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Historia

Santoral 5 de septiembre: ¿qué santo se celebra este sábado y por qué?

El santoral del 5 de septiembre tiene como gran protagonista a santa Teresa de Calcuta y recuerda también a san Lorenzo Justiniano y otros santos.

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Resumen

  • Santa Teresa de Calcuta protagoniza el santoral del 5 de septiembre
  • Su memoria forma parte del Calendario Romano General desde 2025
  • También se recuerda a san Lorenzo Justiniano y varios mártires antiguos

El santoral de este sábado 5 de septiembre de 2026 tiene un nombre que sobresale con claridad: santa Teresa de Calcuta, la religiosa que convirtió su trabajo entre enfermos, moribundos y personas abandonadas de India en una de las imágenes más reconocibles del catolicismo contemporáneo. La Iglesia católica celebra su memoria precisamente en el aniversario de su muerte en Calcuta, el 5 de septiembre de 1997.

Y hay una novedad relativamente reciente detrás de esta fecha. Desde 2025, santa Teresa de Calcuta está inscrita en el Calendario Romano General con el grado de memoria libre, de modo que su celebración del 5 de septiembre forma parte oficialmente del calendario litúrgico común de la Iglesia. El santoral recuerda también a san Lorenzo Justiniano y a los santos Aconcio, Nono, Herculano y Taurino, entre otros nombres vinculados tradicionalmente a esta jornada.

Santa Teresa de Calcuta, la gran protagonista del 5 de septiembre

Teresa de Calcuta nació como Gonxha Agnes Bojaxhiu el 26 de agosto de 1910 en Skopie, la actual capital de Macedonia del Norte, dentro de una familia albanesa. Con 18 años dejó su casa para incorporarse a las Hermanas de Loreto en Irlanda y poco después partió hacia India. Allí acabaría encontrando el territorio humano que marcaría toda su vida.

Durante años fue profesora. Después llegó el giro. En 1948 abandonó el convento de Loreto para trabajar directamente en los barrios más pobres de Calcuta, llevando aquel sari blanco ribeteado de azul que terminaría siendo casi inseparable de su figura. Dos años más tarde quedó establecida oficialmente la congregación de las Misioneras de la Caridad.

Su campo de trabajo resultaba incómodo entonces y sigue siéndolo ahora: personas enfermas sin recursos, niños abandonados, ancianos, moribundos recogidos de las calles, gente a la que la sociedad había dejado en el margen. No era una pobreza de fotografía solemne. Era suciedad, heridas, hambre, olor a enfermedad y cuerpos que muchas veces llegaban tarde a cualquier ayuda.

Las Misioneras de la Caridad fueron extendiéndose primero por India y después por numerosos países. La pequeña religiosa de sari blanco acabó convertida, paradójicamente, en una figura mundial. En 1979 recibió el Premio Nobel de la Paz por su labor en favor de las personas que sufrían pobreza y abandono. Su notoriedad atravesó fronteras religiosas y políticas, algo poco habitual para una monja que había construido buena parte de su vida alrededor de quienes casi nunca aparecían en ninguna portada.

Por qué su festividad se celebra precisamente el 5 de septiembre

La fecha no procede de su nacimiento ni de su canonización. Madre Teresa murió el 5 de septiembre de 1997, a los 87 años, en Calcuta. De ahí que la Iglesia haya fijado su memoria litúrgica en esta jornada.

Su proceso de reconocimiento eclesial fue particularmente rápido. Juan Pablo II la beatificó en 2003 y el papa Francisco la canonizó el 4 de septiembre de 2016, apenas un día antes de la fecha que quedó asociada a su memoria.

En febrero de 2025, el Vaticano hizo pública su incorporación al Calendario Romano General. La decisión había sido adoptada por Francisco teniendo en cuenta la expansión mundial de su espiritualidad y de la obra nacida alrededor de las Misioneras de la Caridad. En España, la Conferencia Episcopal trabajó después en las traducciones de los textos litúrgicos correspondientes.

Conviene detenerse en una expresión que puede sonar más burocrática de lo que realmente es: memoria libre. Significa que su celebración litúrgica puede realizarse en toda la Iglesia de rito romano, aunque no tiene el carácter obligatorio de otras memorias del calendario. Nada de jeroglíficos: está reconocida universalmente, pero su celebración queda a elección dentro de las normas litúrgicas de ese día.

Qué se celebra en las iglesias este 5 de septiembre de 2026

El 5 de septiembre de 2026 cae en sábado de la XXII semana del Tiempo Ordinario. Las lecturas ordinarias del día incluyen un pasaje de la primera carta de san Pablo a los Corintios y el episodio del Evangelio de Lucas en el que Jesús se presenta como señor del sábado.

Cuando se celebra específicamente la memoria de santa Teresa de Calcuta, los textos propios ponen el acento en algo mucho más pegado a su biografía. Entre las lecturas propuestas aparece el capítulo 58 de Isaías, centrado en compartir el pan con el hambriento, liberar al oprimido y atender al necesitado, junto con el pasaje del Evangelio de Mateo dedicado a las obras de misericordia.

