Síguenos

Actualidad

¿Qué pasó en Gy? Un padre mata a sus hijos y a su suegra en Francia

Cuatro muertos en Gy: un padre habría asesinado a sus dos hijos y a su suegra antes de suicidarse. Francia investiga la secuencia y el móvil.

Publicado

el

Vista aerea de GY

Por Alexey M. - Trabajo propio, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons.

Resumen

  • Dos niños de 6 y 9 años y su abuela murieron por disparos en Gy
  • El padre es el principal sospechoso y habría terminado suicidándose
  • La ruptura de pareja y varios mensajes están en el centro de la investigación

Cuatro miembros de una misma familia han muerto por disparos en Gy, una pequeña localidad de Haute-Saône, en el este de Francia, en un caso que la Gendarmería investiga como varios homicidios voluntarios. Entre las víctimas están dos niños de 6 y 9 años, su abuela materna y el propio padre de los menores, señalado por los primeros indicios como presunto autor de los asesinatos antes de quitarse la vida.

Las informaciones conocidas durante la mañana de este jueves 3 de septiembre permiten precisar un dato que había resultado confuso en las primeras horas: la mujer asesinada no sería la esposa del sospechoso, sino su suegra, abuela de los pequeños. La pareja estaba en proceso de separación. La madre de los niños, por tanto, no se encuentra entre los cuatro fallecidos y habría recibido imágenes de la escena enviadas por el propio hombre.

El escenario que reconstruyen los investigadores es estremecedor sin necesidad de adornarlo. Los cuerpos fueron localizados alrededor de las 20:00 del miércoles 2 de septiembre, en una zona de Gy donde hay caravanas y viviendas móviles. Una llamada de un allegado puso en alerta a los gendarmes, que desplegaron un amplio dispositivo y mantuvieron durante horas a los especialistas de la policía científica trabajando sobre el terreno.

Qué ocurrió en Gy y quiénes son las cuatro víctimas

Gy es una localidad de alrededor de 1.000 habitantes, situada en Haute-Saône y no muy lejos de Besançon. Allí, en las alturas del municipio, fueron encontrados los cuatro cuerpos repartidos entre un vehículo y un mobil-home.

La hipótesis que concentra la investigación es la de un triple homicidio seguido del suicidio del presunto autor. El hombre, de unos 42 años, habría disparado con un fusil contra sus dos hijos y contra su suegra antes de utilizar el arma contra sí mismo.

Los menores tenían 6 y 9 años y estaban escolarizados en la propia localidad. La cuarta víctima sería una mujer de unos 74 años, identificada por fuentes próximas a la investigación como la madre de la pareja del sospechoso y, por tanto, abuela materna de los niños.

En las primeras informaciones circuló la versión de que la mujer fallecida era la esposa del hombre. Los datos conocidos posteriormente dibujan otra secuencia: la pareja se encontraba en trámites de divorcio desde hacía meses, aunque habría atravesado recientemente un periodo de aparente reconciliación.

Una llamada llevó a los gendarmes hasta el lugar

Uno de los elementos que ayudan a reconstruir las horas previas es la llamada recibida por un familiar o allegado. Según las primeras pesquisas, el sospechoso habría comunicado a esa persona que había disparado contra sus hijos y su exsuegra y que pretendía quitarse la vida.

Fue ese aviso el que desencadenó la intervención policial. Cuando llegaron los agentes, ya no pudieron hacer nada por las cuatro personas. La zona quedó acordonada y hasta allí se desplazaron técnicos de identificación criminal, encargados de recoger restos, analizar la posición de los cuerpos y estudiar el arma y cualquier otro elemento capaz de determinar con precisión la secuencia de los disparos.

El fiscal competente también acudió al lugar. La investigación quedó formalmente abierta por homicidios voluntarios, una calificación necesaria mientras se establecen de manera definitiva las responsabilidades y circunstancias del caso.

El padre habría grabado la escena y enviado las imágenes

La investigación adquirió una dimensión todavía más grave al conocerse que el presunto autor habría filmado parte de la escena. De acuerdo con testimonios familiares conocidos en Francia, las imágenes fueron enviadas posteriormente a su mujer y también a varios hermanos.

Junto con esas imágenes habría remitido a su pareja un mensaje de represalia. Ese detalle resulta especialmente relevante para determinar el posible móvil: los investigadores tratan de esclarecer hasta qué punto los asesinatos estuvieron relacionados con la ruptura sentimental y con la voluntad de hacer daño a la mujer atacando a sus hijos y a su propia madre.

