Más preguntas
Serena vuelve a Wimbledon: ¿puede volver a ganar junto a Venus?
Serena Williams regresa a Wimbledon con 44 años para jugar individuales y dobles con Venus, en uno de los regresos más inesperados del tenis.

Resumen
- Serena Williams vuelve a Wimbledon con 44 años y jugará también dobles
- Venus Williams será su pareja en un regreso que reúne 90 años en pista
- La invitación premia siete títulos, pero el gran reto será la resistencia
Serena Williams volverá a disputar el cuadro individual de Wimbledon casi cuatro años después de su último partido en esta modalidad. El torneo londinense le ha concedido la última invitación disponible para la edición de 2026, una puerta lateral reservada para nombres que no necesitan presentación. A los 44 años, la estadounidense jugará también el dobles junto a su hermana Venus Williams.
El regreso no se limita, por tanto, a una reunión familiar pensada para alimentar la nostalgia. Serena afrontará individuales y dobles. Su decisión llega después de probarse durante junio en Queen’s Club y Berlín, donde disputó sus primeros encuentros oficiales desde que se alejó del circuito en el Abierto de Estados Unidos de 2022. El músculo publicitario es evidente, faltaría más, pero debajo hay tenis. Y una incógnita deportiva enorme.
La campeona de 23 torneos de Grand Slam no ha presentado esta vuelta como el inicio de una segunda carrera. Ha hablado de una etapa limitada, empujada por las ganas de competir de nuevo y por el deseo de que sus hijas, Olympia y Adira, puedan verla sobre una pista. Olympia, además, fue quien sugirió recuperar la pareja con Venus. En la familia Williams hasta las conversaciones domésticas terminan alterando el calendario mundial.
Una vuelta que ya no es un rumor
Serena Williams había dejado el tenis profesional en 2022 utilizando una expresión deliberadamente abierta: prefería decir que estaba evolucionando lejos del deporte antes que anunciar una retirada irrevocable. El matiz parecía entonces una elegante forma de despedirse sin organizar un funeral deportivo. Cuatro años después, aquella puerta entreabierta ha resultado ser una puerta de verdad.
Su último partido individual se produjo en la tercera ronda del Abierto de Estados Unidos de 2022, donde cayó en tres sets ante Ajla Tomljanovic. Unas semanas antes había regresado a Wimbledon mediante otra invitación, aunque perdió en primera ronda frente a Harmony Tan tras un encuentro largo, irregular y algo doloroso de contemplar: quedaban los golpes, pero las piernas llegaban tarde.
Ahora el escenario es parecido y, a la vez, completamente distinto. Serena vuelve con cuatro años más, dos maternidades a sus espaldas y apenas dos partidos recientes de dobles como referencia competitiva. También regresa sin la presión que acompañaba sus últimos intentos por alcanzar el récord histórico de Margaret Court. Ya no persigue necesariamente el título número 24. Eso aligera la mochila, aunque no rejuvenece las articulaciones.
Su expediente en Wimbledon explica por sí solo la invitación. Ha ganado siete veces el torneo individual —2002, 2003, 2009, 2010, 2012, 2015 y 2016— y alcanzó otras cuatro finales. Nadie puede confundir el comodín con un regalo caprichoso. Es, más bien, el reconocimiento a una jugadora que convirtió la pista central en una extensión de su casa.
Dos partidos de dobles como laboratorio
El regreso comenzó en Queen’s, sobre hierba y junto a la canadiense Victoria Mboko. Era el primer partido profesional de Serena desde 2022 y el sorteo no le ofreció una recepción amable: enfrente estaban Nicole Melichar-Martinez y Erin Routliffe, terceras cabezas de serie y especialistas en dobles.
Queen’s dejó una señal más seria de lo esperado
Williams y Mboko ganaron por 7-6 y 6-2. Serena sirvió con potencia, encontró ángulos reconocibles y conservó esa capacidad tan suya para ocupar la pista antes incluso de que llegara la pelota. No fue la versión dominante de hace una década, claro, pero tampoco una exhibición ceremonial con aplausos por compromiso.
La pareja no pudo disputar los cuartos de final. Victoria Mboko sufrió una lesión de rodilla durante su torneo individual y ambas se retiraron del cuadro. Serena había conseguido, pese a todo, la primera respuesta que buscaba: podía volver a competir, soportar un partido completo y vencer a una dupla situada entre las mejores.
Berlín recordó que el tiempo también devuelve pelotas
La segunda prueba llegó en Berlín junto a Karolina Muchova. Esta vez perdió por 6-4 y 6-4 frente a Giuliana Olmos y Erin Routliffe. El resultado bajó algo la temperatura del entusiasmo, aunque mostró una Serena más suelta en los desplazamientos y con mejor sensación física que durante su estreno.
Dos encuentros de dobles, sin embargo, no permiten anticipar su rendimiento en individuales. El dobles reduce la superficie que debe cubrir cada jugadora, acorta muchos intercambios y ofrece pausas que no existen cuando una tenista se queda sola detrás de la línea de fondo. El salto entre ambas modalidades es considerable. Casi un cambio de oficio.
Venus convierte el regreso en asunto de familia
Venus Williams, que cumplió 46 años el 17 de junio, acompañará a Serena en el cuadro de dobles. Entre las dos sumarán 90 años, una cifra que parece escrita para provocar titulares, aunque sus rivales harán bien en mirar primero el palmarés.
