Síguenos

Actualidad

¿Por qué Sánchez contará con Zapatero en su campaña electoral de 2027?

Pedro Sánchez quiere volver a ser candidato en 2027 y contará con Zapatero en campaña, mientras el caso Plus Ultra añade presión al PSOE español.

Foto del avatar

Publicado

el

concentracion de votantes del psoe en 2026

Créditos: Nemo, trabajo propio, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons.

Resumen

  • Sánchez quiere repetir como candidato del PSOE en las generales de 2027
  • Zapatero estará en campaña pese a la investigación por el caso Plus Ultra
  • La fecha de las elecciones sigue abierta, pero no coincidirá con las de mayo

Pedro Sánchez quiere volver a ser el candidato del PSOE a la Presidencia del Gobierno y, si supera el proceso interno del partido, pretende hacerlo acompañado nuevamente por José Luis Rodríguez Zapatero. El presidente ha confirmado que contará con el expresidente socialista en la campaña electoral de 2027, pese a la investigación judicial que afecta a Zapatero dentro del caso Plus Ultra.

La declaración despeja dos incógnitas políticas que habían empezado a crecer al mismo tiempo. Sánchez no contempla, según lo expresado públicamente, abandonar la primera línea: asegura que tiene ganas y fuerza para presentarse otra vez. Tampoco piensa apartar a Zapatero de la campaña. Todo ello mientras mantiene abierta la fecha exacta de las elecciones generales, aunque insiste en que serán en 2027 y descarta hacerlas coincidir con las municipales y autonómicas de mayo.

Sánchez quiere repetir como candidato del PSOE en 2027

La entrevista concedida por Pedro Sánchez a Mañaneros 360, en TVE, ha servido para cortar —o al menos intentarlo— el pequeño mercado de apuestas sucesorias que había empezado a instalarse alrededor del PSOE. El presidente no se ha limitado a insinuar una posible continuidad: ha expresado su voluntad de volver a presentarse y prolongar su proyecto político hasta 2030.

Hay, eso sí, una precisión orgánica. Antes deberá someterse al procedimiento de primarias del PSOE. Sánchez ha señalado que, si sus compañeros respaldan su candidatura, se presentará. La fórmula conserva formalmente la puerta del proceso interno, pero políticamente deja bastante poco espacio para interpretar que esté preparando una retirada.

Dicho de otro modo: la sucesión puede llenar tertulias y quinielas, pero Sánchez no se considera un presidente de salida. Durante las últimas semanas habían circulado nombres como Óscar Puente o Carlos Cuerpo ante una hipotética renovación del liderazgo socialista. El presidente ha elogiado la capacidad de los miembros de su Gobierno, aunque él mismo asegura verse con apoyo para intentar revalidar una mayoría progresista.

Zapatero volverá a tener un papel en la campaña electoral

La segunda confirmación tiene más carga política. Zapatero estará en la campaña, según la intención expresada por Sánchez. No sería una novedad: el expresidente ha participado con frecuencia en actos electorales del PSOE y durante los últimos años ha recuperado una presencia pública considerable dentro del partido.

Sánchez considera que tanto su trayectoria como su legado siguen siendo importantes para los socialistas y para España, con especial referencia a las políticas de igualdad entre hombres y mujeres impulsadas durante sus gobiernos. Zapatero ya estuvo muy presente en anteriores citas electorales y continúa ejerciendo como una figura reconocible para una parte del electorado socialista.

Esta vez, sin embargo, el contexto es distinto. Zapatero llega al horizonte electoral de 2027 bajo una investigación de la Audiencia Nacional relacionada con el rescate público de Plus Ultra. Por eso su presencia junto a Sánchez deja de ser únicamente la imagen habitual de un expresidente respaldando a su sucesor y pasa a convertirse, inevitablemente, en un asunto de campaña.

El caso Plus Ultra coloca a Zapatero bajo presión

La aerolínea Plus Ultra recibió durante la pandemia un préstamo público de 53 millones de euros. La investigación judicial abierta alrededor de aquella operación ha avanzado y mantiene a José Luis Rodríguez Zapatero investigado por un presunto delito de tráfico de influencias.

Antiguos responsables de la compañía han declarado ante la Audiencia Nacional sobre pagos vinculados, según sus versiones, a las gestiones realizadas para obtener la ayuda estatal. Julio Martínez Sola, expresidente de Plus Ultra, sostuvo ante el juez que se había pactado una comisión del 1% con el empresario Julio Martínez Martínez si se conseguía el rescate.

Roberto Roselli, antiguo consejero delegado de la aerolínea, declaró posteriormente en una dirección similar y relacionó esos pagos con las gestiones para conseguir el préstamo. Las declaraciones forman parte de una causa todavía en instrucción; no constituyen una sentencia ni acreditan por sí solas una intervención ilícita del expresidente.

Hay un matiz especialmente relevante. Los antiguos responsables de Plus Ultra no han concretado cuáles habrían sido las supuestas gestiones realizadas directamente por Zapatero, ante quién se habrían producido ni de qué manera habrían influido en la concesión del préstamo. Es precisamente uno de los puntos que deberá aclarar la investigación judicial.

