Actualidad
Cómo fue el 0-3 de Marruecos a Canadá: resumen, goles y cuartos
Marruecos deja fuera a Canadá con un 0-3 seco, doblete de Ounahi, gol de Rahimi y pase a cuartos con aroma de equipo grande en Houston cruel

Resumen
- Marruecos goleó 0-3 a Canadá y avanzó a cuartos del Mundial 2026
- Ounahi firmó un doblete y Rahimi cerró la noche en el 90+8
- Canadá remató más, pero Marruecos fue más eficaz en las áreas
Canadá 0-3 Marruecos. Ese fue el marcador que mandó a la selección marroquí a los cuartos de final del Mundial 2026 tras una noche áspera, fría y bastante cruel para el anfitrión en el NRG Stadium de Houston. No fue una exhibición de fuegos artificiales, pero sí una demostración de colmillo: Azzedine Ounahi marcó dos veces, en el 50 y en el 82, y Soufiane Rahimi cerró el partido en el 90+8 con el tercer golpe. Tres tiros que pesaron como piedras.
Marruecos no necesitó decorar demasiado el partido. Canadá tuvo más remates, más presencia en el área rival y una sensación de empuje constante, pero el fútbol de eliminatorias no premia las buenas intenciones con una cesta de fruta. La selección marroquí aguantó, eligió sus momentos y convirtió sus mejores llegadas en goles. Ounahi, Brahim Díaz, Hakimi y Rahimi dejaron la firma; Canadá, una colección de ocasiones sin veneno suficiente.
Marruecos gana sin brillar, que también es ganar
El partido empezó con Canadá más eléctrico, con esa energía de equipo anfitrión que sabe que no hay mañana y juega como si el césped estuviera ardiendo. Presión alta, ritmo, balón hacia los costados, presencia en campo rival. Marruecos, por momentos, pareció más pendiente de no romperse que de mandar. Pero ahí estuvo precisamente una de las claves: no romperse.
Canadá apretó con Jonathan David, Tajon Buchanan, Tani Oluwaseyi y Richie Laryea buscando profundidad, mientras Marruecos trataba de salir con más paciencia que brillo. El primer tiempo fue espeso para los de Mohamed Ouahbi, condicionado además por la lesión de Ismael Saibari, sustituido pronto por Rahimi. Mala noticia, sí. Pero a veces el fútbol tiene esa ironía de bar viejo: el jugador que entra por obligación termina poniendo el último sello de la noche.
El duelo se ensució antes del descanso. Halhal vio amarilla en el 20, Laryea y Hakimi chocaron con el límite en el 40, Jonathan David fue amonestado en el 43, Ounahi en el 45 y El Khannouss en el 45+6. Un festival de tarjetas, roces y protestas medidas con cara de póquer por Michael Oliver. Nada especialmente salvaje, pero sí un partido de nudos, de piernas cargadas, de esos en los que cada falta parece más grande de lo que es. Canadá-Marruecos olía a eliminatoria desde lejos.
Ounahi abre la lata y cambia el partido
El 0-0 llegó vivo al descanso, pero no duró demasiado después. En el minuto 50, Achraf Hakimi encontró a Azzedine Ounahi, y el centrocampista marroquí hizo lo que suele distinguir a los jugadores buenos de los jugadores con impacto: aparecer justo donde el rival ha dejado un metro sin dueño. Gol. 0-1. Sin poesía sobrante.
Ese primer tanto movió todo el tablero. Canadá, que hasta entonces podía convivir con su plan, tuvo que empezar a jugar contra el marcador. Más ansiedad, menos precisión. Marruecos, en cambio, se instaló en un territorio mucho más cómodo: bloque junto, salida rápida, vigilancia sobre las pérdidas y paciencia. Mucha paciencia. No la paciencia bonita de los equipos que duermen la pelota con un rondo elegante; más bien una paciencia de taller, con olor a metal y grasa.
