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Naturaleza

¿Por qué un pulpo apareció montado sobre un delfín de Risso en Devon?

Las imágenes de un pulpo aferrado a un delfín de Risso en Devon coinciden con una proliferación excepcional de cefalópodos en la costa inglesa.

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pulpo montado delfín de Risso Devon

Resumen

  • Un pulpo fue fotografiado aferrado a un delfín de Risso frente a Devon
  • La escena coincide con una proliferación excepcional de pulpos en Inglaterra
  • Los científicos la relacionan con alimentación, abundancia de presas y calor

Unas fotografías tomadas frente a Berry Head, en Devon, han captado una escena que parece sacada de un documental con el guion cambiado: un pulpo común aferrado al cuerpo de un delfín de Risso. La explicación más probable, sin embargo, tiene bastante menos de paseo submarino y mucho más de cadena alimentaria. Los investigadores relacionan la imagen con la alimentación del cetáceo y con la extraordinaria proliferación de pulpos que está transformando el ecosistema marino del suroeste de Inglaterra.

La secuencia fue fotografiada por Bill Coulson, voluntario del Risso’s Dolphin Project South West. El pulpo aparece agarrado al delfín en aguas donde hasta hace poco su abundancia era mucho menor. No se ha documentado una nueva alianza entre especies ni una extravagante forma de transporte animal: lo observado encaja con un encuentro entre depredador y presa, especialmente porque los delfines de Risso se alimentan de cefalópodos y la disponibilidad de pulpo común se ha disparado en esta parte del Atlántico.

Qué ocurrió frente a la costa de Devon

Las imágenes fueron obtenidas frente a Berry Head durante los trabajos de observación del delfín de Risso, cuyo nombre científico es Grampus griseus, uno de los cetáceos menos conocidos de las aguas británicas. Es un animal muy reconocible cuando alcanza la edad adulta: su piel acumula cicatrices y puede adquirir una tonalidad gris muy clara, casi blanca, como si el mar hubiera ido escribiendo sobre ella.

Su dieta está muy ligada a calamares y otros cefalópodos. El pulpo común, por tanto, no es un compañero extraño desde el punto de vista alimentario. Lo extraordinario es encontrar tantos pulpos disponibles cerca de la costa británica y observar interacciones de este tipo con una frecuencia que habría resultado mucho menos probable unos años atrás.

Los investigadores consideran que la fotografía tiene interés precisamente por eso. No tanto porque un pulpo haya terminado agarrado al lomo o la aleta del delfín —una imagen formidable, desde luego— sino porque coloca en una sola instantánea un cambio ecológico mucho mayor. Cuando una especie aumenta bruscamente, se mueve también el resto del tablero. Los depredadores encuentran nuevas presas; otras especies pierden alimento o reciben una presión mayor. El mar nunca cambia una sola pieza.

Por qué el pulpo terminó agarrado al delfín

La idea de un pulpo utilizando a un delfín como taxi resulta irresistible, pero científicamente conviene rebajar un poco la fantasía. El delfín de Risso es un depredador especializado en cefalópodos y los científicos que estudian estas poblaciones sitúan episodios como este dentro de su comportamiento alimentario.

Un pulpo puede utilizar sus ocho brazos y sus ventosas para aferrarse con enorme eficacia. Si está siendo atacado, agarrarse al propio atacante constituye una reacción perfectamente plausible. Que durante unos segundos termine encima del cetáceo puede producir una fotografía casi cómica, aunque para el pulpo probablemente la situación tuviera bastante menos gracia.

La observación tampoco demuestra por sí sola que estos delfines hayan modificado radicalmente su dieta. Sí aporta otra pieza interesante: la abundancia extraordinaria de pulpos está generando nuevas oportunidades de alimentación para animales que ya consumían cefalópodos. También se ha observado un incremento de los avistamientos de delfines de Risso en el suroeste británico cuando se corrige el dato según el esfuerzo de observación, una evolución que podría estar relacionada, entre otros factores, con una mayor disponibilidad de presas.

La explosión de pulpos que está alterando el suroeste inglés

El fenómeno comenzó a llamar especialmente la atención en 2025. Pescadores de Devon y Cornualles empezaron a sacar de sus aparejos cantidades inusuales de pulpo común, Octopus vulgaris, una especie presente de manera natural en aguas británicas pero normalmente mucho menos abundante en esta zona.

La escala acabó siendo difícil de ignorar. Las descargas comerciales de pulpo común durante 2025 fueron casi 65 veces superiores a la media anual registrada entre 2017 y 2024. Los investigadores consideran aquella proliferación al menos comparable con grandes episodios históricos documentados en 1899-1900, 1932-1933 y 1950-1951. De ahí que se describa como la expansión más importante observada en, como mínimo, unos 75 años.

