Salud
Las listas de espera empeoran para cuatro de cada diez españoles: qué hay detrás del atasco de la sanidad pública
Ver al especialista cuesta ya 139,58 días de media y una resonancia supera los 100. El Barómetro Sanitario 2026 retrata el atasco.

Resumen
- El 40,7% de los españoles cree que las listas de espera han empeorado, frente al 38,3% de marzo, según el Barómetro Sanitario 2026 del CIS y Sanidad.
- Ver al especialista cuesta ya 139,58 días de media y una resonancia magnética supera los 100 días de espera.
- La atención primaria es la excepción: la espera para cita baja a 9,71 días y las urgencias recortan casi siete minutos.
Cuatro de cada diez españoles creen que las listas de espera de la sanidad pública han empeorado en el último año. No es una impresión difusa ni una queja de barra de bar: es el dato oficial del Barómetro Sanitario 2026, elaborado por el CIS a partir de 2.644 entrevistas realizadas entre el 21 y el 24 de julio y publicado este martes por el Ministerio de Sanidad. Y el porcentaje no deja de crecer: en marzo opinaba lo mismo el 38,3%.
Lo curioso del barómetro es su doble lectura. La nota media de la sanidad pública sube ligeramente, de 6,16 a 6,19, pero la proporción de ciudadanos que la valora positivamente baja del 53,5% al 52,7%. Aprueba raspado, y cada vez con menos convicción. Detrás de esa contradicción hay un problema muy concreto: los tiempos de espera.
Las cifras que explican el cabreo
El barómetro pregunta a los ciudadanos por la evolución del problema en los últimos doce meses. Las respuestas dibujan un país resignado: el 44,5% cree que todo sigue igual y solo el 8,2% ve mejoras —en la primera oleada eran el 10%—. Es decir, más de nueve de cada diez españoles no perciben ningún avance.
La insatisfacción con los tiempos es mayoritaria en todos los niveles asistenciales. El 72,7% considera poco o nada aceptable la espera para consultas con el especialista (el 69,4% en marzo). En pruebas diagnósticas, el rechazo sube del 62,4% al 67,6%. Y en cirugía programada, del 55,4% al 59,4%.
Tampoco ayuda la percepción sobre quienes gobiernan el sistema: más de la mitad de los encuestados cree que las autoridades sanitarias no están haciendo lo suficiente para recortar las demoras, con el pico en especialistas, donde el 63,4% suspende la gestión. Y un dato que pasa más desapercibido pero duele: el 23,7% de la población necesitó consultar a su médico de familia en el último año y alguna vez no lo consiguió.
Cuánto se espera para cada prueba: el ranking completo
Más allá de la percepción, el barómetro y los registros del SNS permiten poner días concretos al atasco. La resonancia magnética se ha convertido en la prueba que más tiempo acumula: 101,96 días de media. El TAC empeora con fuerza, de 76,59 a 84,41 días, y la ecografía pasa de 65,01 a 76,63. Solo la colonoscopia mejora, y de forma notable.
| Prueba o consulta | Espera media | Evolución |
|---|---|---|
| Especialista hospitalario (tras derivación) | 139,58 días | ▲ desde 132,04 |
| Resonancia magnética | 101,96 días | ▲ por encima de 100 |
| Colonoscopia | 98,45 días | ▼ desde 129,65 |
| Salud mental (especialista) | 95,49 días | ▲ rompe la tendencia |
| TAC | 84,41 días | ▲ desde 76,59 |
| Ecografía | 76,63 días | ▲ desde 65,01 |
| Cita en atención primaria | 9,71 días | ▼ desde 10,37 |
Fuente: Barómetro Sanitario 2026 (2ª oleada) · Datos del SNS a noviembre de 2026
La primaria, el único respiro del sistema
No todo son malas noticias en el barómetro. La atención primaria, el nivel más castigado por la pandemia y por la falta de médicos, mejora: la espera media para conseguir cita baja a 9,71 días y las urgencias recortan casi siete minutos su tiempo de respuesta. El 82,1% de los usuarios valora positivamente la atención recibida en su centro de salud.
