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Así se deciden los cruces y las fechas de la Copa del Rey

La edición 2025-26 dejó un sorteo condicionado por grupos geográficos; las fechas de la próxima cita aún no constan.

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Sorteo Copa del Rey

El último sorteo de la Copa del Rey con fecha y reglas concretas en la información disponible se celebró el 6 de octubre de 2025, para la primera ronda de la temporada 2025-26. La ceremonia tuvo lugar a las 13.00 en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas y organizó los emparejamientos de 112 equipos en cuatro grupos de proximidad geográfica. Esos datos corresponden a una edición ya iniciada: no fijan la fecha, los participantes ni la retransmisión del próximo sorteo.

La competición se organiza mediante eliminatorias cuyo formato y participantes cambian a medida que avanza el torneo. En aquella primera ronda, los cruces se disputaron entre el 28 y el 30 de octubre de 2025, a partido único, con ventaja de campo para el equipo de categoría inferior. La fecha, el horario y las reglas de cada sorteo dependen de la ronda y de la temporada, por lo que las referencias de años anteriores no deben leerse como un calendario vigente.

Qué decide el sorteo y por qué importa cada ronda

El sorteo determina qué equipos se enfrentan y, según las normas aplicables a esa fase, también puede establecer quién juega en casa. No es una ceremonia aislada: dibuja el camino que cada club tendría que recorrer hasta la final y convierte un cuadro de nombres en un calendario de viajes, partidos y posibles cruces entre equipos de distintas categorías. La identidad del rival y el orden de los encuentros dependen de las condiciones aprobadas para cada ronda.

En las primeras eliminatorias, el formato puede favorecer los enfrentamientos entre clubes de distinto nivel. En la primera ronda de 2025-26, por ejemplo, los equipos de una categoría superior se emparejaban con otros de categoría inferior, y estos últimos ejercían como locales. La regla daba a los clubes más modestos una oportunidad de jugar en su campo ante un rival de mayor división, aunque el partido siguiera siendo una eliminatoria directa. La localía formaba parte del mecanismo, no era un detalle decidido después.

Ese diseño explica por qué el resultado del sorteo no se reduce a quién juega contra quién. En una eliminatoria a partido único, una tarde puede resolverlo todo; en una ronda con ida y vuelta, en cambio, el emparejamiento abre dos partidos y obliga a considerar el orden de las sedes. Las normas concretas también pueden introducir excepciones, como la entrada tardía de algunos clubes en el torneo. Por eso no existe una única fórmula que se aplique sin cambios a todas las fases.

La última fecha concreta: el cuadro de 2025-26

El sorteo de la primera ronda de la edición 2025-26 se celebró el lunes 6 de octubre de 2025, a partir de las 13.00, en Las Rozas. La organización dividió a los 112 equipos participantes en cuatro grupos delimitados por proximidad geográfica. El objetivo era ordenar los cruces con ese criterio territorial, además de respetar la diferencia de categoría prevista para la ronda. La distribución geográfica condicionó la composición de los bombos y los rivales posibles.

En esa edición, Real Madrid, Barcelona, Atlético de Madrid y Athletic Club no participaron en la primera ronda. Los cuatro clubes, clasificados para la Supercopa de España, se incorporaban más adelante, en los dieciseisavos de final, según la información publicada para aquella temporada. La excepción alteraba desde el principio la fotografía del sorteo: aunque esos equipos no aparecieran en los primeros emparejamientos, su entrada posterior estaba prevista en el recorrido del torneo. La ausencia inicial no significaba que hubieran quedado fuera de la competición.

Los encuentros de esa primera ronda se programaron entre el 28 y el 30 de octubre de 2025. El precedente sirve para entender el tipo de información que acompaña a una convocatoria: día y hora del acto, equipos que entran en el bombo, restricciones del emparejamiento y fechas de disputa de los partidos. No permite deducir cuándo tendrá lugar la siguiente ceremonia. Las fechas de una temporada no se trasladan automáticamente a la siguiente.

Los grupos geográficos y la ventaja de jugar en casa

La agrupación por proximidad aplicada en octubre de 2025 buscaba encauzar los enfrentamientos según la situación de los clubes en el mapa. La RFEF distribuyó a los participantes en cuatro grupos, de modo que la zona geográfica influyera en las combinaciones disponibles. Para equipos de categorías modestas, el sorteo podía deparar un desplazamiento cercano o la visita de un club de una división superior; pero la proximidad no anulaba la regla de categoría. El emparejamiento debía respetar las condiciones deportivas de esa ronda.

