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Economía

¿Qué depósitos ofrecen hasta un 3,5% tras la subida de tipos del BCE?

Los depósitos recuperan atractivo tras la subida del BCE: aparecen ofertas de hasta el 3,5% TAE, pero no todas duran un año ni exigen lo mismo.

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Resumen

  • El BCE eleva la facilidad de depósito al 2,50% desde el 16 de septiembre
  • Algunas promociones bancarias alcanzan ya el 3,5% TAE
  • Plazo, importe y vinculación deciden la rentabilidad real del ahorro

Los depósitos bancarios han vuelto a moverse. El Banco Central Europeo ha decidido elevar la facilidad de depósito hasta el 2,50%, con efectos desde el 16 de septiembre de 2026, y varias entidades han reaccionado mejorando la remuneración que ofrecen a los ahorradores. El mercado vuelve a dejar cifras por encima del 3% TAE y algunas promociones alcanzan incluso el 3,5% TAE, aunque aquí la letra pequeña importa —y mucho— porque plazo, importe máximo y vinculación cambian de una oferta a otra.

Para quien busca colocar sus ahorros sin asumir el riesgo habitual de la Bolsa, la noticia es relevante: guardar el dinero empieza a pagar algo más. Pero el 3,5% que luce en algunos escaparates no significa que cualquier banco vaya a abonar ese interés durante doce meses ni que 10.000 euros produzcan automáticamente 350 euros en cualquier depósito. Una de las promociones más altas del mercado corresponde, por ejemplo, al Gran Depósito de Banco BiG, que ofrece un 3,50% TAE durante tres meses y está reservado a nuevos clientes.

Los depósitos vuelven a competir por el dinero del ahorrador

El giro llega después de la nueva decisión del BCE del 10 de septiembre. Fráncfort elevó en 25 puntos básicos sus tres tipos oficiales: la facilidad de depósito pasa del 2,25% al 2,50%, el tipo de las operaciones principales de financiación al 2,65% y la facilidad marginal de crédito al 2,90%. El movimiento responde a unas presiones inflacionistas que han vuelto a complicar el escenario europeo, especialmente por el encarecimiento de la energía.

Cuando el BCE eleva el precio del dinero, financiarse resulta más caro, pero también aumenta el margen para remunerar el ahorro. No ocurre de forma automática ni todos los bancos corren a la vez —la banca, para determinadas cosas, conserva una admirable capacidad para no tener prisa—, pero las entidades que quieren captar clientes tienen más incentivos para mejorar depósitos y cuentas remuneradas.

El efecto se aprecia especialmente entre bancos digitales, entidades medianas y operadores extranjeros. La gran banca española continúa siendo, en términos generales, más selectiva: en lugar de ofrecer intereses elevados a toda la clientela, suele recurrir a promociones ligadas a nóminas, nuevos fondos, productos de inversión o campañas dirigidas a determinados perfiles.

El 3,5% existe, pero conviene mirar cuánto dura

La cifra más vistosa del momento es el 3,50% TAE de Banco BiG para su Gran Depósito a tres meses. Está dirigido a nuevos clientes y a dinero procedente de otras entidades. Con 75.000 euros, durante esos tres meses los intereses brutos rondan los 648 euros. Es un ejemplo bastante gráfico de lo que significa realmente una TAE cuando el depósito dura menos de un año.

La TAE es una referencia anualizada. Un depósito al 3,5% TAE durante tres meses no entrega un 3,5% del capital en ese trimestre. Dicho de otro modo: quien coloque 10.000 euros tres meses no recibe 350 euros. El rendimiento correspondiente a ese periodo será únicamente una fracción de esa cifra anual.

Entre los depósitos de mayor duración también hay movimiento. Ferratum ofrece un 3,20% a doce meses, un 3,30% a 24 meses y un 3,40% a 36 meses. Su depósito está comercializado por Multitude Bank, con sede en Malta, y los fondos están protegidos hasta 100.000 euros por depositante por el sistema maltés de garantía de depósitos.

Aquí aparece una peculiaridad del mercado actual. Aunque normalmente un plazo más largo puede ofrecer más interés cuando los bancos esperan tipos elevados durante más tiempo, las campañas comerciales rompen esa lógica. Un banco puede pagar 3,5% TAE durante solo tres meses para atraer clientes y quedarse por debajo de esa cifra en sus depósitos de un año.

Deutsche Bank, por ejemplo, publicita en su Depósito Más DB un 2,25% TAE a doce meses, desde 3.000 euros y para dinero nuevo procedente de otras entidades. Paralelamente, su plataforma de depósitos permite acceder a productos de otros bancos europeos con rentabilidades distintas, algunas cercanas al 3% a un año.

Banco Mediolanum llega al 3% TAE a doce meses en su Depósito Mix Plus, pero ahí la cifra viene acompañada de una condición bastante más pesada: exige aportar a un producto gestionado comercializado por la entidad al menos el triple del dinero colocado en el depósito. Para 30.000 euros depositados, por ejemplo, esa estructura implica movilizar al menos otros 90.000 euros hacia esos productos gestionados.

Cuánto deja realmente un depósito de 10.000 euros

La mejor forma de quitar maquillaje a las cifras bancarias es pasarlas a euros. Un depósito de 10.000 euros al 3,20% TAE durante un año produciría aproximadamente 320 euros brutos si se mantiene hasta el vencimiento y no existen costes adicionales que alteren el cálculo.

Los intereses de cuentas y depósitos son rendimientos del capital mobiliario y están sujetos inicialmente a una retención del 19%. En ese ejemplo, una retención de unos 60,80 euros dejaría aproximadamente 259,20 euros después de la retención. La tributación definitiva dependerá del conjunto de rendimientos incluidos en la base del ahorro de cada contribuyente.