A partir de ahí, el partido se volvió más psicológico que táctico. Canadá seguía llegando, sí, pero Marruecos empezó a defender cada metro con la tranquilidad de quien ya sabe que el rival va a tener que arriesgar. Bono no necesitó convertirse en estatua nacional, pero transmitió seguridad. Hakimi fue creciendo. Brahim Díaz encontró espacios. Y Ounahi, silencioso durante algunos tramos, tenía otra bala guardada.
Rahimi pone el tercer golpe en el 90+8
El 0-2 llegó en el minuto 82, otra vez con Ounahi como protagonista y con Brahim Díaz en el origen de la jugada. Canadá estaba volcado, quizá demasiado, y Marruecos castigó el desorden con una frialdad casi administrativa. Nada de dramatismo. Recuperación, carrera, pase, definición. El tipo de gol que duele porque no parece casual, sino consecuencia.
El 0-3 fue la última bofetada. En el 90+8, Rahimi aprovechó otra asistencia de Brahim Díaz y cerró la clasificación con un marcador más amplio de lo que quizá contó el desarrollo del juego, pero no necesariamente injusto. Canadá hizo más ruido; Marruecos hizo más daño. Y en un Mundial, conviene recordar este pequeño detalle de barrio: los partidos no los gana quien más insiste, sino quien marca.
Rahimi había entrado por la lesión de Saibari en el minuto 22 y terminó celebrando el tercer gol. La imagen resume bastante bien la noche marroquí: un contratiempo convertido en recurso, una grieta transformada en camino. Soufiane Rahimi no fue un parche; fue una solución. Y eso en una eliminatoria vale oro.
Canadá tuvo balón, área y castigo
Canadá se marcha con una derrota dura porque el 0-3 suena a paliza limpia, de esas que no admiten matices. El partido, sin embargo, fue más incómodo para Marruecos de lo que dice el marcador. Los canadienses terminaron con más remates, más toques en el área rival y fases largas de presión. Hubo empuje. Hubo orgullo. Hubo piernas. Faltó filo.
Las estadísticas explican bien la contradicción. Canadá acabó con 11 remates por solo 5 de Marruecos, y con 32 toques en el área rival frente a 10 de los marroquíes. También tuvo un xG ligeramente superior, 0,86 contra 0,77. Sobre el papel, parece el retrato de un equipo que mereció mucho más. En el césped, la lectura cambia: Marruecos generó tres grandes ocasiones y Canadá solo una. Ahí se escondió la diferencia. En el veneno, no en el volumen.
Cyle Larin entró en el 63 y vio amarilla en el 67. Promise David apareció en el 78, Jacob Shaffelburg en el 79, Jayden Nelson y Jonathan Osorio en el 87. Jesse Marsch buscó piernas, desborde, último empujón. Pero el partido se le fue cerrando como una persiana vieja. Cada cambio canadiense añadía energía; cada transición marroquí añadía miedo.
El dato engañoso: más remates, menos pegada
La posesión también cuenta una historia curiosa. Marruecos tuvo el 55 % del balón y Canadá el 45 %, pero la sensación visual no fue la de un dominio marroquí constante. Hubo tramos de control canadiense, especialmente cuando el partido todavía no estaba roto, y momentos en los que Marruecos pareció renunciar a la estética para proteger lo esencial. Eso que algunos llaman pragmatismo y otros, según les caiga el equipo, cinismo. Bendito cinismo cuando te lleva a cuartos.
El fútbol moderno se ha llenado de métricas útiles, y menos mal, porque el ojo también se emborracha. Pero una eliminatoria como esta recuerda que los números necesitan contexto. Canadá pisó más el área, remató más y empujó con fe. Marruecos escogió mejor. Eficacia, esa palabra tan seca, tan poco literaria, tan definitiva.
