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¿Qué santo se celebra hoy 19 de septiembre? Santoral completo 2026
El 19 de septiembre celebra a San Jenaro y recuerda también a San Alonso de Orozco, Santa María de Cervelló y otros santos del calendario católico.

Resumen
- San Jenaro es el santo más destacado del 19 de septiembre
- El día recuerda también a varios santos vinculados a España
- Nápoles mantiene viva la tradición de la sangre de San Jenaro
El santoral católico de este sábado 19 de septiembre de 2026 tiene como protagonista a San Jenaro, obispo de Benevento y mártir del siglo IV, una de las figuras religiosas más estrechamente ligadas a Nápoles. Quienes lleven el nombre de Jenaro —también aparece como Genaro— celebran su onomástica en una fecha marcada por una tradición que lleva siglos congregando a fieles en torno a una pequeña ampolla de sangre.
No es, ni mucho menos, el único nombre del día. El 19 de septiembre también recuerda a santos con una presencia especialmente cercana a España, entre ellos San Alonso de Orozco, Santa María de Cervelló y Santa Pomposa de Córdoba, además de otros mártires, obispos, religiosos y beatos inscritos en el calendario cristiano. El núcleo de la jornada, sin embargo, está en San Jenaro.
San Jenaro marca el santoral del 19 de septiembre
La Iglesia católica recuerda cada 19 de septiembre a San Jenaro de Nápoles, aunque históricamente fue obispo de Benevento. Vivió entre los siglos III y IV, en un tiempo en el que profesar públicamente el cristianismo podía terminar bastante peor que con una discusión incómoda. Durante las persecuciones impulsadas bajo el emperador Diocleciano, Jenaro fue arrestado y acabó martirizado en Pozzuoli, cerca de Nápoles.
Los detalles de aquellos acontecimientos proceden en buena medida de la tradición hagiográfica y no todos pueden reconstruirse con absoluta precisión histórica. Sí está asentada desde muy antiguo la veneración al obispo mártir y su estrechísima relación con Nápoles, donde acabó convirtiéndose en uno de los grandes símbolos religiosos de la ciudad.
Su nombre italiano, Gennaro, sigue siendo enormemente reconocible en el sur de Italia. En castellano se utiliza habitualmente Jenaro, aunque la forma Genaro también tiene tradición.
Un obispo convertido en símbolo de Nápoles
La fama contemporánea de San Jenaro no procede únicamente de su martirio. Está ligada, sobre todo, a la reliquia conservada en la Catedral de Nápoles, donde dos ampollas contienen una sustancia que la tradición identifica como sangre del santo.
La devoción napolitana alrededor de Jenaro tiene algo difícil de trasladar fuera de la ciudad: mezcla liturgia, historia, identidad popular y una relación casi familiar con el patrón. No es una figura encerrada en una hornacina. Forma parte del lenguaje y de la memoria colectiva de Nápoles, con una intensidad que se percibe especialmente cada 19 de septiembre.
La conocida licuefacción de la sangre de San Jenaro
Uno de los episodios más famosos vinculados al santo es la llamada licuefacción de la sangre de San Jenaro. Durante determinadas celebraciones, la sustancia oscura conservada en la ampolla pasa tradicionalmente de un estado sólido o espeso a otro líquido.
El rito se celebra en tres momentos destacados del año: alrededor del primer domingo de mayo, el 19 de septiembre, festividad del santo, y el 16 de diciembre, jornada asociada a la memoria de la erupción del Vesubio de 1631.
Para los fieles se trata de una tradición de enorme significado religioso. El 19 de septiembre vuelve así las miradas hacia la catedral napolitana, donde la reliquia es presentada públicamente dentro de unas celebraciones que desbordan desde hace mucho el ámbito estrictamente litúrgico. Nápoles y San Jenaro, a estas alturas, casi se explican mutuamente.
Qué otros santos se celebran el 19 de septiembre
El Martirologio reúne bastantes más nombres en esta fecha. Junto a San Jenaro aparecen San Lantberto de Frisinga, obispo; San Trófimo de Sínada, mártir; San Teodoro de Canterbury, obispo; San Secuano de Cestre, presbítero y abad; y San Mariano de Bourges, eremita.
También se recuerda a San Goerico de Metz, San Eustoquio de Tours, San Ciríaco de Buonvicino, San Arnulfo de Gap y San Carlos Hyon Song-mun, catequista coreano martirizado en el siglo XIX. A ellos se suman, entre otros nombres recogidos por el santoral, Santa María Guillerma Emilia de Rodat, San Acucio, Santa Dorimedonte y Santa Constancia.
