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Ciencia

Las piernas de Dalí viajaron 700 km en una caja de cartón: ahora un genetista quiere leer su ADN completo

Media pierna, tres dientes y cuatro uñas del genio siguen custodiados en un laboratorio de Madrid. Un genetista quiere buscar en ellos las claves de la creatividad.

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Resumen

  • En julio de 2017 una jueza ordenó exhumar a Salvador Dalí por la demanda de paternidad de Pilar Abel: los forenses cortaron sus dos piernas por las rodillas y enviaron media en una caja de cartón a Madrid.
  • El genetista Antonio Alonso, que dirigió aquel análisis, propone ahora secuenciar el ADN completo del pintor para estudiar las bases genéticas de la creatividad.
  • La Fundación Gala-Salvador Dalí, única responsable de sus restos, rechaza la iniciativa por sus implicaciones éticas y jurídicas.

La escena parece salida de uno de sus propios cuadros: una caja de cartón cruzando España con media pierna derecha de Salvador Dalí dentro, envuelta en papel, acompañada de tres dientes, cuatro uñas y un mechón de pelo. Setecientos kilómetros desde su tumba bajo la cúpula del Teatro-Museo de Figueres hasta un laboratorio de Las Rozas, en Madrid. No era una performance surrealista, sino una prueba pericial ordenada por un juzgado. Y ahora, casi una década después, el genetista que la dirigió quiere darle una segunda vida científica.

Antonio Alonso, exdirector del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses (INTyCF), ha reaprovechado el foco que genera la exposición del Museo Thyssen sobre la obsesión de Dalí por la ciencia y el psicoanálisis de Freud para relanzar una propuesta que lleva años en un cajón: leer el ADN completo del genio ampurdanés en busca de las claves biológicas de una de las mentes más creativas del siglo XX.

Una exhumación nocturna por la demanda de una pitonisa

Para entender de dónde salen esos restos hay que retroceder a la noche del 20 de julio de 2017. Dalí había muerto en 1989 y fue embalsamado; casi treinta años después, su cuerpo conservaba el característico bigote «como las agujas de un reloj que todavía marcaban las 10 y 10», según describieron los forenses. Una jueza ordenó abrir la tumba para resolver la demanda de paternidad de Pilar Abel, una vidente de Figueres que aseguraba ser hija del pintor.

No había indicios sólidos, pero la orden judicial siguió adelante. La secuencia de aquella noche fue la siguiente:

  1. 1Apertura de la sepultura bajo la cúpula del Teatro-Museo Dalí de Figueres, de noche y con gran despliegue mediático.
  2. 2Los forenses cortan las dos piernas del cadáver por las rodillas y extraen dientes, uñas y cabellos: el juzgado había pedido al menos un diente y un hueso largo.
  3. 3Las muestras se dividen en dos mitades: una viaja a la sede central del INTyCF en Las Rozas y otra a la delegación de Barcelona, para un análisis por duplicado.
  4. 4Resultado: ningún parentesco con Pilar Abel. Los restos vuelven a la tumba en marzo de 2018.
  5. 5Los extractos de ADN sobrantes quedan en custodia indefinida en el Instituto. Ahí siguen.

Alonso recuerda un detalle que añade una capa más de absurdo a la historia: ni siquiera hicieron falta las piernas. Para obtener el ADN bastaron las raíces dentales y una uña. La pierna se cortó y viajó, pero casi fue atrezo.

Media pierna, tres dientes, cuatro uñas y un mechón de pelo

¿Qué queda hoy de Dalí fuera de su tumba? Los restos físicos regresaron a Figueres en marzo de 2018, pero los extractos de ADN obtenidos durante el análisis permanecen custodiados en el Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses de manera indefinida. Son escasos microlitros, pero Alonso sostiene que la tecnología actual de secuenciación podría ser suficiente para leer el genoma completo del pintor a partir de esas muestras.

📌 Dato clave: Alonso envió su propuesta a la Fundación Gala-Salvador Dalí en septiembre de 2017, semanas después de la exhumación. Cayó en el peor momento posible: faltaban días para el referéndum ilegal del 1-O en Cataluña y la idea quedó diluida en el ruido político. Nunca trascendió públicamente… hasta ahora.

«Ya que se hizo esta desfachatez de cortarle las piernas y enviarlas en una caja, aprovechemos que ya está hecho para extraer un valor añadido» — Antonio Alonso, genetista y exdirector del INTyCF

Para el investigador, jubilado ya de su cargo, se trata de reparar en lo posible una profanación que él mismo consideró «una barbaridad»: que la tumba de uno de los mayores artistas del siglo XX se abriera para un caso extravagante sin ningún rédito científico.