Zapatero ha rechazado haber utilizado su influencia para conseguir el rescate y niega haber cobrado una comisión por intervenir ante el Gobierno. Sánchez, de momento, se coloca claramente a su lado.

Sánchez invoca la presunción de inocencia

El presidente ha defendido expresamente la presunción de inocencia de Zapatero y ha afirmado que cree al antiguo jefe del Ejecutivo. Su planteamiento tiene una base elemental: una investigación abierta no equivale a una condena y las posibles responsabilidades deberán determinarse dentro del procedimiento judicial.

La cuestión, claro, resulta incómoda para cualquier campaña. El caso Plus Ultra puede convertirse en un argumento recurrente de la oposición contra el PSOE, mientras Sánchez ha decidido no establecer un cortafuegos electoral entre su candidatura y el expresidente.

Ahí está uno de los movimientos políticamente más significativos. Sánchez podría haber optado por esperar a la evolución del procedimiento antes de decidir quién participa en los mítines. Ha hecho lo contrario: ha confirmado a Zapatero con bastante antelación respecto a la convocatoria de las generales.

Esa elección proyecta continuidad interna, pero también comporta riesgo político. Si la causa avanza durante los próximos meses y aparecen nuevos elementos relevantes, la oposición dispondrá de un asunto especialmente sensible para la campaña. Si las acusaciones no se acreditan, el PSOE podrá presentar el respaldo de Sánchez como una defensa de la presunción de inocencia frente al desgaste provocado por una investigación todavía abierta.

Las elecciones serán en 2027, pero Sánchez guarda la fecha

Sánchez también ha concretado otro elemento fundamental: las elecciones generales se celebrarán en 2027. Lo que no ha revelado es cuándo exactamente. El presidente sostiene que dispone de margen constitucional para elegir el momento de la convocatoria y que tomará la decisión atendiendo al interés general.

Sí ha descartado expresamente un “superdomingo” electoral que reúna las generales con las elecciones municipales y autonómicas previstas para mayo. Eso deja varias ventanas posibles dentro de 2027 y permite a Moncloa conservar una de las herramientas políticas más valiosas de cualquier presidente: decidir el calendario mientras la legislatura lo permita.

Sánchez ha defendido que no adelantará automáticamente las elecciones por la presión de la oposición o por las dificultades parlamentarias. También ha afirmado que el Gobierno presentará los Presupuestos Generales del Estado para 2027 y que el debate presupuestario se celebrará antes de que termine 2026.

El resultado de esa negociación será importante. Una cosa es afirmar que la legislatura continúa y otra, bastante más terrestre, disponer de los apoyos parlamentarios necesarios para sacar adelante las principales decisiones económicas del Ejecutivo.

El PSOE intenta apagar el debate sobre la sucesión

Las palabras de Sánchez llegan justo cuando diferentes movimientos y declaraciones habían vuelto a colocar sobre la mesa el futuro liderazgo socialista. Su mensaje tiene pocas curvas: no hay una sucesión abierta porque él quiere continuar.

Sánchez admite que existen dirigentes preparados dentro del PSOE y del Gobierno, pero se considera con respaldo suficiente para volver a competir por la Presidencia. La referencia a las primarias evita presentar su candidatura como automática. En términos políticos, no obstante, el escenario queda bastante delimitado: salvo un cambio relevante, pretende encabezar otra vez la papeleta socialista.

Eso condiciona también al resto del partido. Los nombres para el futuro pueden seguir circulando, pero hacerlo mientras el secretario general manifiesta su deseo de presentarse convierte cualquier movimiento sucesorio prematuro en terreno resbaladizo. La política tiene estas pequeñas crueldades: llegar tarde puede ser un problema, pero llegar demasiado pronto tampoco suele salir gratis.

Una campaña que empieza antes de convocar las urnas

La escena que deja el 9 de septiembre de 2026 resulta bastante definida. Pedro Sánchez quiere volver a presentarse, mantiene 2027 como año electoral, descarta unas generales coincidentes con las municipales y autonómicas de mayo y reserva para más adelante la decisión sobre la fecha concreta de las urnas.

A su lado seguirá, según ha anunciado, José Luis Rodríguez Zapatero. El expresidente conserva peso político dentro del universo socialista, pero llega a esta etapa marcado por una investigación judicial cuyo desarrollo tendrá inevitablemente consecuencias en el debate público durante los próximos meses.

Sánchez ha elegido no distanciarse. Defiende la presunción de inocencia de Zapatero, reivindica su legado y confirma que contará con él en campaña. Así que el PSOE empieza a dibujar su próxima batalla electoral antes incluso de conocer el día de las elecciones: Sánchez aspira a seguir al frente y Zapatero continuará formando parte de su campaña de 2027.

Newsletter

Fundador de DonPorqué y curioso empedernido. Escribe sobre tecnología, viajes, gastronomía, cultura y todo lo que le genera una pregunta con un buen «¿por qué?» detrás. En su tiempo libre es aficionado a los casinos online y aprovecha esa experiencia para compartir análisis y recomendaciones sobre el sector del iGaming.