La localía también tenía un efecto tangible. En aquella primera fase, el conjunto de división inferior recibía al de categoría superior. Eso daba al club más pequeño la posibilidad de jugar ante su público y en un campo conocido, un factor especialmente visible en una competición de eliminación directa. No convertía el partido en una eliminatoria a doble encuentro ni garantizaba el pase: el resultado seguía decidiéndose en el césped. Jugar en casa era una ventaja reglamentaria, no una clasificación automática.

Las restricciones de proximidad y categoría ayudan a explicar por qué dos sorteos de la misma competición pueden resultar muy distintos. En una fase temprana, el cuadro puede proteger ciertos emparejamientos y ordenar los cruces por división o territorio. En rondas posteriores, al quedar menos equipos y cambiar las condiciones, esas limitaciones pueden desaparecer o modificarse. El reglamento de la ronda concreta es la clave para interpretar qué rivales podían tocarle a cada club.

Cómo cambia el torneo al acercarse a las rondas finales

La progresión de la Copa transforma una competición multitudinaria en un cuadro cada vez más reducido. La información de la edición 2024-25, por ejemplo, situaba en enero los octavos de final, con 16 equipos y partidos previstos para los días 14, 15 y 16. Aquella ronda se disputaba a partido único, igual que los cuartos de final, y la fuente indicaba la incorporación del VAR en los octavos. Esos datos describen una temporada concreta, no un calendario permanente.

En las semifinales, en cambio, la referencia de otra edición señalaba una eliminatoria a doble partido. La diferencia entre jugar una sola vez o disputar ida y vuelta cambia la estrategia y el valor del orden de los campos: una ventaja en el primer encuentro no cierra la eliminatoria, y el segundo partido ofrece la posibilidad de remontar o defender el resultado. El material de referencia no permite asegurar que todas las temporadas mantengan idénticas fechas o normas. La fase final puede tener un formato distinto del utilizado en las rondas previas.

También varía la composición de los participantes. Algunos clubes pueden entrar directamente en una ronda avanzada por las reglas de esa temporada, mientras que los equipos que ya compiten desde el inicio deben superar eliminatorias sucesivas. En los datos de 2025-26, los cuatro participantes de la Supercopa se incorporaban en dieciseisavos; el detalle sirve como ejemplo claro de esa entrada escalonada. El camino de cada club no empieza necesariamente en la misma ronda.

Horario y televisión: qué se sabe y qué no

Para el sorteo celebrado el 6 de octubre de 2025, la hora anunciada fue las 13.00 y la sede, la Ciudad del Fútbol de Las Rozas. La información de esa jornada mencionaba la emisión en directo del streaming de la RFEF y la cobertura radiofónica de Radio MARCA Málaga. Son referencias vinculadas a aquel acto, no una confirmación de los canales que emitirán el próximo sorteo. La retransmisión debe comprobarse para cada convocatoria.

En otra información referida a los octavos de final de la temporada 2024-25, se señalaban Teledeporte, Movistar+ y las plataformas oficiales de la RFEF para seguir la ceremonia. La diferencia entre esas referencias y la cobertura de octubre de 2025 ilustra que la emisión puede variar según la ronda, el medio y el acuerdo vigente. No es prudente presentar una plataforma como opción segura para una fecha futura sin un anuncio específico. Los derechos y la programación televisiva no se deducen de sorteos anteriores.

La misma cautela se aplica a la hora. Las 13.00 aparecen en las convocatorias citadas, tanto en la información de octavos de 2025 como en la primera ronda de la temporada 2025-26, pero eso no basta para afirmar que todos los sorteos se celebren a esa hora. Si el acto aún no tiene convocatoria publicada en la información disponible, la respuesta rigurosa es que no constan una hora ni un canal confirmados para la próxima edición. Una coincidencia en convocatorias anteriores no equivale a una fecha oficial nueva.