No hace falta hilar demasiado fino para comprender la elección. La liturgia relaciona directamente la figura de Teresa con la asistencia al pobre, al enfermo, al extranjero y al abandonado. Su santidad, dentro de la tradición católica, no se construye alrededor de una biografía encerrada en un convento, sino de una espiritualidad convertida en actividad concreta.

San Lorenzo Justiniano, otro santo celebrado el 5 de septiembre

El santoral de la jornada no termina en Calcuta. También se recuerda a san Lorenzo Justiniano, una figura mucho más antigua y quizá menos conocida fuera de los ambientes religiosos.

Nació en Venecia en 1381 dentro de una familia acomodada, pero eligió la vida religiosa y fue ordenado sacerdote a comienzos del siglo XV. En 1433, el papa Eugenio IV lo nombró obispo de Castello. Posteriormente se convirtió en primer patriarca de Venecia, una posición de enorme peso eclesiástico en una ciudad que era entonces una potencia comercial y política del Mediterráneo.

Lorenzo Justiniano fue conocido por su austeridad, su preocupación por los pobres y sus escritos de carácter espiritual. La escena tiene algo de contraste veneciano: palacios, mercaderes, poder, agua brillante bajo las fachadas y, en medio de aquello, un patriarca empeñado en defender una vida mucho menos ornamental.

Su memoria histórica permanece asociada al 5 de septiembre, fecha vinculada a su consagración episcopal. Fue canonizado en 1690.

Los otros santos que recuerda el santoral del 5 de septiembre

Junto a Teresa de Calcuta y Lorenzo Justiniano aparecen en la tradición del 5 de septiembre los santos Aconcio, Nono, Herculano y Taurino, mártires relacionados con la antigua ciudad romana de Porto, en la zona de la actual Fiumicino, cerca de Roma.

Sobre ellos se conservan muchos menos datos históricos. Es algo habitual cuando se entra en las capas más antiguas del martirologio: abundan los nombres y las tradiciones, escasean las biografías con fechas, documentos y detalles que permitirían reconstruir una vida con precisión moderna. Pretender lo contrario sería ponerle traje del siglo XXI a documentación de hace muchos siglos.

La tradición señala que reliquias de Nono, Herculano y Taurino fueron trasladadas por el papa Formoso a una iglesia de la isla Tiberina de Roma, mientras que la existencia de un templo dedicado a Aconcio aparece documentada posteriormente. Su recuerdo permanece unido al santoral de esta jornada.

De Skopie a Calcuta, una vida que acabó dando nombre al día

La popularidad de Teresa de Calcuta explica que, para millones de personas, el 5 de septiembre esté estrechamente relacionado con ella. Su figura fue más allá del ámbito estrictamente religioso: recibió el Nobel, trató con dirigentes mundiales y apareció ante una opinión pública acostumbrada a medir el poder en votos, dinero o ejércitos. Ella manejaba otra moneda: tiempo, cuidados y proximidad con quienes nadie quería cerca.

Eso no convierte su legado en una figura ajena a la discusión. Como ocurre con personajes históricos de enorme proyección, su obra, sus posiciones morales y las condiciones de algunos centros vinculados a su congregación han generado debate y críticas. La veneración religiosa y el análisis histórico no son exactamente la misma cosa, aunque a veces se mezclen con entusiasmo.

Lo indiscutible es la dimensión alcanzada por la comunidad que fundó y la huella cultural de aquella religiosa nacida en los Balcanes que hizo de India su país y de Calcuta su nombre ante el mundo. Cuando murió en 1997, el Gobierno indio le concedió funeral de Estado, un reconocimiento poco corriente para una religiosa católica en un país de mayoría hinduista.

Un 5 de septiembre marcado por la santa de Calcuta

El santoral de este 5 de septiembre de 2026 recuerda, pues, a varios santos, pero santa Teresa de Calcuta domina claramente la jornada. Su presencia tiene ahora incluso mayor peso litúrgico después de la incorporación de su memoria al Calendario Romano General.

Junto a ella permanecen san Lorenzo Justiniano y los antiguos mártires Aconcio, Nono, Herculano y Taurino, distintas épocas de una misma tradición que atraviesa siglos. Del Mediterráneo medieval a las calles desbordadas de Calcuta hay medio mundo de distancia. En el calendario, apenas unas líneas.

Y eso es, quizá, lo peculiar del santoral: comprime biografías enormes en una casilla diminuta. Este 5 de septiembre, esa casilla lleva sobre todo un nombre, santa Teresa de Calcuta, y una fecha que no fue escogida al azar: el día en que terminó su vida, en 1997, y comenzó la memoria por la que la Iglesia católica la recuerda cada año.

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Fundador de DonPorqué y curioso empedernido. Escribe sobre tecnología, viajes, gastronomía, cultura y todo lo que le genera una pregunta con un buen «¿por qué?» detrás. En su tiempo libre es aficionado a los casinos online y aprovecha esa experiencia para compartir análisis y recomendaciones sobre el sector del iGaming.