¿Existe realmente un gen de la creatividad?

La propuesta de Alonso es ambiciosa y, como todo lo que rodea a Dalí, polémica: buscar en su genoma las bases genéticas de la creatividad. ¿Tiene sentido científico? El propio Alonso matiza: «Yo no defiendo que el genoma sea, ni mucho menos, lo único que condiciona la creatividad. Los factores ambientales, como la educación, también son importantísimos, pero hay redes de genes relevantes en la creatividad y en desórdenes que tienen que ver con la personalidad, como la paranoia y la esquizofrenia».

No sería la primera vez que un genoma histórico se lee desde restos antiguos. La paleogenómica ha reconstruido el ADN de neandertales con decenas de miles de años y ha secuenciado a personajes mucho peor conservados que un cadáver embalsamado en 1989. El caso de Dalí tiene, sin embargo, una rareza: los extractos no son material arqueológico, sino muestras forenses modernas obtenidas con protocolos de cadena de custodia, tomadas hace menos de una década y guardadas en condiciones óptimas de laboratorio. Técnicamente, es de las mejores materias primas imaginables para una secuenciación completa.

La genética del comportamiento lleva décadas identificando variantes asociadas a rasgos de personalidad y a trastornos psiquiátricos. Ningún gen explica por sí solo el talento de quien pintó «La persistencia de la memoria», pero un genoma completo de un individuo excepcional —con su historia clínica y creativa documentada como pocas— sería un objeto de estudio único. Casos similares existen: se han secuenciado genomas de figuras históricas a partir de restos conservados, siempre con fuertes debates éticos de por medio.

A favor de secuenciar
  • Los extractos ya existen: no haría falta volver a tocar la tumba
  • Ventana única a la genética de la creatividad y la personalidad
  • «Sería un merecido tributo al artista», dice Alonso
  • Dalí estuvo fascinado por la ciencia y el ADN en vida
En contra
  • La Fundación es «la única responsable» de sus restos y se niega
  • Cuestiones éticas y jurídicas «de especial sensibilidad»
  • Dalí nunca dio consentimiento para un uso así de su material genético
  • Riesgo de determinismo: reducir el genio a una secuencia

La Fundación Dalí se niega: «cuestiones éticas de especial sensibilidad»

El muro contra el que choca la propuesta tiene dirección en Figueres. La Fundación Gala-Salvador Dalí, creada en vida por el propio artista, es la única responsable legal de sus restos mortales y ya ha dicho que no. «Entendemos que una iniciativa de estas características plantea cuestiones éticas, jurídicas y científicas de especial sensibilidad que requieren la máxima prudencia. Por este motivo, la Fundación no contempla promover ni respaldar una iniciativa de esta naturaleza», señala su portavoz.

La negativa no es un simple trámite: sin el visto bueno de la Fundación, ningún laboratorio público español tocaría unas muestras cuya custodia judicial ya se cerró con la resolución del caso Pilar Abel. Los extractos están ahí, intactos, pero jurídicamente sellados. Alonso lo sabe y por eso su batalla es, ante todo, de opinión pública: que el debate llegue a la sociedad y a las instituciones culturales antes de que las muestras cumplan otra década en el congelador.

Hay una ironía fina en el asunto: la Fundación ha investigado y divulgado el interés de Dalí por la ciencia —el pintor devoraba revistas de física cuántica y se citaba con científicos—, pero se resiste a convertirle él mismo en objeto de laboratorio. Sin su permiso, los microlitros de Las Rozas seguirán durmiendo en un congelador.

Mientras tanto, la caja de cartón que un día cruzó media España con las piernas del genio dentro se ha convertido en otra cosa: en el símbolo de una pregunta que la ciencia todavía no puede responder del todo. ¿Se nace surrealista? Alonso cree que parte de la respuesta podría estar escrita en el ADN de Dalí. La Fundación cree que algunas tumbas deben quedarse cerradas. De momento, gana la segunda.

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Fundador de DonPorqué y curioso empedernido. Escribe sobre tecnología, viajes, gastronomía, cultura y todo lo que le genera una pregunta con un buen «¿por qué?» detrás. En su tiempo libre es aficionado a los casinos online y aprovecha esa experiencia para compartir análisis y recomendaciones sobre el sector del iGaming.