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¿Quién es Paula Simões, la influencer detenida por tráfico de cocaína?

Paula Simões, conocida en redes y esposa de Patrick Assisi, está detenida en Brasil por una investigación sobre toneladas de cocaína hacia Europa.

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paula simoes

Imagen: Instagram

Resumen

  • Paula Simões fue detenida en Brasil dentro de la Operación Eredità
  • La red investigada está vinculada a más de 4,6 toneladas de cocaína
  • Los investigadores le atribuyen un papel relevante tras las detenciones de 2019

Paula Simões tiene 33 años, alrededor de 30.000 seguidores en redes sociales y es esposa de Patrick Assisi, uno de los nombres vinculados desde hace años por la justicia italiana al gran tráfico internacional de cocaína. La Policía Federal brasileña la detuvo el 17 de septiembre en el marco de la Operación Eredità, una investigación coordinada entre Brasil e Italia contra una estructura acusada de enviar grandes cargamentos de droga desde Sudamérica hacia Europa.

La acusación va bastante más allá de una relación familiar incómoda. Según los investigadores italianos y brasileños, Simões habría asumido un papel relevante dentro de la red después de que su marido, Patrick Assisi, y su suegro, Nicola Assisi, fueran detenidos en Brasil en 2019. La organización investigada está relacionada con al menos 11 incautaciones de cocaína, efectuadas entre 2019 y 2020, que suman más de 4,6 toneladas. Italia, Bélgica, Países Bajos, Francia y Portugal figuraban entre los destinos europeos.

La colisión entre una vida expuesta en Instagram y una investigación por narcotráfico parece casi escrita para una serie. No lo está. Bajo los nombres en clave “Chanel” y “Maria”, Simões aparece en comunicaciones analizadas por los investigadores, que le atribuyen decisiones relacionadas con dinero, adquisición de droga y organización de determinados cargamentos. Son acusaciones sometidas al correspondiente procedimiento judicial, no una sentencia firme.

Quién es Paula Simões y qué relación tiene con los Assisi

Paula Simões es brasileña, tiene 33 años y había construido una presencia pública en redes sociales seguida por unas 30.000 personas, con contenidos asociados a la vida cotidiana, la moda y la imagen personal. Su nombre adquirió otra dimensión por su matrimonio con Patrick Assisi, hijo de Nicola Assisi.

Nicola y Patrick fueron arrestados el 8 de julio de 2019 en Praia Grande, en el estado brasileño de São Paulo, tras años de búsqueda por parte de las autoridades italianas. Ambos estaban relacionados con investigaciones sobre tráfico internacional de drogas y con ambientes de la ’Ndrangheta asentados en el Piamonte, especialmente en la zona del Canavese. En la vivienda donde fueron localizados se encontraron cocaína, armas y material que, según las pesquisas, podía utilizarse para manipular los precintos de contenedores.

Aquella detención, sin embargo, no habría apagado la maquinaria. Esa es precisamente la tesis sobre la que se construye Eredità —“Herencia”, en italiano—: tras la caída de los principales responsables, familiares y personas de confianza habrían conservado proveedores, contactos logísticos, sistemas de pago y rutas marítimas, permitiendo que el negocio continuara funcionando.

La supuesta “herencia” del negocio de la cocaína

El nombre de la operación no es especialmente sutil. Los investigadores sostienen que la estructura posterior a 2019 heredó una red que ya tenía conexiones a ambos lados del Atlántico. No se trataba simplemente de encontrar cocaína en Brasil y enviarla a Europa: había que comprarla, almacenarla, introducirla en los circuitos logísticos, mover dinero y mantener contactos fiables en distintos países.

En esa reorganización aparece Paula Simões. La reconstrucción de la investigación le atribuye un papel de interlocutora en comunicaciones cifradas. En conversaciones estudiadas por el ROS de los Carabinieri se tratarían operaciones relacionadas con disponibilidad de dinero en São Paulo, compra de mercancía y posibles embarques desde Paranaguá hacia puertos europeos.

Ese detalle cambia bastante la perspectiva. Su relevancia para la investigación no procede simplemente de ser “la mujer de”, sino de las actuaciones concretas que los investigadores creen haber reconstruido de manera independiente.

Las conversaciones de “Chanel” que analiza la investigación

En las comunicaciones intervenidas, Paula Simões aparece asociada a los alias “Chanel” y “Maria”. El material procede, entre otros elementos, del análisis de conversaciones mantenidas mediante plataformas cifradas utilizadas para dificultar el seguimiento policial.

Una de las reconstrucciones de la investigación sitúa a “Chanel” en intercambios sobre la disponibilidad de dinero para comprar cocaína y sobre la elección de rutas para sacar los cargamentos de Brasil. Los investigadores consideran significativo que otros participantes en esas conversaciones condicionaran determinadas operaciones a su aprobación.

No significa que cada frase atribuida a los investigados demuestre por sí sola la existencia de un delito. Las conversaciones cobran valor dentro de un expediente más amplio: incautaciones, movimientos financieros, contactos y rutas marítimas. Ahí está el peso del caso.

Más de 4,6 toneladas y una partida de 2,2 toneladas

La dimensión aparece en los números. La Policía Federal brasileña vincula la organización investigada con 11 incautaciones realizadas entre 2019 y 2020, que superan conjuntamente las 4,6 toneladas de cocaína. Parte de esa droga iba destinada a distintos países europeos.

