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¿Qué pasará en La Promesa tras salir a la luz la paternidad de Máximo?

El secreto de Máximo sacude La Promesa: Ángela, Curro, Martina y Manuel afrontan una semana marcada por chantajes, rupturas y más traiciones.

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El secreto de Máximo

La última semana de agosto llega a La Promesa con uno de esos problemas que en el palacio de los Luján suelen resultar bastante más difíciles de esconder que de provocar. La paternidad de Máximo ha saltado a la prensa y el secreto sobre Ángela deja de pertenecer a unas pocas habitaciones y conversaciones incómodas: ahora es público. Y Máximo, lejos de apagar el incendio, decide no desmentirlo.

Ese será el gran terremoto de los capítulos que RTVE emite entre el lunes 24 y el viernes 28 de agosto, aunque no el único. Simona y Candela abandonan el palacio, Jacobo pone contra las cuerdas a Martina y Adriano, Curro acelera sus planes de boda con Ángela y Manuel intenta defender tanto su relación con Julieta como el futuro de su motor frente a Ciro y Lorenzo. Mucho secreto, mucho amor imposible y, como manda la tradición de la casa, bastantes personas empeñadas en decidir la vida de los demás.

La paternidad de Máximo deja de ser un secreto

El episodio del lunes 24 de agosto dejó preparada la bomba. Tomasa mostró a Máximo un periódico cuya primera plana daba por hecha la existencia de una hija suya. Esa hija es Ángela, precisamente la joven a la que el duque de Buenaventura se había resistido a reconocer pese a que la verdad sobre su origen ya había salido a la luz dentro de La Promesa.

La relación entre ambos venía torcida desde antes. Ángela había rechazado los intentos de acercamiento de Máximo después de descubrir que era su verdadero padre y, ante su actitud, llegó incluso a exigirle que abandonara el palacio. La publicación convierte ahora el conflicto familiar en un escándalo público. Ya no basta con cerrar una puerta, bajar la voz y confiar en que los criados no hayan escuchado nada, vieja especialidad de las grandes casas de ficción.

Máximo sorprende: no piensa desmentir la noticia

Este martes 25 de agosto llega la primera consecuencia. Máximo recibe la información con una frialdad bastante llamativa y ordena a Tomasa que no desmienta la noticia. La reacción abre una incógnita importante alrededor del personaje: puede detestar el escándalo, pero tampoco parece dispuesto a seguir ocultando públicamente la existencia de Ángela.

Curro y la propia Ángela sospechan que Lorenzo podría estar detrás de la filtración, aunque el avance mantiene en secreto la identidad del responsable. El misterio se prolongará hasta el viernes, cuando Máximo descubrirá quién hizo llegar la historia a la prensa y se lo contará a Leocadia. De momento, ese nombre continúa bajo llave. Algo tenía que quedar escondido.

El episodio de este martes está previsto a las 18:35 horas en La 1, dentro de la programación habitual de las tardes de RTVE. Después puede seguirse a través de RTVE Play.

Simona y Candela se marchan y el palacio se queda sin cocina

Mientras la aristocracia administra secretos familiares de dimensiones periodísticas, abajo aparece un problema bastante más elemental: alguien tiene que preparar el desayuno. Simona y Candela han abandonado La Promesa, cansadas de la situación creada por Julio, y su ausencia deja al servicio patas arriba.

Teresa tendrá que improvisar unos picatostes y Cristóbal recurrirá incluso a comprar comida en la taberna. Leocadia exige una solución rápida, aunque encontrar sustitutas no resulta tan sencillo como ordenar que aparezcan. Durante los capítulos siguientes, Cristóbal y Teresa buscarán cocineras sin éxito y Alonso acabará pidiendo a Máximo que intervenga ante Julio por el trato dispensado a las mujeres.

La crisis terminará produciendo una imagen poco habitual en el palacio: Ricardo y Teresa acabarán destinados a la cocina como solución de emergencia. La marcha de Simona y Candela no funciona así como una trama ornamental; altera de verdad la vida cotidiana de la casa y deja a Julio cada vez más señalado por quienes han presenciado el deterioro de la situación.

Jacobo impone su ley a Martina y Adriano

Más delicado es lo que ocurre con Martina y Adriano. Jacobo sabe lo que ha sucedido entre ellos y pretende convertir ese conocimiento en una herramienta de control. Durante el miércoles reunirá a ambos y planteará su condición: guardará silencio únicamente si Martina y Adriano se separan para siempre.

No se limita a amenazar con contar la verdad. Jacobo advertirá posteriormente a Martina de que, si ella decide hablar, presentará la historia de manera que sea la joven quien cargue con la culpa de la ruptura. El chantaje va estrechando el margen de maniobra hasta desembocar el viernes en una decisión amarga: Martina y Adriano asumirán que no encuentran otra salida que aceptar el ultimátum.

