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¿Quién es Rocío Domingo, la creadora del famoso viral «Oh, Ferran»?

Rocío Domingo conoció a Ferran Torres en El Hormiguero tras el éxito de «Oh, Ferran», el audio que nació como una broma y marcó el Mundial de España

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Rocío Domingo

Imagen: Rocío Domingo / TikTok

Resumen

  • Rocío Domingo y Ferran Torres se conocieron por fin en El Hormiguero
  • El «Oh, Ferran» nació como una broma entre amigas durante el Mundial
  • El audio acabó ligado al gol que dio a España su segundo Mundial

Ferran Torres y Rocío Domingo se conocieron por fin este 21 de septiembre en El Hormiguero, después de que la voz de la joven malagueña quedara unida al delantero durante todo el Mundial de 2026. Ella es la autora del célebre «Oh, Ferran», el audio que nació de forma espontánea durante un partido de España y acabó convertido en uno de los fenómenos virales del torneo.

El encuentro puso rostro a una historia que hasta entonces había vivido sobre todo en los móviles. Ferran admitió la enorme dimensión que alcanzó el meme y también la vergüenza que todavía le produce escucharlo; Rocío apareció por sorpresa en el plató y ambos recrearon, entre risas y cierta incomodidad inevitable, el momento que Internet lleva meses repitiendo.

El encuentro de Ferran Torres y Rocío Domingo

La escena llegó cuando Pablo Motos sacó durante la entrevista uno de los asuntos que acompañan a Ferran casi tanto como sus goles. El delantero explicó que todavía estaba asimilando hasta dónde había llegado el audio. No es una exageración: la expresión pasó de TikTok a retransmisiones, celebraciones, marcas y publicaciones futbolísticas, y acabó viajando incluso hasta París.

Entonces entró en el plató Rocío Domingo, responsable de aquel «Oh, Ferran». Hasta ese momento no se habían conocido personalmente. Habían quedado conectados, eso sí, por millones de reproducciones y montajes que convirtieron una reacción de apenas unos segundos en una especie de banda sonora informal del Mundial español.

Los dos reconocieron sentir vergüenza al revivirlo cara a cara. Ferran se lo tomó con humor. Rocío también. Había poco más que hacer: cuando medio Internet ha convertido dos palabras en un meme, fingir solemnidad habría resultado bastante más extraño que reírse.

Quién es Rocío Domingo, la voz detrás de «Oh, Ferran»

Rocío Domingo es malagueña, tiene 27 años y es educadora social. Estudió Educación Social en Granada y ha contado que trabaja desde hace años en un centro de menores en Cantabria. Paralelamente llevaba tiempo acercándose a las redes sociales y a otra vocación que arrastra desde pequeña: la interpretación.

Antes del Mundial mantenía una cuenta de TikTok relativamente pequeña. Publicaba escenas cotidianas, viajes y vídeos personales, lejos todavía de esa maquinaria un tanto imprevisible que convierte a alguien desconocido en protagonista de miles de pantallas mientras duerme. El «Oh, Ferran» cambió esa escala en cuestión de días.

Su popularidad creció de golpe y con ella llegaron entrevistas, apariciones televisivas, seguidores y también críticas. La propia Rocío ha explicado que no preparó la frase ni buscó fabricar un viral. Eso, precisamente, ayuda a entender por qué funcionó: sonaba a algo que podía haber ocurrido en cualquier mesa con amigos viendo un partido.

Una broma entre amigas con el micrófono encendido

El origen del audio está lejos de una campaña calculada. Rocío acudió con unas amigas al bar de un conocido mientras España jugaba contra Austria durante el Mundial. Llevaba material de grabación porque quería crear contenido para promocionar el establecimiento.

Cuando aparecieron en televisión los jugadores de la selección, siguió con el micrófono encendido y empezó a comentar los nombres de la alineación, jugando a ser narradora. Al llegar Ferran Torres soltó el ya famoso «Oh, Ferran». Una amiga estaba grabando. El vídeo se publicó después en TikTok y la bola comenzó a rodar.

Había, además, una pequeña historia privada detrás del nombre. Domingo ha contado que desde hacía tiempo mantenía con una de sus mejores amigas una broma relacionada con Ferran Torres y Pedri: una era Ferran y la otra Pedri, por la amistad que asociaban a los dos futbolistas. Incluso tenían esos nombres guardados en sus teléfonos. De ahí que la reacción no surgiera de la nada, aunque para millones de espectadores pareciese exactamente eso.