Las hermanas han ganado juntas 14 títulos de Grand Slam en dobles y nunca perdieron una final de un grande como pareja. Seis de esas victorias llegaron en Wimbledon: 2000, 2002, 2008, 2009, 2012 y 2016. Sus dos primeros triunfos londinenses, por cierto, también se produjeron después de recibir una invitación.
No compiten juntas en Wimbledon desde aquel título de 2016. Su última aparición como pareja tuvo lugar en el Abierto de Estados Unidos de 2022, donde fueron eliminadas en primera ronda. Venus ha continuado participando de forma intermitente y logró alcanzar los cuartos de final del dobles del US Open de 2025 con Leylah Fernandez.
El reencuentro tiene una potencia emocional difícil de fingir. Las Williams cambiaron el tenis femenino desde las pistas públicas de Compton, rompieron moldes raciales, sociales y deportivos, y terminaron repartiéndose trofeos en el club más celoso de sus tradiciones. Wimbledon exigía durante décadas hasta el tono exacto del blanco; ellas llegaron vestidas de blanco y modificaron el color del poder.
El verdadero desafío no cabe en una invitación
Una wild card permite acceder al cuadro principal aunque la clasificación no sea suficiente. Serena, alejada durante años de los torneos individuales, carece del ranking necesario para entrar por la vía ordinaria. El comité de Wimbledon puede conceder estas plazas por los resultados históricos, el interés británico o circunstancias excepcionales. Su caso reúne pocos misterios: siete títulos y una dimensión global fuera de escala.
La invitación coloca a Serena en el torneo, pero no altera las exigencias del cuerpo. En individuales deberá desplazarse de lado a lado, defender segundos servicios, recuperar entre encuentros y mantener la concentración durante partidos que pueden superar ampliamente las dos horas. El calendario no concede comodines a las piernas.
Tampoco existe un precedente femenino especialmente alentador. Ninguna tenista ha ganado el cuadro individual de Wimbledon entrando mediante una invitación. Serena y Venus sí lo hicieron en dobles en 2000 y 2002, cuando eran jóvenes campeonas en construcción y no veteranas regresando después de una larga ausencia.
El primer saque será probablemente el gran sostén de Serena. En hierba, un servicio preciso permite resolver puntos con rapidez y esconder parte de las limitaciones en movilidad. Su devolución, la lectura táctica y la intimidación que todavía produce su nombre también cuentan. El problema aparecerá si los partidos se alargan y las rivales consiguen obligarla a golpear en carrera una y otra vez.
No se conoce todavía hasta dónde llega su resistencia. Tampoco importa demasiado para comprender el fenómeno. Una jugadora puede conservar la técnica, la mirada y el instinto mientras el cuerpo negocia cada movimiento como quien discute una factura antigua. La memoria competitiva permanece; la recuperación entre jornadas, no siempre.
Wimbledon ante una historia que no cabe en el ranking
Wimbledon 2026 se disputará del 29 de junio al 12 de julio. Los cuadros individuales comenzarán durante los dos primeros días y el dobles femenino arrancará el miércoles 1 de julio. Serena puede encontrarse desde la primera ronda con cualquier perfil: una joven sin miedo, una especialista en hierba o una cabeza de serie acostumbrada a partidos de otra velocidad.
Medir su regreso únicamente por las victorias sería quedarse en la superficie. Puede perder pronto y que la vuelta siga teniendo sentido. También podría superar una ronda, encender la pista central y convertir durante unas horas el torneo más ceremonioso del mundo en una conversación sobre edad, maternidad y permanencia. No sería poca cosa.
Wimbledon obtiene una figura capaz de concentrar todas las miradas. Serena recupera el lugar donde construyó buena parte de su leyenda. Venus vuelve a situarse a su lado. El negocio, la memoria y el deporte se dan la mano con esa educación británica que disimula hasta las operaciones más obvias.
Después llegará la pelota, que suele ser menos sentimental. Serena Williams tendrá que correr, servir, resistir y aceptar que enfrente habrá jugadoras que crecieron viéndola levantar trofeos. Algunas casi podrían ser sus hijas deportivas. Pero cuando pise de nuevo la hierba, el pasado no será una fotografía colgada en el pasillo. Estará sacando a más de 180 kilómetros por hora.

Más preguntas¿Cuándo se cobra la paga extra de verano de las pensiones este 2026?
Actualidad¿Quién ganó las elecciones de Colombia y qué pasará ahora con el país?
Actualidad¿Qué dice la sentencia de Ábalos y cómo golpea al PSOE y a Sánchez?
ActualidadMuere Sergio Corral: ¿quién era el periodista que marcó COPE Burgos?
Historia¿Qué santos se celebran el 22 de junio? Santoral completo del día
Naturaleza¿Cómo usan en Doñana abejarucos y ranas contra la avispa asiática?
Más preguntas¿Qué partidos del Mundial 2026 se juegan el 22 de junio y a qué hora?
Actualidad¿Por qué Aldama se libra de la cárcel tras la condena del Supremo?
Historia¿Qué pasó el 22 de junio? Las efemérides que aún marcan la historia
Viajes¿Dónde vivir San Juan 2026? Fiestas, horarios y eventos en España
Actualidad¿Por qué Petro acusa a Israel de alterar las elecciones de Colombia?
Más preguntasHoróscopo de hoy 22 de junio: ¿qué te espera en amor, dinero y salud?




