La percepción sobre primaria también se equilibra: un 42,1% la juzga aceptable, aunque el 53,5% sigue sin estar satisfecho con los tiempos. Es el nivel asistencial mejor parado del estudio, y el único donde los datos objetivos y la percepción ciudadana apuntan en la misma dirección: despacio, pero hacia arriba.
El problema se concentra aguas abajo. Cuando el médico de familia deriva al paciente al hospital, empieza otro viaje: 139,58 días de media para la consulta con el especialista, casi siete más que a principios de año. Y si ese especialista pide una prueba de imagen, la espera se cuenta ya en meses. La salud mental, con 95,49 días para ver al especialista, rompe además cualquier tendencia de recuperación.
Por qué se atasca el embudo hospitalario
El atasco tiene una forma muy concreta: un embudo. La primaria absorbe la demanda y la filtra, pero las derivaciones chocan contra una atención especializada con menos capacidad de la que necesitaría. Entre 2013 y 2023, las plantillas de los equipos de atención primaria crecieron un 18,5% en Enfermería y un 8,3% en Medicina, mientras las urgencias hospitalarias se disparaban un 54,1% y un 25,2% respectivamente, según los datos que maneja el propio Ministerio.
Sanidad es consciente del diagnóstico. A principios de noviembre presentó diez recomendaciones para atraer y fidelizar profesionales en primaria: contratos estables y flexibles, menos burocracia, más docencia e investigación, y medidas para facilitar el retorno de especialistas que se fueron al extranjero o a la privada.
- ✓Falta de especialistas: las jubilaciones y la fuga a la privada y a otros países vacían las consultas hospitalarias.
- ✓Cuello de botella diagnóstica: resonancias, TAC y ecografías dependen de equipos y técnicos que no crecen al ritmo de las derivaciones.
- ✓Cronificación: una población más envejecida genera más pacientes crónicos con más derivaciones y más pruebas de seguimiento.
- ✓Desigualdad territorial: las medias nacionales esconden diferencias enormes entre comunidades autónomas.
La novedad del barómetro: qué piensan los pacientes de la IA
Esta segunda oleada incorpora por primera vez un análisis de la alfabetización sanitaria de la población y de la percepción ciudadana sobre el uso de la inteligencia artificial en el ámbito sanitario. Dos temas que hasta ahora vivían en los congresos médicos y que el CIS ha decidido medir sobre el terreno, con la misma metodología de encuesta que usa desde hace décadas para tomar el pulso al sistema.
El resultado confirma una paradoja que ya se intuía: los españoles valoran mejor a los profesionales que a la organización. Los servicios de urgencias del 061/112 y la atención a pacientes ingresados en hospitales públicos son los mejor puntuados del estudio, con 7,25 y 7,09 puntos respectivamente. Quien atiende, aprueba con nota; los tiempos que impone el sistema, suspenden. Esa brecha entre la experiencia personal y la experiencia administrativa es, probablemente, el hallazgo más incómodo del barómetro.
Mientras esperas: qué puedes hacer tú
El barómetro no arregla la cita con el traumatólogo, pero sí ofrece información útil para moverse por el sistema. Conviene recordar que el SNS garantiza una segunda opinión médica y que, en muchas comunidades, existen plazos máximos de espera quirúrgica por decreto: si se superan, el paciente puede pedir la derivación a otro centro o a la sanidad concertada.
También ayuda conocer los tiempos medios de tu comunidad —los publican los servicios autonómicos de salud— y pedir siempre cita registrada cuando la demora se alargue: la reclamación formal entra en las estadísticas y, en algunos casos, activa circuitos preferentes para procesos con sospecha de patología grave.
El barómetro deja una fotografía incómoda: un sistema que sus usuarios puntúan con un 6,19 pero del que el 29,7% dice que necesita cambios fundamentales y el 17,2%, que funciona mal y requiere reformas profundas. La próxima oleada dirá si las medidas anunciadas —más plazas MIR, los nuevos límites a las guardias de los residentes, el plan de primaria— empiezan a mover la aguja. De momento, cuatro de cada diez españoles ya han votado con su percepción: esto va a peor.












