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¿Por qué busca la Policía a la víctima del ataque de dos cane corsos?

Dos cane corsos derribaron a una mujer de unos 70 años en un parque de Derbyshire. La Policía busca a la víctima para aclarar si sufrió heridas.

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ejemplar de cane corso negro

Imagen: Kumarrrr / Wikimedia Commons, CC BY-SA 3.0

Resumen

  • Dos cane corsos derribaron a una mujer de unos 70 años en un parque
  • La Policía busca a la víctima para saber si sufrió alguna lesión
  • La Policía cree haber identificado al propietario y el domicilio de los perros

La Policía de Derbyshire busca a una mujer de unos 70 años que fue derribada por dos perros cane corso mientras paseaba a su pequeño pug por un parque de Swadlincote, en el condado inglés de Derbyshire. No se trata de una persona desaparecida: los agentes quieren localizarla para saber si sufrió lesiones y recoger su versión de un incidente que, por el momento, sigue bajo investigación.

El ataque ocurrió poco después de las 8:00 de la mañana del viernes 18 de septiembre en Newhall Park. Según la información policial disponible, dos cane corsos marrones y de gran tamaño se abalanzaron de forma agresiva sobre la mujer, que cayó al suelo. Después, uno de los animales intentó atacar también al perro que ella llevaba atado.

Dos cane corsos derriban a una mujer en Newhall Park

La escena se produjo en Newhall Park, una zona verde de uso vecinal situada en Main Street, en Newhall, dentro de Swadlincote. Es un espacio con áreas infantiles, instalaciones deportivas, pista de skate, gimnasio exterior y campos de juego; un parque cotidiano, de esos donde a primera hora coinciden corredores, jubilados y personas que sacan al perro antes de empezar el día.

Fue allí donde los dos animales se dirigieron hacia la mujer. La descripción policial resulta bastante concreta: dos cane corsos grandes y marrones que se abalanzaron sobre ella hasta hacerla caer. El episodio no terminó ahí. Uno de los perros trató después de alcanzar al pug que acompañaba a la mujer y que permanecía sujeto con correa.

Por el momento no se ha precisado si hubo mordeduras ni qué lesiones pudo sufrir la mujer. Precisamente ese vacío explica una parte importante del llamamiento policial y por qué los investigadores consideran necesario hablar directamente con ella.

Por qué la Policía busca a la víctima del ataque

Los investigadores no han conseguido identificar a la mujer después del incidente. La describen como una persona rubia, de unos 70 años, que aquella mañana paseaba un pug de color claro. La Policía quiere que contacte con los agentes tanto para comprobar su estado como para incorporar su testimonio a las diligencias.

Es una diferencia importante: la Policía no está buscando a la mujer porque haya desaparecido ni porque exista sospecha alguna sobre ella. Es la víctima y testigo principal de lo ocurrido. Sin conocer si sufrió heridas y sin su declaración, resulta más difícil determinar con precisión la gravedad del episodio y reconstruir toda la secuencia.

La incógnita sobre las posibles lesiones

Una caída provocada por dos animales de semejante tamaño puede tener consecuencias incluso sin que exista una mordedura. En una persona de edad avanzada, un golpe contra el suelo puede producir desde contusiones hasta lesiones de mayor consideración. Pero, de momento, cualquier detalle más concreto sobre su estado sería mera especulación.

La propia Policía ha señalado que desea averiguar si la mujer resultó herida. Ese dato puede ser especialmente relevante para la investigación porque la legislación inglesa distingue entre situaciones en las que un perro se encuentra peligrosamente fuera de control y aquellas en las que, además, causa lesiones a una persona.

El propietario de los cane corsos estaría identificado

Mientras intenta localizar a la mujer, la investigación ha avanzado por otro frente. Los agentes creen haber identificado tanto al propietario de los perros como el domicilio en el que viven los dos animales. También aseguran haber adoptado medidas preventivas inmediatas mientras continúan las pesquisas.

