Ocio
¿Por qué Miss Universo veta seis países y quién es Nawat Itsaragrisil?
Tailandia, Indonesia, Vietnam, Laos, Malasia y Singapur quedan atrapados en una disputa de licencias que enfrenta a JKN con Nawat y MU East.

Resumen
- Miss Universo declara no elegibles a candidatas de seis países asiáticos
- Tailandia, Indonesia, Vietnam, Laos, Malasia y Singapur son los afectados
- MU East rechaza la exclusión y sostiene que las seis pueden competir
Miss Universo se ha metido en una guerra interna por sus franquicias que amenaza con dejar fuera de la edición de 2026 a las representantes de Tailandia, Indonesia, Vietnam, Laos, Malasia y Singapur. El 18 de septiembre, JKN Universe LLC, sociedad que opera la Miss Universe Organization, declaró que no reconoce determinados acuerdos de licencia vinculados a esos seis territorios y, como consecuencia, consideró a sus delegadas no elegibles para competir en el 75.º certamen, previsto en Puerto Rico.
Pero hay una letra pequeña bastante más grande de lo habitual. Las candidatas no han sido apartadas por una infracción personal, por incumplir las reglas del concurso ni por ningún problema relacionado con sus coronas nacionales. El conflicto es empresarial: quién tenía autoridad para conceder esas franquicias. Y la otra mitad de la estructura, MU East, rechaza abiertamente el anuncio, sostiene que los contratos son válidos y asegura que las seis representantes conservan su derecho a participar. Dicho de otro modo: hay un veto anunciado, sí, pero también está formalmente impugnado dentro de la propia organización.
Seis países afectados por el conflicto
Los territorios señalados son Tailandia, Indonesia, Vietnam, Laos, Malasia y Singapur, todos ellos del Sudeste Asiático y vinculados a la estructura dirigida por el empresario tailandés Nawat Itsaragrisil. Según la posición difundida por JKN Universe LLC, las franquicias fueron concedidas mediante acuerdos que carecían del marco de licencia necesario para otorgar derechos válidos sobre la marca Miss Universe.
El caso de Tailandia abarca, según esa versión, un supuesto contrato para el periodo 2025-2029. Los acuerdos cuestionados de Indonesia, Vietnam, Laos, Malasia y Singapur corresponden a 2026. No se está discutiendo, por tanto, una formalidad menor en una ficha de inscripción: se cuestiona la propia legitimidad de las entidades que concedieron las licencias nacionales.
Eso explica por qué la noticia ha golpeado con tanta fuerza al mundo de Miss Universo. Los concursos nacionales funcionan mediante franquicias: una empresa o un director obtiene el derecho a utilizar la marca en un territorio, organiza la selección de la candidata y la envía después al certamen internacional. Si el derecho de origen queda invalidado, toda la cadena se tambalea. Corona, banda, viaje a Puerto Rico… todo.
Y precisamente ahí está la batalla.
Qué pasó y por qué se habla de contratos «ilegítimos»
JKN Universe LLC sostiene que los acuerdos fueron celebrados por Nawat Itsaragrisil o entidades relacionadas con él sin que existiera, según su interpretación, un instrumento jurídico que autorizase a esas sociedades a otorgar, sublicenciar o transferir derechos de la marca Miss Universe.
Por eso calificó el esquema contractual de ilegítimo y consideró que los acuerdos carecen de efectos válidos. La consecuencia anunciada fue especialmente contundente: las seis representantes no serían elegibles para participar en la 75.ª edición de Miss Universo, cuya celebración está prevista en San Juan de Puerto Rico el 24 de noviembre de 2026.
Conviene afinar el lenguaje. Se ha hablado ampliamente de «veto», una palabra inevitablemente más sonora, pero técnicamente el comunicado gira alrededor de la inelegibilidad derivada de las franquicias, no de una expulsión disciplinaria de las concursantes. Las seis mujeres han acabado en mitad de una pelea corporativa que, al menos a tenor de lo publicado hasta ahora, no tiene que ver con su comportamiento.
El enfrentamiento tampoco empezó esta semana. Durante los últimos meses se han sucedido comunicados sobre autoridad corporativa, cuentas bancarias, franquicias y competencias ejecutivas. Una lluvia de notas institucionales bastante poco habitual para un concurso que normalmente preferiría discutir vestidos de noche antes que arquitectura societaria.
Quién es Nawat Itsaragrisil
Nawat Itsaragrisil es un empresario y productor de televisión tailandés convertido desde hace años en uno de los nombres más reconocibles —y también controvertidos— del negocio internacional de los certámenes de belleza.
