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Naturaleza

Incendio de Segorbe: ¿cómo avanza el fuego hacia la Serra Calderona?

El incendio de Segorbe sigue activo con dos frentes y ocho medios aéreos; la Serra Calderona centra vigilancia y la CV-25 permanece cortada.

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Incendio de las Cinco Villas

El incendio forestal de Segorbe continúa activo este viernes 21 de agosto después de una larga noche de trabajo en una zona abrupta situada entre el interior de Castellón y Gátova, ya en la provincia de Valencia. El fuego mantiene dos frentes activos, ha obligado a declarar la situación 1 del Plan Especial Frente al Riesgo de Incendios Forestales (PEIF) y preocupa especialmente por su proximidad a la Serra Calderona, uno de los grandes espacios forestales del entorno metropolitano valenciano.

Con las primeras luces del día se han incorporado ocho medios aéreos procedentes de Castellón, Valencia y Alicante para apoyar a un amplio dispositivo terrestre que trabajó durante toda la madrugada. El incendio, cuyo origen se atribuye a la caída de un rayo durante las tormentas del jueves, se desarrolla en un terreno difícil para los vehículos y las brigadas. La carretera CV-25 permanece afectada y cortada entre Altura y Olocau, una restricción importante porque esta vía atraviesa precisamente el corredor montañoso que conecta Segorbe, Gátova y el entorno de la Calderona.

El incendio de Segorbe sigue activo tras toda una noche de trabajo

La noche dio cierto margen a los equipos de extinción, aunque sin permitir dar el fuego por estabilizado. Las temperaturas más bajas, el aumento de la humedad y un viento relativamente contenido ayudaron a reducir la agresividad de las llamas en algunos puntos. Pero una cosa es que un incendio respire menos durante unas horas y otra, bastante distinta, que esté resuelto.

A primera hora de la mañana el fuego seguía activo y dividido en dos frentes, con los bomberos concentrados en impedir que las llamas ganen terreno hacia las áreas forestales más sensibles. La orografía juega aquí un papel ingrato: barrancos, pendientes y pistas de acceso limitado convierten pocos kilómetros sobre el mapa en una pequeña eternidad para un equipo terrestre cargado de material.

En el operativo participan unidades de los consorcios provinciales, bomberos forestales de la Generalitat, brigadas de refuerzo y diferentes unidades de mando y coordinación. La entrada de los medios aéreos permite atacar desde arriba puntos a los que durante la noche era mucho más difícil llegar.

Ocho medios aéreos refuerzan el dispositivo

El amanecer ha cambiado el tablero. Hasta ocho aeronaves se han incorporado al incendio para realizar descargas, apoyar el ataque directo y ayudar a contener los sectores más complicados. Es un refuerzo considerable, pero tampoco una varita mágica: su eficacia depende del viento, de la visibilidad, del relieve y de la posibilidad de coordinar cada descarga con los equipos que trabajan sobre el terreno.

La previsión para la jornada apunta a temperaturas en torno a los 28 grados en la zona y viento de componente sureste. No son las condiciones más brutales que puede ofrecer agosto en el interior valenciano, desde luego, pero un incendio forestal activo no necesita un vendaval para complicarse. Basta una racha mal orientada y un barranco lleno de combustible seco.

Por eso las próximas horas serán relevantes para comprobar si el operativo consigue fijar los flancos y contener los dos frentes antes de que las condiciones diurnas vuelvan a favorecer una propagación más rápida.

Un rayo durante las tormentas, origen del incendio

Todo apunta a que el fuego comenzó por una descarga eléctrica durante el episodio de tormentas que atravesó la Comunitat Valenciana el jueves. Emergencias comunicó desde las primeras horas que el incendio de Segorbe había sido declarado tras la caída de un rayo, en una jornada extraordinariamente cargada de actividad eléctrica.

El episodio dejó más de 4.000 rayos en la Comunitat Valenciana y provocó numerosos conatos e incendios en distintos puntos. Castellón vivió una tarde particularmente movida, con intervenciones en lugares como Borriol, Altura o Alcúdia de Veo. Muchos focos pudieron ser controlados rápidamente. Segorbe, sin embargo, se convirtió en el problema serio de la noche.

Las tormentas secas tienen precisamente esa desagradable especialidad: mucho aparato eléctrico y una lluvia insuficiente para compensar el riesgo. El rayo alcanza vegetación reseca, prende material fino y el fuego puede quedar incluso oculto durante algún tiempo antes de hacerse visible. En pleno agosto, el monte no necesita demasiada persuasión.

Qué significa la situación 1 del PEIF

La Generalitat activó la situación 1 del Plan Especial Frente al Riesgo de Incendios Forestales. No significa que exista automáticamente una amenaza directa sobre una población, pero sí que el incendio posee suficiente entidad como para provocar una afección grave a bienes forestales y, eventualmente, afectar de manera leve a personas o bienes no forestales.

