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Economía

¿Por qué Rusia interviene Auchan, Nestlé y la antigua Leroy Merlin?

Putin coloca bajo gestión temporal los negocios rusos de Auchan y Nestlé junto a otros activos occidentales, sin transferir aún su propiedad.

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el palacio del kremlin

Resumen

  • Rusia pone bajo gestión temporal los activos locales de Auchan y Nestlé
  • La propiedad no cambia, pero el control pasa a L.E.V. Management
  • El precedente de Danone y Carlsberg eleva el riesgo de una venta forzada

Rusia ha puesto bajo administración temporal los activos locales de Auchan, Nestlé y varias empresas vinculadas a grupos occidentales. La medida, ordenada por Vladímir Putin mediante un decreto firmado el 17 de septiembre de 2026, entrega su gestión a la sociedad rusa L.E.V. Management y amplía una fórmula que Moscú ya había utilizado con otras multinacionales desde el comienzo de la guerra de Ucrania.

No se trata, al menos jurídicamente y por ahora, de un cierre de Auchan ni de un bloqueo de sus supermercados. Tampoco implica que las compañías hayan perdido automáticamente la propiedad de sus filiales. Lo que cambia es algo bastante más delicado: sus propietarios extranjeros dejan de controlar la gestión efectiva de determinados activos rusos. Auchan ha pedido aclaraciones a las autoridades mientras sus establecimientos continúan funcionando con normalidad.

La decisión afecta también a Nestlé Russia y Nestlé Kuban, a sociedades de FM Logistic y Bati Logistics y a Le Monlid, empresa vinculada a la antigua actividad de Leroy Merlin en Rusia. Aquella red de bricolaje opera actualmente bajo la marca Lemana Pro, después de la reorganización del negocio del grupo francés Adeo. En conjunto, la administración temporal alcanza a participaciones y derechos vinculados a 16 sociedades rusas.

Qué ha hecho exactamente Rusia con Auchan y Nestlé

El instrumento utilizado por el Kremlin es la administración temporal de activos extranjeros, incorporada al marco ruso en 2023. El decreto modifica la relación de bienes, participaciones y derechos sujetos a ese régimen creada mediante el decreto presidencial número 302 del 25 de abril de 2023.

En el caso de Auchan, prácticamente el 100% de las participaciones de su sociedad rusa queda sometido a la nueva administración. La mayor parte pertenecía a la francesa Sogepar, mientras una pequeña fracción estaba en manos de la neerlandesa Meelakker B.V.

La intervención de Nestlé alcanza, entre otras participaciones, a las sociedades Nestlé Russia y Nestlé Kuban. La multinacional suiza mantiene una presencia industrial considerable en el país: dispone de seis fábricas y alrededor de 7.000 trabajadores. Auchan, por su parte, conserva una de las mayores estructuras comerciales extranjeras todavía presentes en Rusia, con más de 200 establecimientos y decenas de miles de empleados.

Quien administrará estos activos será L.E.V. Management, una compañía registrada en Moscú en 2024 cuyos accionistas no son públicos. Su perfil anterior era muy discreto y su actividad conocida, limitada. De un salto, pasa a tener bajo su gestión negocios de alimentación, supermercados, logística y bricolaje pertenecientes o vinculados a algunos de los grupos europeos más conocidos.

Administración temporal no significa todavía confiscación

Aquí está el matiz importante. El decreto no modifica formalmente la propiedad de las sociedades afectadas ni anuncia su nacionalización. Las participaciones extranjeras continúan existiendo, pero quedan sometidas a un administrador designado dentro del sistema ruso.

La diferencia puede parecer jurídica, casi de letra pequeña, pero para una multinacional es enorme. Tener acciones de una empresa y no poder decidir libremente qué hace esa empresa supone perder buena parte del poder económico que acompaña a la propiedad.

El mecanismo de administración temporal no establece por sí mismo una transferencia definitiva de las acciones. Los precedentes, sin embargo, obligan a mirar más allá del nombre: compañías extranjeras colocadas anteriormente bajo este régimen terminaron posteriormente vendiendo sus negocios rusos o transfiriéndolos a propietarios locales. Casos como Danone y Carlsberg pesan inevitablemente sobre la lectura del decreto.

Por qué Moscú actúa ahora contra estas empresas

El Kremlin ha relacionado expresamente la decisión con la procedencia de los propietarios. Su portavoz, Dmitri Peskov, señaló que uno de los factores considerados fue que se trata de compañías relacionadas con países que Rusia cataloga como “no amistosos” por el enfrentamiento político y económico surgido alrededor de la guerra de Ucrania y las sanciones occidentales.

Esto exige otra precisión. No consta que Rusia haya clasificado individualmente a Auchan o Nestlé como empresas “pro-Ucrania”. La argumentación pública del Kremlin se refiere principalmente a los Estados de origen de las compañías, Francia y Suiza, y al enfrentamiento entre Rusia y los países occidentales.