Su gran proyecto es Miss Grand International, concurso que fundó en 2013 y del que continúa siendo presidente. Antes había trabajado durante años en la televisión tailandesa y en la organización de concursos nacionales. Con Miss Grand construyó una marca internacional que acabó extendiéndose mucho más allá del escenario: entretenimiento, publicidad, cosmética y representación artística, entre otros negocios asociados a la industria de la belleza.
Su peso dentro del universo de las coronas creció especialmente desde 2025. Ya no era simplemente el responsable de una competición rival. Comenzó a asumir funciones relacionadas con Miss Universo y las franquicias nacionales de varios mercados asiáticos.
Del Miss Grand al poder en Miss Universe Eastern
El 31 de julio de 2026, Miss Universe anunció oficialmente el nombramiento de Nawat como CEO de Miss Universe Eastern, con responsabilidades sobre una estructura que representa 95 territorios o mercados del hemisferio oriental. Ese nombramiento es importante porque desmonta una interpretación demasiado sencilla del conflicto: Nawat no es un empresario externo que haya aparecido de repente concediendo licencias por su cuenta, sino un ejecutivo reconocido dentro de una de las estructuras de Miss Universo.
Y ahí aparece el nudo jurídico.
La organización funciona mediante una estructura dividida entre MU East y MU West, dos bloques con una participación del 50 % cada uno, según los documentos y comunicados publicados por la propia compañía. Un denominado Hemisphere Agreement reparte entre ambas partes la gestión territorial de franquicias: MU East sostiene que posee derechos exclusivos para operar y desarrollar la marca en 95 territorios orientales, mientras MU West tiene competencias sobre el hemisferio occidental.
JKN Universe LLC afirma, sin embargo, que determinadas entidades utilizadas para los seis acuerdos ahora cuestionados carecían de la autorización jurídica necesaria para conceder esas licencias. Es una diferencia que puede parecer burocrática desde fuera, pero no lo es: hablamos de quién puede vender el derecho a colocar las palabras Miss Universe sobre una corona nacional.
MU East desafía el veto y mantiene abiertas las plazas
La respuesta de MU East llegó prácticamente de inmediato y cambia sustancialmente el estado de la noticia. Esta división asegura que no revisó ni aprobó el comunicado que declaró inelegibles a las seis candidatas y sostiene que una de las dos partes no puede presentar unilateralmente su posición como si fuera la postura conjunta de toda Miss Universe Organization.
MU East afirma que el acuerdo que regula la organización le concede el derecho exclusivo de gestionar las franquicias de sus territorios y que Miss Universe Eastern Pte. Ltd. actúa como su compañía operativa. Bajo esa interpretación, las franquicias de Tailandia, Indonesia, Vietnam, Laos, Malasia y Singapur serían válidas y las representantes tendrían derecho a viajar y competir en Puerto Rico.
Nawat también ha rechazado públicamente la exclusión. El empresario sostiene que las seis delegadas siguen siendo elegibles y manifestó que viajarán a San Juan para participar en Miss Universo 2026. Su posición, naturalmente, no resuelve por sí sola la disputa; simplemente confirma que ninguna de las partes parece dispuesta a aceptar la interpretación de la otra.
Así que, a fecha de 19 de septiembre de 2026, afirmar sin matices que los seis países están definitivamente expulsados sería ir un poco más deprisa que los hechos. JKN Universe LLC ha declarado que las candidatas no son elegibles. MU East dice exactamente lo contrario y sostiene que bloquearlas vulneraría los acuerdos que gobiernan la relación entre ambas mitades.
La pasarela, por ahora, desemboca en un despacho de abogados.
Una corona atrapada en una pelea de despachos
Miss Universo prepara en Puerto Rico una edición especialmente simbólica: la número 75 de su historia, una celebración que debía servir para exhibir la fortaleza internacional de la marca. En cambio, a poco más de dos meses del certamen, seis países se encuentran atrapados en una disputa sobre quién puede conceder franquicias y quién tiene la última palabra dentro de la organización. Puerto Rico había sido anunciado como sede del aniversario.
Lo que está confirmado es bastante concreto. Los países afectados son Tailandia, Indonesia, Vietnam, Laos, Malasia y Singapur. El hombre situado en el centro del conflicto es Nawat Itsaragrisil, fundador de Miss Grand International y actual CEO de Miss Universe Eastern. JKN Universe LLC considera inválidos los acuerdos relacionados con esas franquicias y ha declarado no elegibles a sus representantes; MU East rechaza esa interpretación, reivindica sus competencias contractuales y mantiene que las seis candidatas pueden competir.
El resto todavía se está escribiendo entre contratos, comunicados y abogados. Curiosa escena para una organización acostumbrada a decidir quién lleva mejor una corona: esta vez, antes habrá que decidir quién tiene realmente autoridad para concederla.