También permite ampliar y coordinar los recursos necesarios para combatirlo. Es, dicho de forma menos burocrática, la señal de que se está ante un incendio que ha dejado de ser un simple conato y exige una estructura operativa más potente.

En las últimas informaciones disponibles a primera hora de este viernes no se había comunicado la evacuación de núcleos urbanos vinculada a este incendio. La atención se concentra por ahora en la propagación forestal, los accesos y la protección del entorno de la Serra Calderona.

La CV-25, cortada por el incendio entre Altura y Olocau

Una de las consecuencias más visibles es el corte de la CV-25, carretera que atraviesa este sector montañoso y enlaza el entorno de Segorbe y Altura con Gátova, Olocau y el interior valenciano.

El cierre no es un detalle menor. Limita el tráfico civil en una zona donde los vehículos de emergencia necesitan espacio para desplazarse y evita que conductores entren en áreas afectadas por humo, operaciones aéreas, maquinaria y posibles cambios repentinos del fuego.

Una carretera de montaña en pleno corredor forestal

A partir de Olocau y en dirección hacia Gátova y Altura, la CV-25 discurre por un trazado montañoso, sinuoso y estrechamente ligado al paisaje de la Sierra Calderona. Esa misma geografía que hace atractivo el recorrido para ciclistas, excursionistas y motoristas se vuelve especialmente delicada cuando hay un incendio activo.

La prioridad es mantener despejado el corredor para los servicios de emergencia. Mientras continúe el dispositivo, desplazarse hacia la zona por curiosidad —esa vieja afición española a acercarse a ver qué pasa— solo introduce un problema nuevo donde ya sobran.

Por qué preocupa la proximidad a la Serra Calderona

La inquietud no se explica únicamente por el tamaño actual del incendio, cuya superficie afectada todavía no dispone de una estimación oficial consolidada a primera hora de la mañana. Importa, y mucho, dónde está ardiendo.

El fuego se desarrolla en el entorno comprendido entre Segorbe y Gátova, junto a una extensa masa forestal vinculada a la Serra Calderona. Se trata de un paisaje mediterráneo de pinar, matorral, barrancos y relieves abruptos donde un incendio puede encontrar continuidad de combustible si supera determinadas líneas de defensa.

La Calderona es, además, un espacio natural de enorme valor ambiental y social. Se extiende entre las provincias de Castellón y Valencia y funciona como una gran espalda verde para numerosas poblaciones. No hace falta adornarlo demasiado: perder monte aquí significa perder vegetación, suelo, fauna y capacidad de recuperación frente a episodios extremos que cada verano parecen llamar a la puerta con más insistencia.

El objetivo operativo pasa precisamente por evitar que las llamas encuentren una propagación cómoda hacia las masas forestales más densas. Los medios aéreos permiten ganar velocidad en ese trabajo, mientras las unidades terrestres consolidan las zonas atacadas y vigilan posibles reproducciones.

Las próximas horas marcarán la evolución del fuego

El incendio de Segorbe llega a la mañana del viernes en una situación seria, aunque con condiciones algo más favorables que las que podrían encontrarse en una jornada de viento fuerte y calor extremo. El despliegue aéreo y terrestre es amplio; el fuego, sin embargo, continúa activo.

La atención estará puesta en el comportamiento de los dos frentes, la dirección del viento y la capacidad de los equipos para cerrar progresivamente el perímetro. Hasta que los responsables de extinción no lo declaren estabilizado, cualquier impresión de tranquilidad debe manejarse con cautela. En los incendios forestales, una ladera aparentemente apagada puede guardar puntos calientes capaces de volver a encenderse horas después.

El origen natural del incendio tampoco reduce su gravedad. Un rayo no tiene culpable al que buscar después, pero deja exactamente las mismas llamas. Y tras una tarde con miles de descargas eléctricas sobre un territorio seco, los servicios forestales tienen otro trabajo silencioso por delante: vigilar posibles focos latentes que todavía no hayan dado la cara.

La Calderona entra en una jornada de máxima vigilancia

La mañana comienza con ocho medios aéreos en el dispositivo, numerosos efectivos terrestres, la CV-25 cortada y el PEIF en situación 1. No consta todavía una cifra oficial definitiva de superficie quemada ni el incendio puede darse por estabilizado.

La mejor noticia de la madrugada fue que las condiciones meteorológicas facilitaron el trabajo. La incógnita está en lo que ocurra después, cuando avance el día y cambien temperatura, humedad y viento. De momento, el incendio de Segorbe sigue siendo el foco que concentra la preocupación en el interior de Castellón y el entorno de Gátova y la Serra Calderona. Allí se juega la batalla de este viernes: contener las llamas antes de que el monte les ofrezca más camino.

Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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