Con 50.000 euros al mismo 3,20%, el interés bruto anual sería de unos 1.600 euros. El depósito tiene, por tanto, una virtud bastante prosaica pero apreciada: antes de firmar se sabe aproximadamente qué cantidad habrá al final. Nada de mirar una gráfica un martes por la mañana y preguntarse por qué medio patrimonio ha decidido practicar puenting.

El asunto cambia con los depósitos cortos. Un 3,50% TAE durante tres meses puede parecer mucho más rentable que un 3,20% durante doce, pero la TAE no es el dinero cobrado durante el plazo. Para comparar ambos hay que mirar cuánto tiempo permanece inmovilizado el capital, qué interés efectivo se genera durante ese periodo y qué podrá hacerse con el dinero cuando venza.

La inflación sigue comiéndose parte de la rentabilidad

Hay otra cifra menos amable. El indicador adelantado del IPC español situó la inflación interanual de agosto en el 4,3%, mientras la inflación subyacente quedó en el 2,9%. Eso significa que incluso muchos de los depósitos más atractivos siguen ofreciendo, en términos generales, una rentabilidad inferior al aumento de los precios.

Un depósito al 3% o al 3,5% puede hacer crecer el saldo nominal de una cuenta, pero no necesariamente su poder adquisitivo real. Tras impuestos, la distancia frente a una inflación del 4,3% resulta aún mayor. El depósito, por tanto, vuelve a ser más interesante que hace unos meses, aunque todavía no obra milagros.

Eso no lo convierte en un mal producto. Para el dinero que no se quiere exponer a oscilaciones de mercado, para un colchón que no será necesario inmediatamente o para quien prima estabilidad sobre rentabilidad, cobrar un 3% de interés es evidentemente preferible a dejar decenas de miles de euros durmiendo en una cuenta al 0%. El matiz es otro: preservar capital nominal no equivale siempre a preservar capacidad de compra.

Depósito o cuenta remunerada: productos parecidos, pero no iguales

La pelea bancaria también está alcanzando a las cuentas remuneradas. Algunas campañas superan incluso los porcentajes de los depósitos: Ibercaja llega al 5,09% TAE bajo determinadas condiciones y sobre un saldo máximo de 12.000 euros, mientras Bankinter ofrece un 5% en su cuenta nómina sobre un máximo de 10.000 euros y exige vinculación. Trade Republic remunera al 3,04% a determinados nuevos clientes, con un límite de saldo de 50.000 euros.

Aquí cambia la película. Una cuenta remunerada suele permitir disponer del dinero en cualquier momento; un depósito fija una duración y puede impedir la cancelación anticipada o castigarla con la pérdida de intereses. A cambio, el depósito permite conocer desde el principio el tipo contratado durante todo el plazo.

Por eso el porcentaje grande del anuncio sirve para llamar la atención, pero el dato verdaderamente útil es cuánto dinero genera, durante cuánto tiempo, sobre qué saldo y bajo qué condiciones. Un 5% aplicado únicamente a 10.000 euros puede aportar menos intereses que un 3% aplicado a 50.000. El porcentaje, aislado, engaña con facilidad.

Los 100.000 euros siguen siendo la frontera de seguridad

Los depósitos bancarios presentan un nivel de riesgo bajo, pero conviene comprobar qué fondo de garantía protege el dinero. En España, el Fondo de Garantía de Depósitos cubre, con carácter general, hasta 100.000 euros por depositante y entidad cuando se cumplen los requisitos establecidos.

Con bancos extranjeros que operan en España puede intervenir el sistema de garantía del país de origen. Banco BiG, por ejemplo, está cubierto por el fondo portugués hasta 100.000 euros por depositante y entidad, mientras Ferratum opera bajo la cobertura maltesa por el mismo importe.

No es un detalle ornamental. Quien tenga patrimonios elevados y pretenda mantenerlos exclusivamente en depósitos puede distribuirlos entre diferentes entidades para no concentrar cantidades que excedan la cobertura ordinaria de 100.000 euros. También importa comprobar quién es jurídicamente el banco depositario: el nombre comercial que aparece en una aplicación no siempre cuenta toda la historia.

El ahorro vuelve a tener precio, aunque no todos pagan lo mismo

El cambio de escenario es evidente. Después de años en los que muchas cuentas apenas recompensaban al cliente por dejar allí su dinero, los depósitos vuelven a tener interés, literalmente. El BCE ha decidido llevar la facilidad de depósito al 2,50% y la competencia empieza a trasladar una parte de ese movimiento al pequeño ahorrador.

Las mejores promociones se mueven alrededor del 3% y pueden tocar el 3,5% TAE en campañas concretas, pero la fotografía completa es menos espectacular que el cartel del escaparate: un 3,5% a tres meses no equivale a cobrar ese porcentaje en tres meses; otras ofertas exigen dinero nuevo, nómina o productos de inversión; y los depósitos de doce meses no necesariamente alcanzan ese máximo.

Con una inflación española estimada en el 4,3%, sigue siendo difícil ganar poder adquisitivo sin asumir algún riesgo. Pero para el dinero conservador ha cambiado algo esencial: dejarlo quieto empieza a tener un coste de oportunidad visible. Y cuando dos bancos ofrecen por el mismo ahorro una diferencia de uno o dos puntos, la vieja fidelidad bancaria empieza a parecerse menos a una virtud y más a una propina.

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Fundador de DonPorqué y curioso empedernido. Escribe sobre tecnología, viajes, gastronomía, cultura y todo lo que le genera una pregunta con un buen «¿por qué?» detrás. En su tiempo libre es aficionado a los casinos online y aprovecha esa experiencia para compartir análisis y recomendaciones sobre el sector del iGaming.