No existe todavía una reconstrucción judicial definitiva. Las pesquisas están en marcha y será el análisis de teléfonos, mensajes, testimonios y pruebas forenses el que permita establecer qué ocurrió exactamente durante aquellos minutos.

La separación aparece en el centro de las pesquisas

El matrimonio llevaba varios meses inmerso en un proceso de divorcio, aunque personas próximas a la familia han descrito una relación cambiante. La pareja habría viajado junta durante el verano, un indicio de cierta reconciliación reciente que, visto desde fuera, podía hacer pensar que las cosas mejoraban.

El miércoles, sin embargo, la situación habría vuelto a deteriorarse. Según uno de los testimonios conocidos, la mujer pidió a su madre que fuese a recoger a los niños porque no quería regresar al lugar donde se encontraba su marido. Poco después se produjeron los disparos.

Ese encadenamiento temporal será uno de los puntos que deberán comprobar los investigadores. Separación, amenazas, comunicaciones previas y mensajes enviados después de las muertes pueden resultar decisivos para establecer el móvil, pero todavía forman parte de una investigación abierta.

Un pueblo de mil habitantes golpeado de lleno

En Gy casi nadie ha quedado al margen. Una vecina aseguró haber escuchado disparos alrededor de las ocho de la tarde. Apenas media hora antes había visto al mayor de los niños realizando una tarea tan doméstica como bajar la basura con su patinete. Después llegaron las sirenas, los vehículos de la Gendarmería y una noche prácticamente en vela.

La familia tenía presencia en la vida cotidiana del municipio y los dos pequeños acudían a sus colegios. El Ayuntamiento ha activado una célula de apoyo psicológico en los centros educativos, con varios profesionales destinados a atender tanto a alumnos como a profesores y trabajadores.

La medida se extendió a los cuatro establecimientos de Gy por el impacto que las muertes han causado en la comunidad. En una población de ese tamaño, una tragedia así no queda detrás de una cinta policial. Tiene pupitre, compañeros de clase, vecinos que saludaban por la mañana y familias que se conocían desde hacía años.

También se han suspendido los actos festivos previstos durante el fin de semana, incluidos eventos deportivos municipales y un espectáculo de fuegos artificiales. La decisión busca respetar a las víctimas y reducir la exposición de una localidad convertida, muy a su pesar, en escenario de una investigación criminal.

Qué intenta determinar la investigación francesa

La prioridad consiste en confirmar mediante pruebas forenses la secuencia que apuntan los primeros elementos: que el padre fue quien efectuó los disparos, que las tres víctimas murieron antes que él y que no intervino ninguna otra persona.

También deberán examinarse el fusil, los teléfonos móviles y los archivos enviados en las horas próximas a las muertes. Las comunicaciones con familiares pueden ofrecer una cronología mucho más precisa de los hechos y ayudar a establecer si hubo planificación previa.

Otro frente será reconstruir los antecedentes del conflicto de pareja. Las autoridades deberán comprobar si existían denuncias, amenazas o episodios violentos previos que permitan comprender cómo se llegó a la noche del 2 de septiembre.

Conviene separar ahí los hechos de las conjeturas. La ruptura matrimonial aparece como un elemento central, pero aún no equivale por sí sola a una explicación completa. Las imágenes presuntamente enviadas a la mujer y el contenido del mensaje que las acompañaba serán piezas especialmente sensibles para determinar si los niños y su abuela fueron asesinados como represalia contra ella.

Gy espera respuestas tras la muerte de los dos niños

A medida que avanza la investigación, la imagen inicial de cuatro cadáveres encontrados en un terreno se ha convertido en algo bastante más concreto y terrible: dos niños de 6 y 9 años y su abuela habrían sido asesinados por el padre de los menores, que después se habría suicidado.

Queda por determinar la secuencia exacta de los hechos, confirmar judicialmente el móvil y reconstruir qué sucedió durante las horas anteriores. La Gendarmería y la Fiscalía francesa trabajan sobre esas cuestiones mientras Gy intenta recuperar una normalidad que, para muchas familias del pueblo y especialmente para los compañeros de colegio de los pequeños, tardará bastante más en regresar.

Newsletter

Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

Lo más leído