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Ciencia

Marte no está muerto: las fugas de gas volcánico que cambian lo que sabemos del planeta rojo

Una sonda europea detectó gas volcánico escapando de las fisuras de Alba Mons. Marte podría seguir vivo por dentro. Esto es lo que sabemos.

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El sol de Marte sobre un paisaje estrellado

Resumen

  • La sonda europea ExoMars TGO detectó picos de cloruro de hidrógeno sobre fisuras recientes del volcán Alba Mons, en un lugar y una estación donde el gas no debería aparecer.
  • Los autores, que publican en Science Advances, creen que el gas procede de magma caliente bajo la superficie: Marte no estaría geológicamente muerto, sino «dormido».
  • Si hay sistemas hidrotermales activos, esas fisuras serían el mejor sitio para buscar vida microbiana presente en el planeta rojo.

En 2021, la sonda europea ExoMars Trace Gas Orbiter detectó en la atmósfera de Marte algo que no encajaba: cloruro de hidrógeno, un gas que en la Tierra escapa de las chimeneas magmáticas y las fumarolas volcánicas. Cuatro años después, un equipo internacional liderado por Alexander Trokhimovskiy ha seguido ese rastro hasta un lugar concreto —las laderas del volcán Alba Mons— y ha llegado a una conclusión que cambia el relato oficial sobre el planeta rojo: su interior conserva calor suficiente para seguir activo. Marte no está muerto. Está, como mucho, inactivo.

El trabajo, publicado esta semana en Science Advances, combina dos líneas de evidencia que por separado no habrían convencido a nadie: la química atmosférica medida desde la órbita y la geología de superficie fotografiada con una precisión de metros. En el equipo participa el Instituto de Astrofísica de Andalucía, cuyo investigador Juan Alday ejerce de coautor.

2021
primera detección de HCl en Marte
−120 ºC
hielo que sella las fisuras en invierno
100s m
longitud de las fisuras recientes

El cloruro de hidrógeno, la pista que no encajaba en el patrón

El cloruro de hidrógeno (HCl) marciano tiene un comportamiento estacional bastante predecible: aparece sobre todo asociado al polvo en suspensión, alcanza su máximo en el invierno del hemisferio norte y casi desaparece en verano. Los científicos lo atribuyen a reacciones químicas entre el cloro del polvo y el vapor de agua atmosférico. Nada del otro mundo.

Pero el Trace Gas Orbiter, analizando la atmósfera con los espectrómetros infrarrojos de su instrumento ACS, encontró una excepción molesta. Picos de HCl en el momento equivocado —a principios de verano, cuando el polvo escasea— y siempre en el mismo sitio: la región de Alba Mons. La señal se repitió en distintos años marcianos, lo que descartaba un error puntual del instrumento.

«Durante esta estación, el instrumento solo muestra detecciones de cloruro de hidrógeno en la vecindad de Alba Mons, mientras que en otras regiones del planeta no se detecta», explica Alday. Un gas localizado, fuera de temporada y recurrente. O la atmósfera marciana es más caprichosa de lo que se pensaba, o hay algo debajo empujando.

Alba Mons: el gigante agrietado

Para comprobarlo había que mirar el suelo. La cámara CaSSIS del propio TGO, capaz de resolver detalles de pocos metros, fotografió la zona y reveló fisuras recientes y estrechas —menos de un metro de ancho en muchos casos—, algunas de cientos de metros de longitud, acompañadas de cambios de color en la superficie. Manchas claras alrededor de las grietas que recuerdan, salvando las distancias, a los depósitos que dejan las fumarolas terrestres.

Alba Mons no es un volcán cualquiera: forma parte de la provincia de Tharsis, la región que alberga los volcanes más grandes del sistema solar, incluido el legendario Olympus Mons. Que Marte posee vulcanismo reciente en términos geológicos ya se sospechaba —las imágenes orbitales muestran coladas de hace apenas unos millones de años y los sismómetros de la misión InSight registraron martemotos—, pero nadie había observado jamás una erupción ni un flujo de lava activo.

📌 Dato clave: los autores proponen que bajo Alba Mons existe una cámara magmática inactiva conectada a un sistema de conductos: el gas subiría por él como lo hace el humo por la chimenea de una casa que nadie enciende desde hace siglos… pero que aún tira.