Los cruces que alimentan la expectación

El interés de la ceremonia nace, en parte, de la posibilidad de adelantar enfrentamientos entre clubes de gran tradición. En una semifinal de una edición anterior, el sorteo emparejó a Barcelona y Atlético de Madrid en una eliminatoria y a Real Sociedad y Real Madrid en la otra. La vuelta se disputó en el Metropolitano y en el Santiago Bernabéu, respectivamente, según la información de aquella temporada. Un emparejamiento puede convertir una ronda en una sucesión de partidos de alto perfil.

Los antecedentes añaden otra capa al cuadro. Barcelona y Atlético ya se habían enfrentado en semifinales en la temporada 2016-17: el equipo azulgrana ganó 2-1 en la ida en el Vicente Calderón y el encuentro de vuelta terminó 1-1, resultado que le dio el pase. En cuartos de final de 2019-20, la Real Sociedad eliminó al Real Madrid en el Bernabéu por 4-3, en un partido único. La historia reciente demuestra que los cruces no se resuelven por el nombre del favorito.

También pesan las finales posibles y el palmarés, aunque ninguno de esos elementos determina el resultado de un sorteo. En los datos de referencia de aquella edición, Barcelona figuraba con 31 títulos de Copa, Real Madrid con 20, Atlético con 10 y Real Sociedad con dos. La cifra del Madrid difiere de otros recuentos de temporadas anteriores porque el palmarés cambia cuando se gana una nueva edición. Los títulos deben leerse con la temporada a la que corresponde cada recuento.

Qué significa que los datos sean de temporadas distintas

Las informaciones disponibles mezclan convocatorias de varias ediciones: una primera ronda de 2025-26, unos octavos de 2024-25 y referencias a semifinales de temporadas anteriores. No se pueden combinar sus fechas y equipos como si pertenecieran a un único sorteo. Por ejemplo, la final fijada para el 26 de abril en La Cartuja y los cruces de semifinales citados en otro contenido eran parte de un calendario pasado; no sirven para anticipar la final de una edición posterior. El año y la ronda son esenciales para entender cada dato.

De igual modo, un listado de equipos clasificados solo tiene sentido asociado a la eliminatoria que acaba de disputarse. El grupo formado por Barcelona, Atlético, Real Madrid y Real Sociedad citado en la cobertura de unas semifinales no debe confundirse con otros cuartetos de temporadas anteriores, como Barcelona, Osasuna, Athletic Club y Real Madrid. Los participantes cambian de una edición a otra y no se pueden trasladar de un cuadro a otro.

Para la próxima convocatoria, los datos concretos que faltan son la fecha y la hora oficiales, los equipos clasificados, las condiciones del sorteo y las plataformas que ofrecerán la emisión. Hasta que esos elementos se publiquen para la temporada correspondiente, lo más preciso es utilizar las reglas y fechas pasadas como contexto, no como anuncio. Así se evita presentar un calendario antiguo como noticia actual. La diferencia entre un precedente y una confirmación es fundamental en una competición que renueva su cuadro cada año.

Un torneo definido por el azar, pero no solo por él

La ceremonia ofrece el instante visible en que se conocen los rivales, pero el recorrido de la Copa se construye también con normas de acceso, divisiones, sedes y calendarios. Una bola puede deparar un duelo de gigantes o una visita inesperada a un campo modesto; antes, sin embargo, el reglamento ya ha delimitado qué cruces son posibles y cuándo entra cada equipo. El azar opera dentro de un marco deportivo previamente establecido.

La edición 2025-26 dejó un ejemplo concreto: 112 equipos distribuidos en cuatro grupos geográficos, una primera ronda entre el 28 y el 30 de octubre y la incorporación posterior de cuatro clubes clasificados para la Supercopa. El precedente ayuda a comprender por qué la fecha del acto, la estructura de los bombos y el formato de los partidos deben consultarse siempre en relación con su temporada. Sin esa referencia temporal, un dato correcto puede convertirse en información engañosa.

La Copa conserva su atractivo precisamente porque combina caminos desiguales y resultados que no siempre siguen el peso de la historia. Los grandes pueden encontrarse pronto entre sí en las fases avanzadas; los equipos de menor categoría, por su parte, pueden recibir a un rival de élite en su propio estadio. Hasta que se anuncie una nueva convocatoria, el calendario más reciente debe entenderse como antecedente y no como predicción. En cada edición vuelve a empezar la incertidumbre que hace singular al torneo.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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