La Policía no ha detallado públicamente cuáles son esas medidas ni ha anunciado, en la información disponible este sábado 19 de septiembre, cargos contra el propietario. Tampoco consta que se haya adoptado una decisión definitiva sobre los animales.

Conviene mantener ahí la frontera entre lo conocido y lo que todavía está abierto. Hay dueño localizado, hay perros identificados y existe una investigación. No hay todavía una resolución definitiva sobre las responsabilidades que puedan derivarse del episodio.

Qué dice la ley británica sobre un perro fuera de control

En Inglaterra, la cuestión jurídica no depende únicamente de que una determinada raza figure o no en una lista de perros prohibidos. La legislación establece que es ilegal permitir que cualquier perro esté peligrosamente fuera de control, tanto en lugares públicos como en determinadas situaciones dentro de propiedades privadas.

Un perro puede ser considerado peligrosamente fuera de control si hiere a una persona, pero también cuando hace que alguien tenga motivos razonables para temer que pueda ser atacado. La normativa contempla igualmente situaciones en las que un perro ataca a otro animal y una persona teme resultar herida al intervenir. El comportamiento concreto, más que una simple etiqueta racial, tiene por tanto relevancia jurídica.

Si un perro causa lesiones a alguien, las consecuencias penales para la persona responsable pueden ser considerablemente más graves que en un incidente sin daños físicos. De ahí que determinar si la mujer de Newhall Park sufrió lesiones no sea un detalle secundario dentro de las diligencias.

El cane corso no está entre los tipos de perro prohibidos

El cane corso no figura actualmente entre los cinco tipos de perro sometidos a prohibición general en Inglaterra y Gales. Entre ellos están el pit bull terrier, el tosa japonés, el dogo argentino, el fila brasileiro y el XL Bully, este último sujeto a un régimen específico que permite determinadas excepciones bajo condiciones legales.

Eso no significa, ni mucho menos, que un cane corso quede al margen de las normas sobre control de animales. Esas obligaciones alcanzan a todos los perros. La raza concreta puede explicar determinadas características físicas, pero la responsabilidad legal se examina a partir de lo que ocurrió, el control ejercido sobre los animales y las consecuencias del incidente.

El cane corso es un perro grande, musculoso y de origen italiano, históricamente ligado a funciones de guarda. Los ejemplares adultos pueden superar los 45 kilos y destacan precisamente por su potencia física. Especialistas y organizaciones cinológicas insisten en la importancia de una socialización temprana y de un adiestramiento consistente debido a su tamaño, fuerza e instinto protector.

Eso no convierte a cada cane corso en un animal agresivo —sería una simplificación bastante pobre—, pero sí hace que perder el control de un ejemplar de este tamaño pueda tener consecuencias serias. En un parque concurrido, con otros perros, niños o personas mayores alrededor, la diferencia entre un susto y una lesión grave puede reducirse a unos pocos segundos.

Una investigación con una pieza todavía ausente

El elemento más llamativo del caso es que la investigación tiene aparentemente localizados a los perros y a su propietario, pero aún no a la persona que sufrió el ataque. La declaración de la mujer permitirá aclarar cómo comenzó el episodio, cuánto duró, qué ocurrió después de la caída y si necesitó asistencia médica.

La Policía de Derbyshire mantiene por ello su llamamiento para encontrar a la mujer rubia de unos 70 años que paseaba un pug de color claro en Newhall Park durante la mañana del viernes. También continúa examinando las circunstancias en las que los dos cane corsos quedaron fuera de control.

Hasta que aparezca esa víctima y avancen las diligencias, hay un dato que permanece en blanco: no se conoce la gravedad exacta de sus posibles heridas ni las responsabilidades que puedan derivarse. Lo comprobado es más sencillo y, a la vez, bastante contundente: dos perros de gran tamaño la tiraron al suelo en un parque público y uno de ellos intentó alcanzar a su mascota. La Policía ya sabe dónde viven los animales; ahora necesita determinar qué le ocurrió exactamente a la mujer.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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