Aquí La Promesa vuelve a uno de sus terrenos más reconocibles: las apariencias sociales pesan casi tanto como los sentimientos. Amar puede ser relativamente sencillo; conseguir que el entorno permita hacerlo ya es otra industria.

Curro y Ángela aceleran una boda rodeada de problemas

Curro, mientras tanto, ha recibido la ratificación oficial de su condición de conde de Linaja y también el derecho a utilizar el apellido Luján. Con ese obstáculo despejado, quiere casarse con Ángela cuanto antes.

La decisión no entusiasma inicialmente a Leocadia, aunque Alonso terminará convenciéndola de adelantar la boda. Máximo intentará participar en los preparativos, pero Ángela sigue sin estar dispuesta a reconciliarse con él porque el calendario apriete. Cuando aparezca en una reunión relacionada con el enlace, lo expulsará sin demasiadas ceremonias.

También Pía se encontrará ante otro dilema: Curro quiere que sea su madrina y esa petición vuelve a acercarla peligrosamente a la verdad sobre la muerte de Jana. El pasado sigue ahí, por mucho que el palacio se esfuerce en llenarlo de bodas y nuevos títulos nobiliarios.

Manuel y Julieta regresan a una realidad mucho peor

Manuel y Julieta habían conseguido alejarse durante unos días de La Promesa y de Ciro. Su escapada deja uno de los símbolos sentimentales de esta semana, una cinta roja que Manuel regala a Julieta como recuerdo de su relación. El problema aparece al volver: fuera podían fingir durante unas horas que el resto del mundo no existía; dentro del palacio, el resto del mundo tiene nombre, intereses económicos y muy pocas ganas de apartarse.

Julieta llega a romperse ante Manuel porque sabe que la vida que han disfrutado lejos de todos difícilmente puede continuar. Más adelante, él le contará que, durante una visita a la tumba de Jana, confesó estar enamorado de ella. Es una declaración cargada inevitablemente con el peso de lo vivido por Manuel y con una relación que tampoco puede desarrollarse con libertad.

Ciro, entretanto, regresa satisfecho después de vender el manual relacionado con el motor y empieza a presionar para aumentar el número de fabricantes autorizados. Manuel se niega. Lorenzo anima entonces a Ciro a utilizar a Julieta como instrumento de presión, una maniobra especialmente desagradable porque ella sabe perfectamente lo que está ocurriendo y pide a Manuel que no ceda por protegerla.

Lorenzo prepara otra estafa contra Manuel

El viernes Manuel mantendrá su negativa a licenciar el motor a más fabricantes. Julieta promete ocuparse personalmente de Ciro, mientras Manuel deberá contenerse incluso cuando ambos discutan delante de él.

Pero Lorenzo no abandona el negocio. Al contrario. El avance semanal anticipa que ideará una nueva estafa contra Manuel, descrita como todavía más peligrosa que las anteriores. No se conocen aún todos los detalles, aunque la maniobra deja preparada una de las líneas argumentales que previsiblemente continuará más allá del 28 de agosto.

En paralelo, Carlo también mueve ficha en otro frente sentimental. Después de la conversación con María Fernández sobre Jana, confesará a Samuel que pretende pedirle matrimonio. María había reconocido que, de haber podido elegir, habría escogido a Carlo como padre de Jana, una respuesta que golpea especialmente a Samuel y vuelve a tensar ese triángulo afectivo.

El viernes dejará al descubierto al autor de la filtración

El capítulo del viernes 28 concentra varias consecuencias acumuladas durante toda la semana. Martina y Adriano asumirán la separación exigida por Jacobo; Manuel seguirá plantado ante Ciro; Lorenzo pondrá en marcha una idea aún más peligrosa; Ángela mantendrá las distancias con Máximo y el problema de las cocinas seguirá sin una solución estable.

Pero el movimiento con mayor capacidad para cambiar las alianzas dentro del palacio llegará cuando Máximo descubra quién filtró su paternidad a la prensa. Se lo revelará a Leocadia, aunque el avance semanal no identifica al culpable. Las sospechas han rondado a Lorenzo, pero una sospecha, en La Promesa, suele ser apenas la primera puerta de un pasillo bastante más largo.

La semana comenzó con una portada de periódico y terminará buscando al responsable de haberla provocado. Entre medias quedan una boda acelerada, una pareja obligada a romper y una nueva amenaza contra Manuel, además de la crisis abierta por la marcha de Simona y Candela. El secreto de Máximo ya es público; la cuestión que queda flotando sobre el palacio es quién decidió hacerlo público y, sobre todo, con qué intención.

Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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