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¿Qué ocurrió en el Sinaí? 16 muertos y 28 heridos al volcar un autobús

El vuelco de un autobús en la carretera Dahab-Nuweiba, en el Sinaí egipcio, deja 16 muertos y 28 heridos, entre ellos varios ciudadanos jordanos.

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ambulancia en el sinai

Al menos 16 personas han muerto y otras 28 han resultado heridas al volcar un autobús este miércoles, 2 de septiembre, en la carretera que une Dahab y Nuweiba, en la gobernación egipcia del Sinaí del Sur. El accidente se produjo por la mañana, antes de llegar a la zona de Al Saada y cuando el vehículo circulaba en dirección a Nuweiba, una de las localidades turísticas de la costa del mar Rojo.

El balance comunicado por las autoridades egipcias es todavía inicial. Entre los fallecidos hay al menos diez ciudadanos jordanos. El autobús transportaba a 43 pasajeros, 22 de ellos jordanos, y cubría una ruta que debía conducirlos desde El Cairo hasta Amán pasando por el Sinaí, el puerto de Nuweiba y posteriormente Aqaba, en Jordania.

No se ha informado, por el momento, de víctimas españolas. Las autoridades siguen trabajando en la identificación completa de fallecidos y heridos y en la reconstrucción de un siniestro especialmente grave por el número de personas que viajaban en el vehículo.

El autobús volcó cuando se dirigía hacia Nuweiba

El accidente ocurrió en la carretera Dahab-Nuweiba, uno de los ejes que recorren la franja oriental del Sinaí del Sur. El vehículo había superado Dahab y avanzaba hacia Nuweiba cuando volcó cerca de Al Saada, frente al entorno de la localidad de Al Muzaina, según la información facilitada por las autoridades provinciales.

La magnitud del siniestro obligó a activar inmediatamente el dispositivo central de emergencias del Ministerio de Salud egipcio. Los 16 fallecidos fueron encontrados en el lugar del accidente, mientras que los 28 heridos fueron evacuados para recibir asistencia médica. El recuento seguía siendo considerado preliminar durante las primeras horas posteriores al vuelco.

El tráfico en la carretera quedó condicionado por las labores de emergencia y retirada del vehículo. Los servicios de circulación terminaron posteriormente de despejar la zona y reabrieron la vía, una vez concluidos los primeros trabajos sobre el terreno.

Un neumático reventado aparece como primera causa del accidente

La causa definitiva tendrá que quedar establecida por la investigación, pero la Gobernación del Sinaí del Sur ha apuntado inicialmente al reventón de uno de los neumáticos como desencadenante del vuelco. La Fiscalía y los organismos competentes han abierto las correspondientes diligencias para determinar la secuencia exacta y las responsabilidades que pudieran existir.

Es un matiz importante. En las primeras horas de un accidente de esta magnitud abundan las versiones apresuradas —la velocidad, una maniobra, el estado de la carretera—, pero una hipótesis temprana no equivale todavía a una conclusión pericial. El estado del neumático, la velocidad del autobús, su mantenimiento y las condiciones de la calzada forman parte de los elementos que deberán examinarse.

El vehículo pertenecía a una compañía egipcia de transporte que opera conexiones entre Egipto y Jordania. El itinerario previsto llevaba a los pasajeros desde El Cairo hacia Nuweiba, donde debían continuar por mar hasta Aqaba antes de completar el trayecto hacia Amán. Diez de los ciudadanos jordanos que viajaban en el autobús se encuentran entre las víctimas mortales confirmadas.

Veinte ambulancias y hospitales en alerta en el Sinaí

La respuesta sanitaria fue amplia desde los primeros minutos. El Ministerio de Salud y Población movilizó 20 ambulancias hacia el punto del accidente para prestar primeros auxilios, evacuar a los supervivientes y distribuir a los heridos entre los centros médicos disponibles.

El ministro de Salud, Jaled Abdelgafar, ordenó elevar el grado de preparación de los servicios sanitarios y garantizar medicamentos, material médico y capacidad asistencial suficiente. Las autoridades del Sinaí del Sur reforzaron también el dispositivo con vehículos procedentes de otras zonas y aumentaron la preparación de hospitales en Nuweiba, Taba, Dahab, Santa Catalina y Sharm el Sheij.

La prioridad inmediata está en la evolución de los 28 heridos. El Gobierno egipcio no había difundido todavía un parte individualizado sobre la gravedad de cada uno de ellos, de manera que resulta prematuro establecer cuántos permanecen en estado crítico.

Una carretera en una de las grandes áreas turísticas del mar Rojo

El accidente se ha producido en una zona conocida fuera de Egipto sobre todo por el turismo. Dahab y Nuweiba son dos de los principales destinos del litoral oriental del Sinaí, con una fuerte presencia de viajeros atraídos por el buceo, el esnórquel, las playas y los fondos coralinos del mar Rojo.

Dahab se encuentra al norte de Sharm el Sheij y se ha convertido durante décadas en uno de los enclaves más reconocibles del Sinaí para aficionados al submarinismo. Nuweiba, más al norte, añade otra particularidad: su puerto constituye una puerta de conexión marítima con Aqaba, en Jordania, por lo que la carretera no sirve únicamente al tráfico turístico local. También forma parte de rutas internacionales de pasajeros y mercancías.

Precisamente por esa condición turística surgió enseguida la duda sobre la nacionalidad de las víctimas. La información disponible permite confirmar la presencia de ciudadanos jordanos, pero no justifica atribuir otras nacionalidades mientras las autoridades no completen la identificación de pasajeros, fallecidos y heridos.

Los accidentes de tráfico siguen siendo una herida abierta en Egipto

La tragedia del Sinaí no aparece aislada dentro de las estadísticas egipcias. Los siniestros de tráfico siguen causando miles de muertes cada año en un país con una red de carreteras enorme, tráfico intenso y problemas persistentes relacionados con la velocidad, el mantenimiento de determinados vehículos y el cumplimiento de las normas de circulación.

En 2025 murieron 5.829 personas en accidentes de tráfico en Egipto, un 10,8% más que el año anterior. Otras 84.553 resultaron heridas, lo que supuso un incremento del 10,7%, según el último boletín anual de la agencia estatal egipcia de estadísticas, CAPMAS.

Las cifras son ásperas. Detrás de esa estadística, que puede parecer una columna fría de números, aparecen episodios como el ocurrido en agosto en la gobernación de Ismailia, donde otro grave accidente dejó numerosos fallecidos y heridos. La repetición convierte cada nuevo siniestro en algo más que un hecho aislado: vuelve a colocar sobre la mesa la seguridad del transporte por carretera.

La investigación deberá reconstruir los segundos anteriores al vuelco

Con los equipos sanitarios centrados en los supervivientes, la segunda parte de la respuesta corresponde a investigadores y autoridades judiciales. Tendrán que determinar por qué perdió estabilidad el autobús, comprobar su estado mecánico y establecer qué papel tuvo el neumático señalado en la primera comunicación de la Gobernación.

También habrá que completar la identificación de las víctimas y precisar la situación médica de los heridos. A primera hora, la información oficial seguía fijando la tragedia en 16 fallecidos y 28 heridos, con diez ciudadanos jordanos entre los muertos y una investigación todavía abierta.

En una carretera que atraviesa montañas desnudas y se asoma al azul intenso del mar Rojo, un trayecto ordinario entre El Cairo y Amán terminó convertido en uno de los accidentes de tráfico más graves registrados recientemente en Egipto. El balance humano está claro. Lo que falta por esclarecer —y ahí estará el centro de las pesquisas— es por qué aquel autobús no llegó a Nuweiba.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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