De hecho, tanto Auchan como Nestlé recibieron durante años críticas precisamente por lo contrario: continuaron operando en Rusia después de la invasión de Ucrania. Nestlé redujo su negocio, paralizó inversiones y retiró determinados productos y marcas, pero mantuvo actividades relacionadas fundamentalmente con alimentos básicos. Auchan decidió conservar sus operaciones rusas y siguió siendo uno de los grandes distribuidores extranjeros presentes en el país.

La paradoja es considerable. Permanecer en Rusia evitó una retirada inmediata del mercado, pero tampoco ha protegido a estas compañías frente a una intervención posterior del Estado ruso.

Auchan sigue abierto y Nestlé estudia sus opciones

Para el consumidor ruso, el cambio no significa de momento encontrar las persianas de Auchan bajadas. La filial local ha solicitado aclaraciones sobre el alcance del decreto, mientras sus hipermercados continúan operando con normalidad.

Nestlé ha adoptado una posición más jurídica. La empresa declaró que está estudiando la situación y sus posibles opciones y que pretende adoptar las medidas necesarias para proteger sus derechos y garantizar la continuidad del negocio, con especial atención a sus empleados.

Lemana Pro, heredera comercial en Rusia de la antigua Leroy Merlin, también mantiene su actividad. En su caso existe otra particularidad: Adeo había anunciado ya en 2023 su retirada del negocio ruso y la actividad fue posteriormente reorganizada y rebautizada. El decreto alcanza ahora a la sociedad Le Monlid, vinculada a esa red.

Nada de esto convierte el decreto en irrelevante. Las tiendas pueden abrir por la mañana exactamente igual que el día anterior, las cajas pueden seguir pitando y los camiones entrando en los almacenes, mientras el centro real de decisión empresarial cambia de manos. Esa es precisamente la naturaleza de esta clase de intervención.

El precedente de Danone y Carlsberg pesa sobre el decreto

Rusia creó en 2023 el mecanismo que permite establecer una gestión temporal sobre determinados activos de propietarios extranjeros. Desde entonces lo ha utilizado con compañías como Danone, Carlsberg, Fortum y otras empresas occidentales.

En varios de aquellos casos, la administración temporal no fue el último movimiento. Hubo posteriores ventas o transferencias a compradores rusos, en unas condiciones muy distintas de las que habría ofrecido un mercado abierto antes de la guerra.

Por eso, cuando el decreto utiliza la palabra “temporal”, no proporciona por sí sola una fecha de devolución del control. No se ha fijado públicamente un plazo concreto para que L.E.V. Management deje de gestionar los activos incluidos en la decisión del 17 de septiembre.

El sistema forma parte de una transformación mucho más amplia del entorno empresarial ruso desde febrero de 2022. Las compañías occidentales que quisieron abandonar el país se encontraron con autorizaciones administrativas, descuentos obligatorios y costes de salida; las que permanecieron tampoco conservaron necesariamente intacta su capacidad para decidir sobre sus negocios.

Un conflicto económico que acompaña a la guerra

La intervención de Auchan y Nestlé tampoco puede separarse de la batalla económica entre Rusia y Occidente. Tras la invasión de Ucrania, Estados Unidos, la Unión Europea y otros países adoptaron sucesivos paquetes de sanciones económicas contra Moscú, mientras Rusia respondió con restricciones y mecanismos dirigidos a capitales procedentes de los Estados que considera hostiles.

Los activos empresariales han quedado atrapados en medio de esa confrontación. Ya no son simplemente fábricas, almacenes o supermercados. Se han convertido también en piezas de una disputa sobre sanciones, inversiones congeladas y propiedad extranjera, con gobiernos y grandes compañías moviéndose sobre un tablero cada vez menos comercial y más político.

El decreto ruso tiene, por tanto, dos planos. En el inmediato, cambia quién administra unas compañías que siguen trabajando. En el estratégico, aumenta la incertidumbre de cualquier multinacional occidental que todavía conserve activos importantes dentro de Rusia.

El negocio occidental en Rusia entra en otra fase

Lo sucedido con Auchan y Nestlé muestra hasta qué punto se ha reducido el espacio intermedio que algunas multinacionales intentaron conservar después de 2022: permanecer en Rusia, limitar inversiones, mantener productos considerados esenciales y tratar de mantenerse al margen de la confrontación política.

Ese equilibrio es cada vez más difícil. El decreto del 17 de septiembre no supone todavía una venta ni una confiscación definitiva, pero deja a L.E.V. Management al mando de activos cuya propiedad sigue siendo extranjera y sin una fecha pública para terminar esa administración.

Auchan continúa abriendo sus supermercados. Nestlé mantiene sus fábricas. Lemana Pro sigue vendiendo productos para el hogar. Por fuera, el paisaje comercial apenas cambia. Por dentro, en los despachos donde se decide qué se compra, cuánto se invierte o qué se hace con una filial, la fotografía es otra: Moscú ha colocado una mano directamente sobre el volante.

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Fundador de DonPorqué y curioso empedernido. Escribe sobre tecnología, viajes, gastronomía, cultura y todo lo que le genera una pregunta con un buen «¿por qué?» detrás. En su tiempo libre es aficionado a los casinos online y aprovecha esa experiencia para compartir análisis y recomendaciones sobre el sector del iGaming.