Casa
¿Por qué ha subido el gas en octubre y cuánto pagarás este invierno?
El término variable de la TUR subió un 22,4% el 1 de octubre. Aun así, la regulada sigue ganando al mercado libre: estas son las cuentas.

Resumen
- La tarifa regulada del gas (TUR) subió el 1 de octubre: el término variable de la TUR.2 pasó a 0,0504 €/kWh, un 22,4% más, tras una subida que sin el tope del Gobierno habría rozado el 49%.
- Pese al repunte, la TUR sigue siendo más barata que el mercado libre: unos 52 € al mes frente a 64 € para un hogar medio, según Roams.
- El IDAE recomienda 20-21 ºC de día y 15-17 ºC de noche: cada grado de más supone alrededor de un 7% más de consumo.
El 1 de octubre la tarifa regulada del gas encareció su materia prima un 22,4% de golpe. Podría haber sido peor —mucho peor: entre un 45% y un 49%—, pero el Gobierno aplicó un tope del 35% al incremento del coste de la materia prima para proteger a los más de 3,1 millones de hogares acogidos a la TUR. El resultado es un otoño raro para las calefacciones de gas en España: la factura sube justo cuando llega el frío, pero la tarifa regulada sigue ganando por goleada al mercado libre.
Conviene entender las tres piezas del puzzle: por qué ha subido el gas ahora, qué significa exactamente ese tope y qué puedes hacer en casa —termostato, persianas y contrato— para que el invierno no se coma el sueldo.
La TUR de octubre: qué ha subido exactamente
La Tarifa de Último Recurso (TUR) del gas se revisa cada tres meses: enero, abril, julio y octubre. La revisión de otoño de 2026 ha tocado los dos componentes del recibo de la TUR.2, la modalidad habitual en los hogares con calefacción de gas (consumo anual entre 5.000 y 15.000 kWh):
| Concepto (TUR.2) | Antes | Desde el 1 de octubre |
|---|---|---|
| Término fijo | 8,11 €/mes | 8,17 €/mes |
| Término variable (sin impuestos) | 0,041199 €/kWh | 0,050427 €/kWh (+22,4%) |
| Tope a la subida de la materia prima | — | 35% (frente al 45-49% sin intervención) |
| Tope previsto para enero de 2027 | — | 15% respecto a octubre |
Fuente: revisión TUR octubre 2026 · Miteco / BOE
Y ojo con el contexto acumulado: esta revisión llega después de la del 1 de julio, cuando la factura media ya creció un 21,2% por el encarecimiento de la energía y la vuelta del IVA al 21% desde el 1 de junio. Dos subidas semestrales seguidas explican por qué este otoño se habla tanto del gas.
El tope del Gobierno: de una subida del 49% al 35%
Sin intervención, el golpe habría sido mayor. La ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, explicó que la subida de la materia prima habría alcanzado entre el 45% y el 49% si el Ejecutivo no hubiera aprobado a finales de septiembre un límite temporal al incremento utilizado para calcular la TUR. Para la revisión de octubre, ese aumento no podía superar el 35% respecto al valor de junio; en enero de 2027, el límite bajará al 15% respecto al término de octubre.
El efecto se nota en la factura anual. Según las estimaciones recogidas por el sector, un hogar con calefacción de gas y consumo de 9.000 kWh al año pagará alrededor de 700 euros anuales, frente a los casi 900 que habría alcanzado con el incremento íntegro. La OCU había alertado antes del tope de un escenario aún peor: pasar de unos 600 euros a 910 al año, un 54% más. El colchón público recorta el golpe, pero no lo elimina.
TUR frente a mercado libre: las cuentas siguen saliendo
Con subida y todo, la tarifa regulada conserva su ventaja. Los cálculos de la plataforma Roams son elocuentes: una vivienda media acogida a la TUR.2 con un consumo de 660 kWh mensuales paga unos 52,06 euros al mes, frente a los 64 euros de media que abonan los clientes del mercado libre. Una diferencia cercana al 19%.
- ~52 €/mes para 660 kWh mensuales
- Precios fijados por el Gobierno, revisados cada 3 meses
- Tope del 35% a la subida de octubre
- Más de 3,1 millones de hogares acogidos
- ~64 €/mes de media para el mismo consumo
- Precio pactado con la comercializadora, sin topes
- Ofertas con letra pequeña y revisiones anuales
- Conviene comparar la TUR antes de firmar
«Con el tope, el ahorro será considerable para el bolsillo de los consumidores justo cuando empieza la temporada de calefacción» — Sergio Soto, experto en energía, que aun así recomienda a los hogares con calefacción de gas revisar su contrato antes de los meses de más consumo.
La recomendación de los expertos es directa: si estás en el mercado libre, comprueba si cumples los requisitos de la TUR (consumo anual inferior a 50.000 kWh, prácticamente cualquier hogar) y haz cuentas. El cambio se tramita con la comercializadora de último recurso y no tiene coste. Con la calefacción a punto de encenderse, es la decisión de cinco minutos que más dinero ahorra este invierno.
Nueve gestos del IDAE para que la calefacción no se coma el sueldo
Más allá del contrato, el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) tiene claro dónde se va el dinero. Su lista de recomendaciones empieza por el termostato y termina en la persiana:
- 120-21 ºC con la casa ocupada. Ni uno más si puedes evitarlo: cada grado extra supone alrededor de un 7% más de consumo, gasto y emisiones.
- 215-17 ºC por la noche. El IDAE recomienda apagar la calefacción al dormir: abrigado en la cama no necesitas la temperatura del día. Con aislamiento muy deficiente, mejor mantener esos grados mínimos.
- 3Programa el encendido. Adaptar la calefacción al horario real de ocupación: nada de calentar una casa vacía, y que el sistema empiece a trabajar antes de que llegues.
- 4Ventila pocos minutos. Renovar el aire en invierno cuesta poco calor si se hace en un rato corto, con las ventanas cerradas antes de encender la calefacción.
- 5Persianas abajo de noche, cortinas echadas. Reducen la pérdida de calor y el efecto «pared fría» de los cristales; de día, subirlas para que entre el sol.
A la lista del IDAE se suman tres gestos de sentido común que los instaladores repiten cada otoño: cerrar las puertas de las habitaciones que no se usan para concentrar el calor donde hay gente, revisar el aislamiento de marcos y ventanas (sellar con silicona las grietas) y preferir la ducha al baño, porque calentar el agua de una bañera dispara el consumo de gas. Y una más, de mantenimiento: la caldera revisada antes del frío rinde más y se avería menos.
Un invierno caro, pero con margen
El escenario de este invierno es incómodo pero manejable: gas más caro que hace un año, IVA al 21% y mercados de futuros tensionados por El Niño y la geopolítica energética. Frente a eso, tres palancas concretas —pasarse a la TUR si estás en mercado libre, bajar el termostato un par de grados y sellar la casa antes de las heladas— pueden recortar la factura bastante más de lo que parece.
La revisión de enero traerá otro capítulo: el tope bajará al 15% y los futuros volverán a mandar. Hasta entonces, el consejo de los expertos se resume en una frase poco glamurosa y muy eficaz: revisa tu contrato antes de encender la calefacción, no después.