Es un calendario amplio, resultado de siglos de historia cristiana y de cultos nacidos en lugares muy diferentes. No todos esos santos tienen la misma categoría litúrgica en cada diócesis, orden religiosa o país. Ahí está uno de los matices que suelen perderse cuando se habla simplemente del santo del día: el calendario universal convive con calendarios propios y celebraciones locales.
Los santos del 19 de septiembre especialmente ligados a España
La fecha deja varios nombres con raíces españolas. Uno de los más destacados es San Alonso de Orozco, sacerdote agustino nacido en Oropesa, Toledo, en 1500 y fallecido en Madrid el 19 de septiembre de 1591. Fue predicador de la corte y escritor espiritual, aunque mantuvo fama de llevar una existencia bastante más austera que el entorno palaciego que frecuentaba. Fue canonizado por Juan Pablo II en 2002.
También figura Santa María de Cervelló, religiosa barcelonesa del siglo XIII perteneciente a la Orden de la Merced. Su culto tiene una presencia particular en Barcelona y entre los mercedarios. Es conocida igualmente como María del Socorro, denominación relacionada con la tradición sobre su protección a quienes se encontraban en peligro en el mar.
Otra figura española es Santa Pomposa de Córdoba, virgen y mártir del siglo IX, vinculada al grupo de cristianos martirizados en la Córdoba de época emiral.
El calendario recuerda asimismo a dos figuras españolas del siglo XX: el beato Jacinto Hoyuelos González, religioso de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, y la beata Francisca Cualladó Baixauli, nacida en Valencia y martirizada durante la persecución religiosa de 1936. La huella española del 19 de septiembre, por tanto, no es precisamente pequeña.
Así es el calendario litúrgico del 19 de septiembre de 2026
En España, el 19 de septiembre de 2026 cae en sábado y corresponde a la XXIV semana del tiempo ordinario. El calendario litúrgico contempla para esa jornada la celebración ordinaria del sábado y, como memorias libres, Santa María en sábado o San Jenaro, obispo y mártir.
Esto significa que San Jenaro es la referencia más reconocible del santoral general del día, aunque determinadas comunidades celebran otras memorias propias. Los agustinos y algunos territorios españoles, por ejemplo, conceden una relevancia particular a San Alonso de Orozco; los mercedarios hacen lo propio con Santa María de Cervelló.
Las lecturas previstas para el sábado incluyen un pasaje de la primera carta de San Pablo a los Corintios sobre la resurrección y el conocido fragmento del Evangelio de Lucas dedicado a la parábola del sembrador.
Por qué se celebra el santo y qué significa la onomástica
El santoral nació como un calendario destinado a conservar la memoria de mártires y otros cristianos considerados ejemplares. Con el paso de los siglos fue ampliándose y ordenándose hasta conformar un conjunto enormemente extenso, de modo que prácticamente todos los días reúnen varias conmemoraciones.
De ahí procede también la costumbre de celebrar la onomástica, es decir, felicitar a una persona el día correspondiente al santo cuyo nombre lleva. En España la tradición ha perdido parte del peso social que tuvo durante generaciones, aunque continúa muy presente en numerosas familias y vuelve a aparecer cada mañana en calendarios, parroquias y conversaciones cotidianas.
El 19 de septiembre corresponde especialmente a quienes se llaman Jenaro o Genaro, pero también puede servir como fecha de onomástica para Alonso, María de Cervelló, Pomposa, Teodoro, Trófimo, Ciríaco, Arnulfo o algunos de los otros nombres asociados a los santos del día.
Una jornada con acento napolitano y memoria española
El santoral del 19 de septiembre atraviesa muchos siglos y varios países, desde los primeros mártires cristianos hasta religiosos de épocas mucho más recientes. Pero dos historias destacan con nitidez. Una mira hacia Nápoles y su extraordinaria devoción por San Jenaro; la otra se acerca a España mediante figuras como San Alonso de Orozco, Santa María de Cervelló o Santa Pomposa de Córdoba.
San Jenaro sigue ocupando el primer plano. Obispo, mártir y patrón profundamente arraigado en la cultura napolitana, cada 19 de septiembre vuelve a colocar una reliquia antiquísima y una tradición singular en el centro de la ciudad. Siglos después, aquella memoria nacida en los tiempos de las persecuciones romanas continúa viva. Y no precisamente en voz baja.












