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Economía

Por qué España sufre la inflación más alta entre las grandes economías del euro

El IPC marca el 4,9%, máximos desde febrero de 2023, y España dobla la inflación de la eurozona. La guerra de Irán y el súper están detrás.

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Cesta de la compra llena de productos en un supermercado español, afectado por la subida de precios de los alimentos

Resumen

  • La inflación española escaló en septiembre al 4,9%-5,0% interanual, la más alta entre las grandes economías del euro y máximos de febrero de 2023.
  • La guerra de Irán y el cierre del estrecho de Ormuz encarecen carburantes y fertilizantes, y el golpe llega a la cesta de la compra: los alimentos acumulan un 37% de subida en cinco años.
  • El Banco de España prevé inflación media del 3,9% en 2026 y del 3,7% en 2027, con el crecimiento resistiendo: el PIB avanzará un 2,5%-2,6% este año.

«Sin duda vamos a una mayor inflación». La frase no es de un agorero de tertulia: la pronunció José Luis Nueno, profesor de IESE Business School, cuando se le preguntó por el efecto que la crisis del golfo Pérsico tendría sobre el precio de los alimentos. Los datos de septiembre le han dado la razón con una contundencia incómoda: el IPC español marca ya el 4,9% interanual, su nivel más alto desde febrero de 2023, y según el cálculo armonizado de Eurostat llega al 5,0%, el más elevado entre las grandes economías de la zona euro.

La paradoja es conocida y desconcertante: España crece más que nadie en Europa —el FMI acaba de elevar su previsión al 2,5% para 2026, con la eurozona en un tímido 1,1%— y a la vez sufre los precios más disparados del club. ¿Cómo se explica esa combinación?

4,9%
IPC interanual en septiembre, máximos de 2023
1,935 €/l
precio medio de la gasolina en las últimas semanas
+37%
subida acumulada de los alimentos en cinco años
1,2 pts
brecha de inflación de España frente a la eurozona

España, a la cabeza del euro: así quedó el mapa de precios en septiembre

El dato adelantado de Eurostat, publicado el 2 de octubre, dibujó una subida generalizada en toda la zona euro —la tasa comunitaria escaló seis décimas hasta el 3,8%, máximos desde septiembre de 2023—, pero con España desmarcada por arriba. Esta es la comparativa entre las grandes economías:

País / zonaInflación septiembre (armonizada)Cambio frente a agosto
España5,0%+0,4 puntos
Italia4,1%+0,9 puntos
Francia3,4%+0,8 puntos
Alemania3,3%+0,4 puntos
Zona euro3,8%+0,6 puntos

Fuente: Eurostat · Dato adelantado de septiembre de 2026

Detrás del salto comunitario está, sobre todo, la energía: los precios energéticos se encarecieron un 18,8% interanual en la zona euro, frente al 14,3% de agosto. En España el efecto es todavía más visible porque los carburantes subieron alrededor de un 24% y empujaron el IPC de agosto al 4,3%, antes incluso del último repunte.

📌 Dato clave: la inflación subyacente de la zona euro —sin energía ni alimentos frescos— se mantiene en el 2,5%. El problema, por ahora, tiene nombre propio: petróleo, gas y todo lo que depende de ellos.

Del estrecho de Ormuz a tu ticket del súper

El mecanismo de transmisión es más directo de lo que parece. El conflicto que Estados Unidos e Israel libran contra Irán ha terminado por cerrar el estrecho de Ormuz, la arteria por la que pasa buena parte del crudo mundial. De ahí salen dos oleadas de precios que acaban en el bolsillo de cualquier familia española.

  1. 1Carburantes: la gasolina marca medias de 1,935 euros por litro y el gasóleo de 1,931. Llenar el depósito cuesta lo que no costaba desde los peores momentos de la crisis energética.
  2. 2Fertilizantes y piensos: el gas natural es la materia prima de los fertilizantes nitrogenados. Si el gas sube, sube el fertilizante, sube el coste de cultivar y alimentar al ganado… y sube la comida.
  3. 3Transporte y cadena de frío: cada kilómetro que recorre un producto refrigerado cuesta más. El embalaje, derivado del petróleo, también.
  4. 4Servicios turísticos: el Banco de España señala al turismo y la hostelería como focos de la inflación subyacente española, que cerrará en el 3,4% este año.

