Historia
Fallece Luis Fermoso: nos deja el alma del deporte de Movistar Plus+
La muerte de Luis Fermoso a los 53 años golpea a Movistar Plus+: su trayectoria quedó ligada a Informe Robinson y al mejor periodismo deportivo.

Resumen
- Luis Fermoso ha muerto a los 53 años, confirma Movistar Plus+
- Fue una figura esencial de Informe Robinson y del deporte televisivo
- Su legado quedó unido a Michael Robinson y a otra forma de narrar el deporte
Luis Fermoso ha muerto a los 53 años, dejando uno de esos vacíos que quizá resultan menos reconocibles para el gran público que para quienes saben cómo se fabrica de verdad la televisión. Movistar Plus+ ha confirmado este sábado 5 de septiembre el fallecimiento del periodista, durante décadas estrechamente ligado a la información deportiva de la casa y a programas que ayudaron a cambiar la manera de contar el deporte en España.
Fue una pieza fundamental de Informe Robinson, trabajó en El Día Después, estuvo detrás de numerosos reportajes y posteriormente asumió responsabilidades en Informe Plus+. Su nombre quizá no tenía la exposición de los presentadores que ocupaban el centro del plano, pero muchas de las historias que sí recuerda el espectador pasaron por sus manos. En un oficio bastante aficionado a convertir al periodista en protagonista, Fermoso pertenecía a otra escuela: primero estaba la historia.
Movistar Plus+ lo ha despedido como una persona excepcional y un profesional admirable, además de considerarlo “el alma” del deporte de la compañía desde sus primeros años. La comunicación pública del fallecimiento no ha detallado por el momento la causa de la muerte.
Muere Luis Fermoso, una figura esencial de Movistar Plus+
La noticia ha sacudido especialmente al periodismo deportivo y a quienes trabajaron durante años en la órbita de Canal+ y Movistar. No tanto porque Fermoso fuese un rostro omnipresente —precisamente no lo era— como por el peso que tuvo detrás de las cámaras, allí donde un buen reportaje deja de ser una colección de declaraciones y empieza a parecerse a una historia.
Su trayectoria quedó unida de forma inevitable a Michael Robinson. Durante más de dos décadas compartió trabajo con el exfutbolista británico, primero dentro del ecosistema deportivo de Canal+ y después en uno de los formatos más respetados de la televisión española: Informe Robinson.
Fermoso fue subdirector del programa y participó en aquella peculiar forma de mirar el deporte que prefería detenerse en una retirada, una derrota o una pequeña tragedia personal antes que repetir por enésima vez el gol de la jornada. Algo casi extravagante en televisión: dejar hablar al silencio.
Aquel programa entendió pronto algo que después imitaron muchos. Un deportista no empieza cuando entra en el estadio ni termina cuando sale del vestuario. Tiene padres, miedo, memoria, lesiones, pueblos, derrotas, cuentas pendientes. La vida alrededor del marcador era muchas veces la verdadera noticia.
De Valladolid a Salamanca y de Salamanca a Canal+
Luis Fermoso nació en Valladolid en 1973, aunque su biografía personal y sentimental quedó muy pronto vinculada a Salamanca. Llegó allí siendo niño y siempre se consideró salmantino. Estudió en la ciudad, pasó por el colegio Francisco de Vitoria y el instituto Lucía de Medrano y posteriormente cursó Sociología en la Universidad de Salamanca.
No estudió Periodismo como carrera universitaria, una anomalía bastante menos exótica de lo que parece en las redacciones de cierta época. Su entrada profesional llegó después: se trasladó a Madrid para realizar el Máster de Periodismo de El País y en 1997 se incorporó como becario a Canal+.
Aquella beca terminó convirtiéndose en una vida profesional.
Una carrera construida lejos del foco
Fermoso fue creciendo dentro de una televisión que durante los años noventa y los primeros dos mil desarrolló un lenguaje deportivo muy reconocible. Canal+ entendió que un partido podía contarse con cámaras, datos y análisis, pero también con humor, detalles pequeños y personajes secundarios. El Día Después fue uno de los laboratorios más visibles de aquella revolución.
Después llegó Informe Robinson, estrenado en 2007 y convertido durante trece años en una referencia del documental deportivo español. Fermoso estuvo allí desde el comienzo.
El funcionamiento interno era deliberadamente poco aparatoso. Equipos reducidos, muchas horas de grabación, periodistas y realizadores buscando personajes, conversaciones y escenas. Nada demasiado glamuroso. Para conseguir veinticinco minutos de televisión podían hacer falta semanas de trabajo y horas interminables de material.
