Ciencia
La Palma estrena los cuatro cazadores de rayos gamma más grandes del mundo
Cuatro espejos de 23 metros vigilan desde La Palma el Universo más violento. Así cazan rayos gamma usando la atmósfera como detector.

Resumen
- El 15 de octubre de 2026 se inauguraron en el Roque de los Muchachos (La Palma) los cuatro Large-Sized Telescopes del observatorio CTAO-Norte, los mayores cazadores de rayos gamma del planeta.
- No observan los rayos gamma directamente: captan los destellos de luz Cherenkov que producen al chocar contra la atmósfera, y trabajando en estéreo reconstruyen de dónde vienen.
- Su misión: materia oscura, agujeros negros, rayos cósmicos y el Universo de hace 12.000 millones de años. El CTAO completo tendrá más de 60 telescopios entre La Palma y Chile.
«Unos telescopios distintos que estudiarán el Universo más energético». Con esa frase, el director del Instituto de Astrofísica de Canarias, Valentín Martínez Pillet, resumió el 15 de octubre de 2026 lo que acababa de ocurrir en la cima del Roque de los Muchachos: la inauguración de los cuatro Large-Sized Telescopes (LST) del Cherenkov Telescope Array Observatory (CTAO), el corazón norteño del que será el observatorio de rayos gamma más grande y potente del mundo. Y lo hizo en España.
La cita coronó más de quince años de colaboración internacional entre científicos e ingenieros de numerosos países. A partir de ahora, cuatro espejos de 23 metros de diámetro apuntarán cada noche a los fenómenos más violentos del cosmos: explosiones de estrellas, chorros de materia escupidos por agujeros negros y partículas aceleradas a energías que ningún laboratorio terrestre puede ni soñar.
Cazar rayos gamma usando la atmósfera como detector
Hay una paradoja de entrada: los rayos gamma de muy alta energía no llegan al suelo. La atmósfera nos protege de ellos, así que construir un telescopio convencional para captarlos sería inútil. La solución del CTAO es convertir la propia atmósfera en parte del instrumento.
Cuando un rayo gamma choca contra las capas altas de la atmósfera, genera una cascada de partículas secundarias que viajan más rápido que la luz en ese medio. Ese exceso de velocidad produce un destello azulado brevísimo —la luz Cherenkov—, el equivalente cósmico del estampido sónico de un avión supersónico. Los enormes espejos de los LST recogen esos destellos tenues, de apenas unos nanosegundos, y sus cámaras ultrarrápidas los convierten en datos sobre el objeto que lanzó el rayo original.
De ahí su tamaño descomunal. Y de ahí también su papel único dentro del CTAO, que cubrirá todo el espectro gamma con tres familias de telescopios complementarias:
| Tipo | Tamaño | Rango de energía | Qué estudia |
|---|---|---|---|
| LST (grandes) | 23 m | 20 GeV – 3 TeV | Fuentes lejanas, transitorios, explosiones de rayos gamma |
| MST (medianos) | ~12 m | Rango intermedio | Restos de supernova, púlsares, núcleos de galaxias |
| SST (pequeños) | ~4 m | Hasta 300 TeV | Las energías más extremas del Universo (solo en Chile) |
Fuente: CTAO ERIC · Los SST se instalarán en el emplazamiento sur de Paranal
Por qué cuatro ojos ven mucho más que uno
El LST-1 ya llevaba años funcionando: se inauguró en 2018 y desde entonces ha demostrado su capacidad científica en fase de pruebas, incluido un récord de distancia con el blázar OP 313 junto al telescopio MAGIC. Pero un solo telescopio ve cada cascada atmosférica desde un único ángulo, como intentar reconstruir un accidente de tráfico con una sola cámara de seguridad.
Con cuatro LST operando en estéreo —observando simultáneamente la misma cascada desde posiciones distintas— la reconstrucción cambia de categoría: mejora sustancialmente la sensibilidad, la resolución angular y la precisión en la estimación de energía. Dicho de otra forma, permiten afinar mucho más la pregunta clave que resume Martínez Pillet: distinguir de dónde vienen esas partículas energéticas, en qué punto exacto del cielo ocurrió la explosión.