«La guerra que Estados Unidos e Israel libran contra Irán va a repercutir en el coste de los víveres. Somos muy dependientes de los fertilizantes. Sin duda vamos a una mayor inflación» — José Luis Nueno, IESE Business School

La cesta de la compra, un 37% más cara que hace cinco años

El golpe alimentario no es nuevo, es acumulado. Según el INE, los alimentos se han encarecido más de un 30% desde julio de 2021, y el cálculo de la OCU para su cesta tipo de 96 productos es aún más crudo: de 239,97 euros en 2021 a 340,16 euros en abril de 2026, un 42% más. Un hogar español destina ya de media 5.626 euros anuales solo a comer.

¿Y qué productos concretos tiran del carro? Los datos de agosto del INE, cruzados con el seguimiento de la OCU, dejan una lista que explica por qué la percepción ciudadana es peor que cualquier estadística:

  • ✓Huevos: +12,5% en un año (llegaron a subir un 30% entre finales de 2025 y principios de 2026) y +133% desde 2021 según la cesta OCU.
  • ✓Bayas frescas: fresas, frambuesas y arándanos se han encarecido un 44,6% solo en lo que va de año.
  • ✓Pescado: +7,8% interanual, y un 5,7% en salazón o ahumados.
  • ✓Zumos (+118% desde 2021), café y margarina (+85%), tomate (+80%) y cebolla (+75%) completan la lista negra de la cesta OCU.
  • ✓De las 60 categorías de alimentos que mide el INE, solo 17 mantienen o bajan su precio respecto a hace un año.

Funcas pronostica que el IPC alimentario se moverá entre el 4% y el 5% en la segunda mitad del año, con los alimentos no elaborados subiendo del 4,5% actual a tasas del 7%-8%. Es lo que los economistas llaman «baratoflación»: los productos más básicos —los que más consumen los hogares con menos ingresos— son los que más se encarecen.

Salarios por debajo de los precios y un BCE vigilando

Aquí está el nudo del problema doméstico. La subida salarial pactada en convenio para 2026 se sitúa en el 3%, claramente por debajo de la inflación prevista. El Gobierno defiende que la renta disponible real ha crecido un 8,1% desde 2022, más que en Estados Unidos o el G-7, pero cuando el ticket del súper no deja de subir, la macroconsolación sirve de poco: casi cuatro de cada diez españoles declaran al CIS que su hogar está peor que hace seis meses.

El calendario trae dos citas clave. La primera, el 29 de octubre: el BCE se reúne con la inflación comunitaria en máximos de tres años y la opción de una nueva subida de tipos sobre la mesa. La segunda, las elecciones generales del 29-N, con las pensiones como campo de batalla: Sánchez promete «cuatro años más de revalorización conforme al IPC» —una promesa que, con precios al 4,9%, cuesta cada vez más cara— mientras el Banco de España eleva sus previsiones de inflación media al 3,9% este año y al 3,7% en 2027.

¿Lo bueno dentro de lo malo? El crecimiento aguanta. El FMI sitúa a España como la gran economía más dinámica del euro y el Banco de España sostiene que el episodio inflacionista no descarrilará la expansión: PIB del 2,6% en 2026 y del 2,2% en 2027. La pregunta que queda en el aire no es si España crecerá, sino cuánto poder adquisitivo se habrá evaporado por el camino hasta que los precios se tranquilicen. Con la subyacente en el 3,4% y los alimentos todavía acelerando, la respuesta no llegará en 2026.

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Director editorial de Don Porqué y analista de iGaming con más de 15 años cubriendo el sector del juego online en España. Especializado en regulación, bonos y seguridad de los casinos online.

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