El resultado, cuando funcionaba, parecía sencillo. Ese es uno de los viejos trucos del oficio: cuanto más natural parece una pieza, más trabajo suele esconder debajo.
Informe Robinson y la forma de contar el deporte
La relación profesional con Michael Robinson ocupa inevitablemente una parte central de la trayectoria de Fermoso. Habían empezado a trabajar juntos mucho antes del nacimiento de Informe Robinson y compartieron más de veinte años de televisión.
Fermoso explicó en diferentes ocasiones que Robinson concedía una libertad poco habitual a su equipo. Las historias se discutían, se proponían, se descartaban. El criterio fundamental no consistía en perseguir necesariamente al personaje más famoso, sino encontrar una historia que mereciese ser contada.
Ese matiz parece pequeño; no lo es.
En un ecosistema deportivo dominado cada vez más por ruedas de prensa, polémicas instantáneas y declaraciones recortadas para circular durante unas horas, Informe Robinson buscaba tiempo. Tiempo para escuchar y también para montar. Una carrera deportiva podía reconstruirse desde una habitación vacía, una lesión antigua o una conversación familiar. El resultado tenía más parentesco con el documental que con el informativo convencional.
Fermoso fue uno de los profesionales que construyeron ese lenguaje televisivo desde dentro.
La muerte de Michael Robinson y el nacimiento de Informe Plus+
Cuando Michael Robinson murió en abril de 2020, Fermoso quedó también ligado a uno de los trabajos más delicados del programa. Había realizado pocos días antes de su fallecimiento una de las últimas entrevistas al comunicador británico, material que posteriormente formaría parte del homenaje Good, Better, Best.
La desaparición de Robinson podía haber supuesto también la desaparición de aquella manera de hacer televisión. No ocurrió exactamente así. Informe Robinson terminó, pero su herencia continuó bajo la denominación Informe Plus+, con Fermoso ocupando responsabilidades de dirección y coordinación.
La continuidad tenía cierta lógica. Cambiaba el nombre, inevitablemente, pero permanecía la voluntad de mirar más allá del resultado. Fermoso siguió participando en reportajes sobre grandes figuras y también sobre deportistas cuya historia personal justificaba la cámara por sí sola.
De Iker Casillas a las campeonas olímpicas
Uno de sus proyectos más ambiciosos fue Colgar las alas, la serie documental sobre Iker Casillas. Fermoso dirigió una producción que siguió durante alrededor de año y medio al exguardameta del Real Madrid y de la selección española en un momento extraordinariamente delicado de su vida: después del infarto sufrido en Oporto y mientras asumía el final de su carrera profesional.
El proyecto acumuló cientos de horas de grabación, decenas de entrevistas y numerosos desplazamientos. No pretendía limitarse a reconstruir los títulos de Casillas —para eso bastaba una videoteca—, sino observar qué sucede cuando un deportista que ha vivido siempre compitiendo comprende que el partido se ha acabado.
Ahí estaba, otra vez, la especialidad de Fermoso: el momento después del aplauso.
Su trabajo continuó en los años posteriores alrededor de Informe Plus+. Participó en producciones sobre figuras como Iago Aspas, Saúl Craviotto o Pepe Reina, y en 2025 presentó junto al equipo responsable Eternas, el documental dedicado a las campeonas olímpicas españolas de waterpolo.
Todavía entonces seguía defendiendo una concepción reconocible del reportaje deportivo: buscar personas antes que personajes.
El periodista que estaba detrás de historias que todos conocían
La muerte de Luis Fermoso tiene una particularidad. Muchos espectadores conocen su trabajo sin saber necesariamente su nombre. Pasa con realizadores, guionistas, productores y periodistas que han construido durante años la televisión desde la zona menos iluminada del estudio.
Y quizá ahí reside buena parte de su legado.
El deporte televisivo contemporáneo tiene una cierta tendencia al volumen alto: tertulia, discusión, reacción, polémica, otra polémica sobre la polémica anterior. La rueda gira estupendamente. Fermoso pertenecía a una tradición diferente, la que confiaba en una entrevista larga, una imagen bien escogida y una historia capaz de sostenerse sin necesidad de que nadie gritara alrededor.
Movistar Plus+ lo ha despedido recordando su generosidad y su optimismo. Para quienes crecieron viendo El Día Después, Informe Robinson y después Informe Plus+, queda algo más tangible: una forma de mirar el deporte que convirtió al futbolista, al ciclista o al atleta nuevamente en persona.
Y eso, aunque parezca sencillo, nunca lo fue.












