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Historia

Muere Ramón Espinar Gallego: adiós al primer presidente de la Asamblea

Muere Ramón Espinar Gallego a los 72 años, primer presidente de la Asamblea de Madrid, exalcalde de Leganés y antiguo consejero autonómico madrileño.

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asemblea de madrid en 2026

Por D. Sinova / Comunidad de Madrid - CC BY 2.0, vía Wikimedia Commons.

Resumen

  • Ramón Espinar Gallego ha muerto a los 72 años tras una larga enfermedad
  • Fue alcalde de Leganés y primer presidente de la Asamblea de Madrid
  • Su carrera quedó también marcada por el caso de las tarjetas black

Ramón Espinar Gallego ha muerto este jueves, 3 de septiembre de 2026, a los 72 años, después de una larga enfermedad degenerativa. Su hijo, Ramón Espinar Merino, exdirigente de Podemos, comunicó el fallecimiento y agradeció el cariño recibido durante una etapa especialmente dura para la familia.

Espinar Gallego fue una de las figuras de la primera generación política que construyó las instituciones madrileñas tras la recuperación de la democracia. Socialista, abogado y político de larga trayectoria, fue alcalde de Leganés, primer presidente de la Asamblea de Madrid y consejero en los gobiernos autonómicos de Joaquín Leguina.

Su nombre tiene, además, una peculiaridad que explica parte del interés que ha despertado la noticia: no debe confundirse con su hijo, Ramón Espinar Merino, que décadas después ocuparía cargos relevantes en Podemos. Padre e hijo compartieron nombre y vida política, pero pertenecieron a generaciones, partidos y momentos históricos muy distintos.

Muere Ramón Espinar Gallego tras una larga enfermedad

La muerte de Ramón Espinar Gallego fue comunicada por su hijo durante la mañana del 3 de septiembre. El exdirigente de Podemos explicó que su padre llevaba tiempo afrontando una enfermedad degenerativa y destacó el acompañamiento recibido por parte de familiares, amigos y personas cercanas durante ese periodo.

No se han difundido públicamente más detalles médicos sobre la enfermedad. La familia ha situado el foco en esos últimos años difíciles y en el agradecimiento a quienes estuvieron cerca de Espinar. Tenía 72 años.

Las condolencias llegaron también desde las instituciones madrileñas y desde distintos espacios políticos. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, recordó su condición de primer presidente de la Asamblea, antiguo alcalde de Leganés y miembro de los gobiernos de Joaquín Leguina. El Ayuntamiento de Leganés trasladó igualmente su pésame a la familia.

De Leganés al nacimiento de la autonomía madrileña

Ramón Espinar Gallego había nacido en Úbeda, Jaén, en 1954. Se trasladó posteriormente a Madrid y desarrolló buena parte de su vida personal y política en Leganés, una de aquellas grandes ciudades del cinturón metropolitano que crecían a toda velocidad mientras España abandonaba la dictadura y estrenaba ayuntamientos democráticos.

Militante socialista desde muy joven y licenciado en Derecho, su ascenso político fue precoz. Con apenas 25 años ya estaba al frente de uno de los municipios más importantes del sur de Madrid.

Un alcalde de 25 años en la nueva democracia

En las elecciones municipales de 1979, las primeras celebradas en España después del franquismo, Espinar fue elegido alcalde de Leganés con solo 25 años. Permaneció al frente del Ayuntamiento hasta 1983.

Aquellos consistorios tenían poco de rutinario. Había barrios recién levantados, servicios públicos todavía insuficientes, un crecimiento demográfico enorme y una administración municipal que debía adaptarse casi sobre la marcha al nuevo sistema democrático. Leganés formaba parte, junto a municipios como Getafe o Fuenlabrada, del potente cinturón industrial y obrero del sur de Madrid.

En 1983 Espinar dejó la alcaldía para participar en otra institución que también acababa prácticamente de abrir las puertas: la Asamblea de Madrid.

El primer presidente de la Asamblea de Madrid

La Comunidad de Madrid acababa de estrenar su Estatuto de Autonomía cuando se celebraron las primeras elecciones autonómicas, en mayo de 1983. El 8 de junio se constituyó la nueva Asamblea madrileña en el antiguo Caserón de San Bernardo.

Ramón Espinar Gallego se convirtió en su primer presidente. Ocupó la presidencia durante la primera legislatura, entre 1983 y 1987, en una época en la que muchas de las reglas, usos y estructuras de la autonomía madrileña estaban todavía por construir.

No era simplemente presidir sesiones parlamentarias. La institución estaba arrancando. Madrid pasaba de ser fundamentalmente la capital del Estado y una provincia a desarrollar también un aparato autonómico propio, con Parlamento y Gobierno regional. Espinar quedó ligado para siempre a ese momento fundacional.

