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¿Por qué dimite Vučić para ser primer ministro de Serbia en octubre?

Vučić deja la presidencia de Serbia para concurrir en octubre y buscar la jefatura del Gobierno, mientras el país prepara otra elección presidencial.

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Por qué dimite Vučić

Imagen: Kremlin.ru / Wikimedia Commons, CC BY 4.0

Resumen

  • Vučić dimite como presidente de Serbia siete meses antes de acabar su mandato
  • Busca ser primer ministro tras las elecciones anticipadas del 25 de octubre
  • Ana Brnabić asumirá la Presidencia interina hasta la nueva elección

Aleksandar Vučić ha presentado este domingo, 27 de septiembre de 2026, su dimisión como presidente de Serbia, siete meses antes de que terminara su segundo mandato. No abandona la política. Su siguiente objetivo declarado es participar en las elecciones parlamentarias anticipadas del 25 de octubre y optar después al cargo de primer ministro si su espacio político reúne los apoyos necesarios para formar Gobierno.

La salida estaba anunciada y responde a un cambio de escenario bastante concreto. Vučić no podía aspirar a un tercer mandato presidencial, ya que la Constitución serbia limita a dos las elecciones de una misma persona para la jefatura del Estado. La renuncia le permite dejar la Presidencia antes de la campaña decisiva y situarse en la pugna por la jefatura del Gobierno, un puesto que ya ocupó antes de convertirse en presidente.

El movimiento abre, al mismo tiempo, otro proceso institucional. Serbia deberá elegir un nuevo presidente después de la renuncia, mientras el país se prepara para unas legislativas anticipadas marcadas por casi dos años de movilizaciones, tensión política y protestas encabezadas inicialmente por estudiantes. Dos elecciones encadenadas y un mismo protagonista en el centro del tablero, aunque esta vez buscando un cargo distinto.

Una dimisión siete meses antes de terminar el mandato

Vučić fue elegido presidente por primera vez en 2017 y logró un segundo mandato en 2022. Su etapa al frente del Estado debía prolongarse hasta mayo de 2027, pero ha decidido terminarla antes. La Constitución establece que nadie puede ser elegido presidente más de dos veces, de modo que la posibilidad de repetir candidatura presidencial estaba cerrada.

La renuncia tampoco ha aparecido de improviso. Durante los últimos meses, Vučić había anticipado que dejaría la Presidencia antes de completar el mandato y había mostrado su intención de participar en las futuras elecciones parlamentarias. El 9 de septiembre disolvió la Asamblea Nacional y convocó las elecciones anticipadas para el 25 de octubre, adelantando un calendario legislativo que, en circunstancias ordinarias, llegaba hasta 2027.

Días después confirmó la pieza que faltaba: pretendía volver a la jefatura del Ejecutivo. La dimisión del 27 de septiembre es, por tanto, la culminación de una transición política preparada durante meses. Vučić deja un cargo al que constitucionalmente no podía aspirar otra vez y se coloca en posición de intentar recuperar otro que ya conoce.

Qué tiene que ocurrir para que Vučić sea primer ministro

La renuncia presidencial no convierte automáticamente a Vučić en jefe del Gobierno. Serbia es una república parlamentaria y son los diputados elegidos en las urnas quienes terminan decidiendo la composición del Ejecutivo. Las legislativas del 25 de octubre servirán para repartir los 250 escaños de la Asamblea Nacional.

Después de las elecciones, el presidente de la República propone un candidato a primer ministro tras consultar a las listas representadas en el Parlamento. Ese candidato presenta su programa y el equipo de Gobierno, y la Asamblea vota conjuntamente la investidura. Hace falta la mayoría del total de diputados. Dicho de forma sencilla: Vučić puede aspirar al puesto, pero necesita una mayoría parlamentaria que permita investirlo.

El resultado del Partido Progresista Serbio, SNS, y de sus aliados será determinante para esa operación. Las elecciones no eligen directamente al primer ministro, aunque la figura de Vučić estará inevitablemente asociada a la candidatura de su espacio político y a la posibilidad de encabezar posteriormente el Ejecutivo.

Del palacio presidencial al centro del poder ejecutivo

El cambio de cargo no es menor desde el punto de vista constitucional. En Serbia, la dirección ordinaria de la política nacional corresponde principalmente al Gobierno y a su primer ministro, mientras que la Presidencia cuenta con atribuciones diferentes, entre ellas la representación del Estado, la promulgación de leyes y determinadas funciones en el proceso de formación del Ejecutivo.