«Nuestros hallazgos sugieren que Marte ha conservado suficiente calor interno como para mantener la actividad volcánica hasta hace poco, y posiblemente aún lo haga» — Daniel Mège, Centro de Investigación Espacial de la Academia Polaca de Ciencias

Por qué las fisuras solo «respiran» al empezar el verano

La pieza más elegante del puzle es estacional. Durante el invierno marciano, con temperaturas que caen hasta los 120 grados bajo cero, las fisuras quedan selladas por hielo. Al llegar los primeros calores del verano, ese hielo se sublima —pasa directamente de sólido a gas— y abre los conductos justo cuando el interior sigue empujando.

El resultado es una especie de respiración anual: la corteza inhala silencio en invierno y exhala cloruro de hidrógeno cada principio de verano. Que el fenómeno se repita año tras año en la misma ventana temporal es, para el equipo, el argumento más fuerte de que no se trata de un capricho del polvo atmosférico, sino de una fuga con origen bajo la superficie.

  • ✓Invierno: el hielo bloquea las fisuras a −120 ºC y el gas queda atrapado.
  • ✓Inicio del verano: el hielo se sublima, las grietas se abren y el HCl escapa en picos localizados.
  • ✓Todo el año: los depósitos blanquecinos alrededor de las grietas delatan filtraciones continuadas de gases magmáticos.
  • ✓Próximo paso: campañas con telescopios terrestres para mapear el gas y buscar dióxido de azufre asociado.

Lo que aún falta para hablar de un volcán vivo

Conviene no correr: el propio estudio admite que no puede confirmar vulcanismo en presente. No se ha visto lava, ni anomalías térmicas, ni erupciones. Lo que hay es una hipótesis sólidamente sostenida por química atmosférica y geología de superficie, que es mucho más de lo que había hace cinco años.

La limitación técnica existe: el ACS mide el HCl mediante ocultaciones solares, una técnica muy sensible pero que no permite construir mapas detallados del gas a ras de suelo. Por eso el equipo prepara observaciones complementarias desde telescopios terrestres, buscando también dióxido de azufre, otro marcador clásico de desgasificación magmática. Si el SO2 aparece en Alba Mons, la tesis del volcán latente dejaría de ser prometedora para volverse casi indiscutible.

De volcanes dormidos a la búsqueda de vida

El hallazgo tiene una derivada que excita aún más a los astrobiólogos. Si el calor interno sigue ahí, donde la lava asciende puede encontrarse con agua subterránea y crear sistemas hidrotermales: los mismos entornos que en la Tierra albergan colonias de microorganismos sin necesidad de luz solar.

«Si los sistemas hidrotermales están activos, podrían contener los ingredientes y la energía necesarios para el desarrollo de microorganismos, además de protegerlos del entorno hostil y cambiante que existe sobre la superficie», razona Mège. Dicho en román paladino: si queda vida en Marte, las fisuras de Alba Mons son de los pocos sitios donde tiene sentido llamar a la puerta.

Hay además una lectura hacia el pasado. Los gases magmáticos como el HCl pudieron ser mucho más abundantes hace miles de millones de años, engordando la atmósfera y calentando el clima hasta permitir agua líquida estable en la superficie. El Marte de los ríos y los lagos que las sondas llevan décadas fotografiando sería, en parte, obra de este mismo mecanismo que hoy apenas susurra.

De momento, la sonda europea sigue su órbita, tomando nota cada verano marciano. La próxima vez que pase sobre Alba Mons a principios de estación, el equipo estará mirando los mismos espectros: si el pico de cloruro vuelve a aparecer donde toca y cuando toca, la idea de un planeta rojo vivo por dentro ganará su mejor argumento. Y Marte dejará de ser un museo geológico para convertirse en lo que quizá siempre fue: un planeta en pausa.

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Fundador de DonPorqué y curioso empedernido. Escribe sobre tecnología, viajes, gastronomía, cultura y todo lo que le genera una pregunta con un buen «¿por qué?» detrás. En su tiempo libre es aficionado a los casinos online y aprovecha esa experiencia para compartir análisis y recomendaciones sobre el sector del iGaming.