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Subir el termostato no calienta antes: los nueve errores que inflan tu factura de calefacción

Cada grado de más en el termostato sube un 7% el consumo. Estos son los nueve errores que más factura generan este otoño.

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Hombre junto al radiador regulando la calefacción en casa

Resumen

  • Calentar la vivienda supone entre el 47% y el 60% del consumo energético doméstico: una media de 640 euros al año por familia, según la OCU.
  • El IDAE recomienda mantener el termostato entre 20 y 21 °C: cada grado de más encarece el consumo alrededor de un 7%.
  • Los expertos de Sto Ibérica han identificado nueve errores habituales que disparan la factura: del termostato alto a la caldera sin revisar, pasando por los puentes térmicos.

Ha llegado el frío y con él, el gesto más caro del otoño: la mano que sube el termostato. Ese movimiento de dos centímetros puede costarte decenas de euros al mes, y no porque la casa necesite más calor. Casi nunca lo necesita. Lo hace porque calentar la vivienda representa entre el 47% y el 60% del consumo energético doméstico, según el IDAE, y las familias españolas destinan de media unos 640 euros al año solo a eso, según la OCU.

Con motivo del Día Mundial del Ahorro Energético, celebrado el 21 de octubre, los expertos en climatización de Sto Ibérica han publicado la lista de los nueve errores que más factura generan en los hogares españoles. La buena noticia: la mayoría se corrigen gratis o por muy poco dinero. La mala: casi todos los cometemos.

47–60%
del consumo energético del hogar se va en calefacción
640 €
gasto medio anual por familia en calentar la casa (OCU)
+7%
de consumo por cada grado extra en el termostato (IDAE)
5–10 min
lo que basta para ventilar sin enfriar paredes y muebles

El termostato no es un acelerador

El error número uno tiene su origen en una intuición falsa: creer que poner el termostato a 25 °C calentará la casa más rápido que ponerlo a 21. No lo hará. En los sistemas convencionales, el termostato solo decide cuándo se enciende y cuándo se apaga la calefacción; la caldera trabaja al mismo ritmo pongas la cifra que pongas. Lo único que consigues al subir grados es que el equipo funcione durante más tiempo —y que la casa se ponga a una temperatura que probablemente no necesitas.

La recomendación del IDAE es clara: entre 20 y 21 °C en zonas de estar, menos en dormitorios. Cada grado adicional sube el consumo alrededor de un 7%. Traducido a euros: pasar de 21 a 24 grados puede añadir un 20% a tu factura de calefacción por puro reflejo de «tengo frío, lo subo».

📌 Dato clave: los puentes térmicos —pilares, fachadas y marcos de ventana mal aislados— pueden concentrar entre el 30% y el 40% de las pérdidas energéticas en edificios sin aislamiento continuo. Si una pared de tu casa está siempre más fría que el resto, ahí tienes una fuga.

Los nueve errores, uno a uno

La lista de Sto Ibérica cubre desde hábitos diarios hasta decisiones de reforma. Ordenados por lo fáciles que son de corregir:

ErrorPor qué cuesta dineroSolución
Termostato demasiado alto+7% de consumo por grado extra20–21 °C en el salón, menos en dormitorios
Calefacción encendida con la casa vacíaCalientas paredes para nadieApagar o programar; recalentar gasta menos que mantener
Ventilar demasiado tiempoEnfría paredes, suelos y muebles5–10 minutos al día, ventanas a tope
Tapar los radiadoresEl calor no circula y la caldera trabaja másFrontal despejado y 5 cm libres por encima
No purgar el circuitoEl aire acumulado frena el agua calientePurgar en frío hasta que salga agua continua
Corrientes por rendijasFuga constante de calorBurletes en puertas, ventanas y cajas de persiana
Puentes térmicos30–40% de las pérdidas en edificios mal aisladosMejora del aislamiento (p. ej. sistema SATE)
Calentar toda la casa por igualEstancias vacías a 21 grados todo el díaVálvulas termostáticas y zonificación
Caldera sin mantenimientoPierde eficiencia y consume más para lo mismoRevisión anual antes del frío intenso

