdió sensibilidad y movilidad en un dedo tras el acto del Papa. Así evoluciona una lesión que aún mantiene su preocupación.

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perder movilidad en un dedo del pie

Resumen

  • Patricia Pardo perdió sensibilidad y movilidad en el meñique de un pie
  • El problema apareció tras pasar más de cuatro horas de pie en el Bernabéu
  • Sigue trabajando, pero la recuperación continúa pendiente de evolución

Patricia Pardo ha perdido sensibilidad y movilidad en el meñique de uno de sus pies después de presentar junto a Christian Gálvez el encuentro del papa León XIV en el estadio Santiago Bernabéu. La periodista atribuye el problema a las muchas horas que permaneció de pie durante una jornada larga, intensa y bastante menos luminosa para sus articulaciones que para las cámaras.

La presentadora continúa con su actividad profesional y no ha anunciado una baja médica, pero el síntoma todavía la preocupa. Según relató ella misma, el médico de Mediaset le advirtió de que, si el dedo no reaccionaba durante las semanas siguientes, la pérdida de sensibilidad podría convertirse en una secuela permanente. A 3 de julio no se ha comunicado públicamente que haya recuperado por completo la movilidad.

Qué le ocurrió a Patricia Pardo en el acto del Papa

El origen del problema se sitúa en el 8 de junio, cuando Patricia Pardo y Christian Gálvez condujeron el encuentro de León XIV con la comunidad diocesana de Madrid. El acto comenzó alrededor de las 16:30 y terminó hacia las 20:00, aunque el trabajo de los presentadores había arrancado mucho antes: preparación en casa, maquillaje, vestuario, pruebas técnicas y espera antes de salir al escenario.

Pardo permaneció más de cuatro horas de pie durante el desarrollo del evento. A ello se sumaron la lectura del guion celebrada el sábado anterior, el ensayo general del domingo y la tensión acumulada ante una cita que reunió a más de 80.000 personas en el Bernabéu. No era precisamente una sobremesa tranquila: escenario colosal, directo, protocolo pontificio y decenas de miles de ojos al frente.

Días después comenzó a advertir que uno de los dedos pequeños del pie no respondía con normalidad. No lo sentía bien y tampoco podía moverlo como antes. Ella relacionó de forma directa esa alteración con el tiempo que pasó erguida durante el acto, aunque no ha hecho público un diagnóstico médico concreto que determine la causa exacta.

La advertencia que recibió del médico de Mediaset

La periodista explicó su situación durante los Beef Awards, celebrados en Madrid el 24 de junio. Allí reconoció que necesitaba recuperarse físicamente y contó que esa misma mañana había consultado al médico de Mediaset.

El facultativo, siempre según la versión ofrecida por Pardo, le señaló un plazo aproximado de tres semanas: si durante ese periodo no recuperaba la sensibilidad y el movimiento, existía la posibilidad de que el daño permaneciera. La frase sonó rotunda, quizá demasiado para un dedo tan pequeño, pero reflejaba la inquietud de la presentadora ante una recuperación que estaba tardando más de lo esperado.

Un síntoma concreto, pero sin diagnóstico público

Lo que se conoce es preciso: pérdida de sensibilidad y movilidad en el meñique de un pie. Lo que no se conoce también importa. Pardo no ha explicado si existe una lesión nerviosa, una inflamación, una compresión provocada por el calzado o cualquier otra causa clínica.

Por tanto, hablar ya de una lesión irreversible sería adelantarse. La propia presentadora utilizó el término secuela al narrar la advertencia recibida, pero no existe un parte médico público que confirme que el problema sea definitivo. Convertir un dedo entumecido en un diagnóstico nacional puede resultar muy televisivo; médicamente, es otra cosa.

Una jornada de trabajo que empezó mucho antes del directo

La aparición de Patricia Pardo ante el Papa fue la parte visible de varios días de preparación. Ella y Christian Gálvez habían revisado previamente el guion, ensayado la ceremonia y coordinado una puesta en escena sometida a horarios rígidos, medidas de seguridad y una enorme carga emocional.

El encuentro del Bernabéu formó parte de la visita apostólica de León XIV a España, desarrollada entre el 6 y el 12 de junio. Durante la cita madrileña, el pontífice se dirigió a la comunidad diocesana y defendió la cordialidad, la convivencia y la construcción de vínculos en una ciudad diversa. Patricia Pardo y su marido fueron los encargados de conducir aquel acto multitudinario.

El cansancio, por tanto, no procedía únicamente de las horas delante del público. Había jornadas previas, nervios, concentración constante y el esfuerzo físico de permanecer quieta sobre el escenario. El cuerpo, que tiene poco respeto por el protocolo, acabó pasando su propia factura.

La resaca emocional del encuentro con León XIV

La periodista también habló de una fuerte resaca emocional. Al día siguiente del acto confesó en Telecinco que todavía no había asimilado la experiencia y que había llorado en varias ocasiones. Presentar ante decenas de miles de asistentes, dirigirse al Papa y compartir el escenario con su marido convirtió aquella tarde en uno de los momentos profesionales más intensos de su trayectoria.

Pardo aseguró que se sentía agradecida por haber sido elegida y por haber vivido la primera visita de León XIV a España desde una posición privilegiada. El recuerdo amable convive, sin embargo, con ese pequeño daño físico que sigue pendiente de evolución. Una mezcla extraña: el Bernabéu lleno, el Papa delante y, semanas después, un meñique que continúa sin obedecer.

Cómo está ahora Patricia Pardo

Patricia Pardo sigue trabajando y mantiene sus compromisos profesionales. La presentadora tenía previsto continuar en televisión durante julio antes de iniciar sus vacaciones junto a Christian Gálvez y sus hijos, con Galicia entre los posibles destinos familiares.

No se ha informado de un empeoramiento, una hospitalización o una intervención médica. Tampoco se ha anunciado que la sensibilidad haya vuelto completamente. Su estado es, por tanto, estable pero pendiente de evolución: conserva el problema en el dedo, permanece bajo seguimiento médico y espera comprobar si la movilidad regresa dentro del plazo señalado.

Un recuerdo enorme con una molestia inesperada

El episodio no ha impedido que Patricia Pardo continúe al frente de su trabajo ni ha eclipsado lo vivido con León XIV. Sí ha dejado una incómoda incertidumbre. La lesión afecta a una zona mínima, casi insignificante sobre el papel, pero la falta persistente de sensibilidad merece vigilancia y tiempo.

Por ahora, la presentadora está activa y haciendo vida profesional normal, aunque todavía no puede dar por recuperado el meñique. La dimensión real del problema dependerá de su evolución durante las próximas semanas. El resto sería especular; y bastante ruido hubo ya en el Bernabéu.

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