La cronología del proyecto ayuda a entender la magnitud del hito de octubre:
- 12018: se inaugura el LST-1, primero de la serie, que inicia su fase de puesta a punto y pruebas científicas.
- 2Junio de 2026: se instala la última cámara, la del LST-2, completando la construcción de los cuatro telescopios.
- 315 de octubre de 2026: inauguración oficial del subconjunto LST en el Roque de los Muchachos, con la visita del secretario de Estado de Ciencia, Juan Cruz Cigudosa.
- 42027: está previsto que el LST-1 sea el primero en ser aceptado formalmente por el CTAO ERIC para iniciar la «ciencia temprana».
Porque la inauguración no es el final del camino. Los telescopios deberán superar todavía una exhaustiva fase de puesta en marcha antes de que la Organización Central del CTAO los acepte formalmente. Y en los próximos años se integrarán con los Medium-Sized Telescopes previstos para La Palma, que ampliarán las capacidades de la red norte.
Materia oscura, agujeros negros y una máquina del tiempo de 12.000 millones de años
¿Para qué sirve todo esto? El CTAO organiza su ciencia en tres grandes preguntas. Primera: comprender el origen y el papel de las partículas cósmicas relativistas, los famosos rayos cósmicos que bombardean la Tierra desde hace un siglo sin que sepamos del todo quién los acelera. Segunda: investigar entornos extremos, como los alrededores de agujeros negros o estrellas de neutrones. Tercera: explorar las fronteras de la física, buscando señales de materia oscura o desviaciones de la teoría de la relatividad de Einstein.
A eso se suma un bonus de la sensibilidad en baja energía de los LST: los rayos gamma de menos energía viajan más lejos sin ser absorbidos, lo que abre una ventana para estudiar el Universo de hace unos 12.000 millones de años, con fuentes situadas a enormes desplazamientos al rojo. Ver la luz gamma más tenue es, literalmente, ver más atrás en el tiempo.
Y luego están los transitorios. Los LST pueden reorientarse con enorme rapidez cuando algún observatorio del mundo detecta una explosión, lo que los convierte en piezas clave de la astronomía multimensajero: la que combina rayos gamma con ondas gravitacionales y neutrinos para contar un mismo evento cósmico con varios «sentidos» a la vez. Como deslizó Martínez Pillet con retranca, La Palma cazará esas explosiones de energías medias-bajas que, precisamente, no son tan comunes.
El premio Nobel de Física Takaaki Kajita confía en que los cuatro nuevos telescopios de La Palma no solo ayuden a responder preguntas abiertas sobre los fenómenos más energéticos del cosmos, sino que permitan descubrir algunos que los científicos «aún no han imaginado»
Qué pinta España en todo esto
Más de lo que parece. España es miembro fundador del CTAO ERIC, el consorcio europeo que construye y operará el observatorio, y alberga su sede norte en el observatorio del IAC. El emplazamiento no es casualidad: el Roque de los Muchachos lleva décadas siendo uno de los mejores lugares del planeta para mirar al cielo, y el CTAO-Norte convierte a Canarias en capital mundial de la astronomía de rayos gamma junto a Paranal, en el desierto de Atacama chileno.
Detrás hay también industria y empleo científico: científicos e ingenieros españoles han participado en el diseño y construcción de los telescopios durante más de quince años, y el IAC ya trabaja en trasladar avances astrofísicos a otros campos, como el diagnóstico médico. Cada gran infraestructura científica deja un reguero de tecnología, contratos y formación que se queda en casa.
Los cuatro gigantes de La Palma empiezan ahora su verdadera vida. En 2027 llegará la aceptación formal y la ciencia temprana; después, la integración con el resto del CTAO hasta completar esos más de 60 telescopios repartidos entre dos hemisferios. Si Kajita tiene razón, lo mejor no será confirmar lo que ya sospechamos, sino tropezar con lo que nadie había imaginado. Para eso se construyen los espejos más grandes: para sorprenderse.