Durante sus mandatos presidenciales, sin embargo, Vučić mantuvo una presencia especialmente intensa en la política serbia y en la comunicación de las principales decisiones públicas. Antes de llegar a la Presidencia había sido ya primer ministro de Serbia, de modo que el puesto al que pretende regresar no le resulta precisamente desconocido.

La secuencia resulta poco habitual: abandona anticipadamente la jefatura del Estado para intentar ocupar, después de unas elecciones, la jefatura del Gobierno. No es una prolongación automática del poder ni una elección directa para el cargo; depende de las urnas y de las mayorías parlamentarias que salgan de ellas.

Las protestas que cambiaron el calendario político serbio

Las elecciones anticipadas llegan después de un largo ciclo de protestas que comenzó tras el derrumbe de una marquesina de la estación ferroviaria de Novi Sad el 1 de noviembre de 2024. La tragedia causó 16 muertos y desencadenó movilizaciones encabezadas inicialmente por estudiantes, que reclamaron responsabilidades y una investigación sobre lo sucedido.

Con el paso de los meses, aquellas protestas desbordaron el caso concreto de Novi Sad y dieron lugar a un movimiento más amplio que denuncia corrupción y problemas de funcionamiento institucional. El Gobierno y el SNS han rechazado las acusaciones de abuso y han sostenido que están actuando contra la corrupción. Conviene separar ambos planos: las denuncias forman parte del enfrentamiento político y no equivalen, por sí mismas, a hechos judicialmente establecidos.

La presión de la calle terminó desembocando en una convocatoria electoral adelantada que durante meses había sido reclamada por sectores estudiantiles y opositores. En las legislativas concurrirán el bloque encabezado por el SNS de Vučić, una candidatura vinculada al movimiento estudiantil y otras fuerzas de oposición, entre ellas una alianza de orientación europeísta.

El 25 de octubre será, así, algo más que una renovación ordinaria de diputados. Las urnas medirán el apoyo a las distintas fuerzas después de un periodo prolongado de movilizaciones y determinarán qué partidos pueden construir una mayoría capaz de formar Gobierno. Ese resultado marcará también las posibilidades reales de Vučić de convertirse otra vez en primer ministro.

Quién sustituye a Vučić como presidente

La dimisión activa automáticamente el mecanismo constitucional previsto para una vacante anticipada. Ana Brnabić, presidenta saliente de la Asamblea Nacional y antigua primera ministra, asumirá provisionalmente las funciones de presidenta de Serbia hasta que sea elegido un nuevo jefe del Estado.

La Constitución atribuye precisamente al presidente del Parlamento la sustitución del jefe del Estado cuando el mandato termina antes de la fecha prevista. Tras la renuncia de Vučić, Serbia entra así en una Presidencia interina mientras se organiza la elección de su sucesor.

El proceso presidencial deberá completarse dentro del plazo establecido constitucionalmente y la campaña tendrá su propio calendario. Vučić ha situado la primera vuelta antes de terminar diciembre. Las presidenciales y las parlamentarias, por tanto, no se celebrarán necesariamente a la vez: primero llegarán las legislativas del 25 de octubre y después la elección del nuevo presidente.

Dos elecciones y una nueva etapa política en Serbia

La dimisión de Aleksandar Vučić termina anticipadamente su etapa como jefe del Estado, pero no supone su retirada de la primera línea política. Esa es la idea central de todo el movimiento. Al tener cerrada constitucionalmente la opción de un tercer mandato presidencial, ha elegido competir en el escenario parlamentario y tratar de regresar a la jefatura del Gobierno.

Para lograrlo tendrá que pasar por las urnas y por la aritmética de la Asamblea. El 25 de octubre los ciudadanos elegirán diputados; después llegará la negociación para formar una mayoría, la propuesta de un candidato a primer ministro y la correspondiente votación parlamentaria. Ninguno de esos pasos está resuelto de antemano.

Serbia afronta, entretanto, una transición institucional poco común: un presidente dimite antes de terminar su mandato, el Parlamento se renueva mediante elecciones anticipadas y, poco después, el país deberá escoger también a un nuevo jefe del Estado. Vučić cambia de posición en el tablero, pero su futuro político dependerá de algo bastante menos metafórico: los votos y la mayoría que salga de las urnas.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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