La lectura más dura para Canadá es que el partido no se perdió por falta de actitud. Se perdió por falta de precisión en los metros decisivos y por dejar espacios cuando el marcador obligaba a correr hacia delante. Canadá fue valiente. Marruecos fue adulto. En un cruce mundialista, la adultez suele ganar a la valentía cuando la valentía no acierta.
Bono, Hakimi y Brahim sostienen el esqueleto
Marruecos no se entiende solo por los goles de Ounahi y Rahimi. El equipo tuvo una estructura reconocible, con Bono transmitiendo calma, Hakimi influyendo en campo rival y Brahim Díaz apareciendo donde el partido pedía una pausa o una puñalada. No hizo falta una actuación de museo. Bastó una actuación de equipo serio, maduro, incómodo de matar.
Hakimi dio la asistencia del primer gol y volvió a ser una salida natural cuando Marruecos necesitaba aire. No siempre atacó con continuidad, pero su mera presencia obliga al rival a vigilar una autopista que puede abrirse en cualquier momento. Brahim, por su parte, terminó con dos asistencias: el pase del 0-2 a Ounahi y el del 0-3 a Rahimi. Dos acciones, dos heridas. Así se juega cuando el partido no pide espectáculo, sino puntería.
Ounahi merece mención aparte. Su doblete fue el eje del triunfo y también una respuesta a quienes miran a Marruecos solo desde sus nombres más mediáticos. El centrocampista apareció en los momentos que deciden una noche. No en los de adorno. Azzedine Ounahi convirtió el partido en una escalera hacia cuartos, escalón a escalón, sin levantar demasiado la voz.
Marruecos vuela a cuartos con hechuras de equipo grande
La victoria coloca a Marruecos en los cuartos de final y confirma que su recorrido ya no puede despacharse como una sorpresa amable. Eso fue hace tiempo. Marruecos compite como una selección que entiende los torneos largos, que acepta sufrir, que no se desordena con facilidad y que sabe cuándo acelerar. No siempre enamora. Pero elimina. Pequeño detalle.
Canadá, anfitriona, queda fuera con una mezcla incómoda de orgullo y frustración. Hizo un partido digno, tuvo tramos buenos y dejó señales de crecimiento, pero fue incapaz de convertir su insistencia en goles. El Mundial no tiene demasiada paciencia con los proyectos simpáticos. Les sonríe un rato, les da conversación, y luego les presenta a alguien como Marruecos.
El 0-3 quizá parezca excesivo para quien mire solo el desarrollo general, pero encaja con la parte más despiadada del partido: Marruecos tuvo menos y castigó más. Ounahi abrió, Ounahi encarriló y Rahimi cerró. Canadá corrió detrás de la noche hasta quedarse sin aire. En Houston, Marruecos no solo ganó; mandó un aviso. Sin purpurina, sin permiso y sin pedir perdón.

Actualidad¿Qué se sabe hoy de los terremotos de Venezuela y cómo sigue el país?
Salud¿Por qué me duelen las piernas por dentro? Causas, síntomas y alertas
Naturaleza¿Dónde siguen activos los incendios en España este 28 de septiembre?
Economía¿Cómo funciona la nueva cuenta de Revolut al 3,51% TAE en España?
ActualidadSan Miguel 2026: fecha, día de la semana y santoral
Actualidad¿Cuánto cuesta el desfile de la Fiesta Nacional en Madrid en 2026?
Economía¿Cuándo llega Kaufland a España y qué ciudades tendrán compra online?
Actualidad¿Qué pasó con el terremoto de Colombia? Balance, víctimas y réplicas
Ocio¿Cuándo es Halloween 2026 en España y qué día se celebra este año?
ActualidadCalendario laboral 2026: ¿cuántos días festivos tendrás en España?
Salud¿Por qué mi sudor huele mal y antes no? Causas y cuándo preocuparse
Ocio¿Cómo queda la Liga Endesa? Fichajes, bajas y renovaciones 2026-27