Cómo «Oh, Ferran» pasó de TikTok al Mundial

El crecimiento fue feroz. Rocío venía de una cuenta modesta y el vídeo alcanzó un millón de visualizaciones en apenas dos días. Pronto otras cuentas empezaron a utilizar el sonido. Después llegaron medios, marcas, clubes y creadores de contenido. El audio había dejado de pertenecer al vídeo original: Internet lo había convertido en materia prima.

Ese es el momento extraño de todo meme verdaderamente grande. Primero tiene autor. Luego parece no tenerlo. La voz empieza a aparecer sobre goles, entrenamientos, bromas, celebraciones y montajes que la persona que grabó el original ni siquiera conoce.

Durante el torneo, el «Oh, Ferran» fue creciendo al mismo tiempo que avanzaba España. La casualidad terminó de escribir el guion cuando Ferran Torres marcó en el minuto 106 de la final contra Argentina. España ganó 1-0 en la prórroga y conquistó su segundo Mundial, dieciséis años después de Sudáfrica 2010.

La frase adquirió entonces una segunda vida. Ya no era solamente una broma sobre un jugador. Se había quedado pegada al hombre que acababa de marcar el gol que decidió una final mundialista. Aquella exclamación ligera de un bar podía colocarse, de repente, sobre imágenes de una selección levantando la Copa del Mundo.

El gol de Ferran convirtió el meme en parte del recuerdo

Los virales acostumbran a caducar deprisa. Viven unas horas, quizá unos días, y después se hunden bajo la siguiente ocurrencia. Con «Oh, Ferran» ocurrió algo diferente porque el fútbol aportó una escena que ninguna campaña de redes habría podido diseñar: el protagonista del meme terminó siendo el héroe de la final contra Argentina.

Ferran había entrado desde el banquillo y decidió el campeonato en la segunda parte de la prórroga. A partir de ese instante, el sonido de Rocío quedó asociado a las celebraciones. La coincidencia tenía demasiado material para que las redes la dejaran escapar. Ella misma pasó a ser descrita, medio en broma, como la «pitonisa» del Mundial.

Rocío ha tenido que responder también a quienes interpretaron el audio como una forma de cosificar al futbolista. Su explicación ha sido bastante sencilla: fue una broma espontánea entre amigas, sin intención de sexualizar ni ridiculizar a Torres. La dimensión posterior del fenómeno, insiste, nunca estuvo prevista.

De Barcelona a París con el «Oh, Ferran» detrás

La historia continuó después del Mundial. Ferran dejó el Barcelona y el 15 de agosto de 2026 fichó por el Paris Saint-Germain, donde firmó hasta 2031 y recibió el dorsal 9. Llegó a París como campeón del mundo y con algo bastante menos habitual en el equipaje: un meme español reconocible con apenas dos palabras.

El fenómeno también alcanzó al PSG y el propio jugador ha reconocido que la gente llega a relacionarlo con el audio casi tanto como con su gol ante Argentina. Tiene su punto cómico. Un delantero puede pasar por Valencia, Manchester, Barcelona y París, ganar un Mundial y decidir su final; aun así, una parte del público lo recibe con un simple «Oh, Ferran».

No rebaja lo deportivo. Más bien retrata cómo funciona la celebridad en 2026. Está el jugador que compite, marca y levanta títulos, y está la versión que circula por TikTok, Instagram o X convertida en sonido, gesto o meme. A veces ambas vidas avanzan por separado. En el caso de Ferran Torres terminaron chocando en pleno Mundial.

Dos palabras que se quedaron en el verano de España

El encuentro entre Ferran Torres y Rocío Domingo completa una historia difícil de fabricar aunque alguien hubiese querido hacerlo. Ella improvisó una broma en un bar. El vídeo explotó en TikTok. España siguió avanzando en el Mundial y Ferran terminó marcando el tanto más importante de su carrera.

Después llegaron las celebraciones, las imitaciones, las críticas, las entrevistas, el fichaje por el PSG y, finalmente, el primer encuentro entre los dos protagonistas de aquel sonido. Todo a partir de una frase minúscula. Ni una sentencia ingeniosa ni un eslogan trabajado. Dos palabras y un nombre.

Quizá por eso «Oh, Ferran» sobrevivió más de lo habitual. Tenía espontaneidad, un personaje reconocible y, sobre todo, un desenlace que nadie podía prever cuando Rocío pulsó el botón de grabar. Internet aportó el ruido; Ferran Torres puso el gol. Y el Mundial hizo el resto.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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