Y el episodio no desapareció sin dejar rastro. Durante 2026 han continuado registrándose numerosos avistamientos en el suroeste de Inglaterra, hasta el punto de reunir información procedente de pescadores, buceadores y ciudadanos. Lo que empezó como una rareza en las nasas ha terminado convertido en un fenómeno de interés científico y económico.

De dónde han salido tantos pulpos

Una de las hipótesis con más respaldo apunta hacia las islas del Canal y el norte de Francia. Los modelos de circulación marina indican que las corrientes pueden transportar juveniles y fases tempranas del pulpo hacia las costas del suroeste británico. Guernsey, además, experimentaba ya una fuerte proliferación desde mediados de 2024.

El pulpo común reúne justo las características necesarias para aprovechar una ventana ambiental favorable: crece deprisa, se reproduce con eficacia y suele completar su ciclo vital en poco tiempo. Su población puede multiplicarse rápidamente cuando temperatura, supervivencia de las crías y disponibilidad de alimento se alinean. A veces el equilibrio ecológico no se rompe con estrépito; basta una sucesión de temporadas favorables.

El agua más cálida importa, pero no explica todo

Los grandes episodios históricos británicos de abundancia de pulpo han coincidido con temperaturas del mar y del aire superiores a las habituales. El calor puede favorecer la reproducción, ayudar a los ejemplares jóvenes a sobrevivir al invierno y acelerar posteriormente su desarrollo.

Eso no significa que pueda atribuirse una fotografía concreta al cambio climático con una flecha roja y una explicación de tres palabras. El ecosistema funciona con corrientes, temperatura, salinidad y alimento, además de numerosos factores biológicos. Sin embargo, unas aguas progresivamente más cálidas pueden crear condiciones más favorables para que episodios de este tipo aparezcan o se prolonguen.

Los pescadores también están notando el cambio

Para parte de la flota del suroeste inglés, esta abundancia tiene un reverso bastante menos pintoresco que el encuentro con el delfín. El pulpo es un depredador voraz de crustáceos y moluscos. Cangrejos, bogavantes y vieiras figuran entre las especies que pueden acabar entre sus brazos.

Los datos analizados tras la gran proliferación mostraron que las capturas desembarcadas de cangrejo pardo y vieira en el área estudiada descendieron aproximadamente un 50% entre enero y septiembre de 2025 respecto al mismo periodo de 2024. En el caso del bogavante europeo, la bajada rondó el 30%. Existen otros factores capaces de influir en esas cifras, aunque la presión ejercida por los pulpos aparece como una explicación relevante.

También hubo pescadores que aprovecharon la nueva abundancia y comenzaron a capturar pulpo. La naturaleza tiene esas ironías económicas: lo que vacía una nasa de cangrejos puede llenar el mercado con otra especie. Aun así, alrededor del 57,6% de los pescadores de cangrejo y bogavante consultados durante el estudio aseguró haber sufrido un impacto negativo en su negocio durante los primeros ocho meses de 2025.

Una imagen llamativa que revela un cambio mucho mayor

La fotografía de Devon funciona precisamente porque concentra un fenómeno enorme en una escena diminuta. Un delfín emerge, un pulpo permanece pegado a su cuerpo y durante unos instantes parece que las reglas habituales del océano se han vuelto del revés. En realidad ocurre algo más interesante: las reglas siguen funcionando, pero han cambiado las cantidades.

Hay más pulpos donde durante décadas fueron relativamente escasos. Los pescadores encuentran otras capturas, algunas poblaciones soportan una presión nueva y depredadores como el delfín de Risso encuentran una mesa más abundante. Las relaciones entre especies no necesitan inventarse de nuevo; basta con alterar quién llega, cuánto alimento hay y durante cuánto tiempo.

Por eso la escena de Berry Head vale bastante más que su componente insólito. Bajo la superficie hay un ecosistema moviéndose al ritmo de mares cálidos, corrientes y nuevas concentraciones de presas. El pulpo agarrado al delfín apenas ocupa unos centímetros en la fotografía. El cambio que representa, en cambio, abarca buena parte del suroeste británico.

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Fundador de DonPorqué y curioso empedernido. Escribe sobre tecnología, viajes, gastronomía, cultura y todo lo que le genera una pregunta con un buen «¿por qué?» detrás. En su tiempo libre es aficionado a los casinos online y aprovecha esa experiencia para compartir análisis y recomendaciones sobre el sector del iGaming.