Una partida destaca sobre las demás: aproximadamente 2,2 toneladas de cocaína estaban almacenadas en Brasil cuando Nicola y Patrick Assisi fueron arrestados en 2019. Según la reconstrucción policial, esa mercancía habría sido posteriormente movilizada por la organización que tomó el relevo. Es una de las piezas que permiten a los investigadores sostener que el tráfico no desapareció con las detenciones, sino que se reorganizó.

El puerto de Paranaguá, en el estado de Paraná, aparece repetidamente en las investigaciones como uno de los puntos utilizados para las exportaciones. Los contenedores marítimos permiten ocultar cantidades que nada tienen que ver con el pequeño tráfico callejero: aquí se habla de una logística industrial, con toneladas atravesando el Atlántico.

Qué es la Operación Eredità y cuántas personas fueron detenidas

La Operación Eredità fue lanzada el 17 de septiembre de 2026 por la Policía Federal de Brasil con cooperación de las autoridades italianas, entre ellas el ROS de los Carabinieri y la Fiscalía de Turín, dentro de una investigación coordinada contra el narcotráfico transnacional. También ha contado con cooperación europea.

Existe una pequeña discrepancia en los primeros balances publicados. La Policía Federal brasileña comunicó oficialmente siete órdenes de prisión preventiva y cinco órdenes de registro, mientras diversas informaciones difundidas inicialmente en Italia hablaron de ocho medidas cautelares e incluso de ocho detenidos. El balance europeo conocido posteriormente volvió a situar en siete el número de arrestos.

Los registros se realizaron en diferentes puntos de Brasil y la investigación incluye también medidas patrimoniales, con bloqueo y embargo de bienes, inmuebles, cuentas bancarias e inversiones vinculadas a personas físicas y jurídicas investigadas. El dinero, en el narcotráfico a gran escala, suele dejar un rastro bastante menos fotogénico que Instagram.

La red Assisi llevaba años bajo la lupa

El apellido Assisi no aparece por primera vez en un expediente policial. Nicola Assisi había sido considerado durante años uno de los grandes intermediarios del tráfico internacional de cocaína relacionado con organizaciones de la ’Ndrangheta en el norte de Italia. Él y Patrick fueron localizados en Brasil en 2019 después de permanecer prófugos.

Las investigaciones posteriores fueron dibujando un entramado más amplio. En la Operación Samba, desarrollada entre Italia y Brasil, los investigadores reconstruyeron movimientos de aproximadamente 1.600 kilos de cocaína y más de 6 millones de dólares. En marzo de 2026, un tribunal de Turín dictó ocho condenas en primera instancia dentro de aquel procedimiento, con penas de entre ocho y 18 años. Entre los condenados figuraban familiares de Nicola Assisi.

Eredità aparece así como otro capítulo de una investigación que no comenzó esta semana. Lo que las autoridades pretenden determinar es cómo una estructura sometida durante años a arrestos, decomisos y procesos consiguió mantener conexiones entre productores sudamericanos, logística portuaria y mercados europeos.

De los seguidores a los cargamentos: dos vidas bajo investigación

El interés alrededor de Paula Simões tiene un componente evidente: una mujer con miles de seguidores, una vida aparentemente ordinaria expuesta en redes y, al otro lado de la pantalla, una investigación antimafia internacional. Es fácil quedarse ahí, en el contraste. También sería quedarse en la superficie.

Lo relevante judicialmente son los hechos que las autoridades intentan probar: qué decisiones tomó, con quién habló, qué sabía, qué operaciones dependieron realmente de ella y qué relación concreta tuvo con el dinero y los cargamentos investigados. Su parentesco con Patrick Assisi proporciona contexto; no sustituye las pruebas.

Por eso el caso necesita dos cautelas simultáneas. La primera, no minimizar la magnitud de una investigación relacionada con toneladas de cocaína y una red transnacional. La segunda, no transformar las hipótesis de los investigadores en una condena anticipada. Paula Simões ha sido detenida y las autoridades le atribuyen un papel importante dentro de la estructura, pero las responsabilidades penales individuales deberán establecerse judicialmente.

Una organización que sobrevivía a quienes la dirigían

La imagen que deja Eredità es menos cinematográfica y, precisamente por eso, más inquietante: las grandes redes de narcotráfico pueden funcionar como empresas clandestinas capaces de sustituir personas sin perder proveedores, rutas ni financiación. Cae una pieza y otra ocupa su espacio; los contenedores continúan saliendo del puerto.

Paula Simões se encuentra en el centro de ese nuevo capítulo. La influencer de unos 30.000 seguidores es, para los investigadores, algo muy distinto detrás del perfil público: una figura que habría contribuido a mantener activa la red de narcotráfico vinculada a los Assisi después de las detenciones de 2019.

Los próximos pasos judiciales tendrán que separar definitivamente la apariencia del expediente y las sospechas de los hechos probados. De momento queda un dato difícil de maquillar con filtros: una investigación internacional, años de seguimiento y más de 4,6 toneladas de cocaína conectadas por la Policía Federal brasileña con la estructura que vuelve a estar bajo presión policial.

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Fundador de DonPorqué y curioso empedernido. Escribe sobre tecnología, viajes, gastronomía, cultura y todo lo que le genera una pregunta con un buen «¿por qué?» detrás. En su tiempo libre es aficionado a los casinos online y aprovecha esa experiencia para compartir análisis y recomendaciones sobre el sector del iGaming.