Fuente: Sto Ibérica, con motivo del Día Mundial del Ahorro Energético (21 de octubre de 2026) · Recomendaciones IDAE y OCU

Los gestos de cinco minutos que sí amortizas

De los nueve errores, hay un puñado que se corrige esta misma tarde sin gastar un euro. Son los que mejor rentabilidad tienen por minuto invertido:

  • ✓Purga los radiadores con la calefacción apagada y el circuito frío: abre la válvula hasta que deje de salir aire y el agua fluya de forma continua. Un radiador con aire calienta la mitad.
  • ✓Despeja los radiadores: nada de muebles delante, cortinas por encima ni ropa húmeda secándose encima. Y deja al menos cinco centímetros libres sobre el aparato.
  • ✓Ventila en corto y fuerte: cinco o diez minutos con las ventanas abiertas de par en par renuevan el aire sin llegar a enfriar la masa térmica de la casa.
  • ✓Programa la temperatura por franjas: menos grados de noche y cuando no hay nadie; el mito de que «recalentar gasta más que mantener» solo aplica a ausencias muy cortas.

Cuando toca rascarse el bolsillo: aislamiento y caldera

Los otros errores se arreglan con dinero, y ahí la jerarquía también está clara. Lo primero, la revisión de la caldera: una caldera sin mantenimiento pierde eficiencia, consume más para alcanzar la misma temperatura y multiplica el riesgo de averías graves justo cuando más la necesitas, en pleno enero. Los profesionales insisten en programarla antes de que llegue el frío intenso, cuando aún hay citas disponibles con los técnicos.

Lo segundo, sellar: los burletes para puertas y ventanas cuestan unos pocos euros y cortan fugas constantes. Las cajas de persiana mal aisladas son las grandes olvidadas —son literalmente agujeros al exterior en cada ventana de la casa— y existen kits de aislamiento específicos para ellas.

Lo tercero, y ya en territorio de reforma, es el aislamiento del edificio. Los puentes térmicos son responsables de hasta el 30–40% de las pérdidas en viviendas sin aislamiento continuo. Los sistemas de aislamiento térmico por el exterior (SATE) son la solución más eficaz, y si tu comunidad se lo plantea, las ayudas europeas y autonómicas a la rehabilitación energética siguen cubriendo una parte importante del coste.

Antes de llegar a la reforma, hay un diagnóstico casero que cualquiera puede hacer: recorrer la casa un día frío con la mano cerca de marcos de ventana, cajas de persiana, encuentros entre pared y suelo, y esquinas de fachada. Donde notes una corriente o una zona claramente más fría, ahí hay una fuga prioritaria. Ese mapa de cinco minutos te dice dónde merece la pena invertir primero: en burletes de diez euros o en una actuación mayor con ayuda pública.

Un otoño más caro por diseño, no por frío

La paradoja de la calefacción es que casi nadie la usa mal a propósito. Subimos el termostato porque tenemos frío ahora; dejamos la caldera sin revisar porque funciona; tapamos el radiador con el sofá porque queda mejor. Cada decisión es razonable por separado y cara en conjunto.

Con 640 euros de media anual por familia solo en calentar la casa, los pequeños gestos suman: un grado menos en el termostato, radiadores purgados y despejados, ventilación corta y caldera revisada pueden recortar la factura de este invierno en dos dígitos porcentuales sin que nadie pase frío. La diferencia entre una casa eficiente y una derrochadora no suele estar en el grosor de las paredes, sino en nueve decisiones que se toman cada día. Y ocho de ellas son gratis.

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Fundador de DonPorqué y curioso empedernido. Escribe sobre tecnología, viajes, gastronomía, cultura y todo lo que le genera una pregunta con un buen «¿por qué?» detrás. En su tiempo libre es aficionado a los casinos online y aprovecha esa experiencia para compartir análisis y recomendaciones sobre el sector del iGaming.

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