Cultura y Hacienda con Joaquín Leguina

Después de abandonar la presidencia de la Asamblea, Espinar pasó al Ejecutivo autonómico presidido por Joaquín Leguina, el primer presidente de la Comunidad de Madrid.

Entre 1987 y 1995 ocupó distintas responsabilidades en el Gobierno regional. Fue consejero de Cultura, ejerció también como portavoz del Ejecutivo y posteriormente asumió la Consejería de Hacienda. Era uno de los nombres reconocibles del socialismo madrileño durante los años en los que se asentó el nuevo modelo autonómico.

Su carrera institucional recorrió así prácticamente los tres grandes escalones de aquella joven democracia territorial: primero el Ayuntamiento, después el Parlamento autonómico y finalmente el Gobierno regional.

A mediados de los noventa comenzó a alejarse de la primera línea política y regresó al ejercicio profesional de la abogacía. Su vida pública, sin embargo, todavía tendría un capítulo mucho más incómodo.

Caja Madrid y las tarjetas black, la sombra de su trayectoria

Ramón Espinar Gallego formó parte durante años de los órganos de gobierno de Caja Madrid y llegó a ocupar una vicepresidencia de la entidad. Ese periodo terminó situándolo dentro de uno de los grandes escándalos financieros de la España posterior a la crisis: el caso de las denominadas tarjetas black.

Fue uno de los exconsejeros procesados por utilizar aquellas tarjetas opacas para realizar gastos personales con cargo a Caja Madrid. En su caso, las cantidades atribuidas durante el procedimiento superaron los 178.000 euros.

La Audiencia Nacional lo condenó y, posteriormente, el Tribunal Supremo dejó su pena en un año menos un día de prisión, además de multa, al apreciar la atenuante de reparación del daño.

Es una parte inseparable de su biografía pública. La memoria política, por suerte, no funciona como un currículum electoral donde las líneas incómodas desaparecen con un golpe de tecla. Espinar participó en la construcción institucional de la Comunidad de Madrid y, muchos años después, quedó también marcado por uno de los grandes escándalos de las antiguas cajas de ahorros.

Ramón Espinar Gallego y Ramón Espinar Merino no son la misma persona

La coincidencia de nombres ha provocado durante años cierta confusión. Ramón Espinar Gallego era el político socialista nacido en 1954 que gobernó Leganés, presidió la Asamblea madrileña y fue consejero de Joaquín Leguina.

Su hijo es Ramón Espinar Merino, nacido en 1986, que desarrolló su carrera política en Podemos. Fue senador, diputado autonómico, portavoz en la Asamblea de Madrid y secretario general de Podemos en la Comunidad de Madrid antes de abandonar sus cargos políticos en 2019.

El apellido volvió décadas después a la política madrileña

La coincidencia creó una de esas pequeñas ironías de la política española. Cuando Espinar Merino alcanzó la dirección de Podemos en Madrid, su padre pertenecía a una generación política muy distinta y vinculada al PSOE desde la Transición.

La relación familiar hizo que episodios de la trayectoria del padre, especialmente el caso de las tarjetas black, reaparecieran en el debate público durante la etapa política del hijo. Pero se trata de dos responsabilidades y dos carreras independientes, algo especialmente relevante cuando el nombre vuelve a ocupar las búsquedas tras el fallecimiento.

Una vida ligada al nacimiento de la Comunidad de Madrid

Ramón Espinar Gallego perteneció a una generación que llegó muy joven a instituciones que también eran jóvenes. Con 25 años gobernaba Leganés; pocos años después presidía una Asamblea de Madrid recién constituida y posteriormente entraba en el Gobierno autonómico.

Su trayectoria atravesó así varias décadas de la política madrileña: desde los primeros ayuntamientos democráticos hasta la consolidación de la autonomía, pasando después por el mundo financiero y por el caso de las tarjetas black, que dejó una huella imposible de borrar de su expediente público.

Muere a los 72 años una figura asociada al origen institucional de la Comunidad de Madrid. Una biografía extensa, con poder, política municipal, construcción autonómica y también claroscuros. Bastante más compleja, en definitiva, que el apellido que durante unas horas ha vuelto a subir en las búsquedas de Google.

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Fundador de DonPorqué y curioso empedernido. Escribe sobre tecnología, viajes, gastronomía, cultura y todo lo que le genera una pregunta con un buen «¿por qué?» detrás. En su tiempo libre es aficionado a los casinos online y aprovecha esa experiencia para compartir análisis y recomendaciones sobre el sector del iGaming.